Irak

Para no olvidar: Malvinas, Irak, Siria

Por: Edmundo Zárate.

A raíz del infame respaldo del gobierno Santos al bombardeo a Siria y ante los tambores de guerra desplegados por Trump contra la República Popular de Corea y la República Bolivariana de Venezuela, conviene hacer memoria de un hecho vergonzoso y lacayuno a cuál más: La complicidad del gobierno de Uribe en el bombardeo a Irak en el año 2003.

Corría el año 2002, recién iniciado el nefasto gobierno de Uribe en Colombia y con Bush en la presidencia de Estados Unidos. En el Medio Oriente figuraba Sadam Hussein quien durante décadas había martirizado al pueblo iraquí a ciencia y paciencia de los gobiernos de Occidente, pero a quien mantenían en su puesto gracias a la seguridad que ofrecía para los intereses petroleros, empezando por los de la familia Bush.

Por problemas que escapan al alcance de esta crónica, el dictador Hussein fue enfrentándose a Estados Unidos y a usar el poder petrolero para doblegar a las potencias. Fue entonces cuando la Casa Blanca decidió deshacerse de su examigo. Para ello puso en marcha una de esas falsas verdades (la llamada posverdad es más vieja de lo que se quiere hoy reconocer): Que el dictador tenía armas de gran capacidad de destrucción, atómicas y biológicas.

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