El TLCAN en los tiempos de AMLO

Por: Rebecca Watts

¿Qué significa el TLCAN 2.0 en la agenda reformista del presidente mexicano, Andrés Manuel López Obrador?

“México está haciendo una fortuna con el TLCAN ... Con todo el dinero que recibe de EEUU, espero que impidan que la gente venga a través de su país y entre en el nuestro”, tuiteó el presidente Donald Trump en abril del año pasado. Desde el inicio de su campaña, y durante su presidencia, Trump ha tratado de canalizar el resentimiento que muchos trabajadores estadounidenses sienten hacia el Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN), pintando a los mexicanos como “hombres malos” que establecen los términos del pacto comercial para beneficiar a México a expensas de Estados Unidos. Desde 2015 se comprometió a renegociar o salirse del TLCAN, y se ha referido a él como “uno de los PEORES tratados comerciales jamás realizados. Estados Unidos perdió miles de negocios y millones de empleos”.

Si bien es cierto que la pérdida de casi un millón de empleos en EEUU se ha adjudicado al TLCAN, según el Instituto de Política Económica (EPI, por sus siglas en inglés), el tratado comercial no relata la historia de trabajadores estadounidenses versus trabajadores mexicanos, sino de los intereses corporativos versus los trabajadores en ambos países; y también en Canadá, el tercer país partícipe del tratado. En México, el TLCAN no ha logrado mejorar el nivel de vida del país, lo que ha hecho es diezmar al sector agrícola y contribuir a un auge en la migración.

El TLCAN 2.0 tiene muchos nombres. En inglés, oficialmente es el “United States, Mexico, and Canada Agreement”, o USMCA. Trump ha dicho: “No se ha reformado el TLCAN, este es un tratado completamente nuevo”, aunque en muchos aspectos el tratado es tan solo un cambio de imagen del original. Canadá se refiere a él como CUSMA, poniendo el nombre de Canadá en primer lugar; mientras que México lo llama el Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá o T-Mec. Como sea que se llame, se firmó el 30 de noviembre y, en el momento de redactar este informe, está pendiente su ratificación por los tres países.

¡Semana Santa Rebelde, Viva el Nazareno!

Por: Mauricio Vargas González

Nuevamente, se repiten las tradiciones religiosas católicas en Colombia. Miles de feligreses salen a festejar y conmemorar, congregándose en torno a la figura de Jesús.

Es muy triste que el Jesús rebelde, el Nazareno, el prócer y redentor de los desarrapados, de los olvidados, de los leprosos, sea hoy propiedad del Centro Democrático y del Uribismo, quienes defienden la gran propiedad agriaría, las ganancias ilícitas y la masacre como forma de ser colombiano y como forma de ser en el mundo.

Sí, respaldo la tradición, apoyo las raíces morales e históricas que están tras los rituales religiosos que promueven la misericordia, la paz, la hermandad, el perdón y el amor. Y más aún hoy, con el Neoliberalismo, que busca imponer otra religión, la del gran capital financiero: Perro come perro, despojo, alienación, explotación, destrucción de la naturaleza y del hombre, consumismo y degradación humana.

Jesús fue un rebelde, un hombre que murió por sus convicciones, jamás se dejó seducir por los poderosos y jamás perdió de vista que solo cuando todos cambiemos internamente, cuando todos dejemos el egoísmo, la mezquindad, es que el mundo y la sociedad podrán dar un paso hacia adelante.

Esos mismos privilegiados, esos mismos poderosos, esos mismos oligarcas, mafiosos y criminales fueron quienes dieron muerte a este pobre. Y ahora, son los ricos, son los terratenientes, son la clase política, son los violentos quienes más fervor dicen profesar por una Iglesia y por un Dios que se supone, calculan ellos, debe asegurarles su posición de dominio y exterminio sobre la pobrería colombiana.

“EN COLOMBIA HAY UNA GUERRA CONTRA LA EDUCACIÓN PÚBLICA”

Por: Carlos Castelblanco Pinedo – Redacción Pares

“Colombia se ha movido con la idea de que uno va al colegio y le transmiten datos, llena cajoncitos. Ese concepto hay que sustituirlo por el de enseñar a pensar. En nuestro país no lo hemos logrado, y no por culpa de los maestros, sino por un Estado que no invierte en sus maestros, que estigmatiza a sus maestros, que no entrega textos y no hace cambios curriculares. Lo que tenemos es un Estado que abandona la educación y en los últimos 20 años no ha habido ningún avance en calidad educativa.”

Pares habló con Julián de Zubiría Samper, Magíster Honoris Causa en Desarrollo Intelectual y Educación de la Universidad Católica del Ecuador. Economista de la Universidad Nacional e investigador pedagógico. Ha sido Consultor del Ministerio de Educación y Cultura del Ecuador, de la Universidad del Parlamento Andino y del Convenio Andrés Bello.

Profesor de maestrías en México, Chile, Ecuador y Colombia y de cursos postdoctorales en Universidades de Venezuela.

Miembro fundador y director desde 1991 de la innovación pedagógica del Instituto Alberto Merani en Bogotá, en la cual se creó y validó la Pedagogía Dialogante.

Varios de sus libros son usados como textos en quince países de América Latina; en especial en Perú, Ecuador, México y Venezuela. Su obra más divulgada es “Los modelos pedagógicos”.

Ha investigado y publicado diversos libros y ensayos sobre las temáticas del desarrollo del talento, los fundamentos del currículo, la investigación en educación, las competencias argumentativas, las teorías de la inteligencia y los diversos modelos pedagógicos.

Pares: ¿De qué manera el conflicto armado en Colombia ha penetrado en la cultura, en la forma de ser de nosotros como pueblo?

Julián de Zubiría Samper: En 2009 se firmaron unos acuerdos, pero hay que diferenciar estos acuerdos de la paz; la paz implicaría múltiples tipos de procesos y quisiera enfatizar en uno en particular, el cambio cultural.

Pistola Walther 7.65 III

III Pasa las hojas de la edición 190 de octubre de 2005 de la revista...

Por: Arturo Neira Gómez **

Pasa las hojas de la edición 190 de octubre de 2005 de la revista Credencial Historia conmemorativa de La Masacre de las Bananeras, mira con detenimiento en la página 6 una fotografía de militares emboscados cuyo píe de foto reza “Aguardando a los huelguistas”. Parece distinguir a uno de ellos: “es parecido a nuestro padre y a nosotros, mírenlo bien” –exhorta a sus hermanos y hermanas.

Sin embargo, trátese de él o no, vale pensar en detalles del proceso adelantado por Jorge Eliecer Gaitán sobre la tragedia y lo consignado, entre otros historiadores, por Ignacio Torres Giraldo en su libro ‘Los Inconformes, Historia de la rebeldía de las masas en Colombia’, en lo referente a la desobediencia de contingentes conformados por militares oriundos del nororiente del país a quienes el alto mando les encomendó la misión de reprimir y disolver la huelga. Desobedecieron la orden y por ello los sustituyeron por hombres especialmente de Antioquia, metiéndoles previamente en la cabeza que los huelguistas eran gentes sin dios ni ley, malhechores bolcheviques y comunistas, peor que demonios. “Pues bien, la fotografía corresponde a los primeros y es posible que el personaje ‘parecido a nuestro padre’ –comenta quien exhibe como trofeo la ‘Credencial Historia’- en efecto fuera nuestro padre”.

Otro elemento, quizá contundente, para borrar de la memoria la sospecha de que el joven oficial disparara contra los huelguistas y sus familias, fue su continuidad en las filas del ejército durante toda la hegemonía liberal, iniciada el 7 de agosto de 1930 con la llegada a la presidencia de Enrique Olaya Herrera.

Las cadenas globales de commodities y el nuevo imperialismo

Por: Intan Suwandi, R. Jamil Jonna y John Bellamy Foster

La producción capitalista del siglo XXI ya no puede entenderse como una mera agregación de las economías nacionales, que debe analizarse simplemente en términos del producto nacional bruto (PIB) de las distintas economías y de los intercambios comerciales y de capital que se producen entre ellas. Más bien, está cada vez más organizada en cadenas mundiales de commodities (también conocidas como cadenas mundiales de suministro o cadenas de valor mundiales), gobernadas por empresas multinacionales que se extienden a ambos lados del planeta, en las que la producción está fragmentada en numerosos eslabones, cada uno de los cuales representa la transferencia de valor económico. Con más del 80 por ciento del comercio mundial controlado por multinacionales, cuyas ventas anuales equivalen ahora a alrededor de la mitad del PIB mundial, se puede considerar que estas cadenas de commodities están atadas en el centro de la economía mundial, conectando la producción, ubicada principalmente en el Sur global, con el consumo final y las arcas financieras de las empresas multinacionales monopolísticas, ubicadas principalmente en el Norte global(1).

La cadena de commoditie de General Motors incluye veinte mil empresas en todo el mundo, la mayoría en forma de proveedores de piezas. Ningún fabricante de automóviles estadounidense importa menos del 20 por ciento de sus piezas del extranjero para ninguno de sus vehículos, y las piezas importadas representan a veces alrededor del 50 por ciento o más del vehículo ensamblado.(2) Asimismo, Boeing compra en el extranjero alrededor de un tercio de las piezas que utiliza para sus aviones.(3) Otras empresas estadounidenses, como Nike y Apple, deslocalizan su producción a subcontratistas, principalmente en la periferia, y la producción se lleva a cabo de acuerdo con sus especificaciones digitales exactas, lo que se conoce como "arm's length contracting" (contratación tercerizada), o lo que algunas veces se conoce como modos de producción no equitativos. Esta deslocalización de la producción por parte de las corporaciones multinacionales de hoy en día en el centro de la economía mundial ha llevado a un vasto cambio en la ubicación predominante del empleo industrial, desde el Norte global hasta la década de 1970, hacia el Sur global de este siglo.(4)

Los estudios han revelado que el ritmo acelerado de la deslocalización está estrechamente relacionado con la inversión extranjera directa (IED) en las zonas de bajos salarios de la periferia, asociada al comercio entre empresas. En 2013, las entradas mundiales de IED a las "economías en desarrollo" alcanzaron un nivel récord del 52 por ciento del total de la IED, "superando por primera vez los flujos a las economías desarrolladas en 142.000 millones de dólares".(5) Pero de igual importancia hoy en día es la contratación tercerizada.

Comercio tercerizado: Una fuente de debilidad comercial después de la crisis.

Por: Csilla Lakatos y Franziska Ohnsorge*

El crecimiento del comercio se ha ralentizado considerablemente desde la crisis mundial. Utilizando un conjunto de datos único sobre el comercio de EE.UU., esta columna argumenta que el comercio tercerizado entre empresas no afiliadas, a diferencia del comercio intraempresarial entre empresas vinculadas por el control o la propiedad, explica de manera inequívoca la desaceleración general del comercio después de la crisis.

El crecimiento del volumen del comercio mundial alcanzó un mínimo después de la crisis del 2,4% en 2016, muy por debajo de la media anterior a la crisis del 7,6%. Factores cíclicos, como la debilidad de la demanda mundial, los bajos precios de los productos básicos y la ralentización del crecimiento en China, han contribuido a la desaceleración del comercio. Además, los factores estructurales han reducido la capacidad de respuesta del mercado a la expansión de la producción mundial (Aslam et al. 2017, Constantinescu et al. 2016, Hoekman 2015, FMI 2016, Banco Mundial 2016).

La maduración de las cadenas de valor mundiales es uno de los factores estructurales clave que han contribuido a la reciente desaceleración del comercio. Las cadenas de valor globales a menudo implican numerosas operaciones transfronterizas, realizadas ya sea dentro de una misma empresa (es decir, entre empresas relacionadas a través de la propiedad o el control) o entre empresas no afiliadas o "tercerizadas". La decisión de una empresa entre transacciones tercerizadas o intraempresa tiene sus raíces en la motivación subyacente para la integración vertical y la inversión extranjera directa. Las empresas optan por internalizar las transacciones si el coste de realizarlas a través del mercado es superior a los costes internos. En particular, la aplicación de los contratos impone costos cuando los contratos están incompletos (Grossman y Hart 1986). Cuando los contratos están incompletos y su cumplimiento es costoso, las empresas pueden preferir la integración vertical y la propiedad interna de los activos (Hart y Moore 1990, Antras 2015).

Pistola Walther 7.65 II

II Uno de sus nietos, compositor fallecido a los 39 años...

Por: Arturo Neira Gómez **

Uno de sus nietos, compositor fallecido a los 39 años en 2017, enredó el asunto. Se llevó a la tumba la idea que le confesara a una de sus tías en el lecho de muerte y ella lo transmitiera a este narrador: “Se quejaba de su suerte: ‘parece que mi nombre –le decía-, igual al del abuelo, hubiera sido maldito. Por eso estoy así. Él, mi abuelo paterno, fue un hombre malo’.”. Añadamos algo más sobre quién fue este músico para percatarnos de la importancia de sus palabras y de paso, nombrándolo, le rendimos un pequeño homenaje: “Capacidad auditiva extraordinaria, de oído absoluto” -según su papá-, lector acucioso en especial de historia, conversador profundo, gestor cultural de IDARTES Bogotá, autor, entre otras, de la obra “Muriendo” ganadora del segundo premio en el Concurso Nacional de Música ciudad de Bogotá 2005 e investigador, creador y conductor del programa de la otrora Radio Difusora Nacional de Colombia “Entre dos océanos, una inmersión sonora en el universo de la música colombiana”, iniciada la década de 2000.

Intentemos explicar la percepción del autor de “Muriendo” sobre su abuelo. En mi criterio injusto por desechar y no ampararlo con la presunción de buena fe, ya que subjetivamente, sin evidencias, él construyó el concepto errado sobre la baja condición humana de su antepasado, por el solo hecho de haber sido militar. En un entorno del país histórico fracasado, fatal, con crímenes de lesa humanidad recurrentes, entre ellos los de Estado, particularmente atribuidos al ejército, como lo fue la Masacre de las Bananeras en 1928, y a finales del siglo anterior y primera década del actual, la responsabilidad achacada a las FF.AA. por omisión o acción en masacres perpetradas por paramilitares, y más de 3000 ejecuciones extrajudiciales ocultadas bajo el eufemismo de “falsos positivos”: jóvenes humildes, entre los años 2002 y 2010, convocados con engañosas ofertas de trabajo, ellos se presentaban, ilusionados, se les llevaba a algún lugar remoto donde eran asesinados y después exhibirlos por los medios de comunicación como guerrilleros abatidos en combate.

Ha llegado el momento de una nueva movilización mundial en favor de la paz y contra el imperialismo yanqui.

Por: Monthly Review

Mientras escribimos estas notas en la primera semana de febrero de 2019, Estados Unidos está dirigiendo abiertamente un golpe político-económico en Venezuela. Al mismo tiempo, ha anunciado que se retira unilateralmente del Tratado INF -fuerzas nucleares intermedias-. Juntos, estos eventos, que se llevan a cabo a finales de enero y principios de febrero, marcan una nueva escalada del imperialismo yanqui, amenazando al mundo entero.

El 23 de enero, pocas semanas después de la toma de posesión de Nicolás Maduro para un nuevo mandato como presidente de Venezuela, Juan Guaidó, un político de derecha que nunca se había postulado a la presidencia y cuyo nombre era desconocido para más del 80 por ciento de la población venezolana, se proclamó presidente de Venezuela. Denunció al presidente electo Maduro, para quien más de dos tercios de los votantes y el 31 por ciento del electorado venezolano emitieron sus votos en las elecciones venezolanas de 2018 (frente a una minoría de votantes y sólo el 26 por ciento de los estadounidenses a favor de Donald Trump en las elecciones de 2016 en Estados Unidos) como un "usurpador" (Ben Norton, "Documento interno del gobierno de Estados Unidos describe el programa de'guerra económica' en Venezuela", Grayzone, 30 de enero de 2019; Joe Emersberger, "When Is a Democracy Not a Democracy? Mint Press News, 28 de enero de 2019). Guaidó fue inmediatamente declarado presidente legítimo de Venezuela por los Estados Unidos. Washington procedió a imponer lo que era, en efecto, un embargo sobre el petróleo venezolano que llegaba a los Estados Unidos, mientras tomaba el control de los activos de Citgo, la compañía petrolera de propiedad venezolana en los Estados Unidos, en nombre de los golpistas. Mientras tanto, el Banco de Inglaterra, a instancias de Estados Unidos, eliminó el acceso del gobierno venezolano a sus reservas de oro de $1.2 billones de dólares.

El actual intento de golpe de estado organizado en Washington es simplemente el último de una serie de intentos del gobierno de Estados Unidos para derrocar a la República Bolivariana de Venezuela en las últimas dos décadas. Puede considerarse que tiene tres motivos interrelacionados: (1) la destrucción del socialismo venezolano, (2) recuperar el control del petróleo venezolano (las mayores reservas de petróleo del mundo), y (3) reafirmar la hegemonía de Estados Unidos sobre América Latina. Estados Unidos ha respaldado tres exitosos golpes de Estado en América Latina en la última década: Honduras (2009), Paraguay (2012) y Brasil (2016). Venezuela, sin embargo, es el país más difícil de quebrar ya que está gobernado por un gobierno socialista electo y respaldado por la mayor masa de la población y la mayoría de los pobres de Venezuela, que apoyan firmemente el proceso revolucionario y se oponen virulentamente al imperialismo de Estados Unidos.

La realidad tras la Coalición de Trump para cambiar el régimen en Venezuela.

Por: Mark Weisbrot

Ah principio de los 70’s, los Sandinistas estaban en las montañas combatiendo para tumbar la brutal dictadura de la familia Somoza, de unos 40 años de duración y con el apoyo de Estados Unidos. Cuando una potente erupción volcánica golpeó a Nicaragua, Omar Cabezas, sandinista, cuanta que estos le dijeron a los campesinos que encontraron que fue un castigo de Dios por no haberse librado de Somoza.

Cuando los Sandinistras triunfaron en 1979, Estados Unidos inició una sangrienta guerra para recuperar el país mediante el grupo terrorista paramilitar de ‘los contras’, quienes asesinaban civiles regularmente. El Presidente George H.W Bush lo dejó muy claro durante la segunda elección de los sandinistas en 1990, que aunque no fuera Dios, el continuaría castigando a los nicaragüenses con un embargo comercial y la guerra si no se desasían de los sandinistas. Cansados de la guerra, la hiperinflación y el colapso económico, los nicaragüenses votaron por la oposición: Los sandinistas perdieron.

Hoy el gobierno de Trump está repitiendo la estrategia de castigo colectivo contra Venezuela con un embargo financiero paralizante desde agosto de 2017 y desde enero, un embargo comercial. El embargo financiero impidió cualquier posible medida del gobierno para acabar con la hiperinflación o generar una recuperación económica, mientras se pierden billones de dólares de la producción de crudo. El embargo económico está proyectado para cortar el 60% de las exiguas ganancias en divisas, necesarias para comprar medicina, comida, suministros médicos y otros bienes esenciales para la supervivencia de muchos venezolanos.

Buscando promover un golpe militar, una rebelión popular o una guerra civil, la administración Trump ha sentenciado que el castigo continúa hasta que destronar al actual gobierno. “Maduro debe irse” dijo el Vicepresidente Pence nuevamente en marzo.

Todo esto es ilegal bajo numerosos tratados firmados por Estados Unidos, incluido el Capítulo de la Naciones Unidas, el capítulo de la Organización de Estados Americanos y otros convenios y leyes internacionales. Para legitimar esta brutalidad, que probablemente ya ha matado a miles de venezolanos al restringirles el acceso a bienes y servicios e

Pistola Walther 7.65

I En tanto escucha la única composición para cuarteto de cuerdas...

Por: Arturo Neira Gómez **

En tanto escucha la única composición para cuarteto de cuerdas de Gabriel Fauré (Francia 1845 – 1924), a la que el músico dedicó su último año de vida, de improviso, se le aparece la imagen e idea fija sobre su papá: “Siempre portaba un arma de fuego y dormía tranquilo pues bajo la almohada estaba lista su Pistola Walther 7.65”.

Entonces se pregunta: “¿Por qué precisamente en este instante, en este concierto, esta reminiscencia? Y decir ‘siempre portaba un arma’, era siempre. Así recuerdo a mi padre”.

“Mi evocación –empieza a soltarse– vino de la película de anoche sobre cobro de deudas de sangre entre dos familias brasileras ‘Abril despedazado’ (titulada también ‘Detrás del sol’) del director Walther Salles”. Y con ella arrastra, inadvertidamente, recuerdos a partir de significantes: ‘Walther’, nombre de fabricante de armas y de director de cine, la pérdida de vidas por ‘vendettas’, la última composición de ‘Fauré’ quien agónico dio el toque maestro a su Cuarteto y hasta cierta homofonía de su apellido con las palabras ‘furia’ y ‘ferocidad’ de la guerra.

Y precisamente la ‘Walther’ de su padre, exhibida en la sala familiar, hizo parte de un lote de pistolas alemanas adquiridas por el alto mando militar en 1942, en plena Segunda Guerra Mundial. A él, a su retiro forzado del ejército debido al desmoronamiento de la hegemonía liberal a mediados de la década del 40, se la obsequiaron sus camaradas.

Pero ¿por qué la imagen sobre su papá? “Siempre portaba un arma de fuego...”. “Sería que temía le cobraran vidas cegadas –osa decir alguien- cegadas por él o sus subalternos cuando fue oficial del ejército de Colombia”. Contrariamente, el disgusto de su hija mayor: “Ni se le ocurra, simple, porque había sido militar”. Mientras el único de los hijos que siguió la misma carrera de su padre, guarda silencio.

El ascenso de China como potencia mundial. Entrevista.

Por: Au Loong-Yu

El rápido ascenso de China como un nuevo centro de acumulación de capital ha aumentado el conflicto con los Estados Unidos. Ashley Smith, de ISR, entrevistó al activista y académico Au Loong Yu sobre la naturaleza de la emergencia de China como un nuevo poder imperial y sobre qué significa para el sistema-mundo.

Uno de los más importantes desarrollos en el sistema-mundo de las últimas décadas ha sido el ascenso de China como nuevo poder en el sistema-mundo. ¿Cómo ha ocurrido esto?

El crecimiento de China es el resultado de una combinación de factores desde su reorientación en la producción dentro del capitalismo global en la década de 1980. Primero, en contraste con el bloque soviético, China encontró un camino para beneficiarse, con un giro de ironía histórica, de su legado colonial. Gran Bretaña controló Hong Kong hasta 1997, Portugal controló Macau hasta 1999 y los EE. UU. continúan usando Taiwán como un protectorado.

Estas colonias y protectorados conectaron a China con la economía-mundo incluso antes de su entrada total dentro del sistema-mundo. En la era de Mao, Hong Kong proveyó alrededor de un tercio de la moneda extranjera de China. Sin Hong Kong, China no habría sido capaz de importar tanta tecnología. Tras el final de la Guerra Fría, durante el mandato de Deng Xiaoping, Hong Kong fue muy importante para la modernización de China. Deng usó Hong Kong para conseguir mayor acceso aún a moneda extranjera, para importar todo tipo de cosas, incluyendo alta tecnología, y tomar ventaja de su fuerza de trabajo cualificada, como directivos profesionales.

China usó Macau primero como un sitio ideal para contrabando de bienes dentro de la China continental, aprovechando la notoria falta de aplicación legal de la isla. Y así China utilizó la Casino City como plataforma ideal para la importación y exportación de capital. Taiwán fue muy importante no solo en términos de inversiones de capital, sino que más significativa en la larga carrera fue su transferencia de tecnología, primera y principalmente en la industria de semiconductores. Los inversores hongkoneses y taiwaneses fueron también una de las razones clave para el rápido crecimiento de las privincias chinas de Jiangsu, Fujian y Guandong.

¿Quién fue responsable del incendio de la ayuda humanitaria para Venezuela?

Por: NICHOLAS CASEY , CHRISTOPH KOETTL y DEBORAH ACOSTA

CÚCUTA, Colombia – Era una narrativa que cuajaba bien con las críticas por autoritarismo contra el gobierno venezolano: las fuerzas de seguridad, bajo órdenes del presidente Nicolás Maduro, prendieron fuego a un convoy de ayuda humanitaria mientras millones de personas en su país padecen enfermedades y hambruna.

El vicepresidente estadounidense, Mike Pence, escribió que el “tirano en Caracas bailó” mientras sus secuaces “quemaban comida & medicinas”. El Departamento de Estado estadounidense publicó un video en el que se afirmaba que Maduro ordenó la quema de los camiones. La oposición venezolana se refirió a las imágenes de la ayuda en llamas, reproducidas por medios y televisoras en toda América Latina, como evidencia de la crueldad de Maduro.

Pero hay un problema: parece que fue la misma oposición —y no los hombres de Maduro— quien accidentalmente prendió fuego al camión.

Grabaciones no publicadas y obtenidas por The New York Times, así como filmaciones que sí se difundieron —incluidas tomas compartidas por el gobierno colombiano, que ha culpado a Maduro del incendio—, permitieron hacer una reconstrucción de lo sucedido. Esta sugiere que un coctel Molotov lanzado por un manifestante en contra del gobierno es el causante más probable del incendio.

En algún momento, una bomba casera hecha con una botella fue lanzada a las fuerzas de seguridad que bloqueaban un puente que conecta a Colombia y Venezuela para impedir que los camiones con la ayuda pudieran cruzar.

La otra “emergencia nacional” de Trump: sanciones que matan a los venezolanos

Por: Mark Weisbrot*

Mientras que los estadounidenses han protestado y se han rebelado legítimamente en contra de la declaración de emergencia nacional del presidente Trump para construir su preciado muro, lo que privaría al Congreso de ejercer su autoridad constitucional sobre el gasto; el presidente ha usado otra falsa declaración de emergencia nacional ­―en esta última semana― que ha pasado ampliamente desapercibida.

Cada orden ejecutiva anunciada por Trump en la que se imponen sanciones económicas a Venezuela incluye una frase que declara que Venezuela está causando una "emergencia nacional" para Estados Unidos y que representa "una amenaza inusual y extraordinaria para la seguridad nacional" de Estados Unidos.

El hecho de que estas absurdas afirmaciones hayan pasado desapercibidas en los principales medios de comunicación muestra cuán débil es el Estado de derecho en Estados Unidos en lo referido a la política exterior, tal y como han señalado expertos legales. Esto es especialmente cierto para aquellas medidas de agresión perpetradas por nuestro gobierno y que tienen como consecuencia la muerte de personas en otros países.

Y no hay que equivocarse al respecto: las sanciones de Estados Unidos a Venezuela están matando personas y han estado matando personas ya por algún tiempo, como ha señalado el economista de la oposición Francisco Rodríguez, el principal experto en el mundo en economía venezolana.

No existen estimaciones de la cantidad de muertos ocasionados por las sanciones, pero dada la experiencia en países con situaciones similares, es probable que haya miles o decenas de miles hasta el momento. Y empeorará rápidamente si las recientes sanciones persisten.

¿Cómo es que las sanciones matan gente? En general, lo hacen dañando la economía. Esto incluye pérdidas de empleo e ingresos de quienes ya enfrentan una situación desesperada; pero sobre todo, incluye la disminución del acceso a bienes esenciales para salvar vidas, como medicamentos, suministros médicos y atención médica.

No es la naturaleza, es EPM el único responsable de la tragedia de Hidroituango

Por: Fernando Guerra Rincón *

Contrario a como pretende demostrarlo Empresas Públicas de Medellín -EPM – sobre la crisis de Hidroituango, basado en que las aguas de la represa por fin se deslizaron por el vertedero aguas abajo de la presa, para llenar el cauce del río Cauca y conjurar la última crisis, el drama de esta obra de ingeniería, de emergencia en emergencia desde abril del 2018, no acaba de pasar y no ha superado fases críticas.

Solo en varios meses, hacia el segundo semestre de este año, según técnicos del conglomerado,[1] después del vaciamiento de la casa de máquinas, centro neurálgico del proyecto, inundada a marchas forzadas para evitar el colapso de toda la infraestructura, donde se generaría la energía prometida al sistema eléctrico nacional,[2] podrá saberse con certeza si este proyecto será factible, o si por el contrario, colapsa y hay que desmantelarlo.

Para el ingeniero Enrique Sinisterra, constructor y responsable de las hidroeléctricas de Salvajina y Anchicaya, docente por veinte años de la Universidad del Valle, Hidroituango no es viable y es muy posible que haya que declararlo en pérdida total.[3]

De confirmase esta hipótesis, que nadie en Colombia está deseando que se concrete, esta sería la mayor tragedia ambiental y económica de la historia de Colombia.

Desde ya, el errático y turbio proceso de construcción de la represa[4] deja pérdidas económicas muy serias que comprometen seriamente las finanzas de EPM, a la que la calificadora de riesgo Ficth le bajó la calificación a BBB perspectiva negativa, muy cerca de la pérdida del grado de inversión por su alto nivel de endeudamiento, agravada por los insucesos del proyecto; del municipio de Medellín,[5] cuya inversión social depende en grado sumo de los aportes de EPM; del departamento de Antioquia; del Instituto de Desarrollo de Antioquia -Idea-, que con los réditos de Hidroituango, del cual es uno de sus principales accionistas, pensaba recuperar el tramo Medellín-La Pintada; y del desmantelado Ferrocarril de Antioquia[6].

Richard Stallman: “Los móviles espían y transmiten nuestras conversaciones, incluso apagados”

Por: Manuel G. Pascual

Richard Stallman es una leyenda: creó el primer sistema operativo abierto e impulsó el ‘copyleft’. Cree que los teléfonos inteligentes nos han hecho retroceder 10 años en términos de privacidad

Nos cita en el piso de unos amigos de Madrid. El padre del software libre es un viajero empedernido: difunde los principios de su movimiento allá donde le llaman. Unos días antes de la entrevista, Richard Stallman (Nueva York, 1953) participó en el Foro de la Cultura de Burgos y retomará su gira europea tras dar una conferencia en Valencia. Nos recibe con su característica melena despeinada y con una de sus bromas marca de la casa: “Té quiero”, espeta en su trabajado español con acento gringo, lanzando una mirada a su humeante taza de té en cuanto detecta una cara de desconcierto en el interlocutor. “Ahora té quiero más”, nos dirá cuando la vaya a rellenar.

Su peculiar sentido del humor, que cultiva en los seis o siete idiomas en los que se maneja, reviste el encuentro de mucha naturalidad. Parece como si él mismo quisiera bajarse del pedestal en el que le ha colocado la comunidad de programadores. Para ese colectivo, es una leyenda viva. Stallman es el padre del proyecto GNU, en el que se engloba el primer sistema operativo libre, que vio la luz en 1983. Desde los años noventa funciona con otro componente, Kernel Linux, por lo que se rebautizó como GNU-Linux. “Muchos, erróneamente, llaman al sistema solo Linux…”, se queja Stallman. Su rivalidad con el finlandés Linus Torvalds, fundador de Linux, es conocida: le acusa de haberse llevado el mérito de su creación conjunta, nada más y nada menos que un sistema operativo muy competitivo cuyo código fuente puede ser utilizado, modificado y redistribuido libremente por cualquiera y a cuyo desarrollo han contribuido miles de programadores de todo el mundo.

Lo cierto es que el revolucionario movimiento del software libre lo inició Stallman. Este informático, que estudió Física en Harvard y se doctoró en el MIT, muy pronto quedó atrapado por la cultura hacker, cuyo desarrollo coincidió con sus años de juventud. El software libre y el concepto de copyleft (en contraposición a copyright) tampoco serían lo mismo sin este señor risueño de estética hippie.

Ataque a la privacidad

Su semblante muta a la más severa seriedad en cuanto se pone a hablar de cómo el software privativo, el que no es libre, colisiona con los derechos de las personas.

Violencia en Medellín: Fico, es la desigualdad

Por: DANIEL QUINTERO CALLE

He sido feroz en mi crítica a la política de “seguridad” de la actual administración, y que pretende ser continuada por el Centro Democrático si gana la Alcaldía este año. Haber reducido el presupuesto de las Secretarías de Inclusión Social, Cultura, y Deporte para incrementar el presupuesto “seguridad” no sólo es un contrasentido histórico, sino que ha probado no dar resultados.

Dicen que quien no conoce la historia está condenado a repetirla. Eso pareciera estar pasando en Medellín, lo grave es que a la historia que podemos revivir no es aquella en la que éramos la capital industrial de Colombia, sino aquella en la que éramos un infierno.

Para mediados del siglo XX Medellín era una ciudad orgullosa de sí misma. Una ciudad casi idílica, planeada y con sentido social, con un gobierno eficiente y ordenado, líder en educación, industria y servicios públicos. Decía Daniel Samper Ortega en 1937, “Es la ciudad donde se vive con mayores comodidades y la que va a la cabeza del desarrollo industrial. Ella representa en Colombia, con relación a Bogotá, un papel semejante al de Nueva York con respecto a Washington. Las mejores fábricas del país son las de Medellín… Su Sociedad de Mejoras Públicas ha enseñado civismo a las restantes ciudades de la nación. Su escuela de minas ha preparado los mejores ingenieros. Y, por último, sus hombres manejan todos los grandes negocios y sus escritores han creado una fuerte y excelente literatura autócrata”.

El desarrollo de Medellín no fue sin embargo un algo milagroso, sino el resultado de una intervención educativa sin precedente impulsada por Pedro Justo Berrío hacia finales del siglo XIX y que implicó traer una delegación alemana para realizar una transformación curricular y un enfoque de cobertura que hizo énfasis en mujeres, niños y pobres.

Qué hay detrás del discurso del odio

  • La xenofobia, el rechazo de la pluralidad, la mentalidad paranoica frente al mundo exterior y la construcción de chivos expiatorios se han convertido en tendencia mundial. Hay que tomar en serio la cuestión nacional, no dejarla en manos de los extremistas. Es necesario fortalecer la cohesión colectiva

Por: SAMI NAÏR

Lamentablemente, en el panorama europeo de renacimiento del neofascismo, España ya no es una excepción. Se acaba de teñir, casi por sorpresa, de las pinceladas del color oscurantista y xenófobo que avanzan por doquier en el Viejo Continente, el color de la ultraderecha. Se demuestra, una vez más, la sagacidad de la afirmación del gran Quijote: “No hay memoria a quien el tiempo no acabe”.

Si bien España solo cuenta ahora con un grupúsculo —Vox—, este se inscribe de lleno en una ola de nacionalpopulismo neofascista que se extiende de modo alevoso por todo el mundo; sin duda, una nueva época se está abriendo, de importantes y graves retos que las democracias tendrán que afrontar, probablemente durante unas décadas. Es innegable que la globalización liberal que se puso en marcha a final del siglo pasado ha entrado en una fase crítica, debida a su patente y consciente desregulación caótica, responsable de sus contradicciones actuales. La búsqueda de un nuevo equilibrio económico-social planetario se hace, pues, imprescindible. Afrontar el desafío de este nuevo periodo exige imperativamente a las democracias encontrar modelos económicos y sociales que apuesten, de modo efectivo, por eliminar la gran brecha actual de la desigualdad, por la solidaridad, expectativas que son de la inmensa mayoría de la población arraigada en la civilización del respeto mutuo y de la dignidad. Al mismo tiempo, sin embargo, resulta llamativa la aparición —como consecuencia de los efectos disgregadores de la globalización— de capas sociales reacias étnica, cultural y políticamente, que se identifican con un discurso de odio de remota experiencia. Se trata de una tendencia mundial, cuyas características comunes son tan importantes como sus diferencias.

En EE UU, la irrupción de Donald Trump ha venido acompañada de una mutación de fondo, a la vez demográfica y racial: los trabajadores blancos de Kansas, Detroit, Texas y otros lugares del país apoyan al magnate inmobiliario porque promete frenar la llegada de los latinos, no pagar servicios sociales a los afroamericanos, acabar con el relativismo de los valores. Ellos temen no solo perder el empleo por competir con otros países, sino que su miedo se resiste también a los fundamentos de la igualdad institucionalizada, así como a la mezcla demográfica y étnica que encarnaba la política de Barack Obama. Un temor transformado en gasolina política por Trump, con una ideología ultrapopulista. Es, en definitiva, un nacionalpopulismo new wave, que retoma muchos de los ingredientes del fascismo clásico: rechazo del mestizaje (del que subyace, para muchos, la defensa de la “raza blanca”), oposición de los de abajo a los de arriba, xenofobia, mentalidad paranoica frente al mundo exterior, política de fuerza como método de “negociación”, denuncia del otro y de la diversidad, hostilidad frente a la igualdad de género, etcétera.

Arhuacos de Nabusímake: así va la lucha por superar el terror de la evangelización forzada

Por: Juan Pablo Esterilla

Después de más de 66 años de aculturación forzada, los indígenas arhuacos que viven en este territorio siguen luchando por una educación diferencial que reconozca su resistencia.

El archivo histórico de la Confederación Indígena Tayrona, que contiene 100.000 folios y que fue entregado en noviembre a la comunidad arhuaca de la Sierra Nevada de Santa Marta, da cuenta de los estragos que generó por 66 años la misión evangelizadora de los capuchinos en Nabusímake (Cesar). En la actualidad, los indígenas que viven en este territorio siguen luchando por una educación diferencial que reconozca su resistencia.

7 de agosto de 1982. El fallecido político, Belisario Betancur tomaba posesión como presidente de la república. Ese mismo día, pero a 880 kilómetros, centenares de indígenas arhuacos liderados por el cabildo gobernador, Luis Napoleón Torres, tomaban posesión del orfelinato Las Tres Avemarías de Nabusímake, Cesar. Detrás de la toma estaba la convicción firme por terminar la aculturación a la que como indígenas arhuacos habían sido sometidos –por más de 66 años– a manos de los misioneros capuchinos.

Luego de cinco días de estar instalados en ese espacio construido para imponerles una fe que no era suya, el obispo intentó huir. Sin embargo, los arhuacos se dieron cuenta de ello y lo retuvieron para que firmara un documento. Esa firma representaba el retorno hacia a su propia educación y la oportunidad para consolidar su propio gobierno; con territorio y autonomía.

Cuando en 1915 los sakukos (líderes) de la comunidad arhuaca viajaron a Bogotá, para solicitar el reconocimiento de las autoridades propias, el respeto a su territorio y la exigencia de unos profesores técnicos, no dimensionaban la respuesta que el presidente de aquella época, Vicente Concha, les daría a sus peticiones.

Páginas