Un recorrido por las elecciones de España

Por: Manuel Guillermo Jaimes Roa

El 15 de mayo de 2011, diferentes personas, de distintas edades y expresiones políticas, empezaron de forma un tanto espontánea a llegar y acampar en las principales plazas de las ciudades de España. Respondían al llamado de indignarse con la situación de crisis económica que se imponía como resultado de las malas decisiones políticas. Y así, aquellas plazas se convirtieron en auténticas ágoras en donde se reflexionaba sobre la situación del país y las posibles alternativas.

Ese mismo año 2011, en noviembre, tendrían lugar en medio de las movilizaciones populares las elecciones generales que debían dar como resultado un nuevo gobierno. Y así fue, pero el resultado fue que el PP (Partido Popular, de derecha) ganó y con mayoría absoluta las elecciones. Obtuvo 186 escaños, es decir 36 más que en las anteriores. Por su parte, el Psoe obtuvo 110 diputados, es decir 59 escaños menos. A su vez, los otros partidos que participaron en aquella contienda aumentaron su representación. Pero hasta ahí, todo normal. El análisis consistía en que el Psoe había sufrido un duro golpe en las urnas como resultado de su mala gestión en el gobierno frente a la crisis económica que sacudía Europa. Nadie parecía ver con precisión los cambios que se aproximaban.

Uno de los principales actores de ese cambio nació en el 2014. Podemos, partido que en gran parte heredó su fuerza y su discurso político del deseo de cambio que se había expresado en las plazas. Así el partido recién nacido se presentó a las elecciones europeas y sorprendió al ganar 5 escaños. El panorama político en España comenzaba a cambiar.

Las siguientes elecciones generales fueron en el 2015. Y ante el surgimiento de Podemos como partido a la izquierda, los bancos y grandes empresarios auparon un partido a la derecha para competir. Ciudadanos que hasta entonces había sido un completo desconocido llegó al parlamento. En estas elecciones, el sistema electoral hasta entonces bipartidista imperfecto, dominado por los dos grandes PP y Psoe cambió.

Ese 2015 significó para los dos grandes, Psoe y PP, un retroceso importante en escaños. El primero perdió 20 y el segundo 63, quedando entonces el Psoe con 90 y el PP con 123 representantes en el congreso. Por su parte, los dos nuevos partidos irrumpieron con algo de fuerza, como quien da un golpe en la mesa, diciendo aquí estamos. Podemos obtuvo 42 diputados, aunque sumando sus coaliciones, en realidad fueron 69. Mientras Ciudadanos obtuvo 40. Y otros partidos como UPyD desaparecieron. El panorama político electoral estaba cambiando.

Esa nueva composición del congreso llevó a la necesidad de pactos para formar gobierno, y como entonces no se obtuvo un pacto de investidura en los dos meses siguientes al inicio de la legislatura, se tuvo que convocar nuevamente a las urnas para junio de 2016. Con ello una nueva factura les cobraron los electores a los partidos. El PP fue el que mejor lo llevó logrando aumentar 14 escaños, para un total de 137. Por su parte, el Psoe siguió retrocediendo y perdió 5, quedando con 85. Mientras Podemos que entonces se unió con Izquierda Unida, formando Unidos-Podemos más las confluencias pasaron de 69 a 71. En cambio, Ciudadanos perdió 8 representantes.

Con esa nueva diversidad de fuerzas políticas se iba consolidando el nuevo tiempo político. El tiempo de alianzas y pactos. Pactos que como nos demostró el tiempo ya no fueron tan estables. Fue así como, pasado casi dos años después de su investidura como presidente, Mariano Rajoy (PP) ya no pudo seguir gobernando. Sufrió una moción de censura que lo apartó del gobierno y posteriormente se vio obligado a renunciar a la presidencia del PP.

Cuando Pedro Sánchez y el Psoe compitieron en el 2016 obtuvieron un pésimo resultado. Cosa que después se agravó tras la abstención de su partido para permitir la investidura del PP en el gobierno. Todos entonces dieron por muerto políticamente a Pedro Sánchez, y casi también al Psoe. Sánchez, golpeado renunció a la presidencia de su partido y también al acta como diputado. Entonces muchos comentaristas daban al Psoe y a Sánchez como un cadáver político.

Sin embargo, como un héroe clásico, aquel hombre derrotado y despreciado por muchos, siguió insistiendo. Se fue, pueblo por pueblo, hablando, gesticulando, diciendo cuál era su opinión política. Mientras este hombre despreciado hacía esto. Sus adversarios que se veían triunfadores no eran capaces de ver su propia caída y el resurgir nuevamente de este liderazgo en el centro izquierda político. Sánchez, se presentó a primarias dentro de su partido y ganó. Y en el 2018 llevó a cabo una moción de censura en donde desplazó del gobierno al PP y asumió entonces la presidencia de España.

Así llegamos hasta estas elecciones que acaban de suceder este domingo 28 de abril. Un panorama complejo y movido. Podemos, el partido a la izquierda que más ilusionó tuvo en su comienzo un discurso transversal y claro que lograba cautivar a mucha gente. Pero poco a poco fue cometiendo errores y terminó cayendo al eje discursivo izquierda-derecha, acercándose a la vieja izquierda, cosa terminó por costarle ahora 26 escaños en el congreso y perder todos sus senadores.

Sin embargo, a pesar de la crisis y el gran retroceso de Podemos, esta pasa un tanto desapercibido gracias a la fuerte crisis del PP. El principal partido de la derecha perdió 71 escaños, quedando tan solo con 66. Es decir, perdió más que los que ganó. Esto se dice que fue por la competencia a la derecha con Ciudadanos, pero también con un nuevo fenómeno. El extremismo de derecha. El partido Vox.

Y es que, con la aparición de este partido extremista de derecha, los otros partidos, PP y Ciudadanos retomaron dentro de su discurso categorías más fuertes. Buscando con ello movilizar el miedo y el nacionalismo extremo, para no perder la bolsa de votantes de la derecha. El PP claramente perdió, aunque ciudadanos ha logrado conquistar un sector de derecha más sofisticado y joven. Y aunque muchos pensaban que Vox y la extrema derecha iba a ganar o alguna cosa por el estilo, la verdad es que no fue así.

El escenario político español se presenta complejo, rico y plural. Es una oportunidad para demostrar cuáles son los partidos capaces de hacer POLÍTICA, así con mayúsculas. Es decir, quiénes son capaces de mantener como eje de la política el bienestar de la gente. Las elecciones generales en España han sido una gran sorpresa para muchos. Y aunque dejan una imagen plural, también dejan un bloque vencedor: el progresista.

Tomado de: https://www.las2orillas.co/un-recorrido-por-las-elecciones-de-espana/