La NO-VIOLENCIA debe orientar la izquierda y el marxismo en Colombia.

Por: Mauricio Vargas González.

A nombre del Marxismo y de la Izquierda se han cometido las peores aberraciones en el país.
Hablo de la lucha armada, del terrorismo, el secuestro y de los discursos del odio. Decía Francisco Mosquera que el foquismo, la guerrilla, la combinación de las formas de lucha y todas esa “teorías” y prácticas que legitimaban y fundamentaban la violencia obedecían más a una “táctica terrorista” que a una política popular, usada entre otras cosas por las élites liberales y conservadoras desde la Independencia hasta mediados del siglo XIX y por el Uribismo ya en el siglo XXI.

El maoísmo planteó que el sentido de la política es “servir al pueblo”, ese es el verdadero sentido de una revolución democrática que requiere Colombia. Esa concepción pequeño-burguesa “infantil y rígida” propia de “políticos astutos y clérigos piadosos” ha traído tremendos sufrimientos al pueblo explotado y ha estimulado que la mafia, los terratenientes y la extrema-derecha impulsaran la creación de las autodefensas, las convivir y todo tipo de organizaciones sicariales para exterminar los líderes sociales.

Quien ve al indigente, al indígena desterrado, al niño violado, a la adolescente prostituida y en general a todos los humillados de este país -que es uno de los más desiguales el mundo- y piensa en violencia, es porque le hace falta “descalzarse” y ponerse al servicio de los que sufren, pues quien se sacrifica y lucha de verdad, no le queda tiempo para esas elucubraciones fantasiosas que tanto daño le han causado a los campesinos y masas urbanas empobrecidas de las ciudades.

CHERNOBYL: TECNOCIENCIA DOMINANTE IRRESPONSABLE

Por: Carlos Eduardo de Jesús Sierra Cuartas
Magister en Educación Superior, Pontificia Universidad Javeriana
Profesor Asociado con Tenencia del Cargo, Universidad Nacional de Colombia

Apenas había concluido, el pasado 19 de mayo, la última temporada de Game of Thrones, una serie televisiva de drama y fantasía medieval que cuenta con numerosos seguidores, cuando quedó opacada por la miniserie de drama histórico titulada Chernobyl, una coproducción realizada entre los canales HBO, de Estados Unidos, y Sky, del Reino Unido. Tal miniserie consta de solo cinco capítulos. En general, se trata de una miniserie bien lograda que dramatiza la historia del inolvidable desastre de ingeniería de la planta nuclear de Chernobyl, el cual tuvo lugar en abril de 1986 en la entonces República Socialista Soviética de Ucrania. Entre sus protagonistas, vemos tanto científicos e ingenieros como políticos y personal administrativo, amén de modestos ciudadanos de a pie, cuyas historias brindan detalles a granel en lo tocante a la dimensión bioética concomitante, en la que está imbricada la responsabilidad social de científicos, ingenieros y tecnócratas. Así mismo, dicha miniserie brinda historias menos conocidas, tales como los esfuerzos heroicos de los bomberos, los voluntarios y los mineros que estuvieron a cargo de cavar un túnel crítico justo debajo del reactor de marras.

Precisamente, Chernobyl constituye un ejemplo notable de lo que el cine y la televisión de calidad han venido haciendo desde hace un buen tiempo para desocultar historias en materia de desastres de ingeniería que, en su momento, los dueños del poder trataron de acallar. Es más, llama la atención que los mentideros académicos y universitarios, en comparación, no han estado a la altura de las circunstancias para abordar semejante problemática, pertinente en extremo habida cuenta de los intentos frenéticos de los negacionistas para mantener un bajo perfil al respecto, un hábito que no es del todo nuevo, como saltó a la vista décadas atrás en el caso de la empresa multinacional estadounidense DuPont con motivo de su infausta participación en el Proyecto Manhattan de armas atómicas. Ahora bien, en el caso de Chernobyl, conviene aclarar de una buena vez que, a primera vista, puede crear la ilusión sobre la culpabilidad exclusiva de un Estado soviético corrupto e ineficiente, lo cual solo es cierto en parte habida cuenta de que la Rusia actual ha heredado ese nefasto legado, una situación que ha quedado también en evidencia en otra realización televisiva, a saber: Terror en Beslán, un documental basado en la masacre de la Escuela de Beslán, ocurrida el 3 de septiembre de 2004 en Osetia del Norte, Rusia, perpetrada por terroristas musulmanes. Justamente, a causa del tiroteo entre los secuestradores y las fuerzas de seguridad rusas, quedó un saldo de 334 muertos, incluidos 186 niños, y más de 700 heridos. Fue un episodio que puso en entredicho al gobierno de Vladimir Putin.

ANDANTE 6

POEMA

Soy como un libro que leen niños, adultos y ancianos.
Voy por el mundo, todos me leen y compran,
me leen por años y siglos,
siempre me regalan y se divierten.
Conmigo nunca se cansan,
me llevan a casa, me prestan a sus amigos,
y les encanto a todos.

Por: Loren Sofía Parra Flórez.

8 años. Colegio Carlos Arturo Torres. Grado 2º.

SUEÑO

Soñé que estaba en otra casa oscura. Los busqué por todas partes, pero el bosque se los había llevado, quedé asustada, llamé a un amigo pero no me contestó.

Me desperté y sólo era un sueño de mariposa.

Por: Nicole Alexandra Luna Loaiza.

7 años. Clan Las Delicias – Kennedy. Colegio Carlos Arturo Torres.

ESO…DE LOS TALLERES DE ESCRITORES

Un Taller de Escritores es un grupo de soñadores que quieren ejercer el uso total de la palabra. De acuerdo a cada integrante, a su conocimiento personal, a su proceso, los facilitadores dan a conocer las técnicas, las formas, los estilos, las teorías, la historia de la literatura, para contribuir e impulsarles, de manera alegre pero crítica, a que viertan sus experiencias, junto a su imaginación, fantasía y creatividad, en poemas y en cuentos de su propia mano; sin importar, si más adelante se dedicarán al arte de la escritura, aunque sí, preocupados, como dijo Gianni Rodari, cuando informaba de sus talleres de escritura dedicados a niños, "para que ninguno fuera esclavo."

ANDANTE 5

AROMANTE

Era media noche y andaba perdido en el monte, hasta que el olor del viejo naranjo le anunció que ya estaba a unos metros de su casa.

SUEÑO

Despertó, y dijo que en el sueño, junto a Ulises, había intervenido en la elección de diez árboles para una jugada maestra: El Caballo de Troya.

NUEVO DÍA

La araucaria del parque revivió. El loco del pueblo volvió a abrazarla.

EL DESPERTAR DEL LEÓN DURMIENTE: ¿PACÍFICO, BONDADOSO Y CIVILIZADO?

Carlos Eduardo de Jesús Sierra Cuartas
Magister en Educación Superior, Pontificia Universidad Javeriana
Profesor Asociado con Tenencia del Cargo, Universidad Nacional de Colombia

Geopolíticamente hablando, tratar de hacer pronósticos plantea una inevitable incertidumbre habida cuenta de que las sociedades humanas son sistemas complejos como los que más. Además, como precisaba Herbert George Wells, uno de los padres conspicuos de la ciencia ficción, las sociedades humanas no son sistemas estables inmersos en medios estables. Todo lo contrario, cuestión que pone en jaque a las utopías. De ahí que, por ejemplo, los nazis estuviesen errados de cabo a rabo cuando pretendieron que su Reich durase mil años. De hecho, si reparamos en ello, la mayoría de los imperios que han existido han terminado por desaparecer al incurrir en un error craso señalado por el historiador británico Henry A. Kamen, a saber: sus clases dominantes acometieron la aventura rocambolesca de forjar un imperio sin contar con los recursos necesarios. Fue el caso del imperio romano, como también lo fue el del imperio español, intrínsecamente frágiles. Más aún, señala Kamen que casi todos los imperios han incurrido en tamaño error, a excepción de los Estados Unidos… hasta que cometió el error de Iraq.

En la actualidad, llama poderosamente la atención el auge de China como potencia emergente, al punto que es uno de los países BRICS (acrónimo por Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica), un auge que, como en el caso de las potencias de más vieja data, solo ha sido posible a expensas de la explotación inmisericorde del ser humano y la naturaleza, lo cual connota per se una dimensión bioética insoslayable habida cuenta de que la explotación de marras va de la mano con un manejo irresponsable del enorme poder otorgado por la tecnociencia a los seres humanos. Incluso, el filósofo alemán Hans Jonas, en su lúcido libro titulado El principio de responsabillidad (Jonas, 2004), ha dejado claro que tanto el modo de producción capitalista como el marxismo no se prestan para el fomento de la bioética, por lo que el camino correspondiente va por otro lado, el de las sociedades convivenciales, con su típica impronta biofílica. Sencillamente, las utopías son inviables. En esta perspectiva, cabe afirmar que la humanidad en general persiste en una fase de adolescencia tecnológica, de lo cual China no es la excepción, algo fácil de advertir si reparamos, por ejemplo, en la contaminación enorme que caracteriza a diversas urbes del gigante asiático, consecuencia inevitable, al menos en parte, de la menor eficiencia termodinámica de sus máquinas térmicas, insertas en un proceso de industrialización acelerada cual expresión imperfecta de la paradoja de Jevons, o efecto rebote.

El retorno de la derecha en América Latina

Por: Alexander Main*

Dos días después de las elecciones de noviembre de 2016 que lo llevaron al poder, el presidente electo Donald Trump tuvo una reunión de 90 minutos con el presidente Barack Obama en la Oficina Oval de la Casa Blanca. "Discutimos muchas situaciones diferentes, algunas maravillosas, otras difíciles", dijo Trump a los medios de comunicación después. Más tarde reveló que la mayor "dificultad" que se discutió fue la amenaza nuclear norcoreana.

No sabemos mucho más sobre la conversación de esos dos hombres ese día, pero es probable que una "situación particularmente maravillosa" que mencionaron fuera una parte del mundo en la que Estados Unidos había ganado mucho terreno durante la presidencia de Obama: América Latina.

Cuando Obama asumió el cargo por primera vez en enero de 2009, gran parte de América Latina y el Caribe estaba dominada por gobiernos izquierdistas independientes, a pesar de los agresivos intentos de la anterior administración republicana de revertir la "marea rosa" de movimientos progresistas que habían llegado al poder a principios del siglo XXI.

Pero al final de los dos mandatos de Obama, América Latina había regresado decisivamente a la derecha. Los innovadores esquemas de integración regional encabezados por gobiernos de izquierda, como la Unión de Naciones Suramericanas (UNASUR) y la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC), se paralizaron o se tambaleaban. Mientras tanto, había surgido un bloque respaldado por Estados Unidos: la Alianza del Pacífico, integrada por Chile, México, Colombia y Perú, todos signatarios de acuerdos de "libre comercio" con Estados Unidos. Despreciando abiertamente a UNASUR y a la Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América (ALBA) liderada por Venezuela y Cuba, la Alianza del Pacífico ha adoptado muchas de las políticas neoliberales que condujeron a dos décadas de estancamiento económico y a un aumento de la desigualdad en la región durante los años ochenta y noventa (y que posteriormente impulsaron el apoyo a las alternativas de política de la "marea rosa").

Hay una serie de factores que llevaron al retorno de la Derecha en América Latina, incluyendo las recesiones económicas que resultaron en gran parte de los efectos de la crisis financiera mundial, los escándalos de corrupción politizada, la influencia política de los poderosos movimientos evangélicos ultraconservadores, y la creciente influencia del capital financiero. Los golpes antidemocráticos también derribaron gobiernos de izquierda: un golpe militar, en el caso de Honduras en 2009; y los golpes parlamentarios que resultaron en la destitución inconstitucional del presidente Fernando Lugo de Paraguay en 2012 y de la presidenta Dilma Rousseff de Brasil en 2016.

Maldita la paciencia

Por: Angel Galeano Higua

Hace 25 años partió Francisco Mosquera y se me dio por leer de nuevo Maldita la paciencia, que escribí para EL PEQUEÑO PERIÓDICO a propósito de las circunstancias en que lo conocí. Me asombra recordar con tanta claridad aquel viaje por los ríos Magdalena y Cauca para ir a la Serranía de San Lucas. Y me asombra por el objetivo de aquel viaje y el espíritu constructivo, el deseo de ayudar de auténtico revolucionario. Durante aquella jornada Mosquera irradiaba alegría, optimismo y sus discursos fueron apasionados y de gran vuelo sublime. Le habló a los campesinos delegatarios del Sur de Bolívar, pero también a “los decalzos” que estaban allí. Soñó en voz alta con un nuevo país y yo tuve la fortuna de grabar sus palabras, no sólo en mi pequeña grabadora portátil de entonces, sino también en mi memoria. Luego intenté reconstruir aquella experiencia y aunque no pude, ni podré hacerlo como debiera ser, algo quedó plasmado en Maldita la paciencia. Ese es el problema con las palabras, no dejan expresar con plenitud la vida vivida. Quizás debiera haber sido artista para intentarlo con una pintura, una sonata o un poema… Pero para mi desgracia, adolezco de esos atributos.

Hicimos un alto en Guaranda, en la fonda de la “Niña” Colombia, refrescamos nuestra garganta y descansamos, y hasta nos tomamos una fotografía. Al otro lado del río Cauca, el Cerro Corcovado se erguía imponente anunciando mayores alturas al Sur. Francisco Mosquera vestía bluyín y una camisa blanca de manga corta, apropiada para soportar los 38 grados de temperatura. De vez en cuando se ponía un sombrero de palma para protegerse del sol. Al bajar de la chalupa, su primer comentario se refirió a los alegres colores de los afiches electorales del Frente por la Unidad del Pueblo, FUP, que se hallaban pegados en las casas de madera del puerto. La dueña de la fonda se asomó un poco recelosa, pero al ver a Alejandro Acosta se alegró y salió extendiendo sus brazos para saludarlo. ¿Cómo va el viaje? Luego nos miró a todos con atención. A ver, Alejo, ¿cuál de ellos es la cabeza?, ¡anda, preséntamelo! Al estrechar la mano de Mosquera, la “Niña” Colombia guardó silencio y lo miró a los ojos. Bienvenido, le dijo. Sigan, ¿qué se toman?

Roberto Giraldo accionó la cámara y en la fotografía quedó Francisco Mosquera, Alejandro Acosta, Julio Castellanos, Felipe Escobar y yo, sentados alrededor de una mesa sobre la cual aparecen varios envases de gaseosa. Al fondo, el río y una cadena de montañas que Mosquera miraba como a un preciado sueño. En ese momento apareció un niño en la orilla llevando sobre sus hombros una sarta de pescados recién atrapados en el río. Mosquera fijó sus ojos en él e invitó a Felipe a que tomara varias fotografías del pequeño. “Ese es uno de los problemas de Tribuna Roja –dijo–, le faltan fotografías que muestren la vida del pueblo y sus luchas, como la de este niño. Una fotografía así tiene mucha fuerza. Mírenlo”. El niño iba descalzo y sonrió al vernos.

¿Para qué sirve el tropel?

Por: Sebastián Hincapié Rojas

El tropel universitario hoy: entre la insignificancia simbólica y la ineficacia política
“Cuando se quiere decir alguna cosa en el campo político, se puede poner bombas como los anarquistas del siglo pasado, se puede hacer huelgas o manifestaciones. Pero se requiere fuerza política para realizar manifestaciones políticas visibles”. Pierre Bourdieu (2013)


    “No quiero decir que no tengamos que hacer nada. Lo que digo es que esta presión para hacer algo es, bastante a menudo, una forma muy perversa de impedir que pensemos”. Slavoj Žižek (2014)


Tal vez sea bueno comenzar este escrito explicitando lo que no es y lo que no pretende ser, previniendo así posibles deformaciones que quieran endilgarle significados que impidan nuevas reflexiones: no es un panegírico de la no violencia, de esos que abundan entre los biempensantes obsesionados por sustraer el contenido histórico a toda manifestación violenta, volviéndola así incomprensible. Tampoco se parte aquí del principio: “toda violencia genera más violencia”, consigna popular que a menudo se encarga de ocultar las condiciones estructurales que producen algunos tipos específicos de violencia, como la simbólica, o bien el rol determinante que la violencia ha jugado en algunas transformaciones políticas. Lo que sí pretende es proponer una reflexión crítica sobre el uso del tropel como forma de manifestación política en las condiciones actuales. Cuáles son sus implicaciones y cuál es su relevancia dentro de la protesta, específicamente la protesta estudiantil, son parte de las preguntas que alentaron este escrito.

La ineficacia política y simbólica del tropel

El tropel es un acto político, de ello no hay duda. Es una manera de manifestar un descontento, de mostrarse inconforme frente a una situación considerada injusta y de llamar la atención de la ciudad frente a ella. Pese a que el tropel es fruto de universitarios inconformes, éste busca tener un impacto más allá, tener un eco en los medios de comunicación y en el gobierno; en últimas, generar un impacto político. De ello dan cuenta los comunicados, las consignas y las declaraciones que hacen los capuchos en el transcurso de la confrontación. También es un acto simbólico: el tropel propone representar una violencia permanente pero silenciada, pretende explicitar un conflicto latente y para ello no sólo recurre a las papas bomba y a los cocteles molotov, también hay una indumentaria específica de quienes asisten a la representación, hay órdenes cerrados, murales, trapos y pasacalles. De hecho, en la Universidad de Antioquia, uno de los últimos tropeles contó con una acción que un grupo de activistas ya había realizado en la ciudad: los capuchos tinturaron de rojo las fuentes de la ciudad universitaria para protestar por el asesinato sistemático de líderes sociales.

Nuevo informe encuentra que el programa de austeridad del FMI de Ecuador podría desembocar en una recesión económica y un mayor desempleo

Por: Dan Beeton

Washington, DC — Un nuevo informe del Centro para la Investigación en Economía y Política (CEPR) analiza el acuerdo de Ecuador con el Fondo Monetario Internacional (FMI) firmado en marzo de 2019, y encuentra que el país sudamericano experimentaría una reducción de su PIB per cápita, un mayor desempleo y una mayor inestabilidad macroeconómica como producto del acuerdo. El propio programa proyecta, como señalan los autores, que Ecuador sufrirá una recesión este año y un incremento del desempleo en cada uno de los tres primeros años del acuerdo. Incluso así, estas proyecciones son optimistas, concluye el presente informe.

“El programa del FMI para Ecuador exige eliminar un conjunto de políticas que a lo largo de los últimos años han tenido mucho éxito en estimular el crecimiento económico, reducir el desempleo y reducir la desigualdad y la pobreza”, declaró Mark Weisbrot, codirector de CEPR y uno de los autores del informe. “Desafortunadamente, incluso el mismo FMI pronostica una disminución de estos y otros indicadores sociales y económicos a medida que, junto al actual Gobierno ecuatoriano, vaya revirtiendo estas políticas”.

El programa requiere un amplio ajuste fiscal con el fin de crear un gran superávit fiscal, el que sería producto de la combinación de recortes salariales y despidos de hasta 140 mil empleados del sector público; del aumento de los precios de los combustibles y la electricidad al reducir los subsidios; del incremento de las tarifas de servicios públicos; de la subida de los impuestos indirectos: probablemente el Impuesto al Valor Agregado (IVA, un impuesto sobre el consumo); y de la eliminación de las exenciones del IVA que actualmente benefician a la mayoría de los hogares.

“El programa del FMI está basado en reformas del lado de la oferta, con el objetivo de que el tipo de cambio real del Ecuador sea internacionalmente más competitivo y, por lo tanto, mejore el saldo de la cuenta corriente del país”, apunta el informe. “Esta estrategia se conoce como ‘devaluación interna’” y equivale a mantener el desempleo alto y reducir los salarios para supuestamente conseguir que la economía de un país sea más competitiva a nivel internacional. Esta estrategia ha sido aplicada por el FMI y las autoridades europeas en Grecia y en otros países de la eurozona.

Imperialismo tardío

Por: John Bellamy Foster

La obra más influyente sobre el imperialismo sigue siendo el estudio clásico de V. I. Lenin de hace un siglo, el imperialismo: La Última Etapa del Capitalismo (más conocida por el título que se le dio después de su primera publicación, Imperialismo)(1): Lenin empleó el término imperialismo moderno o simplemente imperialismo para referirse a la era del capital concentrado, durante la cual el mundo entero estaba siendo dividido por los Estados dirigentes y sus corporaciones, distinguiendo la etapa imperialista del colonialismo/imperialismo de las etapas mercantilistas y de libre competencia del capitalismo que la precedieron. "La política colonial y el imperialismo", insistió Lenin, "existían antes de esta última etapa[imperialista] del capitalismo, e incluso antes del capitalismo".(2)

La nueva etapa imperialista, que comenzó en el último cuarto del siglo XIX y se extendió hasta el siglo XX, fue vista como un producto del crecimiento de gigantescas empresas capitalistas con poder monopólico, la estrecha conexión forjada entre estas corporaciones y los Estados-nación en los que surgieron, y la consiguiente lucha por el control de las poblaciones y los recursos del mundo, que condujo a la competencia y la guerra intercapitalista. "Si fuera necesario dar la definición más breve posible del imperialismo [como una "etapa especial"]", escribió Lenin, "tendríamos que decir que el imperialismo es la etapa de monopolio del capitalismo".(3)

El análisis general de Lenin sobre el imperialismo pertenecía a un grupo de teorías en gran medida complementarias en la tradición marxista que incluía obras como La capital financiera de Rudolf Hilferding (1910), La acumulación del capital de Rosa Luxemburg (1913) y El imperialismo y la economía mundial de Nikolai Bujarin (1915).(4) Sin embargo, el propio análisis de Lenin no tenía rival en su capacidad de capturar las condiciones mundiales dominantes a través de la Segunda Guerra Mundial, ni siquiera en su capacidad de rendir cuentas de las guerras mundiales mismas. Un punto fuerte de su análisis fue su carácter concreto, histórico, divorciado de las rígidas fórmulas teóricas. Abarcaba fenómenos tan variados como el crecimiento del capital monopolista y financiero, la "división del mundo entre los trusts internacionales", la exportación de capital, la carrera por la energía y las materias primas, la lucha de clases, la rivalidad geopolítica en la lucha por el territorio económico y las esferas de influencia, el surgimiento de una aristocracia obrera en el núcleo capitalista, y la lucha por la hegemonía global y regional.(5)

Al enfatizar la competencia intercapitalista, Lenin también señaló la jerarquía de los Estados-nación, que servía para dividir los poderes centrales de las naciones más pobres de la periferia que caían dentro de sus órbitas imperiales. Su análisis fue más allá del colonialismo para discutir el neocolonialismo en relación con América Latina. En la década de 1920, alerta a las luchas revolucionarias en México, Turquía, Persia, China e India, Lenin fue pionero en extender su análisis a la consideración de todas las "colonias y países oprimidos por el imperialismo" y de todos los "países dependientes", dando lugar a una revolución en la periferia contra el "imperialismo internacional "(6)

Sin embargo, la historia en la concepción marxiana es una dialéctica de continuidad y cambio. En la década de 1960, el análisis de Lenin, a pesar de su amplitud, necesitaba ser actualizado. En la era posterior a la Segunda Guerra Mundial, Estados Unidos emergió con una hegemonía casi absoluta sobre la economía mundial capitalista. Al mismo tiempo, el mundo vio la mayor ola revolucionaria de la historia asociada con la ruptura con el colonialismo, el surgimiento del neocolonialismo y el surgimiento de una esfera rival de la sociedad posrevolucionaria, incluidos los Estados con aspiraciones socialistas.(7) En esta atmósfera cambiada, correspondiente a la Guerra Fría, Estados Unidos y sus aliados presentaron una nueva ideología de crecimiento económico, desarrollo, ayuda y modernización dentro del marco ideológico capitalista. Un ejército de intelectuales liberales y socialdemócratas, incluyendo figuras como Mark Blaug, Benjamin J. Cohen, Robert W. Tucker y Barrington Moore Jr. fueron reclutados en los años sesenta y setenta para negar la existencia del imperialismo económico, si no del imperialismo en general, dirigiendo su análisis a varias figuras de la izquierda y en los Estados Unidos en particular, incluyendo a Paul Baran, Paul Sweezy, William Appleman Williams y Harry Magdoff.(8).

La Plebitusa, el new age y el buen materialismo dialéctico.

Por: Mauricio Vargas.

Hay un aspecto de la victoria del NO en el Plebiscito por la Paz que llama mucho la atención: La iglesia pone votos y con la “ideología de género” ponen a la gente a discutir y votar por asuntos morales y biológicos, en pro de unos valores que coinciden con los intereses materiales de terratenientes y lafuntidistas. Un sector de la iglesia y esta clase social de poseedores de grandes extensiones de tierra terminaron encarnando esa tendencia a nivel mundial que algunos denominan una revolución conservadora -Ucrania, Brexit, Siria, Trump-.

En sus orígenes la política y la religión estuvieron juntas. Ambas regían la vida de los hombres en lo terrenal y en lo subliminal. Desde el punto de vista del logos brindaba una comprensión global y articulada de la existencia de la tribu, una mitología. Desde el punto de vista terrenal, brindaban una justificación y una legitimación hacia un poder establecido, en el caso de las sociedades esclavistas, la religión era un pilar importante en para el gobierno. Tenía connotaciones individuales pero también públicas y colectivas. También en sociedades agrarias precarias, servía como fuente de derecho, para regular la conducta y establecer reglas de convivencia.

Considero que la religión como sistema de poder o de gobierno ya cumplió su papel histórico, aunque es preocupante ver que movimientos fascistas como ISIS estén reviviendo ese arcaico esquema de mezclar religión dogmática y sectaria con intereses económicos y políticos de las élites; contribuyendo al holocausto del medio oriente y reanimando el fantasma del terrorismo en Europa apoyado en los jóvenes de las clases más empobrecidas y segregadas de las sociedades industriales avanzadas.

Aun así la religión todavía puede tener un papel importante en lo que respecta a la asistencia, terapia y sanación en un mundo saturado y lleno de estrés, velocidad y preocupaciones, y más allá aún, puede jugar un papel progresistas e histórico si conectan sus cosmovisiones y prácticas con el asunto del cambio climático y el cuidado del medio ambiente, es decir, si asume una postura positiva en la contradicción fundamental hoy en día del Capital vs la vida.

La religión es el suspiro de los oprimidos

Por: Vijay Prashad

Sentado en una celda de una cárcel fascista en Italia, Antonio Gramsci se preguntaba sobre un problema que enfrentaban comunistas como él. En El manifiesto comunista (1848), Karl Marx y Friedrich Engels escribieron: “los trabajadores no tienen nada que perder salvo sus cadenas. Tienen un mundo que ganar”. Pero estas cadenas no eran meramente lazos materiales, las cadenas de la miseria que impedían que aquellos que no poseían propiedad, aparte de su propia habilidad para trabajar, fueran completamente libres. Esas cadenas avanzaban dentro de la mente, sofocando la habilidad de la mayoría de los seres humanos a tener un entendimiento claro de nuestro mundo. Sofocados, los trabajadores (quienes antes eran simpatizantes de movimientos socialistas y comunistas) se acercaron al fascismo. Llegaron a los partidos fascistas no por claridad, escribió Gramsci, sino por su conciencia contradictoria.

Por un lado, personas que pasan la mayor parte de su tiempo trabajando desarrollan una comprensión de la “transformación práctica del mundo”. Este marco está implícito en la actividad de los trabajadores, ya que el/la trabajador/a —dado el robo de su tiempo— a menudo se ve impedido/a de tener una “conciencia teórica clara de esta actividad práctica”. Por otro lado, el/la trabajador/a ha “heredado del pasado y ha absorbido acríticamente” una serie de ideas y prácticas que ayudan a moldear su acercamiento al mundo. Estas ideas y prácticas provienen de todo tipo de instituciones, como del aparato educacional del Estado, de instituciones religiosas y de las industrias culturales. Esas ideas heredadas no clarifican la experiencia práctica de los trabajadores, pero sin embargo ayudan a formar su visión de mundo. Es a esta dualidad a la que Gramsci llama “conciencia contradictoria”.

Si se acepta la perspectiva de Gramsci, entonces la lucha sobre la conciencia —la lucha ideológica— es una necesidad material. Para generaciones de trabajadores, los sindicatos, los partidos políticos de izquierda, y las formaciones culturales de izquierda proporcionaron las “escuelas” para elaborar y conectar la conciencia de los trabajadores y entregar una comprensión poderosa del mundo, la claridad para ver las cadenas que debían romperse.

Las chatarreras, cara femenina de la minería en Segovia

Por: Ricardo Cruz

Sentada sobre un bulto lleno de piedras, Consuelo Castrillón supervisa que las casi 60 mujeres presentes en la mina Las Brisas, en las afueras de Segovia, se repartan por partes iguales la montaña de rocas que los mineros han amontonado en las afueras de la bocamina.

El nombre de cada una de ellas aparece escrito en un cuaderno que Consuelo guarda con recelo. Parte de su trabajo es, precisamente, regular la cantidad de mujeres que cada día llegan en masa a la mina en busca de un pedazo de piedra para lavar, moler y extraerle unos cuantos granos de oro. Sus responsabilidades también incluyen coordinar las labores de aquellas que cuentan con el visto bueno del gerente de la mina para trabajar; es decir, ella organiza las cuadrillas, revisa que cada una cuente con su balde, su batea, su pala, su costal y su puesto de trabajo.

En Segovia y Remedios, municipios que producen el 11% del oro que se extrae en Colombia según cifras de la Agencia Nacional de Minería, se le dice ‘chatarrera’ a la mujer que trabaja día a día en las afueras de las minas escarbando entre montones de piedras que los mineros han desechado. La actividad tiene su recompensa cuando, luego de escoger, lavar y colar, se hallan fragmentos pétreos que contienen mineral que luego son llevados a las plantas de beneficio o entables, como se les dice en la región, para extraerles hasta el último aliento de metal precioso.

Se trata, en la mayoría de los casos, de mujeres cabezas de familia, desplazadas por la violencia o que simplemente no encontraron más opciones laborales que dedicarse a ‘chatarrear’. Tampoco es una actividad que distinga edad. No son pocas las mujeres jóvenes que deciden enterrar sus manos entre las duras piedras que sobran de las minas. Todo porque en Segovia y Remedios, las ofertas laborales para las mujeres no abundan: “o se va trabajar en un almacén, un restaurante, en una casa de familia o consigue plata aceptando los ofrecimientos de los hombres y ya sabe de qué estoy hablando”, sostiene María Ofelia, una chatarrera que no supera los 25 años de edad.

ANDANTE 4

La hermana Orlinda ha ido por él al salón de clase y lo ha llevado a la cafetería de profesores. Lo ha sentado a una mesa y le ha puesto enfrente de sus ojos esquivos una malta y, en un plato desechable, una buena tajada de pudín de fresa.

Roy mira distante como si quisiera volar a través de la ventana. Mira ausente como si contara y recontara los cuadros que cuelgan de la pared. Y, al frente, por encima de su cabeza, ve que dice en letras de icopor: “50 años construyendo la paz”. Pero Roy no ha leído la frase de manera global sino que la ha descompuesto en pequeños ladrillos que deletrea mentalmente de derecha a izquierda: paz-la-construyendo-años-50.

Tampoco ha saboreado el ponqué con ese tenaz apetito que nosotros pensábamos que tenía detrás de la tristeza. Sólo ha levantado la botella y se la ha pegado a sus labios con desidia y después ha desmenuzado un pedazo de torta en el plato.

-¿Sigues triste? –le ha preguntado la hermana Orlinda tratando de encontrarle los ojos.
-Sí, sigo triste y mucho –responde Roy, como si buscara algo a su alrededor.
-La Escuela es muy acogedora –dice la hermana Orlinda- tiene cancha de microfútbol y de basquetbol.
-Pero no me gusta, no tiene árboles ni un camino largo, largo, donde correr.
-Los maestros aprecian a sus estudiantes. Estoy segura de que ya quieren bastante a Roy.
-Yo no me llamo Roy.
A Roy lo han traído hace unos días y lo han dejado en cuarto grado. Por su pueblo ha pasado la guerrilla y en un cruento combate han muerto tres policías y dos guerrilleros y los disparos han taladrado las paredes de la alcaldía, el puesto de salud y la Caja Agraria. Después, a los cinco días, han llegado los paras, los paramilitares, y

sobre la colina, bajo las miradas de las mujeres y los niños, han fusilado a siete campesinos.
Ahora, mucho después, han llegado los soldados. Hay silencio y miedo, y secuestradas y desaparecidas algunas personas.

El Calvario es un pueblo de tres calles cuyo croquis forma casi una cruz. Un campero rojo sale los lunes a las seis de la mañana y regresa a las cuatro de la tarde de Villavicencio. El maestro de la escuela no ha vuelto y los padres de Roy han viajado a Bogotá.

La OEA en Medellín, como anillo al dedo

Por: Campo Elías Galindo A.

Medellín se ha posicionado indudablemente como sede de grandes eventos internacionales. Es un logro de la élite que la gobierna aunque las ingentes utilidades que se derivan de tantos congresos, asambleas, encuentros y ferias, difícilmente gotean hacia los sectores populares y la mayoría de los habitantes de la ciudad. El 26, 27 y 28 de junio estarán en Medellín las delegaciones de los 33 gobiernos que conforman la Organización de Estados Americanos, fundada en 1948 en Bogotá, pero con una larga historia que se remonta por lo menos hasta 1889 cuando se realizó la Primera Conferencia Internacional Americana convocada por el gobierno estadounidense. De ese evento surgió la Unión Panamericana, tutelada por el Departamento de Estado y encabezada por directores generales norteamericanos hasta junio de 1947, cuando fue elegido para el cargo el expresidente colombiano Alberto Lleras Camargo.

Muy poco se habla de la integración interamericana antes de la Novena Conferencia realizada en Bogotá que dio vida propiamente a la OEA como la identificamos hoy. Solo digamos acá, que la Unión Panamericana fue la expresión organizativa de la modalidad específica que asumió la dominación neocolonial sobre América Latina, en el momento histórico en que EE.UU. asumió la condición de hegemón mundial dejando atrás al Reino Unido. La sumisión de los gobiernos latinoamericanos a Washington fue indiscutida en ese período, la doctrina Monroe se aplicó a rajatabla y la Casa Blanca movía los hilos de la política continental por mecanismos mucho más directos que los adoptados después de la segunda guerra mundial; fue mucho el garrote, principalmente bajo la forma de dictaduras, y poca la zanahoria para los pueblos al sur del río Bravo.

«Oh, Jeremy Corbyn…» El giro a la izquierda del laborismo británico

La victoria de Jeremy Corbyn en 2015 provocó un giro a la izquierda en el Partido Laborista. En estos años, Corbyn ha logrado sortear los esfuerzos del ala parlamentaria para retomar el control partidario y atrajo a nuevas generaciones con un discurso más combativo. Aunque los obstáculos son muchos, el corbynismo se ha erigido en un movimiento político y cultural con efectos fuera del laborismo y ha desafiado el poder de la maquinaria política y mediática conservadora.

Por: Richard Seymour

I. El dominio de Jeremy Corbyn (y del corbynismo) dentro del Partido Laborista británico parece inquebrantable. Pero ¿qué es el corbynismo? ¿Es la restauración del laborismo como ala política del sindicalismo? ¿Es un proyecto dirigido a transformar el laborismo en un partido democrático y socialista? ¿Es una socialdemocracia radicalizada? ¿Existe acaso, como algunos desean, espacio para un «corbynismo azul», que combine políticas de izquierda con otras de corte antiinmigratorio y socialmente conservadoras?1

Durante casi cuatro años, la izquierda británica ha estado luchando para decidir cuál es la respuesta a estas preguntas. El proceso se vio oscurecido por la energía que debió destinarse a la defensa del liderazgo de Corbyn. Desde el mismo segundo en que mostró sus aspiraciones, una variopinta asociación de partidarios de Tony Blair, viejos laboristas de derecha, medios periodísticos liberales y tories, académicos hostiles, apologistas de Israel e incluso un extraño grupo de militares emprendió una feroz campaña para debilitarlo y destronarlo. El hecho de haber resistido cada oleada de ataques, un golpe fallido por parte de parlamentarios laboristas y la perniciosa –pero finalmente decepcionante– ruptura llevada a cabo por un puñado de parlamentarios de la centroderecha del partido dice mucho sobre sus condiciones de líder. En todo momento Corbyn se apoyó con serenidad en sus conocidas fortalezas, fundamentalmente en el intenso respaldo de los militantes del partido y el movimiento sindical.

Por ahora, Corbyn está seguro. La base de afiliados del laborismo sigue siendo muy sólida, con más de medio millón de miembros (540.000 registrados a abril de 2018). Para aproximarse a un número tan alto, hay que retrotraerse a antes de 1980, cuando las secciones del partido inflaban sistemáticamente sus cifras de afiliados. Momentum, el grupo de campaña pro-Corbyn, vio cómo sus miembros crecían a 40.000 en 2018. Tras haber reconstruido su caudal de votos en 2017 con una remontada histórica, el panorama electoral del laborismo parece ser relativamente estable pese al clima volátil. Bajo el liderazgo de Corbyn y con un programa de carácter radical según los criterios británicos contemporáneos, el partido se ha recompuesto. Es poco probable que se dé marcha atrás en las políticas incorporadas en la última plataforma laborista –educación gratuita, nacionalización de los servicios públicos, fin de la austeridad, construcción de viviendas sociales y freno al proceso de privatización del Servicio Nacional de Salud–, aun si Corbyn resulta desplazado.

ANDANTE 3

FLOR DE FRAYLEJÓN

Como el sol / cuando se asoma / allá en la cumbre / irradiando calor / capullo de oro; / la flor del fraylejón / de mis montañas / se abre a la luz / como un cáliz / de ensueño, / y es entre la niebla / del paisaje frío / de mi tierra, / emperador y dueño.

Por: María del Pilar Paramero Silva (1)

(1) El Cocuy, Boyacá, 1948. Destellos obtuvo el Premio Nacional de Poesía Museo Rayo 1995. El acta del concurso exalta: “...gran pureza del lenguaje poético, la profundidad de las fuentes de inspiración desde las que emerge una visión clara y hermosa de la mujer en su relación con la naturaleza y el cosmos”. El ICBA, Colección Huellas, publicó en 1996 su libro Furatá – Antología de Poesía -.

EL HAIKU Y EL PENSAMIENTO DE KRISHNAMURTI

Al meditar sobre el tiempo planteado por Krishnamurti, no el psicológico sino el tiempo presente, el aquí y el ahora, con toda su fluidez, su sencillez, aquel que se crea y confluye en un instante, este tiene la esencia del Haiku, que sorprende, que refresca, que nos maravilla; es un ahora que capta la armonía del entorno, la belleza del instante, lo que se está viviendo en este momento, es viento que levanta el cabello regalando sombras en el rostro, se puede determinar que la vida es un permanente Haiku, que nos llega a través de la observación, de la atención, de la aceptación.

Pienso que en el pensamiento de Krishnamurti está implícito el contenido del Haiku y viceversa y si bien, aparecieron desde hace muchos años siguen aún vigentes, llevándonos a que a través de estos se pueda trasmitir la verdadera dimensión de la naturaleza, su presente observado en un instante preciso, sin ponerle palabras, solo la observación detallada de lo que sucede, recreándonos en el suceso para luego trasmitirlo a través del escrito o de la palabra; en Krishnamurti como en el Haiku no se cuestiona, no se compara, no se valora, no pueden existir juicios, solo se observa y se capta el instante.

Un haiku es lo que sucede en un instante, es una acción irrepetible, el accionar de un pájaro jamás será el mismo accionar en el instante siguiente, por ello no podemos comparar, ni hacer juicios de valor, pues destruiríamos la particularidad del momento, es decir la esencia del Haiku y la naturaleza del pensamiento de Krishnamurti.

La depresión global: el gatillo comercial y tecnológico

Por: Michael Roberts

A pesar de todos los discursos optimistas del presidente de Trump sobre el estado de la economía estadounidense, los últimos datos sobre la actividad económica y la producción industrial sugieren que Estados Unidos se suma a Europa y Japón en una fuerte desaceleración al entrar en la segunda mitad de 2019. Y ello ocurre cuando la guerra comercial y tecnológica entre los EE.UU. y China ha subido un nuevo escalón y amenaza con desencadenar una recesión global antes de que termine el año.

informan los economistas de JP Morgan de que el avance de mayo del PMI de los EE.UU., Europa y Japón (G-3) apunta una disminución de 0,7 puntos, consistente con un crecimiento anual de sólo un 2,5% del PIB mundial. Los índices de compras de los gerentes (PMI) son encuestas de opinión de las compañías sobre sus compras y ventas actuales y futuras. Han demostrado ser orientadores razonables de la producción real. Y un crecimiento del 2,5% a nivel mundial se considera una ‘perdida de velocidad' de la economía mundial, por debajo de la cual se avecina una recesión.

Según JP Morgan la fabricación mundial de manufacturas está sufriendo la peor parte - de estar casi en 50 en el PMI (por debajo de 50 significa una contracción). Pero los servicios, que constituyen el 70-80% de la mayoría de las principales economías (al menos en la definición oficial), también se deslizan hacia los niveles de la mini-recesión de 2015-6.

Más preocupante aún, “los índices mundiales de expectativas de manufacturas y servicios parecen caer alrededor de 2 puntos en mayo y arrastraría los índices por debajo de los mínimos establecidos a principios de 2016.” (JPM).

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