Nota ciudadana

Je suis Ordóñez.

Por: Daniel Samper Ospina.

En mi humilde opinión, la única religión que no es absurda es la nuestra, la católica: aquella en que una paloma engendra a dios a través de una mujer que sin embargo no pierde la virginidad. Ahora lo asimilamos sin problemas, aunque para la propia María no haya sido fácil de explicarlo en casa en un primer momento.

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¿Soplan nuevos vientos en Magangué?

Por: Vicente Arcieri.

En el puerto soplan por estos días de enero unas brisas prodigiosas que parece que del río vinieran a aplacar la sofocación que azota al municipio durante casi los 365 días del año.

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Nota: Las opiniones expresadas en los artículos que se publican en esta página no comprometen a Nueva Gaceta. Son responsabilidad exclusiva del autor.

Su legado más combativo

Su legado más combativo

Por: Ángel Galeano Higua

Hace poco más de 7 años inicié uno de los trabajos de edición más apasionantes, de los escritos más polémicos, hermosos e inquietantes: Errores fundamentales de la medicina oficial. Su autor, nuestro gran amigo, compañero, maestro y camarada de la vida, el Doctor ROBERTO GIRALDO MOLINA, me permitió el privilegio de ayudarle en la redacción del texto, con todo lo que esto implica de análisis y discusión de cada párrafo, cada idea expresada, cada afirmación. Doy fe de varias de las grandes jornadas que tuvo que sostener para sacar adelante esta obra que hoy aparece, por fin, publicada por Proton Editora de Brasil. Supo vencer todos los obstáculos de la más diversa índole, para coronar con éxito su cometido. En mi opinión es su legado más combativo, su entrega más honrada, su testamento más completo. La forma más maravillosa de un hombre que se despide de este planeta para proseguir su viaje cósmico.
El Doctor Roberto Giraldo pertenece a la llamada “Generación de los descalzos”, ese puñado de soñadores que abandonaron todas las comodidades para ir a los lugares más abandonados de nuestro país con el fin de ponerse al servicio de nuestros compatriotas más pobres, y ayudarles a vivir con salud y dignidad. Y con ese espíritu, esa vocación, esa entrega, vivió toda su vida.

En el siguiente texto de Presentación, escrito por él, se puede percibir la grandeza de su propósito, el valor de ir contra la corriente y la claridad de su incesante batalla contra la perversión del mundo, los corruptos que controlan la salud y la educación y todas la órbitas de la sociedad.

DE LAS CANDIDATURAS POR FIRMAS O EL TESTAFERRATO POLÍTICO

    En Pereira, por ejemplo, dos candidatos tradicionales y de casas políticas clientelistas y politiqueras, posan de independientes tan solo porque recogen firmas y crean movimientos de garaje, fútiles y momentáneos, son tradicionales porque vienen de partidos clásicos como el Conservador y el Liberal (hoy en coalición) y la U. Y no son independientes porque en sus propuestas no hay nada que los haga ver como tal, y porque detrás de esas planillas con firmas hay un jefe político que todos saben quién es, pero que nadie nombra y que los tiene como comodines para negociar secretarías y burocracia con el siguiente en lista para la Alcaldía y Gobernación de turno.

Por: Miguel Ángel Rubio Ospina.

Está de moda recoger firmas para todo; en las calles, uno se encuentra grupos de gente con gorras y camisetas marcadas, tabla en mano y lapicero, solicitando una firma que respalde la aspiración de un candidato a la Alcaldía, a la Gobernación y en otrora a la Presidencia, cuando no son los próvida promoviendo referendos religiosos para tumbar el aborto y la anticoncepción.

Para la consulta anticorrupción se recogieron firmas, para derogar el mandato de Peñalosa, para tumbar los Acuerdos de Paz, para implementar la cadena perpetua a violadores de niños y mujeres y así en los últimos años, se ha firmado para tantas cosas, que las causas por las que se piden rubricas en la calle se agotan en la memoria; y como si no fuera suficiente hoy por hoy, en cadenas de whatsapp o correos electrónicos masivos, se solicita firmar peticiones virtuales, que pretenden respaldar causas tan diversas como tumbar la declaratoria de gran colombiano a cierto expresidente, o proteger los osos polares.

Sin embargo, y aunque el mecanismo de recolección de firmas pretendía enriquecer el ejercicio democrático y electoral, permitiendo que nuevos liderazgos políticos surgieran sin el aparato vetusto, clientelista y anacrónico de la mayoría de partidos tanto de derecha, como de izquierda, este se ha prostituido de tal modo, que se convirtió en el principal factor de corrupción solapada y testaferrato político, si se me permite la acuñación del término.

Los «chalecos amarillos»: un objeto social no identificado

Por: Eduardo Febbro

La secuencia de insurrección social abierta a mediados de noviembre de 2018 por los «chalecos amarillos» sigue pesando sobre el mandato del presidente Emmanuel Macron. El Poder Ejecutivo francés apostó por la extenuación de este movimiento que surgió en octubre en las redes sociales –Change.org, Facebook– pero, en vez de dislocarse, los «chalecos amarillos» se afianzaron como voz legítima y terminaron abriendo una secuencia política y otra institucional que condicionan los pasos del gobierno.

La rebeldía amarilla fue al principio una suerte de «objeto social no identificado»: la expansión y los orígenes sociales de sus protagonistas condujeron a los comentaristas a situarlos en una suerte de imaginaria «Francia invisible». Sin embargo, esa Francia solo era invisible para las elites urbanas y tecnológicas que asimilan con la periferia o la invisibilidad cualquier territorio que esté fuera de sus barrios. Los gilets jaunes son, de hecho, el elemento narrativo auténtico del gran relato engañoso de la globalización.

Desde sus periferias, a la vez suburbanas, rurales y perirrurales, los «chalecos amarillos» se lanzaron a la denuncia del mundo en el que todos vivimos: injusto, desigual, embaucador y lleno de castas que se protegen a sí mismas sin la más mínima noción de cuerpo social.

Al Gobernador de Antioquia se le olvidó terminar la estación de Policía en Machuca, Segovia.

Por: Ruth Ospina

Fraguas, más conocido como Machuca, es el único corregimiento del municipio de Segovia. Según la Unidad para la Atención y Reparación Integral a las Víctimas, cuenta con dos mil doscientos habitantes aproximadamente entre mestizos, indígenas y afrodescendientes, esta última predominando en 70%. Este corregimiento ha sido blanco de diversos ataques por parte de la guerrilla del ELN. Entre ellos, el más conocido y mencionado por los medios de comunicación fue el atentado perpetrado por esa guerrilla el 18 de octubre de 1998. Sin embargo, este territorio ha sido víctima de las diferentes formas de violencia como el desplazamiento forzoso y homicidios.

Sus habitantes sienten que habitan en “la tierra del olvido” así lo han expresado algunos de sus líderes en entrevistas con Caracol Radio. Y es que esto de “tierra del olvido” no está del todo alejado de la realidad ya que, precisamente, por la ausencia del estado, este territorio ha sido “presa” fácil para los grupos armados. Existe un abandono histórico tanto por las autoridades nacionales como las locales.

Ha sido tanto el olvido que al Gobernador de Antioquia se le olvidó que desde el 2016 está parada la construcción de la Estación de Policía y que a la fecha está en precarias condiciones, debilitado por el agua, el sol y el abandono. De esta manera, la Fuerza Pública sigue usurpando, desde el año 2012, el único espacio que ésta comunidad tenía para realizar sus actividades culturales.

Prospectiva del actual movimiento universitario: escenarios deseables y fatalibles

Por: Jaime Álvarez de Moya
Diciembre 1 de 2018

Este artículo está dedicado a Marcelo Torres, principal líder del Movimiento Estudiantil de 1971.

En este 2018 se han cumplido importantes efemérides del accionar del movimiento estudiantil en diferentes latitudes. Aunque se podría pensar que sus períodos históricos estarían signados por los arcanos mayores y las alineaciones planetarias en ciclos de cincuenta años, realmente han sido hitos históricos como óperas primas continuadas por nuevas sinfonías. Así, el 9 de septiembre de 1918 la Federación Universitaria de Córdoba en Argentina asumió la dirección de la Universidad de Córdoba, dentro del movimiento autodenominado Político-Pedagógico Permanente generado por el Manifiesto Liminar o Manifiesto de Córdoba, como preludio de una sonata ininterrumpida de movilizaciones estudiantiles y universitarias en toda Argentina y Suramérica. Sus exigencias centrales eran la autonomía y la participación efectiva en el gobierno universitario o cogobierno.

Medio siglo después, en mayo de 1968, en Francia, en la Universidad de Nanterre, se dio el inicio de movilizaciones estudiantiles que tuvieron por eslogan: ‘’sed realistas, pedid lo imposible’’ y ‘’prohibido prohibir’’, como tocata inicial de un movimiento que convocó al proletariado francés y a todas las fuerzas progresistas alrededor de sus demandas y propuestas acompañadas de una profunda crítica a la sociedad de consumo, al control social de la vida cotidiana, a guerras imperialistas y coloniales como la de Argelia y Vietnam, a la racionalidad instrumental y a la mercantilización del mundo. Pero primó su espíritu contestatario y anti-reformista, no tuvo propuestas de construcción de nueva sociedad. Mayo del 68 fue la obertura de una sinfonía de movimientos estudiantiles en todo el mundo: desde Europa hasta América (Tlatelolco 1968). El movimiento estudiantil fue el nuevo fantasma que recorrió el mundo.

EL 11 QUE NO TERMINA

Por: Ruth Ospina.

El pasado domingo 11 de noviembre se conmemoró en Segovia los 30 años de la masacre que dejó 46 víctimas. Según el Centro Nacional de Memoria Histórica (CNMH), esta conmemoración se llevó a cabo en el marco de un acto simbólico “la verdad, un camino hacia la reconciliación. Nunca más una masacre en Segovia” convocada por los familiares de las víctimas, organizaciones sociales y la administración municipal.

Aquel día, un día sin sol para Segovia. Un día donde no hubo Fuerza Pública que hiciera algo por detener a aquellos hombres que disparaban sin misericordia a diestra y siniestra por las calles del pueblo. Un día en el que, como lo señala Miguel Romero, en su reportaje para el CNMH, “los segovianos recogían los vestigios que dejaron las balas y lavaban las marcas que habían dejado los ríos de sangre por las aceras, muchos aún buscaban a sus familiares y todos se lamentaban de esta tragedia, el pueblo de Segovia estaba dolido. El sepelio de ese día fue colectivo, se enterraron a ancianos, niños, jóvenes, hombres y mujeres, algunos militantes de la Unión Patriótica y otros sin ningún tipo de relación con este movimiento, sin embargo allí habían caído en la masacre ante las recientes amenazas del grupo paramilitar Muerte a revolucionarios del Nordeste (MRN)”.

Según el Centro Nacional de Memoria Histórica, “por estos hechos, la Corte Suprema de Justicia condenó a 30 años de prisión al ex representante a la Cámara por el Partido Liberal, César Pérez, quien se alió con miembros del Batallón Bomboná y del comando de Policía de Segovia, así como con los paramilitares Fidel Castaño y Henry Pérez, este último ex jefe de las Autodefensas de Puerto Boyacá, para cometer esta masacre luego de que su partido perdiera las elecciones del 86. En su momento fue condenado Fidel Castaño como determinador y 2 civiles y 5 miembros de las Fuerza Pública por su participación en la planeación y ejecución de las amenazas y la masacre”. Fuerza Pública y líderes políticos aliados con paramilitares para masacrar a la comunidad.

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