Nuevas Ciudadanías

Mujeres, una ciudadanía

Por: Akemi Sofía Rave.
Activista LGBTI, candidata el Concejo de Medellín 2015.

Las mujeres, históricamente, hemos tenido que unirnos para construirnos y hacer respetar nuestra ciudadanía, nuestros derechos y nuestras libertades. Hoy es tiempo para que, como mujeres, nos unamos como ciudadanas para defender nuestro derecho a tener una familia, a ser madres solteras, a ser madres de los hijos e hijas de otras madres, a poder decidir si casarnos o no, y muchas veces también la posibilidad de trabajar y/o estudiar, e incluso para decidir sobre nuestros propios cuerpos. Pareciera que estuviera hablando de la lucha de los derechos de las mujeres de inicios de siglo XX, pero no, estoy hablando de los derechos de las mujeres diversas en pleno siglo XXI.

Hoy, no pareciera haber mucha diferencia sobre lo acontecido en esa época, hombres decidiendo por nosotras, cerrando nuestros espacios de participación, decidiendo por lo que otros piensan son nuestras necesidades, pero sin consultarnos y con una participación mínima de mujeres.

El proceso de participación de las poblaciones LGBTI en el diseño, formulación y ejecución de las políticas públicas no está dado desde la equidad, sino todo lo contrario, representa un poder de hombres que defienden sus propios intereses, que visibilizan lo que les conviene y ocultan lo que no debería mostrarse, visibilizan el cuerpo de las mujeres pero ocultan sus ideas, todo para lograr una mayor atención a sus luchas personales.

Rompiendo Estereotipos.

(De viaje por Nederland)

Por: Paola Cervera Quintero.

Llegar a ese aeropuerto y pensar que, por el simple hecho de ser colombiana empezará la discriminación desde el mismísimo puesto de migración y, luego comprobar que entrar a ese país es más sencillo incluso que ingresar a uno de tu hermosa Latinoamérica. Encuentras a una linda chica rubia que te pregunta con una gran sonrisa el motivo de tu visita y luego sin más te da la bienvenida.

Necesitarás un poco más de abrigo. En otoño, la temperatura oscila entre los 3 y los 15°c, definitivamente no estás en tu amado trópico y no se ve la luz del sol de manera tan generosa como en tu país, pero no hay de que preocuparse, esta zona del planeta te lo compensa, lo prometo.

Sales a correr, con frío claro que sí. No te alarmes, si en tu país entrenas media hora y te sientes agitado, allá lo podrás hacer por mucho más tiempo, recuerda que están sobre el nivel del mar (o a veces más bajo) y no sufrirás por la presión, y, como el día no es caluroso, no sudarás tanto, así que a entrenar se ha dicho.

La gente se sorprende un poco de tus rasgos. Tienes los ojos y el cabello oscuro además de unos ojos indios únicos, por lo que sabrán que no eres árabe, ni oriental, ni africano, en seguida sabrán que vienes de otras tierras. No te alarmes, sonríe, siempre sonríe y así mismo ellos te devolverán una sonrisa.

Del escorbuto, el mal de ojo, los gais y otras pestes

El Espectador

Por: Julio César Londoño.

Esta sentencia va en contravía de un fallo anterior, cuando el mismo tribunal concluyó que la condición sexual de las personas no era relevante al momento de calificar su idoneidad como padres adoptivos.

La Universidad de la Sabana protagonizó un oso comparable al de la Corte al concluir, después de una sesuda investigación científica, que el homosexualismo es una enfermedad que ocasiona sida, depresión, suicidios, infidelidad, tiña, sabañones, hemorroides, anosmia, escorbuto, calvicie y esclerosis trilateral amiotrófica, lo que dio pie a que la poeta venezolana Betsimar Sepúlveda insinuara que la Sabana no era una universidad de garaje sino de clóset, y que la profesora Yolanda Carrillo, de la Universidad Autónoma de Bucaramanga, pida que, como es una enfermedad, se incluya el homosexualismo en el POS y que uno pueda faltar al trabajo aduciendo síntomas del mal: “Jefe, hoy no voy a la oficina porque me siento un tanto gay”.

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