NATURALEZA, ANATOMIA, FORMAS Y COLOR EN LA SALA CARLOS DREWS CASTRO

COLECTIVO 7/12
“LA PIEL PINTADA”
LIENZO PARED

Esta perspectiva de apertura estética; Colectivo 7/12 La piel pintada, que reúne obras de Alexander Sánchez, Juan Carlos Ocampo, Henry Villada, y Carlos Alberto Jiménez; artistas de Armenia, es narrativa y memoria, percepción, forma delirante y color, hay una historia subyacente en cada trazo, los surcos de la frente, profundidad en color y formas, geometrías y figuras, psicodelia… narran la inquietud e incertidumbre y el espectador escribe su propia historia de color y ambitos, de imagen y percepción, empatiza o rechaza, imagina una situación a priori o a posteriori, y describe. Y aunque hay figura, hay también inquietud. “El hombre es un ser que pregunta” dijo Sartre y en la pregunta, no es propósito responder, si no preguntar nuevamente, porque la pregunta crea y como el arte, el color, el trazo, la forma, la figura, es también de un modo distinto la misma pregunta en clave de profunda creación estética.

El trazo narra, y como narra construye, y como construye articula, y como articula almacena una memoria en sí misma, que se devora y nace en un instante espiralado, ave fénix del pensamiento que más que decir sugiere, que más que arquitectura es esbozo, que más que artificio es pureza y libertad. Una línea curva narra una historia tangente, que llena el espacio, que sucumbe al movimiento, una línea recta, es narrativa con fin y principio; porque al fin y al cabo, el hombre en su vacío existencial, no siendo este necesariamente negativo, llena, narrando el espacio, como percepción psicológica e intangible, pero esta sí, brutalmente real, llena en color, en formas en diversidad de orificios y texturas, ¿Qué es más real acaso, que aquello que imaginamos, que percibimos, que idealizamos? Lo demás es silencio… es por este camino, de lo profundo e inconmensurable, que ahonda la obra de Alexander Sánchez.

En Ocampo, el cuerpo aunque plausible y evidente a los ojos, oculta, y al ocultar inquieta, ¿qué si no, evoca el pájaro en mano; ya sea el refrán, ya sea la infancia de pájaros, en sombras dibujadas por la mano a contraluz? Y el desnudo, el primero como exploración, el segundo como seguridad, el tercero como entrega y alteridad en lo sexual y lúbrico.

La forma humana fragmentada en Carlos Alberto Jiménez, explora los subterfugios de la mente, el delirio del alcohol, la trashumancia, lo esperpéntico como categoría estética, el número de fondo, como una clasificación que no nombra, sino que rotula, uno más uno menos, dialoga con lo contemporáneo en el código de barras, o la calle como lugar también psicológico.

Villada es raíz y signo en sus árboles que crecen copando el espacio, en la rama que parece superar el umbral de la obra, en trazo que chorrea hacia una naturaleza que acapara la vista, que disecciona la expresión en el color, la figura a caballo entre la fotografía, el daguerrotipo y el dibujo, la naturaleza se deja ser en su misma dimensión desconocida, en su fuerza inusitada.

MIGUEL ÁNGEL RUBIO OSPINA

LICENCIADO EN ESPAÑOL Y LITERATURA

CRÍTICO DE ARTE.

Juan Carlos Ocampo

Henry Villada

Carlos Alberto Jimenes

Alexander García