Internacional

El cuarto rescate de Grecia

Por: Juan Francisco Martín Seco.

La reunión del Eurogrupo del lunes pasado terminó sin acuerdo acerca del cuarto rescate a Grecia. Cuarto rescate, así lo llaman los sindicatos y la oposición. La razón de esta dominación radica en que, si bien en puridad el dinero que va a recibir el país heleno pertenece al tercero, al que se firmó en 2015, ahora se condiciona su desembolso a nuevas medidas y recortes. Otra vuelta de tuerca. Es la enésima. La verdad es que no se debería llamar ni cuarto ni tercero ni primer rescate, porque nunca se ha rescatado a Grecia. Solo hay que contemplar su situación actual. A los que en realidad se ha rescatado ha sido a los bancos alemanes y franceses, mientras que se hundía al país heleno más y más en la crisis. Grecia no levanta cabeza. Y se confirma una y otra vez la nefasta política impuesta por Berlín y Bruselas.

La Comisión, no obstante, presenta estos días una visión triunfalista e idílica, quizás para justificarse y para que la esperanza haga los recortes menos duros y amargos. Afirma que está resurgiendo la confianza, despuntando el consumo, aumentando el empleo, que la temporada turística va a ser buena y que el saldo presupuestario primario (antes de pagar intereses) es mejor de lo esperado. En 2016, 3,95% del PIB.

De todo ello lo único cierto es lo que hace referencia al déficit público, que por otra parte parece que es tan solo lo que le interesa a Bruselas. Grecia acaba de entrar de nuevo en recesión (tal como se suele considerar técnicamente, dos trimestres seguidos con tasas negativas del PIB). Durante el cuarto trimestre de 2016 el PIB se redujo en el 1,2%, y en el primero de 2017 el 0,1%. Pero es que, además, hay que presumir que los nuevos recortes (2% del PIB, 3.600 millones entre 2019 y 2020), tendrán un efecto contractivo sobre la economía, con lo que se pierde toda esperanza de que la situación mejore.

LA LÓGICA SUBYACENTE EN EL BELICISMO DE DONALD TRUMP

Por: Carlos Eduardo de Jesús Sierra Cuartas
Profesor Asociado, Universidad Nacional de Colombia (Sede Medellín)

Tan solo han transcurrido unos pocos meses desde que Donald Trump asumió la presidencia de la potencia hegemónica del planeta. No obstante, él ha dado muestras a granel de un patente belicismo, cuya mejor muestra la tenemos con la llegada del submarino nuclear estadounidense USS Michigan a la península coreana a fines del pasado mes de abril. En concreto, se trata de un submarino con capacidad para arrasar por completo con el territorio norcoreano habida cuenta de que puede portar 24 misiles balísticos Trident II, que pueden dispararse desde debajo del agua y abandonar la atmósfera a velocidades de hasta Mach 24 para, a continuación, reingresar y alcanzar blancos a más de 11.000 kilómetros de distancia. Esto significa que una salva completa de tales misiles puede dispararse en menos de un minuto y desprender hasta 192 cabezas nucleares, con capacidad para borrar del mapa unas 24 ciudades. Es decir, un país completo para efectos prácticos.

Lo anterior no es algo casual en modo alguno, hay una lógica subyacente. Por lo pronto, conviene evitar el reduccionismo harto simplista de considerar a Trump y Obama cual demonios para que así la mayoría piense con comodidad que “los buenos somos más”. Sencillamente, estamos hablando de la propia naturaleza humana, cuyo cerebro aún tiene el complejo reptiliano, justo la sede de la agresión, del ritual, de la territorialidad y de la jerarquía social. Como bien dice el inolvidable Carl Edward Sagan, en lo profundo de nuestro cráneo hay algo similar al cerebro de un cocodrilo. Además, la psicología de los últimos decenios arroja luces poco tranquilizadoras, como las brindadas por el experimento de la Universidad de Stanford de 1971, que suscitó más preguntas que respuestas sobre la amoralidad que hay en la psique humana. Es decir, personas que, en principio, podrían tenerse por intachables pueden, si se hallan en un contexto propicio para ello, darle rienda suelta a su señor Hyde, como quedó demostrado con crudeza con la tortura y abuso de prisioneros en Abu Ghraib por parte del personal de la Compañía 372 de la Policía Militar de los Estados Unidos, agentes de la CIA y contratistas militares involucrados en la ocupación de Iraq.

Frente amplio del Uruguay

Por: Jaime Vargas Ramírez.

Quizás la experiencia unitaria más prolongada de la izquierda en Latinoamérica es el Frente Amplio (FA) del Uruguay. Iniciada en 1971, en pleno auge del movimiento popular, sobrevivió a los embates de una cruenta dictadura militar y lleva hoy tres victorias en línea desde el 2004, año en que el médico Tabaré Vázquez ganó la presidencia, rompiendo la hegemonía bipartidista de blancos y colorados, que dominaron la escena política uruguaya desde 1836.

La llegada al gobierno nacional del FA, no fue, sin embargo, un acontecimiento brusco, sino un proceso de crecimiento electoral paulatino y sistemático desde 1971, interrumpido sólo por la dictadura cívico-militar que gobernó el país desde 1973 hasta comienzos de 1985, cuando se restituyó el régimen democrático con el gobierno del presidente Julio María Sanguinetti.

El éxito obtenido por el FA ha sido objeto de una variedad de explicaciones desde la academia uruguaya. Algunos analistas sostienen una tesis demográfica. Según ésta, el crecimiento electoral del FA reflejaría una tendencia de cambio generacional en el voto, es decir, existiría una correlación positiva entre voto al FA y nuevos votantes. Otros mantienen la tesis de la moderación ideológica o moderación programática, que unida a una política amplia de alianzas llevaron al FA a ubicarse más hacia el centro del espectro político, con la consiguiente ampliación de sus bases electorales. Otra más sostiene que el triunfo del Frente Amplio estaría vinculado al “agotamiento” de la representación de los partidos tradicionales y a un desplazamiento del electorado uruguayo hacia la izquierda.

MARCHA MUNDIAL POR LA CIENCIA: ¿LA CIENCIA COMO RELIGIÓN?

Por: Carlos Eduardo de Jesús Sierra Cuartas
Profesor Asociado, Universidad Nacional de Colombia

En una conferencia memorable de 1963, titulada Esta era acientífica, Richard Phillips Feynman, uno de los mayores físicos del siglo XX, estableció que, pese a la proliferación de científicos, ingenieros y artilugios tecnocientíficos en nuestro tiempo, no puede decirse que estamos en una era científica, en marcado contraste, por ejemplo, con la Edad Media, de la cual puede afirmarse que fue una era religiosa. Por el estilo, Jorge Wagensberg, quien creó y dirigió entre 1991 y 2005 el Museo de la Ciencia de la Fundación La Caixa de Barcelona, señala que la sociedad mundial es paradójica al ser una sociedad que, si bien usa los frutos de la tecnociencia, está habitada en su mayoría por ciudadanos acientíficos, esto es, que no han incorporado el modo científico de comprender el mundo, un modo que es antagónico frente al dogma y al principio de autoridad. En estas condiciones, como diagnosticaba con tino Umberto Eco, tanto los medios de comunicación como los ciudadanos no logran diferenciar entre la ciencia y la magia al darse un cortocircuito en el nexo entre causa y efecto, como cuando alguien presiona un interruptor y enciende una luz sin tener la menor idea de lo que causa dicho suceso. Sencillamente, estamos en un mundo distópico en el cual la mayoría de la gente, no menos del 95 por ciento de la humanidad, no ha hecho parte de sus vidas el modo científico de comprender el mundo. Ahora bien, ¿qué ha de entenderse por un modo tal de obtener conocimiento? He aquí una cuestión clave que conviene no evitar si deseamos entender las contradicciones de la ciencia hoy.

Para no olvidar: Malvinas, Irak, Siria

Por: Edmundo Zárate.

A raíz del infame respaldo del gobierno Santos al bombardeo a Siria y ante los tambores de guerra desplegados por Trump contra la República Popular de Corea y la República Bolivariana de Venezuela, conviene hacer memoria de un hecho vergonzoso y lacayuno a cuál más: La complicidad del gobierno de Uribe en el bombardeo a Irak en el año 2003.

Corría el año 2002, recién iniciado el nefasto gobierno de Uribe en Colombia y con Bush en la presidencia de Estados Unidos. En el Medio Oriente figuraba Sadam Hussein quien durante décadas había martirizado al pueblo iraquí a ciencia y paciencia de los gobiernos de Occidente, pero a quien mantenían en su puesto gracias a la seguridad que ofrecía para los intereses petroleros, empezando por los de la familia Bush.

Por problemas que escapan al alcance de esta crónica, el dictador Hussein fue enfrentándose a Estados Unidos y a usar el poder petrolero para doblegar a las potencias. Fue entonces cuando la Casa Blanca decidió deshacerse de su examigo. Para ello puso en marcha una de esas falsas verdades (la llamada posverdad es más vieja de lo que se quiere hoy reconocer): Que el dictador tenía armas de gran capacidad de destrucción, atómicas y biológicas.

Venezuela: Qué curiosa es esa “dictadura”

Por: Matías Bosch.

Qué curiosa es la “dictadura madurista” que denuncian Henrique Capriles, Henry Ramos Allup y Julio Borges. Mientras todos los países gobernados por dictaduras han sido fuentes de emigraciones masivas, Venezuela sería la primera que recibe inmigraciones desde un país vecino, como pasa con los colombianos: hay 5.6 millones en Venezuela, el año pasado llegaron 100 mil más y en 2017 ya han llegado cerca de 30 mil.

El gobierno autoritario de Venezuela es tan brutal, que a “la oposición” que sale a “manifestarse” convocada por la MUD no parece quedarle otra que atacar e incendiar el Instituto Nacional de Nutrición, el Metro, un hospital infantil y dispara con armas de fuego a la policía. ¿Sabrán la dignidad con la que tenían que luchar los mayas perseguidos en la Guatemala de Ríos Montt? ¿Se les ocurre a las Madres y Abuelas de Plaza de Mayo incendiar un solo parque de Argentina? ¿Les interesará que en República Dominicana entre el 24 y el 26 de abril de 1984 fueron asesinadas 46 personas y heridas otras 185 (oficialmente mal contadas) a manos de policías y militares, sólo por tratar de conseguir comida y defenderse de la violencia estatal? Curiosamente la jovenPaola Ramírez, que murió este jueves de un balazo en Táchira, no fue asesinada a manos de policías ni “colectivos chavistas” como corre a repetir la gran prensa, sino con un arma que disparaba contra manifestantes oficialistas desde uno de los edificios adyacentes. ¿Qué dice la MUD sobre esto?

#NacimosParaVencer

Por: Mateo Villamil Valencia

MANIZALES.-Hace un par de semanas Oxfam Colombia me invitó a dar una charla sobre juventud, política y resistencia en Bogotá, la capital del país. A mi lado, también como ponente, tuve la fortuna y el placer de contar con un zorro viejo de la investigación social en Colombia: Fabián Acosta del Observatorio de Juventud de la Universidad Nacional. Nos habían convocado a los dos para dar a conocer nuestra lectura del momento histórico que vive nuestro país a un grupo de jóvenes venid@s de todo el territorio nacional. Movimientos estudiantiles, étnicos y campesinos que venían del altiplano cundiboyacense, las montañas del Cauca o los bosques de Casanare. Muchachas y muchachos del Chocó, del Tolima, de todas partes. Experiencias de resistencia fresca y poderosa.

Mi intervención empezó y acabó como se espera de mí. Nací en un país de América Latina en guerra y fui expulsado junto a mi madre hacia España, como cientos de miles de colombianas exiliadas económicamente a principios de siglo. Estudié el colegio y la universidad, crecí y hasta me casé entre el país ibérico, Francia y los Países Bajos. Recibí la influencia académica y cultural de una generación que ha tenido que esperar cuarenta años para recuperar su dignidad, tras una “transición democrática” en la que su voz y su dolor fueron siempre silenciados, menospreciados, olvidados.

Posconflicto: La ilegalidad de las drogas amenaza la paz

Por: Fernando Guerra Rincón*

      “De la piel para adentro empieza mi exclusiva jurisdicción. Elijo yo aquello que puede o no cruzar esa frontera. Soy un estado soberano, y los lindes de mi piel me resultan mucho más sagradas que los confines políticos de cualquier país”. Anónimo (1) .

      “Toda adicción es mala, ya sea la droga, el alcohol, la morfina o el idealismo” Carl Jung (2) .

La economía ilegal del narcotráfico ha tenido notoria incidencia en la vida colombiana, alterando el tranquilo discurrir de la república, constituyéndose, de forma muy importante, en el determinador principal de nuestra política exterior: “El problema de las drogas ilegales ha tenido un papel central en la política exterior colombiana durante las últimas tres décadas. El narcotráfico fue el elemento dominante de las relaciones internacionales del país a finales del siglo pasado, hasta que a comienzos de esta década ese lugar fue ocupado por la seguridad. Sin embargo, en la medida en que el narcotráfico alimenta las distintas dimensiones de la inseguridad, sigue teniendo un papel protagónico en la vida nacional y en las relaciones de Colombia con el mundo” (3) . El eje de las relaciones de Colombia con Washington ha sido el narcotráfico y con Venezuela y Ecuador nos ha llevado a niveles de confrontación casi bélicas (4). Con Venezuela, el tema persiste y puede adquirir ribetes dramáticos. La invasión de tropas venezolanas al territorio nacional en Arauca es una abierta y peligrosa provocación. Que puede repetirse. La excusa, el narcotráfico (5).

Las preocupantes actividades financieras de un candidato presidencial ecuatoriano

Por: Mark Weisbrot

Mientras el Ecuador se dirige a la segunda vuelta de sus elecciones presidenciales el 2 de abril, ha surgido un nuevo escándalo alrededor de los negocios financieros del candidato de oposición Guillermo Lasso. Las acusaciones son serias y extensamente sustentadas en documentos públicos, en su mayoría verificables en sitios web como el Registro Púbico y la Superintendencia de Bancos de Panamá, así como la Superintendencia de Compañías del Ecuador. El periódico que sacó a la luz la historia fue Página/12 de Argentina, con dos artículos de la periodista Cynthia García, publicados en el diario y en su sitio web la semana pasada.

Sin embargo, mientras se escribe este artículo, los principales medios de comunicación internacionales que cubren la elección, así como los grandes medios ecuatorianos de propiedad privada, han pretendido durante una semana que la historia no existe. Esto a pesar que el presidente Correa ha denunciado públicamente a Lasso por sus negocios, llamándolo a renunciar a su candidatura; y que Lasso le ha respondido públicamente sin negar estas acusaciones. Es difícil explicar esta ausencia de reportes desde lo que la mayor parte de la gente consideraría como normas periodísticas.

Carl Sagan y su pronóstico de 1995 sobre los Estados Unidos

Por: Carlos Eduardo Sierra Cuartas
Profesor Asociado, Universidad Nacional de Colombia, Sede Medellín

En la Historia, no son raros los casos de intelectuales que atinan con pronósticos sobre cuestiones sociales, económicas o políticas. Como un primer ejemplo de esto, está el caso de Santiago Ramón y Cajal, máxima gloria científica por antonomasia del mundo hispano, quien vaticinó con suficiente precisión la Segunda Guerra Mundial. En efecto, consignó lo siguiente cuando aún salía humo de los cañones de la Primera Guerra: “Desgraciadamente, cada guerra constituye la causa determinante de nuevas guerras. ¿Quién no prevé, para dentro de quince o veinte años, otro choque formidable entre Alemania y Francia? ¿Qué nación obligada a firmar la paz, antes por agotamiento y cansancio que, por devoción a la justicia, no considera cual territorios irredentos todos los adjudicados al vencedor? […] La única, harto discutible ventaja aportada por la civilización, el cristianismo y el socialismo, consiste, no en la supresión de los conflictos bélicos, sino en el retardo del eterno ritmo de paz y de guerra”. En otras palabras, Cajal demostró con este vaticinio un gran sentido común, máxime que para él era evidente que “el hombre es el último animal de presa aparecido”.

Del mismo modo, Richard Rorty, notable filósofo estadounidense, pronosticó en 1998 la llegada de Donald Trump a la presidencia del coloso del norte. He aquí algunas de sus palabras escritas en ese momento: “El electorado no suburbano decidirá que el sistema fracasó y empezará a buscar a un hombre fuerte por quién votar, alguien dispuesto a asegurarles que, una vez elegido, los burócratas presumidos, los abogados tramposos, los vendedores de bonos de salarios excesivos y los profesores posmodernos dejen de tomar las decisiones”. Hoy, con Donald Trump en la presidencia, esto es un hecho consumado. Por supuesto, Rorty no usó para ello una bola de cristal, sino sus análisis de la fractura de la izquierda sin ir más lejos.

La automatización de la producción y la suerte de los trabajadores

Por: Pascual Amézquita
PhD en economía.

Hay una película, del género de ciencia ficción, producida en la URSS en 1939, dirigida por Aleksandr Andriyevsky y conocida en español como Pérdida de sensación.

Trata de unos hermanos, uno de los cuales, con el esfuerzo de los demás, se titula de ingeniero. La que podríamos llamar su tesis de grado consistió en hacer un robot, concebido para aliviar el trabajo en la fábrica donde laboraba uno de sus hermanos. Las órdenes se le daban a través de un saxofón y eran transmitidas por ondas de radio.

Al poco tiempo la magnífica idea se convirtió en la base de una tragedia pues empiezan a despedir trabajadores en la fábrica, el sindicato se divide en torno a lo que deben hacer para enfrentar los robots, los hermanos se pelean… y, para peor, uno de los primeros compradores masivos de robots es el ejército, para enfrentar a los trabajadores.

UNA MIRADA A CHILE DESDE EL GOBIERNO DE UNIDAD POPULAR HASTA MICHELLE BACHELET

    Con el fin de valorar la experiencia de los gobiernos alternativos en América Latina, Nueva Gaceta ha invitado a un grupo de investigadores a presentar el análisis de los principales hechos de algunos de los países de la región. Esta entrega corresponde a una mirada sobre Chile desde el gobierno de Salvador Allende.

Por: Genaldo Rodríguez Barbosa.

PREÁMBULO

Se tiene como propósito hacer una breve reseña histórica del Movimiento de la Unidad Popular Chilena, su acceso al poder por la vía electoral, su programa, la puesta en marcha, las dificultades, el bloqueo internacional, el golpe de Estado y el desmonte de todo el programa del gobierno de la Unidad Popular y la implementación de las políticas neoliberales por el gobierno de facto, regentado por Augusto Pinochet, hasta el restablecimiento de la democracia, la transición y los últimos gobiernos con sus reivindicaciones sociales más importantes. Esto dentro del contexto de análisis de lo que se ha denominado “los vientos del sur” que se propone observar y exponer qué sucedió con el movimiento latinoamericano y su viraje hacia gobiernos progresistas de izquierda democrática y su posterior crisis y caída, que trajo grandes frustraciones a la esperanza de afianzar estas democracias populares y participativas en alternativa de poder, de gobierno y de desarrollo de este lado del continente, Latinoamérica.

El TLCAN ha causado más daño a México de lo que cualquier muro podría

Por: Mark Weisbrot.

Es poco probable que el presidente Trump pueda cumplir con su sueño de hacer pagar a México por un muro a lo largo de la frontera sur de los Estados Unidos. De ser construido, serán los contribuyentes estadounidenses quienes casi de seguro reciban la factura, que según ciertas estimaciones alcanzaría los 50 mil millones de dólares. Sin embargo, vale la pena dar un paso atrás para ver mejor la economía tras las relaciones entre los Estados Unidos y México, para ver cómo es que la inmigración desde México llega a convertirse en un tema relevante dentro del debate político estadounidense, hasta el punto en que alguien como Trump puede tratar de usarla en su favor.

El TLCAN (Tratado de Libre Comercio de América del Norte) es un buen punto de partida. Mientras finalmente ha empezado a reconocerse cómo aquellos mal llamados acuerdos de “libre comercio” han afectado a millones de trabajadores en los Estados Unidos, sigue siendo frecuente entre comentaristas tanto liberales como de derecha el asumir que el TLCAN ha sido bueno para México. La realidad contradice enérgicamente semejante suposición.

Una década sin consenso de Washington en Ecuador

Por: Mark Weisbrot.

En un giro apoyado y acogido con satisfacción por Washington, América Latina se ha ido desplazando hacia la derecha durante el pasado año y tanto. Tres de las economías más grandes de América del Sur — Brasil, Argentina y Perú — hoy día ostentan presidentes de derecha con estrechos vínculos con Washington y su política exterior. Mientras que la narrativa estándar del "Consenso de Washington" obvia cualquier papel atribuible a Estados Unidos en la región y considera que los gobiernos de izquierda que fueron electos en Suramérica en las últimas décadas lograron victorias populistas gracias a un auge de las materias primas, con base en dádivas para los pobres y un gasto insostenible. Una vez desinflado este auge, según el cuento, las finanzas de los gobiernos de izquierda y, por lo tanto, sus fortunas políticas, hicieron lo mismo.

Sin embargo, se trata de una narrativa sumamente exagerada y egoísta. Ecuador nos brinda un buen ejemplo de cómo un gobierno de izquierda logró el éxito durante la pasada década mediante cambios positivos y creativos en su política económica, de la mano con reformas financieras, institucionales y regulatorias.

Trump, o la decadencia del imperio.

Por: Fernando Guerra Rincón.

El profesor de la Universidad Nacional de Singapur, Parag Khanna, en su libro El segundo mundo (Paidos 2008), afirma que la nación americana está en fase de declive y suelta esta frase: “Los imperios del pasado se desmoronaron por las mentiras internas, y cada uno tuvo los barbaros que merecía. La mano dura y los hombres fuertes no pueden enmascarar el relativo declive de Estados Unidos, ya que son los principales símbolos de este” (pág. 419). Profética.

Sin duda, Donald Trump es el más acabado producto de esa caída. Su elección se explica, en buena parte, a que, paradójicamente, la economía norteamericana se cuenta entre las perdedoras de la globalización, anclada en el paradigma del libre mercado que ha producido la más infame desigualdad global: 8 multimillonarios poseen la riqueza de 3.600 millones de personas, la mitad de la población mundial(1). La clase obrera y los sectores medios de la sociedad norteamericana sufren los estragos de la deslocalización de la producción afincada en trasladar a la sociedad la búsqueda de la eficiencia del mercado y el rigor de la competencia.

Ecuador tras diez años con el presidente Correa: un nuevo informe analiza los indicadores claves, las reformas y los cambios de política

Contacto: Rebecca Watts, 202-293-5380 x103, watts@cepr.net

Washington, DC — Un nuevo informe del Centro de Investigación en Economía y Política (CEPR) analiza los indicadores económicos y sociales claves, así como los cambios institucionales, normativos y de política económica en Ecuador en los diez años transcurridos desde que Rafael Correo tomó posesión de su cargo. El informe también analiza cómo el gobierno ecuatoriano abordó la crisis y recesión financiera mundial de 2008–2009, y un segundo colapso del precio del petróleo que comenzó en 2014.

Trump y América Latina

Por: Alexander Main.

Los resultados de las elecciones estadounidenses de 2016 dejaron horrorizada a mucha gente en muchos lugares del mundo, pero probablemente en ninguna otra parte más que en América Latina. A lo largo de toda su campaña, el vencedor de las elecciones vilipendió a los inmigrantes latinoamericanos y prometió construir un muro en la frontera sur de los Estados Unidos (supuestamente pagado por México) para mantener afuera a los "violadores y traficantes de drogas". Durante su campaña en Florida hizo referencia a luchar contra la "opresión" en Venezuela y a revertir los intentos de apertura diplomática con Cuba, una medida del presidente Obama aplaudida unánimemente por los gobiernos latinoamericanos.

Y llegó Donald Trump

Por: Pascual Amézquita Zárate.

¿Por qué ganó Donald Trump las elecciones a la presidencia de Estados Unidos? ¿Qué efectos traerá? Lo que se está presenciando es una especie de movimiento de las capas tectónicas de la tierra, en este caso del capitalismo, que se traducirá en un terremoto geopolítico no visto desde la caída del Muro de Berlín en 1989.

Detrás del triunfo de Trump (y del brexit, la salida británica de la Unión Europea) se puede vislumbrar la misma causa, los destrozos de la globalización neoliberal. No es mera coincidencia que en los mismos países donde se puso en marcha el modelo neoliberal de Reagan y de Thatcher, ahora hayan ganado los promotores del llamado a clausurar uno de los componentes de ese modelo, la globalización.

Esa globalización –propulsada con toda su fuerza cuando terminó la Guerra Fría–, fue vendida como el medio para aumentar la riqueza del mundo por la mayor producción de mercancías a un menor costo.

Fútbol, Guerras y Tragedias (el Chapecoense)

Por: Carlos Humberto Llanos.
Profesor en Universidad de Brasilia. Doctor en Ciencias de la computación de la Universidad Federal de Minas Gerais.

Dicen que el fútbol (y cualquier deporte) es sublimación de la guerra, de las pulsiones instintivas, buscando armonizar estas últimas con las solicitaciones sociales, tal como nos dicen los psicoanalistas. Las barras representarían los pueblos, mientras que los atletas serían la alegoría de los guerreros. En este sentido, el fútbol, por ejemplo, sería un producto de la civilización, en donde los instintos agresivos tendrían una salida inocua, desde el punto de vista del conflicto, dejando como efecto colateral emociones más constructivas en el público, en las barras. Pero claro, el proceso puede fallar, tal como lo vemos en las palizas generalizadas que con alguna frecuencia aparecen entre las barras y entre los jugadores, afuera y dentro de los propios estadios.

Trump y el neoliberalismo: “The elephant in the room”

Por: Camilo Jiménez(1).

La economía y el sistema electoral son los problemas más importantes para los estadounidenses, según una encuesta post electoral del grupo Gallup (Ver Economy, Elections Top Problems Facing U.S.). Esto es importante, si tenemos en cuenta que este país ha sido el paradigma de desarrollo económico para un sector de las elites políticas y económicas colombianas.

La apretada situación económica de los estadounidenses explica parcialmente el triunfo de Trump. Su victoria es el resultado de un voto de protesta contra las políticas económicas neoliberales –definidas como reducción del Estado y de su intervención en la sociedad, así como estímulo a la libre competencia y al libre mercado– implementadas por los partidos Republicano y Demócrata en las últimas décadas. Sin embargo, con pocas excepciones, como por ejemplo Noam Chomsky, la palabra “neoliberalismo” rara vez se menciona en los análisis de lo que está pasando en Estados Unidos.

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