Internacional

La realidad tras la Coalición de Trump para cambiar el régimen en Venezuela.

Por: Mark Weisbrot

Ah principio de los 70’s, los Sandinistas estaban en las montañas combatiendo para tumbar la brutal dictadura de la familia Somoza, de unos 40 años de duración y con el apoyo de Estados Unidos. Cuando una potente erupción volcánica golpeó a Nicaragua, Omar Cabezas, sandinista, cuanta que estos le dijeron a los campesinos que encontraron que fue un castigo de Dios por no haberse librado de Somoza.

Cuando los Sandinistras triunfaron en 1979, Estados Unidos inició una sangrienta guerra para recuperar el país mediante el grupo terrorista paramilitar de ‘los contras’, quienes asesinaban civiles regularmente. El Presidente George H.W Bush lo dejó muy claro durante la segunda elección de los sandinistas en 1990, que aunque no fuera Dios, el continuaría castigando a los nicaragüenses con un embargo comercial y la guerra si no se desasían de los sandinistas. Cansados de la guerra, la hiperinflación y el colapso económico, los nicaragüenses votaron por la oposición: Los sandinistas perdieron.

Hoy el gobierno de Trump está repitiendo la estrategia de castigo colectivo contra Venezuela con un embargo financiero paralizante desde agosto de 2017 y desde enero, un embargo comercial. El embargo financiero impidió cualquier posible medida del gobierno para acabar con la hiperinflación o generar una recuperación económica, mientras se pierden billones de dólares de la producción de crudo. El embargo económico está proyectado para cortar el 60% de las exiguas ganancias en divisas, necesarias para comprar medicina, comida, suministros médicos y otros bienes esenciales para la supervivencia de muchos venezolanos.

Buscando promover un golpe militar, una rebelión popular o una guerra civil, la administración Trump ha sentenciado que el castigo continúa hasta que destronar al actual gobierno. “Maduro debe irse” dijo el Vicepresidente Pence nuevamente en marzo.

Todo esto es ilegal bajo numerosos tratados firmados por Estados Unidos, incluido el Capítulo de la Naciones Unidas, el capítulo de la Organización de Estados Americanos y otros convenios y leyes internacionales. Para legitimar esta brutalidad, que probablemente ya ha matado a miles de venezolanos al restringirles el acceso a bienes y servicios e

El ascenso de China como potencia mundial. Entrevista.

Por: Au Loong-Yu

El rápido ascenso de China como un nuevo centro de acumulación de capital ha aumentado el conflicto con los Estados Unidos. Ashley Smith, de ISR, entrevistó al activista y académico Au Loong Yu sobre la naturaleza de la emergencia de China como un nuevo poder imperial y sobre qué significa para el sistema-mundo.

Uno de los más importantes desarrollos en el sistema-mundo de las últimas décadas ha sido el ascenso de China como nuevo poder en el sistema-mundo. ¿Cómo ha ocurrido esto?

El crecimiento de China es el resultado de una combinación de factores desde su reorientación en la producción dentro del capitalismo global en la década de 1980. Primero, en contraste con el bloque soviético, China encontró un camino para beneficiarse, con un giro de ironía histórica, de su legado colonial. Gran Bretaña controló Hong Kong hasta 1997, Portugal controló Macau hasta 1999 y los EE. UU. continúan usando Taiwán como un protectorado.

Estas colonias y protectorados conectaron a China con la economía-mundo incluso antes de su entrada total dentro del sistema-mundo. En la era de Mao, Hong Kong proveyó alrededor de un tercio de la moneda extranjera de China. Sin Hong Kong, China no habría sido capaz de importar tanta tecnología. Tras el final de la Guerra Fría, durante el mandato de Deng Xiaoping, Hong Kong fue muy importante para la modernización de China. Deng usó Hong Kong para conseguir mayor acceso aún a moneda extranjera, para importar todo tipo de cosas, incluyendo alta tecnología, y tomar ventaja de su fuerza de trabajo cualificada, como directivos profesionales.

China usó Macau primero como un sitio ideal para contrabando de bienes dentro de la China continental, aprovechando la notoria falta de aplicación legal de la isla. Y así China utilizó la Casino City como plataforma ideal para la importación y exportación de capital. Taiwán fue muy importante no solo en términos de inversiones de capital, sino que más significativa en la larga carrera fue su transferencia de tecnología, primera y principalmente en la industria de semiconductores. Los inversores hongkoneses y taiwaneses fueron también una de las razones clave para el rápido crecimiento de las privincias chinas de Jiangsu, Fujian y Guandong.

¿Quién fue responsable del incendio de la ayuda humanitaria para Venezuela?

Por: NICHOLAS CASEY , CHRISTOPH KOETTL y DEBORAH ACOSTA

CÚCUTA, Colombia – Era una narrativa que cuajaba bien con las críticas por autoritarismo contra el gobierno venezolano: las fuerzas de seguridad, bajo órdenes del presidente Nicolás Maduro, prendieron fuego a un convoy de ayuda humanitaria mientras millones de personas en su país padecen enfermedades y hambruna.

El vicepresidente estadounidense, Mike Pence, escribió que el “tirano en Caracas bailó” mientras sus secuaces “quemaban comida & medicinas”. El Departamento de Estado estadounidense publicó un video en el que se afirmaba que Maduro ordenó la quema de los camiones. La oposición venezolana se refirió a las imágenes de la ayuda en llamas, reproducidas por medios y televisoras en toda América Latina, como evidencia de la crueldad de Maduro.

Pero hay un problema: parece que fue la misma oposición —y no los hombres de Maduro— quien accidentalmente prendió fuego al camión.

Grabaciones no publicadas y obtenidas por The New York Times, así como filmaciones que sí se difundieron —incluidas tomas compartidas por el gobierno colombiano, que ha culpado a Maduro del incendio—, permitieron hacer una reconstrucción de lo sucedido. Esta sugiere que un coctel Molotov lanzado por un manifestante en contra del gobierno es el causante más probable del incendio.

En algún momento, una bomba casera hecha con una botella fue lanzada a las fuerzas de seguridad que bloqueaban un puente que conecta a Colombia y Venezuela para impedir que los camiones con la ayuda pudieran cruzar.

Qué hay detrás del discurso del odio

  • La xenofobia, el rechazo de la pluralidad, la mentalidad paranoica frente al mundo exterior y la construcción de chivos expiatorios se han convertido en tendencia mundial. Hay que tomar en serio la cuestión nacional, no dejarla en manos de los extremistas. Es necesario fortalecer la cohesión colectiva

Por: SAMI NAÏR

Lamentablemente, en el panorama europeo de renacimiento del neofascismo, España ya no es una excepción. Se acaba de teñir, casi por sorpresa, de las pinceladas del color oscurantista y xenófobo que avanzan por doquier en el Viejo Continente, el color de la ultraderecha. Se demuestra, una vez más, la sagacidad de la afirmación del gran Quijote: “No hay memoria a quien el tiempo no acabe”.

Si bien España solo cuenta ahora con un grupúsculo —Vox—, este se inscribe de lleno en una ola de nacionalpopulismo neofascista que se extiende de modo alevoso por todo el mundo; sin duda, una nueva época se está abriendo, de importantes y graves retos que las democracias tendrán que afrontar, probablemente durante unas décadas. Es innegable que la globalización liberal que se puso en marcha a final del siglo pasado ha entrado en una fase crítica, debida a su patente y consciente desregulación caótica, responsable de sus contradicciones actuales. La búsqueda de un nuevo equilibrio económico-social planetario se hace, pues, imprescindible. Afrontar el desafío de este nuevo periodo exige imperativamente a las democracias encontrar modelos económicos y sociales que apuesten, de modo efectivo, por eliminar la gran brecha actual de la desigualdad, por la solidaridad, expectativas que son de la inmensa mayoría de la población arraigada en la civilización del respeto mutuo y de la dignidad. Al mismo tiempo, sin embargo, resulta llamativa la aparición —como consecuencia de los efectos disgregadores de la globalización— de capas sociales reacias étnica, cultural y políticamente, que se identifican con un discurso de odio de remota experiencia. Se trata de una tendencia mundial, cuyas características comunes son tan importantes como sus diferencias.

En EE UU, la irrupción de Donald Trump ha venido acompañada de una mutación de fondo, a la vez demográfica y racial: los trabajadores blancos de Kansas, Detroit, Texas y otros lugares del país apoyan al magnate inmobiliario porque promete frenar la llegada de los latinos, no pagar servicios sociales a los afroamericanos, acabar con el relativismo de los valores. Ellos temen no solo perder el empleo por competir con otros países, sino que su miedo se resiste también a los fundamentos de la igualdad institucionalizada, así como a la mezcla demográfica y étnica que encarnaba la política de Barack Obama. Un temor transformado en gasolina política por Trump, con una ideología ultrapopulista. Es, en definitiva, un nacionalpopulismo new wave, que retoma muchos de los ingredientes del fascismo clásico: rechazo del mestizaje (del que subyace, para muchos, la defensa de la “raza blanca”), oposición de los de abajo a los de arriba, xenofobia, mentalidad paranoica frente al mundo exterior, política de fuerza como método de “negociación”, denuncia del otro y de la diversidad, hostilidad frente a la igualdad de género, etcétera.

El poder negociador de China ante Estados Unidos

En el marco de la confrontación mundial por el control de la economía, de los recursos naturales y de la geopolítica. La emergencia de un mundo multipolar donde China ha venido desempeñando un papel cada vez más protagónico en las relaciones con países del tercer mundo y en donde su competencia comercial con Estados Unidos se agudiza productos de las políticas proteccionistas de Donald Trump.
Recomendamos así mismo el texto del profesor Javier Sánchez sobre las relaciones Colombo-Chinas:
http://nuevagaceta.co/inicio/analisis-nuevos-retos-relaciones-con-china
Mauricio Vargas González. Coordinador Editorial NG.

Por: Farid Kahhat*

En diciembre pasado, las exportaciones chinas cayeron 4,4%, mientras sus importaciones alcanzaban su menor nivel desde 2016. Pese a ello, China obtuvo en 2018 su mayor superávit comercial con los Estados Unidos (más de US$320.000 millones), desde 2006. Tanto porque la economía china presenta síntomas de desaceleración, como porque su país tiene muchas más importaciones a las que podría gravar con aranceles, la Administración Trump cree tener mayor poder de negociación que el gobierno chino en el conflicto comercial que enfrenta a ambos países.

El problema con ese diagnóstico es que esas razones no bastan para establecer el poder de negociación de las partes. De un lado, como vimos con anterioridad, las represalias comerciales pueden ser un búmeran entre economías interdependientes. En enero, por ejemplo, Apple redujo sus proyecciones de utilidades por primera vez en dos décadas (haciendo caer 7% la cotización de sus acciones), y la compañía estadounidense citó la menor demanda proveniente de China como una de sus principales causas.

De otro lado, si bien China no cuenta con cifras comparables de importaciones estadounidenses a las cuales gravar, cuenta con otros medios tanto económicos como políticos a los cuales podría apelar en su conflicto comercial con los Estados Unidos. Por ejemplo, para aprobar políticas de estímulo fiscal el ejecutivo estadounidense requiere la anuencia del Congreso.

De los «chalecos amarillos» al Estado social-ecológico


Presentamos en esta ocasión en Nueva Gaceta un interesante artículo de reflexión enmarcado en lo que tiene que ver con la relación de las variables sociales, económicas y ambientales, ubicado en la Francia actual y que aborda la crisis propiciada por los Chalecos Amarillos, que han conmocionado el escenario de la protesta social, desde una óptica fundamental y bastante imperceptible para muchos: las interrelaciones entre la miseria material y la vulnerabilidad ambiental, y la importancia creciente de incorporar la ecología en lo político, ambos temas fundamentales si queremos sobrevivir como especie y enfrentar los retos económicos nuevos. De manera que el camino es arduo, pero no es por medio de las viejas rutas que vamos a llegar a buen puerto en estos ejes. Procedamos a leer este interesante trabajo de Éloi Laurent, no sin antes recomendar otro trabajo publicado por la revista hace poco:
http://nuevagaceta.co/inicio/los-chalecos-amarillos-un-objeto-social-no-...
Esteban Morales Estrada. Editor de NG para temas internacionales.

Por: Éloi Laurent

La revuelta de los gilets jaunes (chalecos amarillos) es la primera crisis social-ecológica de la Francia contemporánea y una de las primeras en Europa. Fue desencadenada por el grave problema –eludido demasiado tiempo en el país de la prístina igualdad republicana– de los combustibles fósiles, que atrapa a millones de trabajadores diariamente.

Muchas otras crisis le seguirán, o ya están aquí, algunas ardiendo, otras molestando. Todos los desafíos ecológicos son problemas sociales; el medio ambiente es la nueva frontera de la desigualdad. Si estas desigualdades ambientales no son desactivadas, les explotarán en la cara a los políticos como bombas sociales. No desaparecerán por arte de magia.

¿Una molesta crisis social-ecológica? La injusticia alimentaria, junto con la pobreza energética, es el grito que ha resonado en las rotondas con los gilets jaunes. En la actualidad hay por lo menos dos problemas que afectan a millones en Francia: el acceso a los alimentos (el 10% más pobre destina a alimentos una proporción de sus ingresos que duplica la que destinan los más ricos, mientras que la inseguridad alimentaria afecta al 12% de los adultos) y el acceso a una buena nutrición (la diferencia en la dieta de las diferentes categorías sociales no está en la densidad energética sino en la calidad nutricional). En cada etapa de la vida, los alimentos contribuyen a las desigualdades sociales en la salud: durante el embarazo, la lactancia materna y la nutrición de niños y adultos. Comemos como somos y vivimos y morimos como comemos.

Experiencia en Palestina.

Por: Consuelo Ahumada Beltrán

Ir a Cisjordania, en Palestina, y conocer de primera mano las condiciones de la ocupación de este país por parte de Israel es una experiencia tan interesante como conmovedora. Quienes participamos en un viaje de casi dos semanas, organizado por la Embajada palestina, tuvimos la oportunidad de hablar con representantes de organizaciones sociales, trabajadores, artistas, estudiantes, tenderos, personas del común, así como con algunos funcionarios de la Autoridad palestina.

La ocupación es muy dura y sigue indignando a sus habitantes, a pesar de que hayan pasado ya varias décadas desde cuando se inició. En ciudades como Ramallah, Hebrón y Nablus, los puntos de control establecidos por el gobierno sionista entorpecen todas las actividades de la vida diaria de los palestinos, desde ir a trabajar hasta resolver sus problemas mínimos de supervivencia. El cumplimiento de todas estas actividades depende de difíciles procesos de solicitud de permisos especiales que se conceden a discreción del guardia o del funcionario de turno. Comparativamente con otras regiones, los costos del transporte de pasajeros y de productos diversos son altísimos, así como la pérdida de tiempo, como consecuencia de dichos controles. Lo mismo sucede en Jerusalén Oriental y Belén, aunque allí la enorme afluencia de turistas disimula un poco la represión que ejerce el Estado de Israel desde hace más medio siglo sobre el pueblo palestino.

Sin duda, una experiencia muy interesante fue la visita a la Universidad de Birzeit, cerca de Ramallah, considerada una de las universidades más antiguas y prestigiosas del mundo árabe.

La nueva Guerra Fría y el Pentágono

Por: Michael T. Klare

La planificación militar más trascendental en la Tierra está teniendo lugar en este momento. ¿Quién le presta la menor atención, dado el continuo cambio de guardia en la Casa Blanca, así como los últimos tweets, revelaciones sexuales, e investigaciones de todo tipo? Y sin embargo, cada vez más es como si, gracias a la planificación en curso en el Pentágono, hubiese comenzado una versión de la Guerra Fría del siglo XXI (con nuevas características peligrosas) y casi nadie se ha dado cuenta aún.

En 2006, cuando el Departamento de Defensa explicó su papel en la seguridad del futuro, se daba una sola misión primordial: su “larga guerra” contra el terrorismo internacional. “Con sus aliados y socios, los Estados Unidos debe estar preparado para librar esta guerra en muchos lugares al mismo tiempo y durante una serie de años”, según describía la Revisión Cuadrienal de Defensa del Pentágono ese año. Doce años más tarde, el Pentágono ha anunciado oficialmente que esa ‘larga guerra’ está llegando a su fin, a pesar de que por lo menos siete conflictos de contrainsurgencia todavía están en curso en todo el Gran Oriente Medio y África, y una nueva ‘larga guerra’ ha comenzado, una campaña permanente para contener a China y Rusia en Eurasia.

“La gran competencia por la energía, no el terrorismo, se ha convertido en el principal reto para la seguridad y la prosperidad de Estados Unidos”, afirmó el responsable presupuestario del Pentágono, David Norquist, en la presentación de la solicitud de presupuesto del Pentágono 686 mil millones de dólares en enero. “Es cada vez más evidente que China y Rusia quieren promover un mundo en consonancia con sus valores autoritarios y, en el proceso, sustituir el orden libre y abierto que ha permitido la seguridad global y la prosperidad desde la Segunda Guerra Mundial”.

Por supuesto, hasta que punto el Presidente Trump está comprometido con la preservación de ese “orden libre y abierto” sigue siendo una interrogante dada su determinación de acabar los tratados internacionales y desatar una guerra comercial global.

Anotaciones sobre "nuestro patio trasero"

Repaso a las políticas de EE.UU. en Latinoamérica durante la última década

Por: Mark Weisbrot

Antes de que dimitiera en junio, Thomas Shannon era el número tres en el Departamento de Estado de EEUU, y muy influyente en materia de relaciones internacionales con América Latina y el Caribe. A lo largo de sus casi 35 años de carrera profesional, se ganó la reputación de ser un diplomático sumamente eficaz y un habilidoso negociador. Durante el Gobierno de Bush, Shannon trabajó como subsecretario adjunto de Asuntos del Hemisferio Occidental (el más alto funcionario del Departamento de Estado para América Latina y el Caribe). Fue nombrado embajador en Brasil por el presidente Obama antes de su nombramiento como subsecretario de Estado para Asuntos Políticos, en 2016. Desempeñó sus cargos bajo gobiernos republicanos y demócratas, y estuvo involucrado en situaciones muy polémicas, entre las que se incluye el papel que jugó EEUU en el golpe militar en Honduras en 2009, y en los “golpes parlamentarios” que destituyeron a los presidentes en el Gobierno de Brasil y Paraguay. Shannon estuvo implicado en las tumultuosas relaciones con Venezuela, que fueron deteriorándose progresivamente tras el apoyo de EEUU al breve golpe de Estado contra el presidente Hugo Chávez en 2002. (Shannon fue director de Asuntos Andinos de 2001-2002).
La dimisión de Shannon fue una más entre las muchas que se han producido en el Departamento de Estado durante el Gobierno de Trump, hasta dejarlo mermado y debilitado. En el siguiente texto, Mark Weisbrot imagina cómo asesoraría el embajador Shannon al nuevo secretario de Estado Mike Pompeo, basándose fundamentalmente en el destacado papel que jugó en la política estadounidense en este hemisferio en el siglo XXI.

La carta ilustra la continuidad entre las políticas de los dos Gobiernos anteriores en esta región y las del Gobierno de Trump. A su vez, documenta las diferencias de estilo entre las cualificadas maniobras diplomáticas por parte de cargos como Shannon, y la intervención a muerte y falta de preocupación por la percepción de las mismas por parte de la opinión pública del equipo de Trump. Si bien esta carta pertenece al género de la ficción, los acontecimientos y hechos que se narran en ella están bien documentados, son bastante reales y siguen en proceso.

Macedonia y Grecia vislumbran la salida del laberinto historicista

Por: Marc Casals

El 24 de enero el parlamento de Grecia vota el acuerdo al que el primer ministro Alexis Tsipras llegó con la Antigua República Yugoslava de Macedonia para que esta pase a denominarse Macedonia del Norte, con lo que es posible que se cierre una las disputas más enconadas de los Balcanes contemporáneos. El Acuerdo de Prespa, mediante el que Grecia y Macedonia aspiran a resolver sus diferencias sobre el nombre de la ex república yugoslava, está teniendo un recorrido convulso. En el lado macedonio, el primer ministro Zoran Zaev fracasó a la hora de ratificar el acuerdo en referéndum por no alcanzar la participación suficiente según la Ley, si bien luego consiguió aprobarlo en el parlamento nacional por un estrecho margen de tres votos. Por su parte, Tsipras cuenta con la oposición del 70% de los griegos, ha sufrido la ruptura de su coalición gubernamental, viene de superar in extremis una moción de censura y afronta protestas airadas en las calles de Salónica y Atenas. Si el primer ministro griego consigue sacar adelante la votación y sobreponerse a la furia ciudadana, Macedonia del Norte iniciará su singladura para convertirse en miembro de la OTAN y la Unión Europea, tras dos décadas paralizada por la querencia historicista de los nacionalismos balcánicos.

Los orígenes de la disputa por el nombre de Macedonia se remontan a hace de más de 2.000 años, hasta el apogeo del Reino de Macedonia en la Antigüedad. Su territorio estaba poblado por una amalgama de tribus agrícolas y pastorales aglutinadas por el rey Filipo II, padre de Alejandro Magno. Tras disciplinar el ejército y reafirmar sus conquistas contrayendo hasta seis matrimonios de conveniencia, Filipo II sometió a las ciudades-Estado griegas y transformó Macedonia en la mayor potencia del Mediterráneo. A su muerte –según la hipótesis más popular, apuñalado en la boda de su propia hija por un miembro de la guardia real y antiguo amante– a Filipo le sucedió Alejandro Magno, conquistador del Imperio Persa, cuya ambición y dotes militares extendieron los dominios macedonios hasta la India. Aunque, durante buena parte de la existencia de Macedonia, sus rivales de las ciudades-Estado no la consideraban parte de la civilización griega, el reino experimentó una progresiva helenización y el nacionalismo griego actual reivindica la gloria tanto de Filipo II como de Alejandro Magno.

Los «chalecos amarillos»: un objeto social no identificado

Por: Eduardo Febbro

La secuencia de insurrección social abierta a mediados de noviembre de 2018 por los «chalecos amarillos» sigue pesando sobre el mandato del presidente Emmanuel Macron. El Poder Ejecutivo francés apostó por la extenuación de este movimiento que surgió en octubre en las redes sociales –Change.org, Facebook– pero, en vez de dislocarse, los «chalecos amarillos» se afianzaron como voz legítima y terminaron abriendo una secuencia política y otra institucional que condicionan los pasos del gobierno.

La rebeldía amarilla fue al principio una suerte de «objeto social no identificado»: la expansión y los orígenes sociales de sus protagonistas condujeron a los comentaristas a situarlos en una suerte de imaginaria «Francia invisible». Sin embargo, esa Francia solo era invisible para las elites urbanas y tecnológicas que asimilan con la periferia o la invisibilidad cualquier territorio que esté fuera de sus barrios. Los gilets jaunes son, de hecho, el elemento narrativo auténtico del gran relato engañoso de la globalización.

Desde sus periferias, a la vez suburbanas, rurales y perirrurales, los «chalecos amarillos» se lanzaron a la denuncia del mundo en el que todos vivimos: injusto, desigual, embaucador y lleno de castas que se protegen a sí mismas sin la más mínima noción de cuerpo social.

Prospectiva del actual movimiento universitario: escenarios deseables y fatalibles

Por: Jaime Álvarez de Moya
Diciembre 1 de 2018

Este artículo está dedicado a Marcelo Torres, principal líder del Movimiento Estudiantil de 1971.

En este 2018 se han cumplido importantes efemérides del accionar del movimiento estudiantil en diferentes latitudes. Aunque se podría pensar que sus períodos históricos estarían signados por los arcanos mayores y las alineaciones planetarias en ciclos de cincuenta años, realmente han sido hitos históricos como óperas primas continuadas por nuevas sinfonías. Así, el 9 de septiembre de 1918 la Federación Universitaria de Córdoba en Argentina asumió la dirección de la Universidad de Córdoba, dentro del movimiento autodenominado Político-Pedagógico Permanente generado por el Manifiesto Liminar o Manifiesto de Córdoba, como preludio de una sonata ininterrumpida de movilizaciones estudiantiles y universitarias en toda Argentina y Suramérica. Sus exigencias centrales eran la autonomía y la participación efectiva en el gobierno universitario o cogobierno.

Medio siglo después, en mayo de 1968, en Francia, en la Universidad de Nanterre, se dio el inicio de movilizaciones estudiantiles que tuvieron por eslogan: ‘’sed realistas, pedid lo imposible’’ y ‘’prohibido prohibir’’, como tocata inicial de un movimiento que convocó al proletariado francés y a todas las fuerzas progresistas alrededor de sus demandas y propuestas acompañadas de una profunda crítica a la sociedad de consumo, al control social de la vida cotidiana, a guerras imperialistas y coloniales como la de Argelia y Vietnam, a la racionalidad instrumental y a la mercantilización del mundo. Pero primó su espíritu contestatario y anti-reformista, no tuvo propuestas de construcción de nueva sociedad. Mayo del 68 fue la obertura de una sinfonía de movimientos estudiantiles en todo el mundo: desde Europa hasta América (Tlatelolco 1968). El movimiento estudiantil fue el nuevo fantasma que recorrió el mundo.

La lógica de producción y consumo capitalista ha generado una crisis social y ambiental

Por: Silvia Ribeiro

Ante un auditorio compuesto por estudiantes, docentes y activistas sociales, la investigadora Silvia Ribeiro del Grupo ETC, expuso respecto a las consecuencias que tiene el acelerado proceso de desarrollo tecnológico impulsado por las grandes corporaciones. Indicó que vivimos “una debacle ambiental y social” que no puede ser resuelta bajo la lógica de acumulación capitalista.

Según señaló Ribeiro, en los últimos años se ha acelerado el proceso de concentración del capital, las empresas más grandes fueron devorando a las pequeñas y ahora asistimos a las mega fusiones de gigantescas corporaciones en diversas áreas de la economía.

De acuerdo a los datos brindados por la investigadora, las empresas informáticas ocupan hoy los primeros lugares entre las compañías más grandes y poderosas del mundo, debido al gran negocio de la acumulación de datos, conocido como “big data”, que permite el desarrollo de inteligencia artificial y una mayor capacidad de dominación sobre la población por parte de las empresas, ya que conocen absolutamente toda la información referida a los potenciales usuarios o clientes. El uso masivo de datos abarca prácticamente todas las áreas de la sociedad, desde la política, donde las grandes compañías manipulan las informaciones que recibirán los ciudadanos antes de un proceso electoral, hasta la agricultura, donde unas pocas corporaciones concentran la información respecto al suelo, clima y las semillas.

A esta concentración del capital se suma el surgimiento de nuevas tecnologías en función a la lógica de acumulación de las corporaciones; la convergencia de las nuevas tecnologías y la concentración del capital vienen generando efectos devastadores en el ámbito social y ambiental. Una de las principales crisis que vive la humanidad, según indica Ribeiro, es la erosión de la biodiversidad; actualmente el ritmo de extinción de especies en el planeta es superior al de la época de los dinosaurios.

La ruta de la droga: el interés de Wall Street en Venezuela

Por: Diego Arenas.

A nivel mediático Occidental representantes del modelo /Banquero/Financiero/Globalista decadente, se difunde que el interés en Venezuela es el orden constitucional democrático y el Estado de derecho, pero en realidad detrás de esos argumentos se debe analizar a profundidad los verdaderos intereses de Wall Street en Venezuela que son la ruta del tráfico de drogas como el factor principal, después las tierras raras, y finalmente dejarlo como un Estado Fallido. Se procederá a detallar una breve historia del tráfico de drogas y su relación con la CIA para su mayor comprensión. Archivos desclasificados demuestran que la operación Causa Justa (invasión a Panamá 1989), la CIA tenía pleno conocimiento acerca de Manuel Noriega, un dictador, criminal y narcotraficante que desde aproximadamente en los años 1970 empezó a trabajar para la CIA[1] para distribuir la droga en Estados Unidos.

Por otro lado, el investigador e historiador Alfred McCoy en su libro “La política de la heroína: La complicidad de la CIA en el comercio global de las drogas”[2] demuestra la relación de la CIA y el comercio mundial de las drogas. Además, la guerra del Kosovo (1999) donde la OTAN interviene con la justificación de “Intervención Humanitaria”, en realidad, la intención era controlar la ruta de la droga que solo después de un año de la guerra se produjo de 4 a 5 toneladas por mes, “que coincidencia” Kosovo es un punto esencial para los narcotraficantes, además de ser “el corazón de la heroína y la ruta del tráfico de armas secretas que va desde Afganistán a través de Turquía (paso por los Balcanes) y finalmente llegar al Oeste de Europa” [3].

Por otro lado, el ex agente de la DEA Michael Levine confiesa que en la guerra de Afganistán (1979-1989) se estuvo:

    “Armando y equipando a los peores elementos de los muyahidines, narcotraficantes de armas, terroristas antiestadounidenses…ahora estamos haciendo lo mismo con el KLA (en Kosovo), que está vinculado con todos los medios conocidos y el cartel de drogas del lejano oriente. Interpol, Europol y casi todas las agencias europeas de inteligencia y antinarcóticos tienes archivos abiertos sobre los sindicatos de narcotraficantes que conducen directamente al KLA…”[4].

Las amenazas, reales e imaginadas, de la elección en México

México y Colombia eligen próximamente presidente de la república. En ambos países la derecha está desatando una campaña de miedo dirigida a destruir la imagen de los aspirantes demócratas, Andrés Manuel López Obrador y Gustavo Petro, respectivamente. Nota de los Editores.

Por: Mark Weisbrot

En menos de cinco meses, México celebrará unas elecciones presidenciales que han sido mayoritariamente descritas por los comentaristas de los medios de comunicación estadounidenses e internacionales como una empresa peligrosa. Para algunos, es parte de una “tormenta perfecta” que podría sembrar el caos en la economía (junto con la reforma tributaria de Trump y las amenazas al TLCAN); para la prensa económica, la inversión extranjera está amenazada, especialmente en la industria petrolera, que ha conocido una apertura sin precedentes a esta inversión desde 2013; y para otros observadores, supone una amenaza a la “seguridad”, esto es, a la política exterior, de los Estados Unidos.

El problema, según los expertos y la administración de Trump, es que el candidato de izquierda, Andrés Manuel López Obrador (conocido por sus iniciales, AMLO) mantiene una ventaja considerable en las encuestas electorales, y podría llegar a ser el próximo presidente de México. Pero ¿es esto realmente la amenaza que se nos hace creer?

Aunque López Obrador ha movido hacia el centro en su campaña, el partido Morena de AMLO tiene una base de izquierdas que se parece a algunos movimientos y gobiernos a los que se ha opuesto Washington desde que empezó a expandirse por América Latina a principios del siglo XXI. López Obrador fue un Jefe de Gobierno popular del Distrito Federal entre 2000 y 2005; se presentó a presidente en 2006 y 2012, como candidato del Partido de la Revolución Democrática (PRD), un partido de centro-izquierda. Cuando López Obrador formó Morena en 2014, se llevó una gran parte del apoyo del PRD. El propósito declarado de Morena era formar una alternativa a los partidos políticos existentes a fin de reformar no solo la gobernanza de México, sino también su política económica. El objetivo era mover la economía de México hacia un modelo más desarrollista — de mercados internos más robustos a través de la política industrial y la inversión y planeación pública — y proporcionar más de un estado de bienestar y llevar a México en una dirección más social-democrática.

Puerto Rico y Venezuela, la doble moral gringa

Por: Edmundo Zárate

Puerto Rico es un Estado Libre Asociado de Estados Unidos (confuso nombre que vela su realidad neocolonial), conquistado en la rapiña desatada contra España en guerra de 1898. A lo largo de ciento veinte años ha sido usado como especie de portaaviones flotante por el ejército gringo y como sitio de ensayo de armas atómicas y químicas.

El pasado mes de septiembre los huracanes Irma y María se ensañaron contra esta y otras islas del Caribe y la costa sur de Estados Unidos.

Hoy, a cinco meses del desastre, los datos en Puerto Rico son desconsoladores: Una tercera parte de la Isla aún no cuentan con energía eléctrica por lo cual deben usar plantas propias, movidas por gasolina, cara y escasa. La mitad de la tubería del acueducto está destruida y se invita a tomar agua embotellada para evitar enfermarse. Miles de habitantes se han desplazado para la Florida y otros lugares de Estados Unidos mientras reina la total desesperanza entre los habitantes, que se muestra en crecientes tasas de suicidios. Las líneas telefónicas de ayuda a los que sufren estrés postraumático no dan abasto, según informa The New York Times(1) y la situación anímica se agrava a medida que se acerca la nueva temporada de huracanes(2).

Sin embargo, esto no es noticia ni en Estados Unidos ni en los obsecuentes medios de comunicación de Colombia, que en cambio se dedican todos los días a distorsionar las noticias provenientes de Venezuela.

Si se aplicaran las proporciones de la tragedia de Puerto Rico a Venezuela se pondría en evidencia el nivel apocalíptico de lo que está ocurriendo en la Isla. El ejercicio, además de desnudar la doble moral de los gringos y sus epígonos, pone de presente la magnitud del padecimiento de los boricuas, acallado por todo mundo.

Bolivia. Ándate Evo.

Vivimos en un país donde gobierna un terrible tirano hace 11 años

Por: Javier Espada, La Resistencia Bolivia

Vivimos en un país donde gobierna un terrible tirano hace 11 años. Durante ese tiempo, el régimen mandó construir 3,000 centros de salud de primer nivel y 200 de segundo nivel. Eso significa 1 centro de salud cada 4 días y para 2017 se construirán 46 nuevos hospitales. Debes irte Evo. Ya que el ignorante […]

Durante ese tiempo, el régimen mandó construir 3,000 centros de salud de primer nivel y 200 de segundo nivel. Eso significa 1 centro de salud cada 4 días y para 2017 se construirán 46 nuevos hospitales. Debes irte Evo.

Ya que el ignorante no acabó la secundaria obligó construir 4,500 unidades educativas. El analfabetismo se redujo al 5% y el acceso al sistema educativo alcanzó al 85% del total de la población. Para profundizar su periodo de terror no solo dotó de 120,000 computadoras gratuitas para los alumnos, sino que también lo hizo para los maestros y destinó el 14% del presupuesto para educación. Debes irte Evo.

Como no usa transporte público y solo es llevado en costosas limosinas, mandó construir 3 líneas de teleférico con precio subsidiado y se construirán 4 líneas más. Ni que decir con las carreteras, porque bajo su periodo de opresión se asfaltaron nada más y nada menos que 13,000 kilómetros de carreteras a nivel nacional y se está uniendo oriente con occidente, océano atlántico y pacífico con la carretera bioceánica. Debes irte Evo.

Páginas