Mauricio Vargas González

! Hoy la juventud lleva la batuta hacia una Revolución Cultural!

Por: Mauricio Vargas González.
Estudiante de Derecho – Uniremington.

La Universidad debe constituirse como un pilar fundamental de la investigación, la ciencia y el pensamiento de la sociedad en su conjunto, en el cerebro de nuestro cuerpo social, el que debe definir para donde se mueve, en que han de destinarse los recursos y cuál debe ser nuestra consciencia frente a la realidad desnuda. Debe ser el lugar por excelencia para analizar las tendencias de la sociedad y poder plantear otros caminos, cambios de paradigmas y proyectar nuevas rutas.

Sin embargo a medida que se agudiza y se profundiza el neoliberalismo, se le quiere reducir a simple reproductora de saberes funcionales al “libre mercado”, es decir a formar profesionales para las multinacionales, y a ser simple bocina ideológica de la explotación, el despojo, la exclusión, el elitismo, el neocolonialismo y la destrucción ambiental.
La Universidad es la consciencia crítica de la sociedad, frente a la consciencia obtusa de los medios masivos de comunicación, frente a la consciencia alienante del consumismo de mercancías y sus agencias publicitarias, frente a la consciencia corrupta de los gobiernos burocráticos, clientelares y serviles al capital financiero, a las metrópolis industriales y al latifundio feudal y finalmente frente a la consciencia malvada y retorcida del narcotráfico, el paramilitarismo y la criminalidad.

Es pues la Universidad la llamada a configurar una cultura nacional, regional y metropolitana que consolide los valores de la paz, la convivencia, la ética, el respeto, la inclusión, el cuidado del medio ambiente y de la justicia social.

Por lo más importe: La Universidad debe constituirse como el centro de producción de fuerza de trabajo cualificada para la independencia, la soberanía y el desarrollo de las fuerzas productivas nacionales. El núcleo fundamental de la invención que impulse nuestras creaciones materiales e intelectuales a nivel mundial…

La NO-VIOLENCIA debe orientar la izquierda y el marxismo en Colombia.

Por: Mauricio Vargas González.

A nombre del Marxismo y de la Izquierda se han cometido las peores aberraciones en el país.
Hablo de la lucha armada, del terrorismo, el secuestro y de los discursos del odio. Decía Francisco Mosquera que el foquismo, la guerrilla, la combinación de las formas de lucha y todas esa “teorías” y prácticas que legitimaban y fundamentaban la violencia obedecían más a una “táctica terrorista” que a una política popular, usada entre otras cosas por las élites liberales y conservadoras desde la Independencia hasta mediados del siglo XIX y por el Uribismo ya en el siglo XXI.

El maoísmo planteó que el sentido de la política es “servir al pueblo”, ese es el verdadero sentido de una revolución democrática que requiere Colombia. Esa concepción pequeño-burguesa “infantil y rígida” propia de “políticos astutos y clérigos piadosos” ha traído tremendos sufrimientos al pueblo explotado y ha estimulado que la mafia, los terratenientes y la extrema-derecha impulsaran la creación de las autodefensas, las convivir y todo tipo de organizaciones sicariales para exterminar los líderes sociales.

Quien ve al indigente, al indígena desterrado, al niño violado, a la adolescente prostituida y en general a todos los humillados de este país -que es uno de los más desiguales el mundo- y piensa en violencia, es porque le hace falta “descalzarse” y ponerse al servicio de los que sufren, pues quien se sacrifica y lucha de verdad, no le queda tiempo para esas elucubraciones fantasiosas que tanto daño le han causado a los campesinos y masas urbanas empobrecidas de las ciudades.

Gustavo Petro, la disolución de la izquierda.

Por: Mauricio Vargas González.

Ha nacido en Colombia una alternativa de Poder y esta no es producto de “La Razón” escolástica de las distintas líneas e itsmos de las tradiciones revolucionarias del siglo XX. Gustavo Petro y el programa de la Colombia Humana constituye el nuevo referente del cambio social, un proyecto de nación con serias probabilidades de conquistar el Palacio de Nariño en el 2022. Las elecciones locales del 2019 serán los pilares, los cimientos del nuevo régimen democrático en gestación. Hay que asumir la Consulta Anticorrupción como la campaña preparatoria para el próximo año.

‘El bienvenidos al futuro’ del mercader ex presidente Cesar Gaviria, además de entregar el país al capital foráneo tenía como uno de sus supuestos propósitos ‘modernizar’ la politiquería y el clientelismo remplazándolo por la meritocracia, la tecnocracia y la planificación de expertos desde Santa Fé de Bogotá. No funcionó, hoy la corrupción y la intermediación ‘votos-gobernabilidad-prebendas’ goza de plena salud.

Así mismo nació una nueva Constitución, al calor de los intereses imperialistas de Estados Unidos, de las bombas de Pablo Escobar y el acumulado de luchas de los movimientos sociales y políticos alternativos de todo el siglo XX. La Alianza Democrática m19 de exguerrilleros fueron mayoría en la Constituyente. Se logró plasmar un recetario de derechos fundamentales y todo tipo de garantías de participación política y ciudadana. Fue la génesis del momento populista, donde emergía una fuerza nueva, progresista y demócrata capaz de disputarle en la práctica el dominio a las fuerzas del status-quo. De aquel impulso se derivaron las administraciones de Navarro Wolf en Nariño, de Petro en Bogotá, de Iván Ospina en Cali, entre otros.

Gustavo Petro el candidato de la Constitución de 1991.

Por: Mauricio Vargas González

Gustavo Petro es el candidato de la Constitución de 1991, una carta de derechos, libertades y garantías, escrita a varias manos por las distintas expresiones políticas de este país, emanada directamente de la voluntad ciudadana.

Es el único candidato que recoge la tradición democrática y republicana de toda la historia de Colombia. Reivindica a Rafael Uribe Uribe como un luchador contra el autoritarismo de la Constitución de 1886, a Alfonso López Pumarejo como un constructor del Estado de Bienestar y a Jorge Eliecer Gaitán como batallador de la justicia social.

No parte de modelos foráneos de derecha o de izquierda, se basa en nuestras propias raíces como nación, en nuestras vicisitudes, contradicciones y esperanzas desde que el sabio José Celestino Mutis emprendió la Expedición Botánica junto a los universitarios, donde el estudio de la naturaleza desembocó en una nueva forma de ver el mundo, de nuestra relación con el medio ambiente, de las ciencias naturales cuyo objeto de estudio representa aquel misterio infinito e insondable en el cual el hombre queda absorto y por tanto excitado a descubrir cada uno de sus resquicios, hasta las relaciones entre los mismos hombres, que deben basarse en la plena igualdad de derechos y deberes, sobre los cuales no hay derecho divino, ni jerarquías basadas en la autoridad más que en las leyes.

Sus propuestas no se salen del marco de lo que define los principios de la Constitución de 1991, el cumplimiento del Estado Social de Derecho: prosperidad general, participación ciudadana en las decisiones políticas, la convivencia pacífica, el orden justo basado en las normas, la garantía de los derechos fundamentales como la salud, el trabajo y la educación.

Ángela María Robledo, la futura vicepresidente, estuvo en Medellín.

Por: Mauricio Vargas González.

Ángela María Robledo, exparlamentaria, expresidenta de la comisión de Paz durante 8 años en la Cámara y actual fórmula vicepresidencial de Gustavo Petro estuvo en la Universidad de Antioquia en un evento académico intercambiando ideas con la comunidad universitaria.

Ante la despolitización de la vida producto del consumismo y el mercado, es la Universidad un espacio eminentemente político determinado a abrir el debate público en la sociedad y ejercer una voz crítica frente a los gobiernos y a la autoridad.

La Robledo que el país necesita denunció como en el gobierno dictatorial de Uribe la comisión de Paz nunca se reunió. Así mismo propuso al auditorio dedicar un minuto de silencio ante el asesinato de los 4 líderes sociales en Ituango, ante el silencio pasmoso de los medios de comunicación, “que la Paz no nos cueste la vida” manifestó. Así mismo en una categórica defensa de la Paz y de los Acuerdos afirmó que 4000 vidas fueron salvadas gracias al respaldo de los colombianos al cese de la violencia. Acompañó a las víctimas del departamento de Antioquia para que sus reivindicaciones fueran llevadas a la Habana durante los diálogos en aras de proteger sus derechos.

Recalcó que recuerda a Petro inicialmente por sus valerosos debates sobre la parapolítica. Lo evoca durante su ejercicio como Alcalde de Bogotá ante el acoso institucional, especialmente el ejercido por Alejandro Ordoñez como Procurador ese momento.

La Bogotá Humana de Gustavo Petro en cifras:

Por: Mauricio Vargas González.

Mucho se ha especulado, desde los medios de comunicación y las cadenas de redes sociales sobre la administración de Gustavo Petro en Bogotá, me limitaré simplemente a recolectar unas cifras para que juzguen por ustedes mismos:

Bogotá es la ciudad más importante de Colombia con una población de más de 8 millones de habitantes, que aporta el 25% del PIB industrial, más del 50% del PIB financiero (1).

Durante su gobierno no solo creció el PIB en su primer año de gestión (4,1 en 2012) (1) sino que tuvo la menor tasa de desempleo del país. Petro encontró en la Capital una tasa de desempleo de 9.8 en su primer año de mandato, y logró reducirla a un 8.8 y para 2014 la población ocupada fue de un 65%(2) más alta que las principales 13 áreas metropolitanas del país. (3)

La administración de Petro logró tan solo en 3 meses (Nov 2013 a Ene 2014) generar 108.000 nuevos puestos de trabajo. Si esto es mala administración, entonces estamos viviendo en otra realidad o delirando.(4)

En 2013, apenas con un año de administrar la ciudad, Petro logró situar a Bogotá de primera en el Índice Departamental de Competitividad 2013 (que mide: salud, educación, mercados, diversificación y dinámica empresarial) (5)

En cuanto a la construcción, Bogotá desde 2011 ya venía pasando por un ciclo de decrecimiento, peor aún, se logró que la construcción de edificaciones creciera 8,3%. (6)

Entre 2011 y 2013 la pobreza bajó 2,9 puntos, pasó del 13,1 al 10,2, un descenso de estos dígitos no se experimentó en ninguna otra alcaldía del país en el mismo periodo.(7)

El presupuesto para el año 2015 fue de 17,3 billones de pesos, asignado de la siguiente manera: Educación con 3,5 billones de pesos, salud con 2,2 billones de pesos, Integración Social con 1,2 billones de pesos, Hábitat con 0,7 billones de pesos, Cultura, recreación y deporte con 0,5 billones de pesos y la gestión habitual de las entidades que conforman el sector de Movilidad se financiarán con 1,4 billones de pesos. (8)

Yezid García será el senador de los trabajadores, los jóvenes, las mujeres y el medio ambiente.

Por: Mauricio Vargas González

Yezid García es un compañero que desde muy joven, imbuido por el pensamiento crítico y revolucionario, se vinculó a la clase obrera. Ya lo decía Gaitán respecto a los asalariados: “su trabajo habrá producido todos los adelantos, todas las comodidades, habrá creado mil progresos” (1)
Pensemos en una mezcla entre la juventud, rebosante de energía, creativa, aficionada a la acción, y los trabajadores: Disciplinados, perseverantes, luchadores, solidarios, organizados. Eso es Yezid.

El candidato ha realizado una gira nacional por Región Caribe, Eje Cafetero, Valle del Cauca, Cundinamarca, Santander y Antioquia. El entusiasmo que ha despertado en los trabajadores, intelectuales y jóvenes ha sido permanente. Importantes organizaciones nacionales del sector laboral como la Central Unitaria de Trabajadores, la Unión Sindical Obrera de la Industria de Petróleo, la Federación Colombiana de Trabajadores de la Educación le han dado su más militante respaldo en todos los rincones de Colombia donde hacen presencia.

Su defensa de los animales, el medio ambiente, los jóvenes, las mujeres y las minorías sexuales durante su ejercicio como Concejal de Bogotá lo posicionaron como uno de los mejores y de los más sintonizados con estas expresiones sociales que han denominado las Nuevas Ciudadanías.(2)

En el campo económico, se opuso desde las postrimerías de la Apertura Económica al modelo neoliberal, por considerar que atentaba contra la industrial, el ingenio y la creatividad nacional y que favorecía multinacionales foráneas. Ha sido una de sus principales banderas la defensa del empresariado nacional y del trabajo digno frente a la avalancha de cierre de factorías colombianas y la informalidad generalizada producto de este nefasto modelo.

Algunas puntadas sobre la situación actual y las elecciones presidenciales de 2018

Por: Mauricio Vargas González

Robledo está llamando a votar por Fajardo, pero es un llamado sin ningún contenido económico, ya que el candidato en este sentido no se distingue de los demás aspirantes a la Presidencia a excepción de Gustavo Petro, quien ha planteado una reforma económica fundamental: Transformar el aparato productivo del país para salir del modelo extractivista hacia uno alrededor de las energías limpias, el agua y la agricultura.

Curioso, teniendo en cuenta que hasta hace poco lo económico era precisamente la piedra angular de la política del Polo-Moir.

El Partido del Trabajo de Colombia, PTC, ha considerado que no es la contradicción entre la nación y el imperialismo, es decir, el neoliberalismo, lo fundamental en esta coyuntura, sino la del país, la civilización, las clases populares y la élite urbana frente a los terratenientes, la mafia y el paramilitarismo la contradicción principal, es decir, la Paz.

Y este –el PTC-, aun cuando su compromiso institucional lo liga a la Coalición Colombia, sigue insistiendo en la “Enorme Coalición”, toda vez que consideramos que es tan valioso Petro como Fajardo, que requerimos del concurso del Partido Liberal y demás sectores democráticos del país que participaron en el SÍ en el Plebiscito por la Paz como Clara López, el Partido de la U, conservadores e independientes.

Sobre la revolución Colombiana y el contexto Latinoamericano.

Por: Mauricio Vargas González.

Pongo en consideración estas reflexiones para el debate, para corregir ideas propias y para aportar a la visión de otros luchadores sociales y agentes políticos de cambio.

En la revolución colombiana a diferencia del “Castrochavismo” de Venezuela, no se trata de una subversión del orden social en el sentido de un levantamiento de los pobres y las clases más humildes -que en el marxismo se les ha llamado las ‘Las masas urbanas empobrecidas’- en contra de las clases altas y medias-altas, para subvertir los privilegios y el orden social y empresarial sobre los cuales se erigen.

Décadas de ‘Conflicto Armado’ y violencia política dieron al traste con la configuración de una corriente social y popular pro-cambio y pro-transformación social. Así mismo este torbellino de belicismo y terrorismo generó una contra-corriente y una contra-revolución de las clases más reaccionarias de la sociedad, Terratenientes y Narcotraficantes unidos, que absorbieron ‘la clase política’ y que se tomaron las regiones, apropiándose del ‘Estado local’ y del presupuesto público.

En Colombia se trata de una revolución democrático-pequeño-burguesa, donde se amplíe la democracia y la participación ciudadana, se fortalezca lo cultural, se gane terreno en la protección del medio ambiente, se proteja la maltrecha educación pública y se fortalezcan espacios de decisión: Esto tiene que ver con la descentralización, mayor autonomía administrativa en los municipios para el manejo de recursos y un fortalecimiento de los organismos de control con más recursos, mayores competencias y mayor visibilidad mediática.

De Pacificador a Enemigo acérrimo de la Paz. Por una fuerza que transforme Colombia.

Por: Mauricio Vargas González.

De pacificador que llevó a la guerrilla hacia el repliegue y que desmovilizó a los paramilitares –una desmovilización parcial, turbia, cuestionada- al acérrimo enemigo de la paz, Uribe será recordado, no ya como el presidente de la seguridad y la concordia sino como el ex-presidente mezquino que le puso todos los palos en la rueda a la paz de un país que ha sufrido por más de cinco lustros los desgarradores efectos de un conflicto armado que desplazó a seis millones de colombianos y en el cual murieron 218.094 compatriotas, 82 por ciento, civiles. (1) Mientras Santos, con Nobel de Paz en mano, ahora se esfuerza por sacar adelante la reglamentación de los acuerdos con el respaldo del Partido Liberal, y demás partidos de la Unidad Nacional, además del respaldo de la ciudadanía y de partidos políticos alternativos y organizaciones sociales.(2)

La lucha armada jamás fue el camino para las transformaciones sociales. La ‘combinación de las formas de lucha’ fue criticada por Francisco Mosquera desde finales de los sesentas.
Hoy presenciamos la oportunidad histórica para la autocrítica y la debida corrección. A su vez esta aventura bélica generó la más terrible reacción destructora del adversario y clases afectadas, quienes ganaron el pulso y doblegaron la población a base de crímenes de lesa humanidad (3). Por fin podrá haber garantías mínimas para hacer política de izquierda de manera sana y mediante ideas únicamente.

El dominio del paramilitarismo y el narcotráfico absorbió el poder local y regional remplazando las viejas élites tradicionales, gamonales y gremiales, reconfiguró la composición de clases (4) mediante una transformación de la economía, la apropiación de los recursos del Estado y el auge de las rentas ilegales como la producción y refinamiento de cocaína. Dieron al traste con el mandato de descentralización y democratización promulgado por la Constitución de 1991, toda vez que los espacios, nuevas herramientas y la apertura que ha proporcionado la Carta -en su gran mayoría y de manera significativa- han sido tomadas por estas fuerzas oscuras para beneficio propio.

El de Petro, un programa para la democracia del siglo XXI

Por: Mauricio Vargas González

El 25 de abril tuve la ocasión de asistir a la Asamblea de Progresistas en Medellín donde Gustavo Petro expresó algunas de sus ideas para Colombia. En los renglones que siguen intentaré presentar una síntesis de las mismas. Los ejes de su programa son: La defensa del agua, la necesidad de prepararnos para el cambio climático, la urgencia de combatir la segregación social y el fortalecimiento del bien común.

Petro está proponiendo un programa que recoge las viejas aspiraciones de la clase obrera, las recientes preocupaciones medioambientales y las actuales reivindicaciones de sectores nuevos en la población como son las minorías sexuales. Pretende ofrecer una propuesta fresca y renovadora que recoja a las distintas capas de la sociedad, sobre todo a las clases medias, los profesionales y las llamadas nuevas ciudadanías.

La discusión que se dio durante el arranque de la llamada Apertura Económica de si eran mejores las empresas públicas o las privadas, de si era mejor la intervención de Estado o la libre acción del mercado, Petro propone superarla yendo más allá de los argumentos que caracterizaron ese debate en los años noventa asumiendo un enfoque nuevo más acorde con los retos de los nuevos tiempos, pero que apunta a lo mismo: Un Estado fuerte para proteger el agua mediante la conducción efectiva de la economía, la reactivación de la producción en el campo y las ciudades, la nacionalización de industrias estratégicas: energía, explotación minera, comunicaciones y servicios públicos, además de generar una nueva industria basada en la ciencia y la tecnología, con énfasis en la producción intelectual e inmaterial como el software y la investigación científica.

Jóvenes, busquedas y perspectivas.

Por: Mauricio Vargas González

Mucho se habla hoy en día sobre la necesidad de estudiar, sobre la importancia de tener un buen trabajo, sobre granjearse una buena posición en esta sociedad para vivir con menos necesidades y menos urgencias.
Es casi un dogma religioso, o mejor, todo un sistema informático, la ética del Nuevo Orden Mundial: la competencia neoliberal y el mercado. En esas tres palabras podemos reducir hoy el Zeitgeist o espíritu de los tiempos. Seguir al pie de la letra el recorrido establecido para aquellos privilegiados que pueden estudiar de niños y para quienes pueden costearse la universidad, resulta objetivamente provechoso para asegurar unas mínimas condiciones de seguridad laboral y capacidad de consumo acorde con los estándares posmodernos.

Los jóvenes y la construcción de una cultura democrática en el post-conflicto.

Por: Mauricio Vargas.

El proceso de paz representa un gran avance en la de construcciónde la democracia en Colombia, entendiéndola como la libertad y el derecho de ejercer la opinión y la acción política, esto es, igualdad de todos los ciudadanos ante la ley, la posibilidad de realizar proselitismo político con total libertad y en cualquier lugar del país sin censura o coacción armada, un efectivo derecho a la libertad de expresión y al periodismo libre de intimidación.

Bella y heroica.

Por: Mauricio Vargas Gonzalez

Fueron desplazados por los cañones humeantes. No fue un viaje fácil, el recorrido estuvo preñado de peligro inminente, el minotauro de la guerra los acechaba a cada paso, en los caminos, las vías, montañas, ríos, valles, veredas, hogares, en sus cabezas, en cualquier lugar, secuestrándolos y sometiéndolos a un terrible cautiverio. Cercados en un gigantesco laberinto de sangre, venganza y motosierra. Una fatalidad que aparece como ineludible los atrapa, si el sacrificio no lo cumple una generación, entonces lo paga la próxima. Años después sus hijos se preguntan ¿No nacimos pa’ semilla?

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