Referendum en Grecia: El pueblo se rebela contra el terrorismo económico.

Por: Carlos Julio Giraldo Medellín.

El pasado domingo 5 de julio los griegos fueron convocados a un referéndum, para votar SI o NO a la siguiente pregunta: ¿Debe ser aceptado el proyecto de acuerdo presentado a Grecia por la Comisión Europea, el Banco central Europeo y el Fondo Monetario Internacional en el Eurogrupo del 25 de Junio de 2015? El resultado fue a favor del NO, con el cual se envió un claro mensaje de rechazo al paquete de medidas de austeridad impuesto por la Troika(1).

Luego de conocerse los resultados, el Primer Ministro Alexis Tsipras, se dirigió por televisión a los griegos afirmando: "Cuando un pueblo tiene fe y conciencia colectiva puede resistir. (...) Hoy celebramos esta victoria democrática pero mañana seguimos como país unido. Creo en el poder popular" (…) "Grecia se sentará en la mesa de negociaciones para restituir la estabilidad económica" y que "la restructuración de la deuda es necesaria para la salida de la crisis". Por su parte, el saliente ministro de finanzas, Yannis Varufakis, señalaba: “No a más recortes, si a auténticas reformas"(2).

Contrario a lo que venían afirmando los patrocinadores del SI, tanto dentro como fuera de Grecia, con este resultado el país no saldrá de la Eurozona, ni se trata de evadir el cumplimiento de los compromisos, sino que por el contrario, el NO expresa el rechazo de los griegos a las condiciones impuestas por la Troika, consideradas, tanto por el gobierno, como por el pueblo como inaceptables.
¿Cuáles son esas condiciones y por qué son inaceptables por los griegos?

Previo al referéndum, diversos medios de comunicación reprodujeron los términos del acuerdo propuesto por la Troika a Grecia, en un ambiente cargado de acusaciones de parte y parte(3).

El punto central del debate está en la reestructuración de la deuda. La propuesta de la Troika no la incluye, algo que es fundamental para los griegos. En palabras de Varufakis: “Nosotros no pedimos ninguna locura, ninguna cosa rara, ninguna medida de izquierda radical. Pedimos algo que en el mundo de las empresas y las finanzas se hace todo el tiempo. Cuando una compañía está en apuros, va al banco y pide que le reestructuren sus deudas. Los bancos lo hacen, la compañía de ese modo se recupera y el propio banco cobra su dinero. Eso es lo que nosotros pedimos”(4).

El segundo punto es el de las pensiones. La Troika pide acelerar la implementación de la reforma pensional propuesta por el gobierno griego: aumentar la edad de jubilación a los 67 años, la sustitución del complemento de la pensión (llamado EKAS) a partir de 2020 por alguna otra ayuda que aún está por inventar, incrementar del 4% al 5% la contribución de las pensiones a la Seguridad Social o eliminar gradualmente las exenciones desde 2016. A esta propuesta, la Troika exige que la contribución de los pensionados al sistema de salud sea del 6%, eliminar progresivamente el complemento EKAS (que garantiza que haya pensiones de subsistencia aunque no se haya cotizado para ese nivel de prestación, del cual se beneficia un 20% de los jubilados) y la congelación de las pensiones contributivas hasta 2021.

El tercer punto es el aumento del IVA. La propuesta de Grecia era mantener las exenciones y un aumento del IVA que suponga ingresos extras anuales al Estado por valor del 0,93% frente al 1% exigido por los acreedores.

Medidas fiscales. En este punto las principales divergencias descansan en la eliminación gradual de los incentivos fiscales para la industria naviera (exigidos por la Troika) y la reducción del gasto militar en 400 millones, frente a los 200 que propone de momento Syriza alegando -extraoficialmente- que eso supondría una gran cantidad de personas arrojadas al paro. Tsipras propuso gravar más a la navegación comercial. Otra idea de Syriza no ha sido bien digerida: una tasa extra del 12% a los beneficios de las empresas por encima de 500.000 euros.

El quinto punto es el relacionado con el mercado de trabajo, donde la Troika han pedido revisar el despido colectivo (para abaratarlo todavía más) e incluso revisar estrechamente “la organización de la jornada de trabajo”. En este punto el gobierno griego se opone categóricamente, pues implica aumentar los despidos y reducir aún más el nivel de ingreso de la población, lo que profundizaría la crisis social y estancaría aún más la economía.

El punto relacionado con las privatizaciones también plantea un desacuerdo básico, pues dentro de las prioridades planteadas por la Comisión Europea estaría la de “privatizar la compañía eléctrica”. Pero Varufakis reconoció desde el principio que para hacer caja sería necesario enajenar varias propiedades del Estado.

Los puntos relacionados con el rescate y el plan de inversión propuestos por la Troika no son reales, pues de los 15.500 millones propuestos como rescate, los griegos consideran que esta cantidad sólo sirve para pagar vencimientos de deuda y no puede utilizarse para la economía real y los 35.000 millones ofrecidos “para relanzar el empleo y el crecimiento", no son recursos nuevos, pues ya estaban disponibles: 20.000 son fondos estructurales y 15.000, fondos agrícolas. En este punto el gobierno griego señala que si en verdad tuvieran a su disposición estos recursos, hubieran cumplido con el pago de los 1.500 millones que debían hacer al FMI en días pasados o podrán pagar los 20.000 millones pendientes al Banco Central Europeo.

La crisis de Grecia: el debate de fondo es ideológico

En síntesis, las condiciones de la Troika en nada favorecen a la economía Griega, sólo son medidas que buscan reducir el gasto público, cargar dichos gastos en la población y disponer de un superávit que permita el pago de la deuda pública, medidas que sólo profundizan la crisis que ya completa cinco años y que se ha profundizado precisamente por la implementación de las medidas de ajuste estructural impuestas por la troika. Esta crisis se expresa en el siguiente escenario:

En 2007, la deuda pública representaba el 103% del PIB, pero hoy, según las estimaciones del propio gobierno heleno, es probable que supere el 180% del PIB. Los medios de comunicación y economistas que expresan la posición de la Troika, señalan que el aumento de la deuda se debe a que Grecia se ha negado a recortar el gasto público. Para el economista Juan Ramón Gallo, Grecia entró en bancarrota no porque pagara intereses usurarios por su deuda, sino porque se hiperendeudó para que sus políticos pudieran gastar a manos llenas: mientras que Alemania mantuvo constante en términos reales su gasto público por habitante entre 1996 y 2008, Grecia lo aumentó en un 80%(5). Y lo relevante es que ese incremento del gasto público se debe, sobre todo, al crecimiento de las partidas destinadas a política social (educación, sanidad, prestaciones, etc.) no a Defensa u otras materias presupuestarias. En concreto, el gasto en Defensa del Gobierno griego representaba el 2,4% del PIB en 2012, un porcentaje prácticamente calcado al de 1996. En cambio, el gasto en educación, sanidad y política social se había disparado desde el 24,6% del PIB al 31,1% durante el mismo período(6).

Pero Eurostat no dice exactamente eso. Aunque cueste creerlo, Grecia es el país de Europa que más lo ha recortado (del 54% al 49% del PB), incluso en términos estructurales (eliminando factores asociados al ciclo económico). Grecia, de hecho, registró en 2014 un déficit equivalente al 3,5% del PIB (frente al 5,8% de España). Y ya en 2015 tendrá superávit primario (sin contabilizar el pago del servicio de la deuda). Sus ingresos, frente a lo que suele creerse (existe el mito de que el país no recauda), representan el 45,8% del PIB, frente al 37,8% de España(7). Pero esto ha traído como consecuencia un durísimo ajuste de su economía que ha llevado al desempleo al 27%, un enorme costo social que el gobierno de Tsipras no quiere seguir prolongando.

Contrario a la posición de los organismos que conforman la Troika y de los economistas que hacen eco de ella, analistas independientes señalan que la deuda no se debió al gasto público excesivo sino por el pago de tipos de interés extremadamente altos a los acreedores, un excesivo e injustificado gasto militar, pérdida de ingresos fiscales debido a los flujos ilícitos de capital, la recapitalización estatal de los bancos privados y los desequilibrios internacionales creados a través de las fallos en el diseño de la propia Unión Monetaria(8).

Por su parte, Joseph Stiglitz señala que es “…alarmante que la Troika se haya negado a aceptar su responsabilidad por todo ello o a admitir lo erróneos que han sido sus previsiones y modelos. Pero es aún más sorprendente que los líderes europeos ni siquiera hayan aprendido de ese desastre: una caída del 25% del PIB y un desempleo juvenil que se ha disparado por encima del 60%”1. El premio Nobel afirma que “…en realidad, casi nada de la enorme cantidad de dinero prestada a Grecia ha llegado allí. Ha ido a pagar a los acreedores del sector privado, incluidos los bancos alemanes y franceses. Grecia no ha recibido más que una mísera parte de eso, pero ha pagado un alto precio para preservar los sistemas bancarios de esos países"(10).

Así las cosas, el NO de los griegos el pasado domingo fue un rotundo rechazo al recetario neoliberal impuesto por parte de la Troika. Es la expresión democrática de una sociedad que cuestiona la validez, no sólo de las medidas de austeridad que han demostrado su fracaso, sino de la ideología que las sustenta.
En este sentido, Stiglitz sostiene que “El atraso europeo está causado por las doctrinas que sostienen que los mercados son de por sí y en todo momento eficientes y estables y que, por tanto, la austeridad es el único modo de superar sus crisis. Sin embargo, para volver a prosperar, Europa necesita urgentes políticas de crecimiento y expansión, no austeridad. También argumentan que el gasto público no estimula la economía, porque es un multiplicador bajo, y así cometen un error econométrico, porque lo que sucede es que, cuando las economías tienen pleno empleo o se acercan a él y se aumenta el gasto público, los bancos centrales, para frenar la inflación, suben los tipos de interés y al hacerlo también neutralizan ese estímulo del gasto. Pero tampoco es ese el caso hoy en Europa, con un desempleo del 11%. Con ese paro, cada euro de gasto público sí que generaría un incremento de uno y medio en el PIB europeo. La verdadera gran lección –ésta sí demostrada por la historia– es que no es el déficit el que causa la recesión, sino la recesión la que causa el déficit. Estados Unidos la ha aprendido y ha aplicado recetas que ahora Europa podría repetir: como bajar los tipos hasta convertirlos en negativos o combinar los incentivos fiscales con el gasto público para mejorar la educación y las infraestructuras. Pero Europa sigue enrocada en aplicar la austeridad: la mejor receta para empeorar la situación”(11).

Las repercusiones del referéndum y lecciones de la crisis griega

Es indudable que lo ocurrido el domingo en Grecia es histórico e inédito. Por primera vez una nación, decide, de forma democrática, sobre una negociación económica que tradicionalmente se hace a puertas cerradas, a espaldas de la población que termina asumiendo los costos de los compromisos adquiridos, en donde los organismos multilaterales terminan imponiendo todo. Por eso es histórico, porque si bien el resultado no termina con la crisis, ni significa que el gobierno heleno pueda imponer su propuesta de acuerdo, sí le permite a Tsipras volver a la mesa con más fuerza y legitimidad, para negociar un acuerdo con mejores condiciones y envía un claro mensaje a la Troika, a los bancos y todos los gobiernos, principalmente a Francia y Alemania. No es lo mismo aplastar a un gobierno en minoría que a la mayoría de un país.

Con el triunfo del SÍ en el referéndum, la Troika hubiera logrado zafarse de Syrisa e imponer un gobierno abyecto que aprobara las condiciones impuestas. Quería sentar un precedente a cualquiera que pensara asumir una posición de dignidad y de defensa de la soberanía nacional, que para el caso de España, dicha posición la expresa Podemos. Previo al referéndum, Mariano Rajoy había planteado la posición de la derecha a favor del SÍ, para que cayera el gobierno de Tsipras y tener así "otro nuevo gobierno con el que negociar". Con el triunfo del NO, el Partido Popular teme que un posible acuerdo entre la Unión Europea y el gobierno de Alexis Tsipras refuerce a Podemos en las encuestas, de cara a las próximas elecciones generales.

El triunfo del NO ha implicado un cambio en el discurso de la Troika, especialmente del Fondo Monetario Internacional, en un escueto comunicado de prensa, publicado el lunes 6 de julio, la Directora de este organismo, Christine Lagarde, indicó que “El FMI ha tomado nota del referéndum realizado ayer en Grecia. Estamos siguiendo de cerca la situación y estamos preparados para asistir a Grecia si así se solicitara”(12).

Previo al referéndum, el viernes 3 de julio se conoció un informe de este organismo, en el que reconoce lo que el gobierno de Tsipras ha insistido: la necesidad de reestructurar la deuda. Según el FMI, se requiere ampliar el plazo para el pago de la deuda a 40 años, con el fin de lograr la sostenibilidad de la deuda del país. Esta reestructuración permitiría al gobierno disponer de recursos Así mismo, Grecia requiere 60 millones de euros adicionales para cubrir las necesidades de financiación de su deuda, entre junio de 2015 y finales de 2018(13). Respaldado por este informe y por las declaraciones de Lagarde, Tsipras llegaba a la cumbre extraordinaria de jefes de Estado y de Gobierno que se realizó el martes 7 de julio, con el propósito de lograr dicha reestructuración, para "…para salir de la crisis, para superar las dificultades, con la cooperación de la Comisión Europea, e incluso del FMI, que está aceptando la quita como reconoce en el informe que salió a la luz"(14).

Con el triunfo del NO, los derrotados fueron, sin dudas, la derecha europea en especial los gobiernos de España y Alemania. Para Ángela Merkel, la situación está planteada así: o deja caer a Grecia y carga con la responsabilidad de ser la canciller que permitió la ruptura del euro o se compromete en la búsqueda de un complicado acuerdo que será mal recibido en su partido y por la opinión pública alemana, dado que aumentan los partidarios por la salida de Grecia del euro (Grexit). Economistas como el influyente Hans-Werner Sinn sienten que los últimos acontecimientos confirman las tesis que lleva años defendiendo, y que la mejor solución tanto para Grecia como para la eurozona sería reinstaurar el dracma y confiar en que la devaluación de la nueva moneda anime la economía(15).

Los efectos del NO, han traído como consecuencia un desequilibrio integral en la correlación de fuerzas en Europa(16). Francia ha planteado abiertamente una postura pro acuerdo, como lo manifestó Manuel Valls, primer ministro francés, quien aseguraba que la "base de un acuerdo" para el rescate financiero de Grecia "existe", asegurando que no debería haber ningún "tabú" sobre la reprogramación de la deuda pública griega.

Por su parte, Alemania sigue manteniendo la posición fuerte de no permitir un acuerdo más benigno para Grecia. El grupo incluye a los países bálticos -recién llegados al euro- y a otros de escasa trayectoria también como Eslovaquia y Eslovenia. En ese grupo se sitúan gobiernos muy críticos con el de Grecia como Holanda –país fundador de la UE-, Austria y Finlandia, cuya coalición de Gobierno conservadora integra a los eurófobos Auténticos Finlandeses, opuestos a cualquier tipo de asistencia europea a Grecia.

En otro escenario se sitúan aquellos países a los que el instinto político los llama a oponerse fieramente a Tsipras, pero la razón los obliga a ceder en algunos puntos para evitar una salida de Grecia de la zona euro. Aquí figuran España, Portugal, Irlanda, Bélgica o Chipre. Ese doble interés los lleva a adoptar posturas más rígidas o más conciliadoras en función de las circunstancias. En la línea moderada se encuentran Italia, quien ha estado más cercana al punto de vista de París, según el cual hay que hacer todos los esfuerzos posibles para salvar a Grecia porque eso significa salvar todo el proyecto europeo. También Luxemburgo, de Gobierno socialdemócrata, que asume este semestre la presidencia europea de la UE y que intenta mantener una actitud abierta al diálogo.

Con este escenario tan diverso, el Primer Ministro Alexis Tsipras presentó, el día 8 de julio, su propuesta ante el Parlamento Europeo, expresando que la crisis griega es un problema más amplio que afecta a todo el proyecto comunitario. En su opinión, la difícil situación en Grecia manifiesta "la incapacidad europea para encontrar una solución duradera al problema de la deuda. Es un problema europeo y los problemas europeos requieren soluciones europeas"(17).

En su discurso(18), Tsipras ha prometido "reformas genuinas cuyo propósito es cambiar Grecia y que Gobiernos anteriores no quisieron aplicar", señalando que: "Quizás deberían abolirse las jubilaciones anticipadas", ha reconocido abiertamente aunque ha reclamado su derecho a decidir cómo equilibrar el presupuesto, para lo que prefiere subir impuestos a las empresas que recortar las pensiones más bajas. Sobre el “rescate” que se le había concedido en el pasado, el líder griego se ha referido a una cuestión controvertida: el destino de esos préstamos de 320.000 millones de euros en total concedidos a Grecia desde la crisis. "Hemos de ser sinceros: el dinero que se ha dado a Grecia nunca le ha llegado al pueblo griego. Son fondos que se dieron para salvar a los bancos griegos y a los europeos".

La propuesta que presentó Tsipras como soporte a la solicitud del tercer programa de ayuda financiera al Mecanismo Europeo de Rescate (Mede), que se sintetiza en los siguientes puntos: en vez de un préstamo, aprobar programa completo, el cual implica mayores condiciones y exámenes continuos; subir el IVA y la reforma de pensiones a principios de la semana que viene y no en octubre como había propuesto el pasado 30 de junio, una variación importante. El tercer punto es mantener la solicitud de restructuración directa de la deuda.

Con la propuesta formalmente presentada por el primer ministro griego, se realizará la reunión del Eurogrupo para el próximo sábado 11 y una cumbre europea el domingo 12 de julio para analizar la propuesta.

Finalmente, lejos del escenario catastrófico y apocalíptico planteado antes del referéndum, para presionar a los votantes por el SÍ, la decisión del pueblo griego plantea importantes lecciones que, sin lugar a dudas, deberán ser tenidas en cuenta por parte de quienes siguen defendiendo un modelo económico fallido, que ha demostrado su fracaso porque las tesis que lo sustenta van en contravía de la experiencia histórica y porque las recetas que se imponen sólo traen ruina, miseria y desesperanza.

Los pueblos de América Latina, quienes han sufrido en carne propia los nefastos efectos de la aplicación de los programas de ajuste estructural, celebran como suyo el triunfo del NO, porque los griegos demostraron que las decisiones económicas son, en últimas, decisiones políticas y por lo tanto los ciudadanos son los que deben decidir su futuro, pues son ellos los que asumen las consecuencias de tales decisiones.

1) El término “Troika” se refiere originalmente a la palabra rusa con la que se designa a un carruaje tirado por tres caballos, pero también puede utilizarse para describir cualquier tarea realizada de a tres. En el marco de la crisis europea, la Troika engloba a tres instituciones: Fondo Monetario Internacional, la Comisión Europea y el Banco Central Europeo, quienes estudian la situación económica de determinados países y proponer una serie de medidas y reformas para “rescatarlas”, bajo un tipo de contrato denominado Memorando de Entendimiento (MdE) .

2) El País. Victoria del 'no' en el referéndum griego por más de 20 puntos. Recuperado de: http://www.elmundo.es/economia/2015/07/05/559959a1ca4741173e8b458a.html

3) El Diario.es La negociación Grecia-Troika punto a punto: los acuerdos y las fricciones. Recuperado de: http://www.eldiario.es/economia/negociacion-Grecia-Troika-punto-acuerdos...

4) El País. Varoufakis: 'Lo que hacen con Grecia tiene un nombre: terrorismo'. Recuperado de: http://www.elmundo.es/economia/2015/07/04/5596f1b3ca47412d048b459e.html

5) http://www.libremercado.com/2015-01-04/juan-ramon-rallo-grecia-no-son-la...

6) http://www.libremercado.com/2015-01-07/el-origen-de-la-tragedia-de-greci...

7) Crisis Grecia: El gran error de la troika con Grecia: aquí comenzó todo. Blogs de Mientras Tanto. Recuperado de: http://blogs.elconfidencial.com/espana/mientras-tanto/2015-06-30/el-gran...

8) http://www.telesurtv.net/telesuragenda/La-ilegitima-deuda-helena-2015061....

9) Stiglitz, J. Los líderes europeos atacan la democracia griega sin entender que los planes de la Troika han fracasado. Recuperado de: http://www.publico.es/internacional/stiglitz-lideres-europeos-atacan-dem...

10) Stiglitz J. op. Cit.

11) Stiglitz J. Por qué la austeridad no funciona. Publicado en La Vanguardia. Fecha: 2 de junio de 2013. Recuperado de: http://www.caffereggio.net/2013/06/02/por-que-la-austeridad-no-funciona-...

12) Departamento de comunicaciones del FMI. Declaración de la Directora Gerente del FMI, Christine Lagarde, sobre Grecia. Comunicado de Prensa No. 15/318 (S). 6 de julio de 2015. Recuperado de: http://www.imf.org/external/spanish/np/sec/pr/2015/pr15318s.htm

13) Recuperado de: http://blogs.wsj.com/briefly/2015/07/03/greeces-debt-the-numbers/

14) El Diario.es. Tsipras tiende la mano a Europa con la elección del economista Tsakalotos como sustituto de Varufakis. http://www.eldiario.es/economia/Tsipras-Europa-Tsakalotos-conciliador-su...

15) El País. Merkel se enfrenta al mayor dilema de su mandato. Recuperado de: http://internacional.elpais.com/internacional/2015/07/07/actualidad/1436...

16) El País. Los socios se dividen en cuatro bandos para una negociación de infarto. Recuperado de: http://internacional.elpais.com/internacional/2015/07/07/actualidad/1436...

17) El País. Tsipras: “Es un problema europeo y requiere soluciones europeas”. Recuperado de: http://internacional.elpais.com/internacional/2015/07/08/actualidad/1436...

18) El País. Op. Cit.