Internacional

La nueva Guerra Fría y el Pentágono

Por: Michael T. Klare

La planificación militar más trascendental en la Tierra está teniendo lugar en este momento. ¿Quién le presta la menor atención, dado el continuo cambio de guardia en la Casa Blanca, así como los últimos tweets, revelaciones sexuales, e investigaciones de todo tipo? Y sin embargo, cada vez más es como si, gracias a la planificación en curso en el Pentágono, hubiese comenzado una versión de la Guerra Fría del siglo XXI (con nuevas características peligrosas) y casi nadie se ha dado cuenta aún.

En 2006, cuando el Departamento de Defensa explicó su papel en la seguridad del futuro, se daba una sola misión primordial: su “larga guerra” contra el terrorismo internacional. “Con sus aliados y socios, los Estados Unidos debe estar preparado para librar esta guerra en muchos lugares al mismo tiempo y durante una serie de años”, según describía la Revisión Cuadrienal de Defensa del Pentágono ese año. Doce años más tarde, el Pentágono ha anunciado oficialmente que esa ‘larga guerra’ está llegando a su fin, a pesar de que por lo menos siete conflictos de contrainsurgencia todavía están en curso en todo el Gran Oriente Medio y África, y una nueva ‘larga guerra’ ha comenzado, una campaña permanente para contener a China y Rusia en Eurasia.

“La gran competencia por la energía, no el terrorismo, se ha convertido en el principal reto para la seguridad y la prosperidad de Estados Unidos”, afirmó el responsable presupuestario del Pentágono, David Norquist, en la presentación de la solicitud de presupuesto del Pentágono 686 mil millones de dólares en enero. “Es cada vez más evidente que China y Rusia quieren promover un mundo en consonancia con sus valores autoritarios y, en el proceso, sustituir el orden libre y abierto que ha permitido la seguridad global y la prosperidad desde la Segunda Guerra Mundial”.

Por supuesto, hasta que punto el Presidente Trump está comprometido con la preservación de ese “orden libre y abierto” sigue siendo una interrogante dada su determinación de acabar los tratados internacionales y desatar una guerra comercial global.

Anotaciones sobre "nuestro patio trasero"

Repaso a las políticas de EE.UU. en Latinoamérica durante la última década

Por: Mark Weisbrot

Antes de que dimitiera en junio, Thomas Shannon era el número tres en el Departamento de Estado de EEUU, y muy influyente en materia de relaciones internacionales con América Latina y el Caribe. A lo largo de sus casi 35 años de carrera profesional, se ganó la reputación de ser un diplomático sumamente eficaz y un habilidoso negociador. Durante el Gobierno de Bush, Shannon trabajó como subsecretario adjunto de Asuntos del Hemisferio Occidental (el más alto funcionario del Departamento de Estado para América Latina y el Caribe). Fue nombrado embajador en Brasil por el presidente Obama antes de su nombramiento como subsecretario de Estado para Asuntos Políticos, en 2016. Desempeñó sus cargos bajo gobiernos republicanos y demócratas, y estuvo involucrado en situaciones muy polémicas, entre las que se incluye el papel que jugó EEUU en el golpe militar en Honduras en 2009, y en los “golpes parlamentarios” que destituyeron a los presidentes en el Gobierno de Brasil y Paraguay. Shannon estuvo implicado en las tumultuosas relaciones con Venezuela, que fueron deteriorándose progresivamente tras el apoyo de EEUU al breve golpe de Estado contra el presidente Hugo Chávez en 2002. (Shannon fue director de Asuntos Andinos de 2001-2002).
La dimisión de Shannon fue una más entre las muchas que se han producido en el Departamento de Estado durante el Gobierno de Trump, hasta dejarlo mermado y debilitado. En el siguiente texto, Mark Weisbrot imagina cómo asesoraría el embajador Shannon al nuevo secretario de Estado Mike Pompeo, basándose fundamentalmente en el destacado papel que jugó en la política estadounidense en este hemisferio en el siglo XXI.

La carta ilustra la continuidad entre las políticas de los dos Gobiernos anteriores en esta región y las del Gobierno de Trump. A su vez, documenta las diferencias de estilo entre las cualificadas maniobras diplomáticas por parte de cargos como Shannon, y la intervención a muerte y falta de preocupación por la percepción de las mismas por parte de la opinión pública del equipo de Trump. Si bien esta carta pertenece al género de la ficción, los acontecimientos y hechos que se narran en ella están bien documentados, son bastante reales y siguen en proceso.

Macedonia y Grecia vislumbran la salida del laberinto historicista

Por: Marc Casals

El 24 de enero el parlamento de Grecia vota el acuerdo al que el primer ministro Alexis Tsipras llegó con la Antigua República Yugoslava de Macedonia para que esta pase a denominarse Macedonia del Norte, con lo que es posible que se cierre una las disputas más enconadas de los Balcanes contemporáneos. El Acuerdo de Prespa, mediante el que Grecia y Macedonia aspiran a resolver sus diferencias sobre el nombre de la ex república yugoslava, está teniendo un recorrido convulso. En el lado macedonio, el primer ministro Zoran Zaev fracasó a la hora de ratificar el acuerdo en referéndum por no alcanzar la participación suficiente según la Ley, si bien luego consiguió aprobarlo en el parlamento nacional por un estrecho margen de tres votos. Por su parte, Tsipras cuenta con la oposición del 70% de los griegos, ha sufrido la ruptura de su coalición gubernamental, viene de superar in extremis una moción de censura y afronta protestas airadas en las calles de Salónica y Atenas. Si el primer ministro griego consigue sacar adelante la votación y sobreponerse a la furia ciudadana, Macedonia del Norte iniciará su singladura para convertirse en miembro de la OTAN y la Unión Europea, tras dos décadas paralizada por la querencia historicista de los nacionalismos balcánicos.

Los orígenes de la disputa por el nombre de Macedonia se remontan a hace de más de 2.000 años, hasta el apogeo del Reino de Macedonia en la Antigüedad. Su territorio estaba poblado por una amalgama de tribus agrícolas y pastorales aglutinadas por el rey Filipo II, padre de Alejandro Magno. Tras disciplinar el ejército y reafirmar sus conquistas contrayendo hasta seis matrimonios de conveniencia, Filipo II sometió a las ciudades-Estado griegas y transformó Macedonia en la mayor potencia del Mediterráneo. A su muerte –según la hipótesis más popular, apuñalado en la boda de su propia hija por un miembro de la guardia real y antiguo amante– a Filipo le sucedió Alejandro Magno, conquistador del Imperio Persa, cuya ambición y dotes militares extendieron los dominios macedonios hasta la India. Aunque, durante buena parte de la existencia de Macedonia, sus rivales de las ciudades-Estado no la consideraban parte de la civilización griega, el reino experimentó una progresiva helenización y el nacionalismo griego actual reivindica la gloria tanto de Filipo II como de Alejandro Magno.

Los «chalecos amarillos»: un objeto social no identificado

Por: Eduardo Febbro

La secuencia de insurrección social abierta a mediados de noviembre de 2018 por los «chalecos amarillos» sigue pesando sobre el mandato del presidente Emmanuel Macron. El Poder Ejecutivo francés apostó por la extenuación de este movimiento que surgió en octubre en las redes sociales –Change.org, Facebook– pero, en vez de dislocarse, los «chalecos amarillos» se afianzaron como voz legítima y terminaron abriendo una secuencia política y otra institucional que condicionan los pasos del gobierno.

La rebeldía amarilla fue al principio una suerte de «objeto social no identificado»: la expansión y los orígenes sociales de sus protagonistas condujeron a los comentaristas a situarlos en una suerte de imaginaria «Francia invisible». Sin embargo, esa Francia solo era invisible para las elites urbanas y tecnológicas que asimilan con la periferia o la invisibilidad cualquier territorio que esté fuera de sus barrios. Los gilets jaunes son, de hecho, el elemento narrativo auténtico del gran relato engañoso de la globalización.

Desde sus periferias, a la vez suburbanas, rurales y perirrurales, los «chalecos amarillos» se lanzaron a la denuncia del mundo en el que todos vivimos: injusto, desigual, embaucador y lleno de castas que se protegen a sí mismas sin la más mínima noción de cuerpo social.

Prospectiva del actual movimiento universitario: escenarios deseables y fatalibles

Por: Jaime Álvarez de Moya
Diciembre 1 de 2018

Este artículo está dedicado a Marcelo Torres, principal líder del Movimiento Estudiantil de 1971.

En este 2018 se han cumplido importantes efemérides del accionar del movimiento estudiantil en diferentes latitudes. Aunque se podría pensar que sus períodos históricos estarían signados por los arcanos mayores y las alineaciones planetarias en ciclos de cincuenta años, realmente han sido hitos históricos como óperas primas continuadas por nuevas sinfonías. Así, el 9 de septiembre de 1918 la Federación Universitaria de Córdoba en Argentina asumió la dirección de la Universidad de Córdoba, dentro del movimiento autodenominado Político-Pedagógico Permanente generado por el Manifiesto Liminar o Manifiesto de Córdoba, como preludio de una sonata ininterrumpida de movilizaciones estudiantiles y universitarias en toda Argentina y Suramérica. Sus exigencias centrales eran la autonomía y la participación efectiva en el gobierno universitario o cogobierno.

Medio siglo después, en mayo de 1968, en Francia, en la Universidad de Nanterre, se dio el inicio de movilizaciones estudiantiles que tuvieron por eslogan: ‘’sed realistas, pedid lo imposible’’ y ‘’prohibido prohibir’’, como tocata inicial de un movimiento que convocó al proletariado francés y a todas las fuerzas progresistas alrededor de sus demandas y propuestas acompañadas de una profunda crítica a la sociedad de consumo, al control social de la vida cotidiana, a guerras imperialistas y coloniales como la de Argelia y Vietnam, a la racionalidad instrumental y a la mercantilización del mundo. Pero primó su espíritu contestatario y anti-reformista, no tuvo propuestas de construcción de nueva sociedad. Mayo del 68 fue la obertura de una sinfonía de movimientos estudiantiles en todo el mundo: desde Europa hasta América (Tlatelolco 1968). El movimiento estudiantil fue el nuevo fantasma que recorrió el mundo.

La lógica de producción y consumo capitalista ha generado una crisis social y ambiental

Por: Silvia Ribeiro

Ante un auditorio compuesto por estudiantes, docentes y activistas sociales, la investigadora Silvia Ribeiro del Grupo ETC, expuso respecto a las consecuencias que tiene el acelerado proceso de desarrollo tecnológico impulsado por las grandes corporaciones. Indicó que vivimos “una debacle ambiental y social” que no puede ser resuelta bajo la lógica de acumulación capitalista.

Según señaló Ribeiro, en los últimos años se ha acelerado el proceso de concentración del capital, las empresas más grandes fueron devorando a las pequeñas y ahora asistimos a las mega fusiones de gigantescas corporaciones en diversas áreas de la economía.

De acuerdo a los datos brindados por la investigadora, las empresas informáticas ocupan hoy los primeros lugares entre las compañías más grandes y poderosas del mundo, debido al gran negocio de la acumulación de datos, conocido como “big data”, que permite el desarrollo de inteligencia artificial y una mayor capacidad de dominación sobre la población por parte de las empresas, ya que conocen absolutamente toda la información referida a los potenciales usuarios o clientes. El uso masivo de datos abarca prácticamente todas las áreas de la sociedad, desde la política, donde las grandes compañías manipulan las informaciones que recibirán los ciudadanos antes de un proceso electoral, hasta la agricultura, donde unas pocas corporaciones concentran la información respecto al suelo, clima y las semillas.

A esta concentración del capital se suma el surgimiento de nuevas tecnologías en función a la lógica de acumulación de las corporaciones; la convergencia de las nuevas tecnologías y la concentración del capital vienen generando efectos devastadores en el ámbito social y ambiental. Una de las principales crisis que vive la humanidad, según indica Ribeiro, es la erosión de la biodiversidad; actualmente el ritmo de extinción de especies en el planeta es superior al de la época de los dinosaurios.

Las amenazas, reales e imaginadas, de la elección en México

México y Colombia eligen próximamente presidente de la república. En ambos países la derecha está desatando una campaña de miedo dirigida a destruir la imagen de los aspirantes demócratas, Andrés Manuel López Obrador y Gustavo Petro, respectivamente. Nota de los Editores.

Por: Mark Weisbrot

En menos de cinco meses, México celebrará unas elecciones presidenciales que han sido mayoritariamente descritas por los comentaristas de los medios de comunicación estadounidenses e internacionales como una empresa peligrosa. Para algunos, es parte de una “tormenta perfecta” que podría sembrar el caos en la economía (junto con la reforma tributaria de Trump y las amenazas al TLCAN); para la prensa económica, la inversión extranjera está amenazada, especialmente en la industria petrolera, que ha conocido una apertura sin precedentes a esta inversión desde 2013; y para otros observadores, supone una amenaza a la “seguridad”, esto es, a la política exterior, de los Estados Unidos.

El problema, según los expertos y la administración de Trump, es que el candidato de izquierda, Andrés Manuel López Obrador (conocido por sus iniciales, AMLO) mantiene una ventaja considerable en las encuestas electorales, y podría llegar a ser el próximo presidente de México. Pero ¿es esto realmente la amenaza que se nos hace creer?

Aunque López Obrador ha movido hacia el centro en su campaña, el partido Morena de AMLO tiene una base de izquierdas que se parece a algunos movimientos y gobiernos a los que se ha opuesto Washington desde que empezó a expandirse por América Latina a principios del siglo XXI. López Obrador fue un Jefe de Gobierno popular del Distrito Federal entre 2000 y 2005; se presentó a presidente en 2006 y 2012, como candidato del Partido de la Revolución Democrática (PRD), un partido de centro-izquierda. Cuando López Obrador formó Morena en 2014, se llevó una gran parte del apoyo del PRD. El propósito declarado de Morena era formar una alternativa a los partidos políticos existentes a fin de reformar no solo la gobernanza de México, sino también su política económica. El objetivo era mover la economía de México hacia un modelo más desarrollista — de mercados internos más robustos a través de la política industrial y la inversión y planeación pública — y proporcionar más de un estado de bienestar y llevar a México en una dirección más social-democrática.

Puerto Rico y Venezuela, la doble moral gringa

Por: Edmundo Zárate

Puerto Rico es un Estado Libre Asociado de Estados Unidos (confuso nombre que vela su realidad neocolonial), conquistado en la rapiña desatada contra España en guerra de 1898. A lo largo de ciento veinte años ha sido usado como especie de portaaviones flotante por el ejército gringo y como sitio de ensayo de armas atómicas y químicas.

El pasado mes de septiembre los huracanes Irma y María se ensañaron contra esta y otras islas del Caribe y la costa sur de Estados Unidos.

Hoy, a cinco meses del desastre, los datos en Puerto Rico son desconsoladores: Una tercera parte de la Isla aún no cuentan con energía eléctrica por lo cual deben usar plantas propias, movidas por gasolina, cara y escasa. La mitad de la tubería del acueducto está destruida y se invita a tomar agua embotellada para evitar enfermarse. Miles de habitantes se han desplazado para la Florida y otros lugares de Estados Unidos mientras reina la total desesperanza entre los habitantes, que se muestra en crecientes tasas de suicidios. Las líneas telefónicas de ayuda a los que sufren estrés postraumático no dan abasto, según informa The New York Times(1) y la situación anímica se agrava a medida que se acerca la nueva temporada de huracanes(2).

Sin embargo, esto no es noticia ni en Estados Unidos ni en los obsecuentes medios de comunicación de Colombia, que en cambio se dedican todos los días a distorsionar las noticias provenientes de Venezuela.

Si se aplicaran las proporciones de la tragedia de Puerto Rico a Venezuela se pondría en evidencia el nivel apocalíptico de lo que está ocurriendo en la Isla. El ejercicio, además de desnudar la doble moral de los gringos y sus epígonos, pone de presente la magnitud del padecimiento de los boricuas, acallado por todo mundo.

Bolivia. Ándate Evo.

Vivimos en un país donde gobierna un terrible tirano hace 11 años

Por: Javier Espada, La Resistencia Bolivia

Vivimos en un país donde gobierna un terrible tirano hace 11 años. Durante ese tiempo, el régimen mandó construir 3,000 centros de salud de primer nivel y 200 de segundo nivel. Eso significa 1 centro de salud cada 4 días y para 2017 se construirán 46 nuevos hospitales. Debes irte Evo. Ya que el ignorante […]

Durante ese tiempo, el régimen mandó construir 3,000 centros de salud de primer nivel y 200 de segundo nivel. Eso significa 1 centro de salud cada 4 días y para 2017 se construirán 46 nuevos hospitales. Debes irte Evo.

Ya que el ignorante no acabó la secundaria obligó construir 4,500 unidades educativas. El analfabetismo se redujo al 5% y el acceso al sistema educativo alcanzó al 85% del total de la población. Para profundizar su periodo de terror no solo dotó de 120,000 computadoras gratuitas para los alumnos, sino que también lo hizo para los maestros y destinó el 14% del presupuesto para educación. Debes irte Evo.

Como no usa transporte público y solo es llevado en costosas limosinas, mandó construir 3 líneas de teleférico con precio subsidiado y se construirán 4 líneas más. Ni que decir con las carreteras, porque bajo su periodo de opresión se asfaltaron nada más y nada menos que 13,000 kilómetros de carreteras a nivel nacional y se está uniendo oriente con occidente, océano atlántico y pacífico con la carretera bioceánica. Debes irte Evo.

¿Qué clase de democracia es México?

Por: Mark Weisbrot
Últimas Noticias, 7 de enero, 2018

Mucha gente creía que México inició su transición a la democracia en el 2000, cuando el PRI (Partido Revolucionario Institucional) perdió el poder por primera vez después de 70 años de gobierno unipartidista. Pero esto ha resultado ser un mito, como se ha documentado en otras ocasiones. La transición jamás tuvo lugar, y México se ha convertido en un narcoestado cada vez más violento y todavía profundamente corrupto. Las fallidas reformas económicas que el PRI inició a principios de los años 80 se consolidaron con el Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN, también conocido por sus siglas en inglés: NAFTA), y México se acercó económica y políticamente a los EEUU. Después el PRI volvió al poder en 2012 con la elección de Enrique Peña Nieto.

Empecemos por la economía: no tuvo que ser así. En el periodo 1960-1980, bajo el viejo PRI, la renta del mexicano medio casi se duplicó. Si la economía hubiera seguido creciendo a ese ritmo, los mexicanos tendrían hoy un nivel de vida europeo. Sólo podemos especular sobre si México se hubiera vuelto más democrático al desarrollarse –así sucede en la mayoría de los países, aunque con ritmos variables.

Los años 80 fueron una “década perdida”, con un crecimiento negativo de la renta per cápita, mientras México –bajo la presión de acreedores extranjeros, incluidos Washington y el FMI— transformaba su economía, liberalizaba el comercio internacional y los flujos de capital, privatizaba las empresas estatales, y abandonaba las políticas industriales y de desarrollo. El TLCAN consolidó los cambios más perjudiciales en forma de tratado internacional, en parte para hacerlos permanentes.

La democracia brasileña al borde del abismo

Por: Mark Weisbrot.

El Estado de derecho y la independencia del poder judicial son logros frágiles en muchos países; ambos son susceptibles a reveses abruptos. Brasil, el último país del mundo occidental en abolir la esclavitud, es una democracia bastante joven, pues salió de una dictadura apenas hace tres décadas. En los dos últimos años, lo que pudo haber sido un avance histórico —el gobierno del Partido de los Trabajadores le otorgó autonomía al poder judicial para investigar y procesar la corrupción en el gobierno— se ha convertido en lo contrario. En consecuencia, la democracia de Brasil ahora es más débil que en cualquier otro momento desde el fin del gobierno militar.

Esta semana, esa democracia podría erosionarse aún más cuando los tres jueces de la corte de apelaciones decidan si se le prohíbe al expresidente Luiz Inácio Lula da Silva del Partido de los Trabajadores —la figura política más popular del país— competir en las elecciones presidenciales de 2018 o incluso si lo mandan a prisión.

No parece que la corte vaya a ser imparcial. El juez que preside el pánel de apelación alabó la sentenciaen contra de Lula da Silva por corrupción y la calificó de “técnicamente irreprochable”. La jefa de personal del juez publicó en su página de Facebook una petición para que se encarcele al expresidente.

Venezuela en default: sacando cuentas

Por: Pasqualina Curcio Curcio

¡La planta insolente del Extranjero ha profanado el sagrado
suelo de la Patria!”
Cipriano Castro 1902

Titulan los medios de comunicación en el mundo: “Venezuela al borde de la quiebra por no poder pagar su deuda” ; “Es el momento de aplicar un embargo petrolero a Venezuela”.
Ni en quiebra, ni en default, compartimos los resultados de algunas cuentas:
La deuda externa de Venezuela, a la fecha, asciende a US$ 97.313 millones, los cuales deben ser pagados en 20 años contados a partir de hoy. Estos compromisos, en la medida en que transcurre el tiempo y se va amortizando el capital, son anualmente menores.

Entre el año 2013 y el 2017, es decir, en 5 años, la República Bolivariana de Venezuela ha pagado US$ 71.700 millones. Compromisos que se han honrado a pesar de la disminución de 66% del precio del petróleo (el cual pasó de un promedio de 103,46 US$/barril en 2012, a 35,15 US$/barril en 2016), y a pesar del bloqueo financiero internacional.

El año 2016 fue el más difícil en cuanto al compromiso de deuda. La República debió pagar, y pagó, US$16.041 millones. Lo hizo a pesar de que el precio del barril del petróleo descendió a su nivel más bajo (US$ 20,00 el barril). Los ingresos por concepto de exportación el año 2016 ascendieron a US$ 26.473 millones.

La decadencia Norteamericana.

Por: Mauricio Botero Montoya

A fines del siglo anterior un diplomático inglés le decía a un joven historiador estadounidense que él había alcanzado a ver el fin del predominio del Reino Unido y el auge de Estados Unidos, y le advirtió que a este le correspondería ver el auge chino y el descenso norteamericano. Por lo pronto los síntomas son claros, una deuda exterior creciente debido a sus guerras en oriente. Un caudaloso desprestigio por las barbaridades cometidas en ellas. Una concentración de la riqueza en pocas manos que eroda a la clase media. Y sobre todo la perdida en las últimas tres décadas del liderazgo mundial. No se trata solo de Mr. Trump que es ya la caricatura extrema del fenómeno. Desde la guerra de Vietnam en la cual no solo salen vencidos sino algo peor, desacreditados. Hasta las guerras en Afganistán, Irak, y Libia, país este último que sufrió un ataque informático para justificar la remoción del gobierno, de cuyo gobernante decía con sorna cesariana Mrs. Clinton “llegué, vi, y se murió”. Aseguró ella que lo que vendría seria democrático y próspero, hoy allí un hombre vale 400 dólares vendido como esclavo. Sí. La guerra de liberación a punta de bombas “inteligentes” retrotrajo el país a la esclavitud abierta en mercado público. En Irak derrocaron al gobierno acusándolo falsamente ante la ONU de poseer armas prohibidas. Lo derrocaron, le hicieron una semblanza de juicio y ejecutaron. A los agresores ¿quién los juzgo? Mataron a cien mil civiles inocentes, pero al que dio la orden del bombardeo no lo juzgaron en el senado, senado que estuvo a punto de derrocar a su predecesor por un engaño marital… La doble moral es tan palmaria que uno de sus mayores pensadores, Chomsky, titula un capítulo de su obra calificando a Estados Unidos como la mayor maquinaria del terrorismo mundial.

De los PanamáPapers a los ParaísosPapers: Las caras del fraude fiscal corporativo en la región

Por: Jorge Coronado

ALAI AMLATINA, 14/12/2017.- Cuando en abril del 2016 fue publicada la investigación del Consorcio Internacional de Periodistas de Investigación (ICIJ) sobre el bufete panameño Mossack Fonseca, quedó en evidencia algo que estuvo casi cuatro décadas: cómo operan los servicios offshore para las grandes empresas transnacionales y grandes fortunas, cómo gestionan, hacen registros, conducen y operan una entidad en un país extranjero a fin de obtener beneficios financieros, legales y fiscales.

Con los Panama Papers se reveló el entramado del opaco mundo offshore usado para evadir el pago de impuestos, esconder fortunas, entre otros actos ilícitos más, al cual el bufete panameño había contribuido con la apertura de 214.000 sociedades offshore para empresas transnacionales y personas físicas provenientes de países de todos los continentes. Casi todas las multinacionales que están en el ranking Fortune 500 y los 40 principales bancos del mundo, son parte fundamental de la cartera de clientes del bufete.

¿Y cómo se sustenta este entramado? Usando la figura de sociedades offshore que, bajo el amparo del secreto bancario, logran esconder quién o quiénes son los verdaderos dueños. Estas sociedades se crean en jurisdicciones opacas, mejor conocidas como Paraísos o Guaridas Fiscales, donde no se pagan impuestos o se pagan en muy poco porcentaje.

Se mueven a nivel global, en ese mundo oculto, entre 500 y 600 mil millones de dólares por actividades vinculadas al comercio internacional y cerca de 200 mil millones de dólares en activos financieros que provienen de la riqueza privada personal. Los Panama Papers empezaron a evidenciar que el proceso consiste en crear, supuestamente, en forma legal miles y miles de sociedades offshore, en jurisdicciones o países que no son los países de origen de los dueños de dichas sociedades.

Brasil: El gobierno de la corrupción sistémica y la compra de impunidad

Por: Juraima Almeida.

Más de 200 órdenes de prisión preventiva o temporal, 108 condenas y 158 colaboraciones pactadas con la justicia son parte de de los resultados de la operación “anticorrupción” brasileña Lava Jato. Pero lo cierto es que los políticos que usurparon el poder siguen inalcanzables, pese a las montañas de acusaciones acumuladas, amparados en un laberinto de corrupción sistémica y serial.
La muletilla la utilizan empresarios, diputados y hasta el mismo presidente de facto Michel Temer: “no hay pruebas”, pese a los testimonios de muchos acusados que decidieron "colaborar” con la justicia, buscando reducir sus penas, y desnudaron un abrumador sistema de favores mutuos, establecido entre autoridades de los tres poderes y el sector privado, para adueñarse de contratos y el poder estatal, en un insaciable drenaje de recursos públicos hacia cuentas privadas.

Temer escapó por segunda vez de un juicio político. Hábil en oscuras negociaciones a plena luz del día comandó desde las sombras a sus hombres de confianza, atados al silencio por jugosos contratos y sobornos para evitar su desalojo de la silla presidencial donde lo depositaron hace poco más de un año aquellos que conspiraron para destituir –eso sí, sin prueba alguna de delito alguno- a la presidenta constitucional Dilma Rousseff.

Corrupción sistémica es el uso sistemático y generalizado de la institución pública para la obtención de un beneficio privado. Se dan patrones de conductas corruptas ascendentes, que hacen que el sistema dependa de la corrupción en el más alto nivel político –que toma decisiones sobre contratos públicos, privatizaciones o grandes proyectos- para su propio beneficio y supervivencia. La corrupción se extiende como norma en el sistema, y la impunidad protege a toda la institución corrupta.

Bolivia: 3 claves del éxito económico del país que más crece en América del Sur

Lleva más de una década creciendo a un promedio anual de 5%, que es muy superior al de Estados Unidos y el resto de los países sudamericanos.

A pesar de la crisis del precio de las materias primas, logró ahorrar y fue cauto en no despilfarrar el dinero que le llegó después de decretar la nacionalización de los hidrocarburos en 2006.

Sí, es cierto, ha crecido gracias a los cuantiosos ingresos que le dan las exportaciones de gas natural (que le vende a Brasil y Argentina), corriendo el riesgo de anclar su desarrollo a este recurso.

Y aunque ha hecho esfuerzos por diversificar la economía (con la venta de diesel, estaño y soya), queda pendiente la pregunta de por cuánto tiempo podría sostener su modelo de desarrollo.

Le llaman "el milagro económico boliviano", que despegó en los gobiernos de Evo Morales, una gestión que -desde un punto de vista político- ha sido destacada por sus reformas inclusivas, pero duramente criticada por sus tintes autoritarios, casos de corrupción y el nacimiento de una nueva "burguesía aymara".

Pero en lo que a la economía se refiere, expertos internacionales y locales coinciden valorar los resultados de la gestión del equipo del mandatario.

El año pasado, Bolivia creció 4,3%, seguido por Paraguay (4,1%) y Perú (4%). La lista sigue con Colombia (2%), Chile (1,6%) y Uruguay (1,5%).

El trabajo esclavo propuesto por Temer, en el banquillo de los acusados

Por: Juraima Almeida.

La reforma laboral impuesta por el presidente de facto de Brasil, Michel Temer, significa una regresión para los derechos de los trabajadores conquistados durante décadas y consagrados en la Constitución, entre ellos la definición del trabajo esclavo, denunciaron las centrales sindicales brasileñas ante la Comisión Interamericana de los Derechos Humanos (CIDH).

Organizaciones sociales y el Estado de Brasil plantearon el lunes 23 de octubre sus argumentos a favor y en contra de la reforma laboral aprobada por el gobierno de Temer. En la audiencia los representantes de la sociedad civil mencionaron varias políticas del gobierno de Temer que afectan los derechos de los trabajadores como las modificaciones en la definición y el control del trabajo esclavo que fueron aprobadas con una acción ejecutiva, sin mediación del Congreso.

Comisionados de distintos países de la región, manifestaron su preocupación por el impacto que estas medidas regresivas puedan tener sobre la región, máxime cuando el gobierno del presidente argentino Mauricio Macri amenazó con imponer legislaciones similares de “flexibilización laboral”.

Venezuela: ¿después del 15O, que puede suceder?

Por: Juan Eduardo Romero

Los resultados de las elecciones regionales en Venezuela, celebradas este 15O arrojan un conjunto de enseñanzas, tanto para el Gobierno como a la oposición. Para el Gobierno, muestra la posibilidad de seguir navegando en el efecto portaviones de la convocatoria de la ANC y el impacto psicológico y anímico, tanto sobre sus seguidores como sus opositores. El resultado en unas condiciones que siguen siendo de apremio económico y alimenticio, de asfixia financiera internacional, muestra las fortalezas organizativas del Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV) como maquinaria electoral. Es decir, estamos hablando de una estructura cuya organización tiene gran capacidad de movilizarse cuando las condiciones anímicas lo favorecen.

Los resultados de las elecciones del 30-J, cuando el PSUV obtuvo un total de 8.089.320 votos, que representó una recuperación en relación a su votación del 6-D de 2015, cuando sólo obtuvo 5.599.025 votos, significa que la maquinaria no está totalmente derruida, a pesar del efecto desencanto que se deriva de las condiciones de agobio económico y los propios errores de una burocracia ineficiente, permeada por prácticas esencialmente criticables desde el punto de vista ético. Que el PSUV haya ganado 17 de un total de 23 Estados, luego de pasar el acoso de la acción colectiva violenta entre abril y julio de 2017, es un verdadero milagro político, que revela que el soporte afectivo construido por el liderazgo de Chávez sobrevive, a pesar de los propios errores del PSUV y la inclemente campaña de desprestigio y desaliento desarrollada en el lapso 2013-2017, y cuyo efectos más claros fueron los resultados de las elecciones legislativas del 2015.

Investigación revela nueva información sobre el papel que tuvo EE.UU en el golpe militar de Honduras en el año 2009

Funcionarios estadounidenses más preocupados por proteger las relaciones militares que por desbaratar el golpe

30 de agosto de 2017

Contacto: Dan Beeton, beeton@cepr.net

Washington, DC -- Un nuevo artículo de investigación publicado por The Intercept revela información a la que no se había tenido acceso previamente, relacionada con el apoyo que brindó Estados Unidos al golpe de Estado de 2009 en Honduras mediante el cual se derrocó al gobierno democráticamente electo del presidente Manuel Zelaya. El artículo del investigador asociado del Centro de Investigación en Economía y Política (CEPR), Jake Johnston, se basa en miles de páginas de documentos de inteligencia militar estadounidense que se obtuvieron recientemente y en entrevistas con funcionarios hondureños y estadounidenses involucrados en la respuesta de Estados Unidos frente al golpe. La versión de este artículo en español se publicará en breve.

El golpe tuvo lugar tan sólo seis meses después que Obama asumiera la presidencia y se comprometiera a un nuevo relacionamiento con el continente. El artículo se centra por eso en el Pentágono y su filial en América Latina, el SOUTHCOM, y en cómo intereses sesgados socavaron la política oficial de Estados Unidos, ayudando a que el golpe triunfara desencadenando una nueva ola de violencia y represión en Honduras.

"Esta es una historia muy reveladora de cómo funciona la política exterior de Estados Unidos en general, no sólo en Honduras", explica Johnston. "La investigación pone al descubierto los roles a menudo encubiertos que desempeñan diversas figuras dentro del establishment de la política exterior de Estados Unidos respecto de la definición e implementación de esas políticas. Lo que queda claro es que las relaciones personales importan tanto como cualquier posición política oficial que se anuncie en Washington".

Dilma Rousseff: "La segunda fase del golpe es sacar a Lula de las elecciones de 2018"

Por: José Eduardo Bernardes 29/8/17

El golpe que destituyó a la ex presidenta de Brasil, Dilma Rousseff, completa un año el próximo jueves (31). En esa fecha, en 2016, los senadores decidieron, por sesenta y un votos favorables y veinte votos contrarios, apartarla definitivamente del cargo, aunque sin comprobar que haya cometido el crimen de responsabilidad. "Inventaron un proceso para sacarme del gobierno. Y usaron una mayoría de votos comprados, de los mismos doscientos y diecisiete diputados que garantizan la impunidad del presidente ilegítimo Temer", afirma Dilma, un año después, en entrevista exclusiva con Brasil de Fato.

Rousseff también comenta la situación de persecución política y jurídica al ex presidente Lula, la propuesta de privatización de Eletrobras hecha por el gobierno golpista y la necesidad de luchar contra el golpe. "Nosotros vamos a tener que ser capaces de dedicarnos a intentar sacar al Brasil de esa encrucijada en la que se encuentra", afirma. Mire la entrevista a continuación o escuche el audio aquí [en portugués], que estuvo al aire en el Programa Brasil de Fato, en emisoras de las ciudades de São Paulo, Belo Horizonte y Recife.

Un año después del proceso de impeachment, ¿cómo mira usted todo lo que ocurrió?

Yo considero que el proceso de impeachment fue un golpe, porque no había crimen de responsabilidad. Ellos inventaron un proceso para sacarme del gobierno. Y usaron una mayoría de votos comprados, que son los mismos doscientos y diecisiete votos de diputados que garantizaron la impunidad del presidente ilegítimo Temer. Es la misma composición del Congreso, que fue construida por el [ex diputado] Eduardo Cunha, que me destituyó a través de un proceso absolutamente sin fundamento, sin base real, hoy reconocido por todo el mundo. La historia fue bastante más desagradable para los golpistas. Los agarraron, quedó claro quiénes eran ellos.

Sanciones más severas contra Venezuela solo agravarían la crisis y posiblemente alentarían más violencia

Por: Mark Weisbrot

El gobierno de Trump decidió ampliar las sanciones económicas existentes contra Venezuela la semana pasada, al agregar 13 venezolanos más a la lista de personas sancionadas. Las sanciones de este tipo siempre han sido de dudosa legitimidad y legalidad, por decirlo de forma suave. El marco legal de EE.UU. exige que la orden ejecutiva del Presidente declare la evidente falsedad de que existe "una emergencia nacional en cuanto a la amenaza inusual y extraordinaria a la seguridad nacional" que Venezuela supone para los Estados Unidos. Además, las sanciones violan sin lugar a dudas la Carta de la Organización de los Estados Americanos (Capítulo 4, Artículo 19), al igual que otros tratados internacionales suscritos por EE.UU.

Sin embargo, el verdadero peligro reside en lo que está por venir, puesto que el gobierno de Trump ha amenazado con imponer sanciones mucho más severas a la economía venezolana, la cual ya se ve sumida en una profunda depresión y plagada por la escasez de alimentos y medicinas.

El viernes, un grupo de congresistas estadounidenses publicó una carta rechazando la nueva advertencia de sanciones. Comienza de esta forma:

"Nos dirigimos a usted en esta oportunidad para expresar nuestra profunda preocupación por la escalada de la crisis política, económica y social que vive Venezuela e instamos a que se trabaje junto con nuestros socios regionales para ayudar a evitar una guerra civil. Nuestra encarecida recomendación es que se apoyen las negociaciones mediadas por respetados actores internacionales, tales como el Papa Francisco, quien goza de una amplia credibilidad entre sectores del gobierno, la oposición y la sociedad civil de Venezuela. Además, le alentamos a que se abstenga de aplicar sanciones económicas unilaterales, medida que podría profundizar la crisis económica y política del país y socavar cualquier disposición al diálogo y a las negociaciones".

La agenda de política comercial de Trump: más liberalización

Por: Christoph Scherrer.

Hay buenas razones para creer que la estrategia de Trump incluye la amenaza de proteccionismo, pero apunta a ganar acceso a los mercados de otros países para las empresas estadounidenses de tecnología avanzada. Trump va a ampliar la liberalización de las actividades económicas transfronterizas.

El presidente Donald Trump ha sido descripto como un proteccionista. La inmediata cancelación del Acuerdo de Asociación Transpacífico (TPP, por sus siglas en inglés) luego de que asumiera la Presidencia, así como su apoyo a los ajustes fiscales en frontera propuestos por los dirigentes republicanos en el Congreso, parece confirmar sus inclinaciones en términos de política económica internacional. Sin embargo, de una lectura más profunda de los intereses económicos de Trump, de su agenda comercial según se dio a publicidad en el Informe Anual sobre el Programa de Acuerdos de Comercio de 2016 elaborado por la Oficina del Representante Comercial de Estados Unidos (USTR, por sus siglas en inglés) y de la historia de la negociación comercial estadounidense surge una conclusión diferente. Trump usará los amplios déficits comerciales para presionar a sus socios comerciales a abrir sus mercados. Las empresas que exportan con éxito al mercado norteamericano desde esos países sentirán temor por los anuncios proteccionistas y, en consecuencia, es probable que presionen a sus gobiernos para que cedan ante las demandas del gobierno de Trump.

En otras palabras, el gobierno de Trump va a ampliar la liberalización de las actividades económicas transfronterizas. Desde la perspectiva de la economía del desarrollo, esto se podría llamar proteccionismo porque se trata de proteger los intereses de las empresas estadounidenses más avanzadas, que operan sobre la base de los derechos de propiedad intelectual y el acceso a la información en gran escala.

En defensa de la Revolución Bolivariana: ¡El imperialismo no pasará!

Por: Frente Fronterizo por la Paz

Las recientes amenazas contra el pueblo venezolano, emitidas por el presidente de los EE.UU.; el comunicado hostil y desproporcionado del Departamento de Estado del 17 de julio; así como las obscenas e intervencionistas declaraciones del Director de la CIA -en las que revela que existe una agenda con México y Colombia para intervenir en los asuntos internos de Venezuela-, ponen en evidencia el signo geopolítico del conflicto y desenmascara las fuerzas transnacionales que pretenden destruir la revolución bolivariana.

El imperialismo norteamericano ha asumido de manera explícita la dirección de la agenda de violencia que se vislumbra en los próximos días, en el marco del proceso electoral de la Asamblea Nacional Constituyente. La extraordinaria movilización de las fuerzas bolivarianas ha provocado una reacción desmedida y llena de soberbia que ha develado un secreto a voces: el capital monopólico transnacional es un factor sustantivo en la agudización del conflicto venezolano.

El pueblo venezolano es víctima de una agresión imperialista sin precedentes, implementada a través de una guerra de amplio espectro[1], en la cual se combinan múltiples dimensiones y se implementan todas las formas de lucha de manera simultánea: hostilidades diplomáticas, presiones económico-financieras, asedio bélico y operaciones de desprestigio mediático; se yuxtaponen en tiempo y espacio, con una agenda de violencia y el desconocimiento del tejido institucional; que tienen como finalidad inducir una guerra civil en Venezuela, con lo cual se generarían las condiciones para una intervención transnacional.

Trump, la Hora 0 y el chavismo bravío

Por: Carlos Fazio.

Fuente Rebelion/Cubadebate 21/07/2017

El domingo 16 de julio dio inicio en Venezuela una nueva fase de la guerra no convencional de factura estadunidense, que la cúpula extremista y maximalista que se apoderó de la conducción de la Mesa de Unidad Democrática (MUD) ha denominado la “Hora 0”.

En medio de una sostenida violencia de corte paramilitar y terrorista que supera los 100 días de duración, la puesta en escena de la “consulta ciudadana” se dio en el marco de anuncios catastrofistas como el del diputado neofascista Freddy Guevara, de Voluntad Popular, quien aseguró en un canal de televisión que luego del “plebiscito” en contra de las elecciones para constituir la Asamblea Nacional Constituyente, “vendrá algo que nunca hemos visto en nuestro país”.

Guevara habló de un “levantamiento total”, que a juzgar por los manuales de la Guerra No Convencional del Pentágono dirigida a provocar un “cambio de régimen”, augura escenarios tipo Libia, Ucrania o Siria. Es decir, estaríamos en el inicio del estallido de una guerra fratricida entre venezolanos, con intervención de potencias extranjeras, mercenarios y grupos paramilitares.

Reformas contra trabajadores/as en Brasil amenazan a toda América Latina

Brasil, principal economía de la región, es hoy el laboratorio de las más agresivas y reaccionarias reformas anti laborales en América Latina. Es éste el resultado de un abrupto giro político a la derecha que vivió el país recientemente y es nuestra obligación como Confederación Sindical de Trabajadores y Trabajadoras de las Américas, analizar lo que viene ocurriendo y elaborar respuestas que estén a la altura del desafío.

Hace poco más de un año que en Brasil, una amplia coalición de fuerzas políticas, empresariales y sociales reaccionarias, dieron un golpe de estado – por vía parlamentaria – que resultó en la substitución de la presidente progresista Dilma Rousseff por su vicepresidente Michel Temer, un político conservador.

La campaña que hicieron los medios contra Dilma estuvo enfocada em denunciar supuestas prácticas corruptas en su gobierno y en el anterior mandato de Lula. Ya en el proceso, en el Congreso se le acusó de violar reglas de la administración pública, por prácticas que tuvieron todos los gobiernos anteriores y que repite de forma descarada y sin ninguna crítica ni menos denuncia el gobierno ilegítimo que le sucedió. La campaña anticorrupción fue un pretexto. Nada ha sido probado contra Dilma y Lula sobre su supuesta corrupción. El golpe de estado fue para aplicar un programa social y económico que el pueblo brasileño rechazó en las cuatro elecciones anteriores (2002, 2006, 2010 y 2014) pero que el gobierno golpista, impulsado por una recomposición de fuerzas reaccionarias, con monopólico respaldo del conglomerado mediático, y con mayoría en el Congreso estaba dispuesto a imponer.

Primero, el Congreso aprobó una ley que permite generalizar la tercerización o subcontratación. Eso significa rebaja de salarios y debilitamiento de los sindicatos y de la contratación colectiva. La tercerización en todas las actividades favorecerá a todas las empresas, pero muy especialmente a las grandes corporaciones y empresas multinacionales.

¿Haití sin la ONU?

Por: Laura Moreno Segura

La Misión Internacional de las Naciones Unidas en Haití (MINUSTAH) ha permanecido 13 años en este país del Caribe (desde 2004), invocando el capítulo 7 de la Carta de las Naciones Unidas, tras el segundo golpe de Estado contra el presidente Jean-Bertrand Aristide que, a su vez, se convirtió en el derrocamiento número 33 de la historia haitiana. Ha sido una misión altamente controversial, entre otras cosas, por ser la única de su naturaleza, desplegada en América Latina y el Caribe. Es calificada tanto como una ocupación que atenta contra la soberanía del país, como una apuesta y un apoyo de la comunidad internacional para estabilizar Haití(1)..Más allá de los argumentos esgrimidos por los defensores de una y otra posición, resulta evidente que esta fuerza de paz se lleva consigo un amplio historial de denuncias por uso excesivo de la fuerza, violaciones(2), hijos abandonados y una epidemia de cólera, introducida en el país en 2010 por soldados de la MINUSTAH(3), que se ha cobrado la vida de más de 9.000 haitianos(4).

El legado de la Misión se encuentra ensombrecido por tales circunstancias, así como por su larga permanencia en contraste con los pequeños progresos realizados en términos de fortalecimiento del Estado de derecho y del funcionamiento de la democracia. La Organización de las Naciones Unidas (ONU), por su parte, señala que la MINUSTAH ha cumplido su misión tras haber garantizado la elección en las urnas de tres presidentes y la reducción de la violencia comunitaria. Si bien esto ha ocurrido, la inestabilidad política y la inseguridad se continúan alimentando de un Estado de derecho frágil que no ha podido poner fin a la impunidad, al tiempo que la transparencia y la confianza en el funcionamiento del sistema democrático haitiano continúan estando en entredicho.

Maten al tirano

Por Jonás Vergara *

Las redes sociales y los medios de comunicación de Colombia han hecho eco a la última columna de Abelardo De La Espriella en la que incita al asesinato del presidente venezolano Nicolás Maduro.

No es de extrañar que De La Espriella llame la atención en los medios. Sus declaraciones altisonantes, además de sus apariciones públicas en defensa de personajes cuestionables, funcionan como un medidor de rating para éstos que, al prestarse como altavoz para sus actuaciones, “legitiman” sus intenciones como figura pública: adalid del derecho y opinador de vanguardia.

Su última salida al escenario hace un llamamiento al tiranicidio, invocando argumentos históricos que darían razón a las ideas que esboza en la columna; para esto, llega hasta 1598 para dar legitimidad a sus pretensiones.

Al ser inquirido por las “razones filosóficas” de su columna, De La Espriella invoca la obra de la que extrae la idea polémica, es “De rege et regis institutione” o Sobre el rey y la institución real (1598), escrita por Juan de Mariana, cuya afirmación principal es justificar el asesinato del tirano si éste eleva los impuestos sin justificación, expropia los terrenos de los propietarios o impide la reunión del parlamento para el libre debate de las ideas.

De acuerdo a lo anterior, el tiranicidio fue la causa por la que los asesinatos de monarcas como Enrique III y Enrique IV en Francia eran justificados, dadas las acciones que emprendieron en contra de los intereses del soberano.

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