La realidad tras la Coalición de Trump para cambiar el régimen en Venezuela.

Por: Mark Weisbrot

Ah principio de los 70’s, los Sandinistas estaban en las montañas combatiendo para tumbar la brutal dictadura de la familia Somoza, de unos 40 años de duración y con el apoyo de Estados Unidos. Cuando una potente erupción volcánica golpeó a Nicaragua, Omar Cabezas, sandinista, cuanta que estos le dijeron a los campesinos que encontraron que fue un castigo de Dios por no haberse librado de Somoza.

Cuando los Sandinistras triunfaron en 1979, Estados Unidos inició una sangrienta guerra para recuperar el país mediante el grupo terrorista paramilitar de ‘los contras’, quienes asesinaban civiles regularmente. El Presidente George H.W Bush lo dejó muy claro durante la segunda elección de los sandinistas en 1990, que aunque no fuera Dios, el continuaría castigando a los nicaragüenses con un embargo comercial y la guerra si no se desasían de los sandinistas. Cansados de la guerra, la hiperinflación y el colapso económico, los nicaragüenses votaron por la oposición: Los sandinistas perdieron.

Hoy el gobierno de Trump está repitiendo la estrategia de castigo colectivo contra Venezuela con un embargo financiero paralizante desde agosto de 2017 y desde enero, un embargo comercial. El embargo financiero impidió cualquier posible medida del gobierno para acabar con la hiperinflación o generar una recuperación económica, mientras se pierden billones de dólares de la producción de crudo. El embargo económico está proyectado para cortar el 60% de las exiguas ganancias en divisas, necesarias para comprar medicina, comida, suministros médicos y otros bienes esenciales para la supervivencia de muchos venezolanos.

Buscando promover un golpe militar, una rebelión popular o una guerra civil, la administración Trump ha sentenciado que el castigo continúa hasta que destronar al actual gobierno. “Maduro debe irse” dijo el Vicepresidente Pence nuevamente en marzo.

Todo esto es ilegal bajo numerosos tratados firmados por Estados Unidos, incluido el Capítulo de la Naciones Unidas, el capítulo de la Organización de Estados Americanos y otros convenios y leyes internacionales. Para legitimar esta brutalidad, que probablemente ya ha matado a miles de venezolanos al restringirles el acceso a bienes y servicios e

Pistola Walther 7.65

I En tanto escucha la única composición para cuarteto de cuerdas...

Por: Arturo Neira Gómez **

En tanto escucha la única composición para cuarteto de cuerdas de Gabriel Fauré (Francia 1845 – 1924), a la que el músico dedicó su último año de vida, de improviso, se le aparece la imagen e idea fija sobre su papá: “Siempre portaba un arma de fuego y dormía tranquilo pues bajo la almohada estaba lista su Pistola Walther 7.65”.

Entonces se pregunta: “¿Por qué precisamente en este instante, en este concierto, esta reminiscencia? Y decir ‘siempre portaba un arma’, era siempre. Así recuerdo a mi padre”.

“Mi evocación –empieza a soltarse– vino de la película de anoche sobre cobro de deudas de sangre entre dos familias brasileras ‘Abril despedazado’ (titulada también ‘Detrás del sol’) del director Walther Salles”. Y con ella arrastra, inadvertidamente, recuerdos a partir de significantes: ‘Walther’, nombre de fabricante de armas y de director de cine, la pérdida de vidas por ‘vendettas’, la última composición de ‘Fauré’ quien agónico dio el toque maestro a su Cuarteto y hasta cierta homofonía de su apellido con las palabras ‘furia’ y ‘ferocidad’ de la guerra.

Y precisamente la ‘Walther’ de su padre, exhibida en la sala familiar, hizo parte de un lote de pistolas alemanas adquiridas por el alto mando militar en 1942, en plena Segunda Guerra Mundial. A él, a su retiro forzado del ejército debido al desmoronamiento de la hegemonía liberal a mediados de la década del 40, se la obsequiaron sus camaradas.

Pero ¿por qué la imagen sobre su papá? “Siempre portaba un arma de fuego...”. “Sería que temía le cobraran vidas cegadas –osa decir alguien- cegadas por él o sus subalternos cuando fue oficial del ejército de Colombia”. Contrariamente, el disgusto de su hija mayor: “Ni se le ocurra, simple, porque había sido militar”. Mientras el único de los hijos que siguió la misma carrera de su padre, guarda silencio.

El ascenso de China como potencia mundial. Entrevista.

Por: Au Loong-Yu

El rápido ascenso de China como un nuevo centro de acumulación de capital ha aumentado el conflicto con los Estados Unidos. Ashley Smith, de ISR, entrevistó al activista y académico Au Loong Yu sobre la naturaleza de la emergencia de China como un nuevo poder imperial y sobre qué significa para el sistema-mundo.

Uno de los más importantes desarrollos en el sistema-mundo de las últimas décadas ha sido el ascenso de China como nuevo poder en el sistema-mundo. ¿Cómo ha ocurrido esto?

El crecimiento de China es el resultado de una combinación de factores desde su reorientación en la producción dentro del capitalismo global en la década de 1980. Primero, en contraste con el bloque soviético, China encontró un camino para beneficiarse, con un giro de ironía histórica, de su legado colonial. Gran Bretaña controló Hong Kong hasta 1997, Portugal controló Macau hasta 1999 y los EE. UU. continúan usando Taiwán como un protectorado.

Estas colonias y protectorados conectaron a China con la economía-mundo incluso antes de su entrada total dentro del sistema-mundo. En la era de Mao, Hong Kong proveyó alrededor de un tercio de la moneda extranjera de China. Sin Hong Kong, China no habría sido capaz de importar tanta tecnología. Tras el final de la Guerra Fría, durante el mandato de Deng Xiaoping, Hong Kong fue muy importante para la modernización de China. Deng usó Hong Kong para conseguir mayor acceso aún a moneda extranjera, para importar todo tipo de cosas, incluyendo alta tecnología, y tomar ventaja de su fuerza de trabajo cualificada, como directivos profesionales.

China usó Macau primero como un sitio ideal para contrabando de bienes dentro de la China continental, aprovechando la notoria falta de aplicación legal de la isla. Y así China utilizó la Casino City como plataforma ideal para la importación y exportación de capital. Taiwán fue muy importante no solo en términos de inversiones de capital, sino que más significativa en la larga carrera fue su transferencia de tecnología, primera y principalmente en la industria de semiconductores. Los inversores hongkoneses y taiwaneses fueron también una de las razones clave para el rápido crecimiento de las privincias chinas de Jiangsu, Fujian y Guandong.

¿Quién fue responsable del incendio de la ayuda humanitaria para Venezuela?

Por: NICHOLAS CASEY , CHRISTOPH KOETTL y DEBORAH ACOSTA

CÚCUTA, Colombia – Era una narrativa que cuajaba bien con las críticas por autoritarismo contra el gobierno venezolano: las fuerzas de seguridad, bajo órdenes del presidente Nicolás Maduro, prendieron fuego a un convoy de ayuda humanitaria mientras millones de personas en su país padecen enfermedades y hambruna.

El vicepresidente estadounidense, Mike Pence, escribió que el “tirano en Caracas bailó” mientras sus secuaces “quemaban comida & medicinas”. El Departamento de Estado estadounidense publicó un video en el que se afirmaba que Maduro ordenó la quema de los camiones. La oposición venezolana se refirió a las imágenes de la ayuda en llamas, reproducidas por medios y televisoras en toda América Latina, como evidencia de la crueldad de Maduro.

Pero hay un problema: parece que fue la misma oposición —y no los hombres de Maduro— quien accidentalmente prendió fuego al camión.

Grabaciones no publicadas y obtenidas por The New York Times, así como filmaciones que sí se difundieron —incluidas tomas compartidas por el gobierno colombiano, que ha culpado a Maduro del incendio—, permitieron hacer una reconstrucción de lo sucedido. Esta sugiere que un coctel Molotov lanzado por un manifestante en contra del gobierno es el causante más probable del incendio.

En algún momento, una bomba casera hecha con una botella fue lanzada a las fuerzas de seguridad que bloqueaban un puente que conecta a Colombia y Venezuela para impedir que los camiones con la ayuda pudieran cruzar.

La otra “emergencia nacional” de Trump: sanciones que matan a los venezolanos

Por: Mark Weisbrot*

Mientras que los estadounidenses han protestado y se han rebelado legítimamente en contra de la declaración de emergencia nacional del presidente Trump para construir su preciado muro, lo que privaría al Congreso de ejercer su autoridad constitucional sobre el gasto; el presidente ha usado otra falsa declaración de emergencia nacional ­―en esta última semana― que ha pasado ampliamente desapercibida.

Cada orden ejecutiva anunciada por Trump en la que se imponen sanciones económicas a Venezuela incluye una frase que declara que Venezuela está causando una "emergencia nacional" para Estados Unidos y que representa "una amenaza inusual y extraordinaria para la seguridad nacional" de Estados Unidos.

El hecho de que estas absurdas afirmaciones hayan pasado desapercibidas en los principales medios de comunicación muestra cuán débil es el Estado de derecho en Estados Unidos en lo referido a la política exterior, tal y como han señalado expertos legales. Esto es especialmente cierto para aquellas medidas de agresión perpetradas por nuestro gobierno y que tienen como consecuencia la muerte de personas en otros países.

Y no hay que equivocarse al respecto: las sanciones de Estados Unidos a Venezuela están matando personas y han estado matando personas ya por algún tiempo, como ha señalado el economista de la oposición Francisco Rodríguez, el principal experto en el mundo en economía venezolana.

No existen estimaciones de la cantidad de muertos ocasionados por las sanciones, pero dada la experiencia en países con situaciones similares, es probable que haya miles o decenas de miles hasta el momento. Y empeorará rápidamente si las recientes sanciones persisten.

¿Cómo es que las sanciones matan gente? En general, lo hacen dañando la economía. Esto incluye pérdidas de empleo e ingresos de quienes ya enfrentan una situación desesperada; pero sobre todo, incluye la disminución del acceso a bienes esenciales para salvar vidas, como medicamentos, suministros médicos y atención médica.

No es la naturaleza, es EPM el único responsable de la tragedia de Hidroituango

Por: Fernando Guerra Rincón *

Contrario a como pretende demostrarlo Empresas Públicas de Medellín -EPM – sobre la crisis de Hidroituango, basado en que las aguas de la represa por fin se deslizaron por el vertedero aguas abajo de la presa, para llenar el cauce del río Cauca y conjurar la última crisis, el drama de esta obra de ingeniería, de emergencia en emergencia desde abril del 2018, no acaba de pasar y no ha superado fases críticas.

Solo en varios meses, hacia el segundo semestre de este año, según técnicos del conglomerado,[1] después del vaciamiento de la casa de máquinas, centro neurálgico del proyecto, inundada a marchas forzadas para evitar el colapso de toda la infraestructura, donde se generaría la energía prometida al sistema eléctrico nacional,[2] podrá saberse con certeza si este proyecto será factible, o si por el contrario, colapsa y hay que desmantelarlo.

Para el ingeniero Enrique Sinisterra, constructor y responsable de las hidroeléctricas de Salvajina y Anchicaya, docente por veinte años de la Universidad del Valle, Hidroituango no es viable y es muy posible que haya que declararlo en pérdida total.[3]

De confirmase esta hipótesis, que nadie en Colombia está deseando que se concrete, esta sería la mayor tragedia ambiental y económica de la historia de Colombia.

Desde ya, el errático y turbio proceso de construcción de la represa[4] deja pérdidas económicas muy serias que comprometen seriamente las finanzas de EPM, a la que la calificadora de riesgo Ficth le bajó la calificación a BBB perspectiva negativa, muy cerca de la pérdida del grado de inversión por su alto nivel de endeudamiento, agravada por los insucesos del proyecto; del municipio de Medellín,[5] cuya inversión social depende en grado sumo de los aportes de EPM; del departamento de Antioquia; del Instituto de Desarrollo de Antioquia -Idea-, que con los réditos de Hidroituango, del cual es uno de sus principales accionistas, pensaba recuperar el tramo Medellín-La Pintada; y del desmantelado Ferrocarril de Antioquia[6].

Richard Stallman: “Los móviles espían y transmiten nuestras conversaciones, incluso apagados”

Por: Manuel G. Pascual

Richard Stallman es una leyenda: creó el primer sistema operativo abierto e impulsó el ‘copyleft’. Cree que los teléfonos inteligentes nos han hecho retroceder 10 años en términos de privacidad

Nos cita en el piso de unos amigos de Madrid. El padre del software libre es un viajero empedernido: difunde los principios de su movimiento allá donde le llaman. Unos días antes de la entrevista, Richard Stallman (Nueva York, 1953) participó en el Foro de la Cultura de Burgos y retomará su gira europea tras dar una conferencia en Valencia. Nos recibe con su característica melena despeinada y con una de sus bromas marca de la casa: “Té quiero”, espeta en su trabajado español con acento gringo, lanzando una mirada a su humeante taza de té en cuanto detecta una cara de desconcierto en el interlocutor. “Ahora té quiero más”, nos dirá cuando la vaya a rellenar.

Su peculiar sentido del humor, que cultiva en los seis o siete idiomas en los que se maneja, reviste el encuentro de mucha naturalidad. Parece como si él mismo quisiera bajarse del pedestal en el que le ha colocado la comunidad de programadores. Para ese colectivo, es una leyenda viva. Stallman es el padre del proyecto GNU, en el que se engloba el primer sistema operativo libre, que vio la luz en 1983. Desde los años noventa funciona con otro componente, Kernel Linux, por lo que se rebautizó como GNU-Linux. “Muchos, erróneamente, llaman al sistema solo Linux…”, se queja Stallman. Su rivalidad con el finlandés Linus Torvalds, fundador de Linux, es conocida: le acusa de haberse llevado el mérito de su creación conjunta, nada más y nada menos que un sistema operativo muy competitivo cuyo código fuente puede ser utilizado, modificado y redistribuido libremente por cualquiera y a cuyo desarrollo han contribuido miles de programadores de todo el mundo.

Lo cierto es que el revolucionario movimiento del software libre lo inició Stallman. Este informático, que estudió Física en Harvard y se doctoró en el MIT, muy pronto quedó atrapado por la cultura hacker, cuyo desarrollo coincidió con sus años de juventud. El software libre y el concepto de copyleft (en contraposición a copyright) tampoco serían lo mismo sin este señor risueño de estética hippie.

Ataque a la privacidad

Su semblante muta a la más severa seriedad en cuanto se pone a hablar de cómo el software privativo, el que no es libre, colisiona con los derechos de las personas.

Violencia en Medellín: Fico, es la desigualdad

Por: DANIEL QUINTERO CALLE

He sido feroz en mi crítica a la política de “seguridad” de la actual administración, y que pretende ser continuada por el Centro Democrático si gana la Alcaldía este año. Haber reducido el presupuesto de las Secretarías de Inclusión Social, Cultura, y Deporte para incrementar el presupuesto “seguridad” no sólo es un contrasentido histórico, sino que ha probado no dar resultados.

Dicen que quien no conoce la historia está condenado a repetirla. Eso pareciera estar pasando en Medellín, lo grave es que a la historia que podemos revivir no es aquella en la que éramos la capital industrial de Colombia, sino aquella en la que éramos un infierno.

Para mediados del siglo XX Medellín era una ciudad orgullosa de sí misma. Una ciudad casi idílica, planeada y con sentido social, con un gobierno eficiente y ordenado, líder en educación, industria y servicios públicos. Decía Daniel Samper Ortega en 1937, “Es la ciudad donde se vive con mayores comodidades y la que va a la cabeza del desarrollo industrial. Ella representa en Colombia, con relación a Bogotá, un papel semejante al de Nueva York con respecto a Washington. Las mejores fábricas del país son las de Medellín… Su Sociedad de Mejoras Públicas ha enseñado civismo a las restantes ciudades de la nación. Su escuela de minas ha preparado los mejores ingenieros. Y, por último, sus hombres manejan todos los grandes negocios y sus escritores han creado una fuerte y excelente literatura autócrata”.

El desarrollo de Medellín no fue sin embargo un algo milagroso, sino el resultado de una intervención educativa sin precedente impulsada por Pedro Justo Berrío hacia finales del siglo XIX y que implicó traer una delegación alemana para realizar una transformación curricular y un enfoque de cobertura que hizo énfasis en mujeres, niños y pobres.

Qué hay detrás del discurso del odio

  • La xenofobia, el rechazo de la pluralidad, la mentalidad paranoica frente al mundo exterior y la construcción de chivos expiatorios se han convertido en tendencia mundial. Hay que tomar en serio la cuestión nacional, no dejarla en manos de los extremistas. Es necesario fortalecer la cohesión colectiva

Por: SAMI NAÏR

Lamentablemente, en el panorama europeo de renacimiento del neofascismo, España ya no es una excepción. Se acaba de teñir, casi por sorpresa, de las pinceladas del color oscurantista y xenófobo que avanzan por doquier en el Viejo Continente, el color de la ultraderecha. Se demuestra, una vez más, la sagacidad de la afirmación del gran Quijote: “No hay memoria a quien el tiempo no acabe”.

Si bien España solo cuenta ahora con un grupúsculo —Vox—, este se inscribe de lleno en una ola de nacionalpopulismo neofascista que se extiende de modo alevoso por todo el mundo; sin duda, una nueva época se está abriendo, de importantes y graves retos que las democracias tendrán que afrontar, probablemente durante unas décadas. Es innegable que la globalización liberal que se puso en marcha a final del siglo pasado ha entrado en una fase crítica, debida a su patente y consciente desregulación caótica, responsable de sus contradicciones actuales. La búsqueda de un nuevo equilibrio económico-social planetario se hace, pues, imprescindible. Afrontar el desafío de este nuevo periodo exige imperativamente a las democracias encontrar modelos económicos y sociales que apuesten, de modo efectivo, por eliminar la gran brecha actual de la desigualdad, por la solidaridad, expectativas que son de la inmensa mayoría de la población arraigada en la civilización del respeto mutuo y de la dignidad. Al mismo tiempo, sin embargo, resulta llamativa la aparición —como consecuencia de los efectos disgregadores de la globalización— de capas sociales reacias étnica, cultural y políticamente, que se identifican con un discurso de odio de remota experiencia. Se trata de una tendencia mundial, cuyas características comunes son tan importantes como sus diferencias.

En EE UU, la irrupción de Donald Trump ha venido acompañada de una mutación de fondo, a la vez demográfica y racial: los trabajadores blancos de Kansas, Detroit, Texas y otros lugares del país apoyan al magnate inmobiliario porque promete frenar la llegada de los latinos, no pagar servicios sociales a los afroamericanos, acabar con el relativismo de los valores. Ellos temen no solo perder el empleo por competir con otros países, sino que su miedo se resiste también a los fundamentos de la igualdad institucionalizada, así como a la mezcla demográfica y étnica que encarnaba la política de Barack Obama. Un temor transformado en gasolina política por Trump, con una ideología ultrapopulista. Es, en definitiva, un nacionalpopulismo new wave, que retoma muchos de los ingredientes del fascismo clásico: rechazo del mestizaje (del que subyace, para muchos, la defensa de la “raza blanca”), oposición de los de abajo a los de arriba, xenofobia, mentalidad paranoica frente al mundo exterior, política de fuerza como método de “negociación”, denuncia del otro y de la diversidad, hostilidad frente a la igualdad de género, etcétera.

Arhuacos de Nabusímake: así va la lucha por superar el terror de la evangelización forzada

Por: Juan Pablo Esterilla

Después de más de 66 años de aculturación forzada, los indígenas arhuacos que viven en este territorio siguen luchando por una educación diferencial que reconozca su resistencia.

El archivo histórico de la Confederación Indígena Tayrona, que contiene 100.000 folios y que fue entregado en noviembre a la comunidad arhuaca de la Sierra Nevada de Santa Marta, da cuenta de los estragos que generó por 66 años la misión evangelizadora de los capuchinos en Nabusímake (Cesar). En la actualidad, los indígenas que viven en este territorio siguen luchando por una educación diferencial que reconozca su resistencia.

7 de agosto de 1982. El fallecido político, Belisario Betancur tomaba posesión como presidente de la república. Ese mismo día, pero a 880 kilómetros, centenares de indígenas arhuacos liderados por el cabildo gobernador, Luis Napoleón Torres, tomaban posesión del orfelinato Las Tres Avemarías de Nabusímake, Cesar. Detrás de la toma estaba la convicción firme por terminar la aculturación a la que como indígenas arhuacos habían sido sometidos –por más de 66 años– a manos de los misioneros capuchinos.

Luego de cinco días de estar instalados en ese espacio construido para imponerles una fe que no era suya, el obispo intentó huir. Sin embargo, los arhuacos se dieron cuenta de ello y lo retuvieron para que firmara un documento. Esa firma representaba el retorno hacia a su propia educación y la oportunidad para consolidar su propio gobierno; con territorio y autonomía.

Cuando en 1915 los sakukos (líderes) de la comunidad arhuaca viajaron a Bogotá, para solicitar el reconocimiento de las autoridades propias, el respeto a su territorio y la exigencia de unos profesores técnicos, no dimensionaban la respuesta que el presidente de aquella época, Vicente Concha, les daría a sus peticiones.

El poder negociador de China ante Estados Unidos

En el marco de la confrontación mundial por el control de la economía, de los recursos naturales y de la geopolítica. La emergencia de un mundo multipolar donde China ha venido desempeñando un papel cada vez más protagónico en las relaciones con países del tercer mundo y en donde su competencia comercial con Estados Unidos se agudiza productos de las políticas proteccionistas de Donald Trump.
Recomendamos así mismo el texto del profesor Javier Sánchez sobre las relaciones Colombo-Chinas:
http://nuevagaceta.co/inicio/analisis-nuevos-retos-relaciones-con-china
Mauricio Vargas González. Coordinador Editorial NG.

Por: Farid Kahhat*

En diciembre pasado, las exportaciones chinas cayeron 4,4%, mientras sus importaciones alcanzaban su menor nivel desde 2016. Pese a ello, China obtuvo en 2018 su mayor superávit comercial con los Estados Unidos (más de US$320.000 millones), desde 2006. Tanto porque la economía china presenta síntomas de desaceleración, como porque su país tiene muchas más importaciones a las que podría gravar con aranceles, la Administración Trump cree tener mayor poder de negociación que el gobierno chino en el conflicto comercial que enfrenta a ambos países.

El problema con ese diagnóstico es que esas razones no bastan para establecer el poder de negociación de las partes. De un lado, como vimos con anterioridad, las represalias comerciales pueden ser un búmeran entre economías interdependientes. En enero, por ejemplo, Apple redujo sus proyecciones de utilidades por primera vez en dos décadas (haciendo caer 7% la cotización de sus acciones), y la compañía estadounidense citó la menor demanda proveniente de China como una de sus principales causas.

De otro lado, si bien China no cuenta con cifras comparables de importaciones estadounidenses a las cuales gravar, cuenta con otros medios tanto económicos como políticos a los cuales podría apelar en su conflicto comercial con los Estados Unidos. Por ejemplo, para aprobar políticas de estímulo fiscal el ejecutivo estadounidense requiere la anuencia del Congreso.

De los «chalecos amarillos» al Estado social-ecológico


Presentamos en esta ocasión en Nueva Gaceta un interesante artículo de reflexión enmarcado en lo que tiene que ver con la relación de las variables sociales, económicas y ambientales, ubicado en la Francia actual y que aborda la crisis propiciada por los Chalecos Amarillos, que han conmocionado el escenario de la protesta social, desde una óptica fundamental y bastante imperceptible para muchos: las interrelaciones entre la miseria material y la vulnerabilidad ambiental, y la importancia creciente de incorporar la ecología en lo político, ambos temas fundamentales si queremos sobrevivir como especie y enfrentar los retos económicos nuevos. De manera que el camino es arduo, pero no es por medio de las viejas rutas que vamos a llegar a buen puerto en estos ejes. Procedamos a leer este interesante trabajo de Éloi Laurent, no sin antes recomendar otro trabajo publicado por la revista hace poco:
http://nuevagaceta.co/inicio/los-chalecos-amarillos-un-objeto-social-no-...
Esteban Morales Estrada. Editor de NG para temas internacionales.

Por: Éloi Laurent

La revuelta de los gilets jaunes (chalecos amarillos) es la primera crisis social-ecológica de la Francia contemporánea y una de las primeras en Europa. Fue desencadenada por el grave problema –eludido demasiado tiempo en el país de la prístina igualdad republicana– de los combustibles fósiles, que atrapa a millones de trabajadores diariamente.

Muchas otras crisis le seguirán, o ya están aquí, algunas ardiendo, otras molestando. Todos los desafíos ecológicos son problemas sociales; el medio ambiente es la nueva frontera de la desigualdad. Si estas desigualdades ambientales no son desactivadas, les explotarán en la cara a los políticos como bombas sociales. No desaparecerán por arte de magia.

¿Una molesta crisis social-ecológica? La injusticia alimentaria, junto con la pobreza energética, es el grito que ha resonado en las rotondas con los gilets jaunes. En la actualidad hay por lo menos dos problemas que afectan a millones en Francia: el acceso a los alimentos (el 10% más pobre destina a alimentos una proporción de sus ingresos que duplica la que destinan los más ricos, mientras que la inseguridad alimentaria afecta al 12% de los adultos) y el acceso a una buena nutrición (la diferencia en la dieta de las diferentes categorías sociales no está en la densidad energética sino en la calidad nutricional). En cada etapa de la vida, los alimentos contribuyen a las desigualdades sociales en la salud: durante el embarazo, la lactancia materna y la nutrición de niños y adultos. Comemos como somos y vivimos y morimos como comemos.

Libro: Movimientos de Wilson Pérez Uribe.

Presentamos a nuestros lectores el libro Movimientos de Wilson Pérez Uribe de la Editorial Universidad de Antioquia, con una pequeña reseña bibliográfica del autor y un par de poemas.

Reseña biográfica: Wilson Pérez Uribe (Colombia, 1992). Maestro, Licenciado en Literatura y Lengua Castellana de la Universidad de Antioquia. Escribe poesía y ensayo. Es reseñista de la revista española de literatura, Colofón. Sus textos han sido publicados en Colombia, España y México, en revistas como Revista Universidad de Antioquia, Círculo de Poesía, Otro Páramo, La Tagua, El coloquio de los perros, Literariedad, Aurora Boreal, Liberoamérica y Las nueve musas, entre otras. Una muestra de su poesía ha sido traducida al italiano y al portugués. Ha emprendido proyectos de formación y de lecturas en voz alta sobre literatura china y literatura japonesa en la Universidad de Antioquia y en la ciudad de Medellín. Tres de sus poemarios son El amor y la eterna sinfonía del mar (Hombre Nuevo Editores, 2011), Movimientos (Universidad de Antioquia, 2018) y La madeja y la estrella: retratos de familia (Alapalabra, Universidad Central, 2018).

Poemas

Obertura
—Yoshiki Hayashi—

La lección de la música se conserva en el borde de un instrumento o al lado de la nube que ya fue pájaro, que ya fue barca, que ya fue nada.
La lección de la música se reúne en un discreto envase de gestos: la mudez del árbol cuando la enredadera se ha ceñido a su piel, la quietud de la piedra que sembró en la arena la memoria del agua que incesantemente fluye.
Esto guarda la música.
Mas, ¿qué son las palabras que se arquean en el silencio cuando un hombre abraza a una mujer como si abrazase a un mundo entero?
Esto guarda la música.

Experiencia en Palestina.

Por: Consuelo Ahumada Beltrán

Ir a Cisjordania, en Palestina, y conocer de primera mano las condiciones de la ocupación de este país por parte de Israel es una experiencia tan interesante como conmovedora. Quienes participamos en un viaje de casi dos semanas, organizado por la Embajada palestina, tuvimos la oportunidad de hablar con representantes de organizaciones sociales, trabajadores, artistas, estudiantes, tenderos, personas del común, así como con algunos funcionarios de la Autoridad palestina.

La ocupación es muy dura y sigue indignando a sus habitantes, a pesar de que hayan pasado ya varias décadas desde cuando se inició. En ciudades como Ramallah, Hebrón y Nablus, los puntos de control establecidos por el gobierno sionista entorpecen todas las actividades de la vida diaria de los palestinos, desde ir a trabajar hasta resolver sus problemas mínimos de supervivencia. El cumplimiento de todas estas actividades depende de difíciles procesos de solicitud de permisos especiales que se conceden a discreción del guardia o del funcionario de turno. Comparativamente con otras regiones, los costos del transporte de pasajeros y de productos diversos son altísimos, así como la pérdida de tiempo, como consecuencia de dichos controles. Lo mismo sucede en Jerusalén Oriental y Belén, aunque allí la enorme afluencia de turistas disimula un poco la represión que ejerce el Estado de Israel desde hace más medio siglo sobre el pueblo palestino.

Sin duda, una experiencia muy interesante fue la visita a la Universidad de Birzeit, cerca de Ramallah, considerada una de las universidades más antiguas y prestigiosas del mundo árabe.

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