LA POBLACIÓN EXIGE SALUD Y COMIDA

Por: Fabio Arias*:
@fabioariascut

A los viejos factores y dolencias de nuestra precaria situación nacional, de 30 años de neoliberalismo, sumado al asesinato de líderes sociales y desmovilizados y acompañado del propósito de hacer trizas los acuerdo de paz como políticas del gobierno de Duque, hoy se le suma un hecho sin parangón en nuestra historia nacional de los último 100 años, la llegada de la pandemia del coronavirus.

El coronavirus amenaza hoy en día la débil salud de los colombianos, producto de la fatídica ley 100 de 1993 que la privatizó convirtiéndola en un negocio abandonando el precepto legal de ser un derecho fundamental.

El gobierno no hace lo que corresponde. No cerró oportunamente los aeropuertos; la cuarentena, una medida clave para controlar la propagación del virus, sólo la declaró y prorrogó a regañadientes, después de una fuerte controversia con gobiernos locales encabezados por la alcaldesa de Bogotá; no se sabe con precisión el número de pruebas y el seguimiento de los afectados. Todo ello podría desembocar en una situación parecida a las desafortunadas de Italia, España y la de EE.UU., con el colapso del sistema de salud para lo cual no se dispone de los elementos necesarios, camas, UCI y ventiladores para atender la población, con los correspondientes estragos en la vida de los colombianos, con seguridad de los más pobres.

A lo anterior se suma, que declarada la cuarentena, se ha iniciado la pérdida del empleo y los ingresos de múltiples trabajadores formales e informales. Los empresarios han acudido al despido, la suspensión de contratos de trabajo, licencias no remuneradas, reducción de salarios y "vacaciones" en confinamiento, mermando los derechos e ingresos de los trabajadores y sus familias. Y con el confinamiento, los informales han perdido la oportunidad de sus ingresos diarios, con lo cual se viene configurando una situación de cuarentena con hambre para un vastísimo sector de la población, que a sabiendas del riesgo de contaminación en la calle ha salido a buscar su sustento.

Las medidas tomadas por el gobierno han sido generosas con los grandes empresarios y el sector financiero. El Banco de la República anunció $17 billones para que los bancos otorguen créditos. Con el decreto 444 crea un fondo con los recursos de regalías y de pensiones de los territorios de casi $15 billones mayoritariamente para darle liquidez al sector financiero. Solo una pequeña parte de ese valor se anuncia para 3 millones de hogares con escasos $160 mil para cada uno. Es decir, generoso con sus socios los grandes empresarios y cicatero con el pueblo. Por ello exigimos una renta básica para desempleados, despedidos e informales de un salario mínimo, así como también condonación de créditos, arriendos y servicios públicos por al menos tres meses.

Y hay de dónde. Las reservas internacionales, la condonación de la deuda externa y la liberación de grandes recursos, le emisión monetaria, la eliminación de las exenciones y reducción de tributos a los grandes empresarios. Es un asunto de la voluntad política.

Otros países como España, Italia, Dinamarca, Alemania e incluso EE.UU. han dispuesto dineros que van desde el 10% al 20% del PIB y entregando grandes recursos a su población para poder atender sus necesidades de subsistencia, que van desde el 75% al 90% de sus salarios.
De no ser atendida la población en salud y comida por el gobierno, podrían desencadenarse fuertes estallidos sociales, de los cuales ya hay varios brotes en varias ciudades, incluida Bogotá.

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* FISCAL CUT-NACIONAL

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