José Fabio Naranjo

La Cuestión de la paz en la agenda electoral Colombiana

Por: José Fabio Naranjo.
OBSUR (Observatorio del Sur)

Comienza la implementación de los acuerdosde paz entre el gobierno de Colombia y la guerrilla de las FARC-EP, refrendados por el Congreso de la República; y comienzan, en la hermana república del Ecuador (1), las conversaciones públicas entre ese mismo gobierno presidido por el flamante Premio Nobel de Paz 2016 Juan Manuel Santos y la segunda guerrilla más importante del país, el ELN (2) y con ello la expectativa del logro de la “Paz total” en Colombia.

Envergadura, desafíos y significación de la implementación de los acuerdos de paz.

Los acuerdos de paz que comienzan a implementarse, con las FARC-EP, son de una gran envergadura pues apuntan a atender las más de 8 millones de víctimas del conflicto armado colombiano y dan elementos para la construcción de un nuevo modelo de Estado en cuanto a la participación política, a la atención al campo y al medio ambiente, al enfoque sobre el problema de las drogas, a la atención a los problemas específicos de las mujeres. Pero todo ello requiere – y está acordado-, un combate frontal contra el paramilitarismo, enemigo número uno de la paz, el cual apoyado por la ultraderecha es autor de crímenes continuos contra líderes sociales, defensores de derechos humanos, líderes campesinos y lideresas (3). Hecho que constituye un interrogante igualmente constante sobre si esta vez el Estado, fortalecido y relegitimado, será capaz de derrotarlo, aunque no da muestras siquiera de reconocer su existencia. No es buen signo que el Fiscal General de la nación, cuyo despacho parece incapaz de cumplir con la promesa de proteger la vida de los opositores políticos o de resolver al menos uno de cada 10 casos de asesinato, y quien es acusado por las FARC-EP de amistades paramilitares, se centre en las típicas cuestiones semánticas, en este país de leguleyos, lingüistas y palabreros y coloque la discusión en la “no sistematicidad” de los crímenes, esto es que dichas muertes no responden a un plan coordinado.

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