El reciente caso de la detención de Marcelo Torres

Por: Teresa Consuelo Cardona.

El reciente caso de la detención de Marcelo Torres, un líder de izquierda que logró abrirse campo entre la apretada telaraña criminal tejida magistralmente por delincuentes, acostumbrados a usufructuar los recursos de todos en beneficio propio, sacó a la luz una práctica que no es nueva: El uso de la Ley como instrumento de venganza. Lo que sí tuvo de nuevo este episodio, es que fue puesto deliberadamente en el subconsciente colectivo, como si fuera un caso más de lo que algunos políticos llaman “persecución política” y que no es otra cosa que el cumplimiento efectivo de la ley frente a los delitos cometidos por políticos. La sociedad, presa fácil del reduccionismo mediático, mete en la misma bolsa a todos los políticos que denuncian persecución en su contra, sin examinar detalladamente los factores que hacen la diferencia.

¡Qué el Gobierno y la Fiscalía respondan por la vida de Marcelo Torres!

En la mañana de ayer [3 de octubre] fue detenido Marcelo Torres, ex alcalde de Magangué y dirigente de la Alianza Verde, cuando acudió a la Fiscalía en Bogotá a una citación para rendir versión libre en un proceso sobre falsificación de su firma en documento público, denuncia que él mismo había hecho con anterioridad. Una vez allí, se le notificó de manera sorpresiva la existencia de una orden de captura en su contra, expedida por un juez de San Juan Nepomuceno hace más de un mes. En las horas de la tarde, pese a la solicitud de sus abogados para que explicaran el motivo de su detención y para que legalizaran su captura en Bogotá, se le remitió a Montería, rumbo a Magangué, sin considerar siquiera el alto riesgo de esa determinación, dadas las graves amenazas contra su vida provenientes de sectores mafiosos locales.