¡Semana Santa Rebelde, Viva el Nazareno!

Por: Mauricio Vargas González

Nuevamente, se repiten las tradiciones religiosas católicas en Colombia. Miles de feligreses salen a festejar y conmemorar, congregándose en torno a la figura de Jesús.

Es muy triste que el Jesús rebelde, el Nazareno, el prócer y redentor de los desarrapados, de los olvidados, de los leprosos, sea hoy propiedad del Centro Democrático y del Uribismo, quienes defienden la gran propiedad agriaría, las ganancias ilícitas y la masacre como forma de ser colombiano y como forma de ser en el mundo.

Sí, respaldo la tradición, apoyo las raíces morales e históricas que están tras los rituales religiosos que promueven la misericordia, la paz, la hermandad, el perdón y el amor. Y más aún hoy, con el Neoliberalismo, que busca imponer otra religión, la del gran capital financiero: Perro come perro, despojo, alienación, explotación, destrucción de la naturaleza y del hombre, consumismo y degradación humana.

Jesús fue un rebelde, un hombre que murió por sus convicciones, jamás se dejó seducir por los poderosos y jamás perdió de vista que solo cuando todos cambiemos internamente, cuando todos dejemos el egoísmo, la mezquindad, es que el mundo y la sociedad podrán dar un paso hacia adelante.

Esos mismos privilegiados, esos mismos poderosos, esos mismos oligarcas, mafiosos y criminales fueron quienes dieron muerte a este pobre. Y ahora, son los ricos, son los terratenientes, son la clase política, son los violentos quienes más fervor dicen profesar por una Iglesia y por un Dios que se supone, calculan ellos, debe asegurarles su posición de dominio y exterminio sobre la pobrería colombiana.

Solo quienes aclamen el pacifismo, el amor, la solidaridad, la igualdad social y la Paz tiene autoridad para redimir la memoria de Cristo.

Retomemos la tradición, sin olvidar el genocidio indígena de los españoles, la esclavitud negra y sin alejarnos de la ciencia, de la academia y de la razón, para que cambiemos nuestras prácticas sociales, para que cuestionemos el orden establecido, para que seamos críticos frente a las cada vez más duras condiciones que afrontan los trabajadores colombianos con un gobierno guerrerista, anti-patriótico y segregador.

Más allá de los rituales, lo que debemos alcanzar es la reflexión.

Feliz Semana Santa…