Homenaje a Pablo Neruda

(Invitación para Pereira, Risaralda)

Por: Laura Meneses Pineda*

Por más que nos quitemos lo que vestimos, nunca llegamos a la desnudez, pues la desnudez es un fenómeno del alma y no de quitarse el traje.

Así, vestidos de cuerpo y alma, con nuestros múltiples trajes tan pegados a nosotros como las plumas de las aves, vivimos felices o desgraciados, o hasta no sabiendo lo que somos, el breve espacio que nos conceden los dioses para que los divirtamos, como niños que juegan a juegos serios. (Libro del desasosiego, Bernardo Soares. Fernando Pessoa)

El maestro Mario Gordillo, hace una invitación al desnudo profundo que implica reposar la máscara para encontrar lo que más allá de ella se encuentra. Cuerpos desnudos se conjugan con texturas, sombras de rostros, presencias ocultas, movimiento y algo del caos que la unidad creadora convierte en unidad y armonía.

El hombre se encuentra fragmentado en un vacío que no logra satisfacer, pero de cuya búsqueda se originan y dan sentido la mayoría de las acciones humanas. Nos encontramos en una búsqueda perpetua, a cuyo encuentro no llegamos quizás nunca o tan sólo en relámpagos que desaparecen en su aparecer. Siguiendo al filosofo francés Georges Bataille, « El arte lleva al mismo punto que todas las formas del erotismo: a la indistinción, a la confusión de objetos distintos. Nos conduce hacia la eternidad, nos conduce hacia la muerte y, por medio de la muerte, a la continuidad: el arte es la eternidad. »

Ahora bien, siguiendo a Bataille, sólo la conciencia de la muerte permite el erotismo, violento juego entre nuestro impulso libidinal (sexual, erótico) y el tanático (impulso de muerte). Sólo los seres humanos, conscientes de nuestra muerte, podemos experimentar el erotismo, sólo « a causa de que somos humanos y de que vivimos en la sombría perspectiva de la muerte, que conocemos la violencia exasperada, la violencia desesperada del erotismo »

El fragmento que quiere ser todo, este humano disgregado y más disgregado en la modernidad. Este yo que no se encuentra y cuya unidad busca cada mañana, se acerca a ésta (sin lograrlo, puesto que lograrlo conllevaría su muerte) mediante el erotismo, mediante el arte, mediante esta pequeña muerte aquí depuesta para nosotros.
* Filósofa UDA-Museóloga Sala Carlos Drews Castro

Fuente: http://eldiario.com.co/anteriores/21-05-2017/homenaje-a-pablo-neruda1705...