Historia

Los 500 años de la reforma protestante

Por: Geneldo Rodríguez Barbosa

El 31 de octubre de 2017 se cumplieron 500 años del comienzo de la Reforma protestante y ya se están conmemorando desde la perspectiva del diálogo interreligioso y la responsabilidad de trabajar por un mundo único.
La efeméride debe convertirse en un momento para reconocer que las tesis luteranas fueron evolucionando con el tiempo hasta impactar todas las esferas de la sociedad, desde lo político y lo económico hasta las relaciones sociales, las artes, la lucha del campesinado, el papel de la mujer en la sociedad, el trabajo ético, la imprenta y el periodismo.

El papa León X se había empeñado en la construcción de la basílica de San Pedro y necesitaba dinero, que los Estados Pontificios no podían proporcionar puesto que estaban agobiados por las cada vez más abultadas medidas fiscales, entonces, acudió el Papa al socorrido recurso de la venta de indulgencias. Bajo la promesa de obtener el cielo en la otra vida, publicó una bula papal el 31 de marzo de 1515, donde se solicitaba donativos de los fieles cristianos para la obra basilical. La construcción de la Basílica de San Pedro demandaba cuantiosas inversiones de oro y plata, metales agotados en las arcas de la Iglesia de Roma; había que allegarlos por vía de tributos especiales y recaudaciones extraordinarias. El negocio se resumía en “sonar las monedas en la caja y salir las almas del purgatorio”.

Esta decisión Papal, hirió las convicciones de cristianos ilustrados, como Lutero y otros reformadores, y originó una serie de discusiones y protestas que finalmente dieron al traste con la unidad del cristianismo de Occidente. La escandalosa transacción de indulgencias por dinero fue el detonante para que Martín Lutero iniciara en 1517 una reforma eclesiástica que habría de escindir la comunidad cristiana. De nada sirvieron las condenas de las doctrinas luteranas hechas por el papa ni la excomunión en 1521 de su autor y de quienes las siguieron: la Reforma protestante no se pudo frenar.

LA OTRA UNIVERSIDAD EN PIE DE LUCHA. 150 AÑOS. ALZANDO LA VOZ POR MARCELO, Y LA OPCIÓN DESDE ABAJO PARA LA JUSTICIA.

Por: Miguel Angel Herrera Zgaib

Profesor asociado, U. Nacional. EX rector de la U. Libre. Catedrático de la Maestría en Estudios Políticos, U. Javeriana. Director del XIII Seminario Internacional A. Gramsci, noviembre 13-16.

Esta semana tiene de nuevo, en jaque, a la administración de justicia colombiana. Bajo la batuta de Humberto Martínez, que estuvo, en persona, sirviendo a los intereses del grupo Sarmiento Angulo, y en particular, de su holding, a Corficolombiana.

Ahora, este "prestigioso" abogado, porque representa a las transnacionales, antes en persona, y por estas calendas, a través de su bufete familiar. Tal y como acostumbran a hacerlo aquí, sin problemas, figuras que se han paseado primero por los puestos públicos, en particular, los magistrados de las altas cortes, a través de la "puerta giratoria", como si nada, haciendo uso de sus "amistades y clientelas".

Obteniendo, además, una jugosa pensión asegurada por un régimen especial; y después quieren posar de impolutos Catones, repartiendo mandobles, prevalidos de los poderes que les confiamos ingenuamente. Diciendo como el pibe Valderrama, en modo selección: Todo bien, todo bien!

Pues, NO !

¿Es en verdad nuevo el problema de inseguridad en Medellín?

Por: Juan Orlando Bonilla Peñaloza

Los hechos de violencia en la ciudad de Medellín de los últimos días han causado un estado de conmoción generalizada en los habitantes de la ciudad. Rectores y religiosos asesinados, enfrentamientos entre combos delincuenciales, cobros de extorsiones o “vacunas” a transportadores, el “fleteo”; además de los múltiples crímenes como el asalto o el microtráfico que ya se han convertido en parte del paisaje de la ciudad contrastan con la imagen de ciudad líder e innovadora que se ha querido difundir desde la alcaldía con eventos como Colombia Moda o la pasada Feria de las Flores.

Pero esta situación no es para nada nueva, desde inicios del siglo pasado Medellín pasó de ser un pequeño poblado apartado en las montañas a ser una ciudad en proceso de industrialización (proceso que fracasaría a finales del mismo siglo por cuenta de la apertura económica) que, ante la imposibilidad de expandirse en sentido norte-sur decidió integrarse a los municipios circundantes y empezó a recibir una cada vez más creciente migración proveniente de los municipios que buscaban integrarse a la región gracias al Ferrocarril de Antioquia (proyecto ejemplar que también fracasó a finales del siglo pasado por voluntad de la clase dirigente). Fue a partir de la violencia política que se asomó con algo de timidez desde los años treinta pero que se hizo más palpable a mediados de la década de los cuarenta que la migración se hizo más dramática y evidente. En contra de lo proyectado por las élites urbanas que pensaban una Medellín para su exclusivo disfrute, las oleadas de desposeídos que llegaron del campo hicieron crecer la ciudad sobre sus laderas orientales y occidentales y preñaron de tugurios de escombros y caminos de herradura las zonas que anteriormente habían sido fincas y terrenos en desuso.

Con la migración llegó la represión, ejercida de manera violenta por parte del Estado.

El oriente antioqueño y la resistencia civil

Por: Jaime Vargas Ramírez.
Julio 25 de 2017

Tierra bendecida por la naturaleza, pero maldecida por la codicia humana. El Oriente Antioqueño es una de las nueve subregiones en que se divide el departamento de Antioquia, cuenta con una extensión territorial de 7.021 kms², 55 kms² de área urbana y 6.966 kms² rurales. Del área total, el 22.85% corresponde a pisos térmicos cálidos, el 34.8% a pisos medios, el 40% a pisos fríos y el 2.35% a páramos. Comprende 23 municipios y una población actual aproximada de 570.000 habitantes.

Producto del abandono del Estado, de megaproyectos como hidroeléctricas, la autopista Medellín-Bogotá, y el aeropuerto internacional José María Córdova y de su manejo excluyente, emerge un movimiento de resistencia civil que se llamó Movimiento Cívico del Oriente Antioqueño (MCOA). Movilización que abarcó la totalidad de municipios de esa región, donde al fragor de la lucha emergió una nueva dirigencia social y política que fue reprimida a sangre y fuego por la élite política y económica antioqueña. Posteriormente fue azotada por grupos armados que a nombre de ideologías extremas de izquierda y de derecha, quisieron someter a la población.

La región empieza a tener importancia desde los sesenta, con la construcción de las hidroeléctricas de San Carlos, Guatapé, Jaguas, Calderas, Tafetanes y Playas. Hoy, el oriente antioqueño genera el 33% de la energía del país.

Con la construcción de los embalses y la autopista Medellín-Bogotá, ocurrieron los primeros desplazamientos de la población. El casco urbano del Peñol fue trasladado en su totalidad y se dieron inundaciones en otras zonas del mismo. La comunidad se enfrentó a la reubicación en nuevas tierras y a cambios bruscos, tanto sociales como laborales. Llegaron a la localidad maquinaria pesada, numerosos foráneos, se especuló con la tierra y allí ocurrió el primer asesinato contra los que se oponían a los designios del desarrollo y el progreso. Cuenta Humberto León Rivera Galeano en su libro “El Ave Fenix”, donde relata lo acaecido en el Peñol que, “cuando se anunció que se iba a embalsar el pueblo, don Demetrio que era uno de los mayores propietarios de vegas aledañas al río Nare, dijo que no le interesaba vender sus tierras. Esto le valió que el día 19 de octubre de 1.965 sobre las cinco de la tarde, presumiblemente un carabinero que estaba de servicio en la mayoría de Guatapé, lugar en donde estaban las oficinas de EPM, lo matara a tiros en la entrada de su casa. Con este acto se garantizaba que el patrimonio de don Demetrio “se volvería harinas” y los herederos negociarían más fácilmente sus derechos sucesorios con las EPM”.

La Revolución Rusa, según García Linera

Por: Emir Sader

¿Qué visión puede tener un revolucionario del siglo XXI en América latina sobre la epopeya de los bolcheviques 100 años después? Nadie mejor que Alvaro García Linera para hacer una reelectura de la revolución bolchevique en su centenario.

En el libro ¿Qué es una revolución?, con el subtítulo De la Revolución Rusa de 1917 a la revolución de nuestros tiempos (Editorial Akal) García Linera rehace toda la trayectoria de las narrativas sobre la Revolución Rusa en un texto denso y lleno de elementos para pensar la contemporaneidad de la revolución.

Antes que nada García Linera constata la dimensión del fenómeno en sus proporciones históricas: “La revolución soviética de 1917 es el acontecimiento político mundial más importante del siglo XX, pues cambia la historia moderna de los Estados, escinde en dos y a escala planetaria las ideas políticas dominantes, transforma los imaginarios sociales de los pueblos devolviéndoles su papel de sujetos de la historia, innova los escenarios de guerra e introduce la idea de otra opción (mundo) posible en el curso de la humanidad”.

La Revolución Rusa anunció el nacimiento del siglo XX, poniendo la revolución como “referente moral de la plebe moderna en acción”. “Revolución se convertirá en la palabra más reivindicada y satanizada del siglo XX”.

¿Por qué socialismo?

En el año de la celebración del centenario de la Revolución Rusa, invitamos a nuestros lectores a leer este lúcido texto del genio Albert Einstein.

Por: Albert Einstein

Primera Edición: En Monthly Review, Nueva York, mayo de 1949.

¿Debe quién no es un experto en cuestiones económicas y sociales opinar sobre el socialismo? Por una serie de razones creo que sí.

Permítasenos primero considerar la cuestión desde el punto de vista del conocimiento científico. Puede parecer que no hay diferencias metodológicas esenciales entre la astronomía y la economía: los científicos en ambos campos procuran descubrir leyes de aceptabilidad general para un grupo circunscrito de fenómenos para hacer la interconexión de estos fenómenos tan claramente comprensible como sea posible. Pero en realidad estas diferencias metodológicas existen. El descubrimiento de leyes generales en el campo de la economía es difícil porque la observación de fenómenos económicos es afectada a menudo por muchos factores que son difícilmente evaluables por separado. Además, la experiencia que se ha acumulado desde el principio del llamado período civilizado de la historia humana --como es bien sabido-- ha sido influida y limitada en gran parte por causas que no son de ninguna manera exclusivamente económicas en su origen. Por ejemplo, la mayoría de los grandes estados de la historia debieron su existencia a la conquista. Los pueblos conquistadores se establecieron, legal y económicamente, como la clase privilegiada del país conquistado. Se aseguraron para sí mismos el monopolio de la propiedad de la tierra y designaron un sacerdocio de entre sus propias filas. Los sacerdotes, con el control de la educación, hicieron de la división de la sociedad en clases una institución permanente y crearon un sistema de valores por el cual la gente estaba a partir de entonces, en gran medida de forma inconsciente, dirigida en su comportamiento social.

Pero la tradición histórica es, como se dice, de ayer; en ninguna parte hemos superado realmente lo que Thorstein Veblen llamó "la fase depredadora" del desarrollo humano. Los hechos económicos observables pertenecen a esa fase e incluso las leyes que podemos derivar de ellos no son aplicables a otras fases. Puesto que el verdadero propósito del socialismo es precisamente superar y avanzar más allá de la fase depredadora del desarrollo humano, la ciencia económica en su estado actual puede arrojar poca luz sobre la sociedad socialista del futuro.

Las tesis de abril: de Lenin a las Farc

Por: Jaime Vargas

A comienzos de abril de 1917 y luego de siete días de viaje en un tren que lo llevaría de Suiza a Rusia, Lenin esbozaba ante sus partidarios y simpatizantes las tareas del momento en las llamadas Tesis de abril. Tesis que lo llevarían al poder, en hombros de obreros, soldados y campesinos pobres sublevados y organizados en los soviets.

Los soviets hicieron su primera aparición en las huelgas del estallido rebelde de 1905. Su progresiva acción revolucionaria dentro de la clase obrera, soldados y campesinos, los convertiría en motor y centro revolucionarios que, dirigidos por los bolcheviques, crearían un nuevo tipo de Estado.

Con la abdicación del zar Nicolás II se constituyó un primer gobierno provisional, pero los trabajadores seguían en las calles, seguían organizando comités, huelgas, nombrando representantes para el soviet, los campesinos empezaban a tomar la tierra y los soldados se negaban a pelear, los soviets se convierten en un verdadero contrapoder.

MARÍA CANO… 50 AÑOS DESPUÉS DE SU MUERTE

      “Yo era la conciencia de un deber para con la patria esclavizada.
      Y por ella combatimos, no con las armas pero si con las ideas”

      Tomado de la película María Cano

Por: Jorge Alberto Morales Agudelo.

María nació el 12 de agosto de 1887 y murió el 26 de abril de 1967 provenía de una familia culta y liberal radical, a la cual pertenecían educadores, periodistas, artistas, músicos y poetas, buenos lectores de los clásicos: Víctor Hugo, Lamartine, Balzac, Tolstoi, Dostoievski y los ilustrados franceses, entre otros. Fue educada en un colegio laico regentado por su padre el maestro Rodolfo Cano, cuya propuesta pedagógica era contraria al confesionalismo tradicional. En su muerte llama la atención que su velación se llevó a cabo, irónicamente, en la casa liberal de Medellín y de allí fue llevada al cementerio de San Pedro en hombros de obreros y líderes sociales y políticos; sus restos continúan hoy en una bóveda del pabellón laico de dicho cementerio.

María Cano escribió y publicó poesía, estuvo vinculada en Medellín al movimiento literario de principios de la década del veinte en el grupo que formaron “los nuevos” y compartió tertulias con Luis Tejada, José Mar, Efe Gómez, Abel Farina, Antonio J. Cano y ocasionalmente con Jorge Zalamea y Luis Vidales entre otros intelectuales librepensadores. Leyó y recibió influencia de las grandes poetisas de América en los comienzos del siglo XX, Gabriela Mistral, Juana de Ibarbourou, Delmira Agustini y Alfonsina Storni. Escribió el libro Horizontes y participó en la fundación de la revista Cyrano vocera de una famosa tertulia que se reunía en el café que llevaba el mismo nombre; además publicó artículos en El Correo Liberal de Antioquia utilizando el seudónimo de Helena Castillo.

Río Escondido: ¿realismo social o idealismo?

Por: Esteban Morales Estrada
Historiador

La película mexicana Río Escondido dirigida por Emilio Fernández Romo fue filmada en 1947 (lanzada en 1948 en México) y causó sensación. Fue alabada y criticada por igual, además, se volvió una especie de referente cinematográfico. Fue un éxito en la Unión Soviética y ganó el Premio Ariel a la mejor película mexicana en 1949. En su trama se hace evidente la influencia de la tendencia realista, definida (de forma ambigua e imprecisa según Jakobson) como “una corriente artística que se dio por fin reproducir la realidad lo más fielmente posible y que aspira al máximo de verosimilitud” (1). Sin embargo hay múltiples definiciones de dicho concepto, como la que trae Louis Aragon, extraída de los Estatutos de la Unión de Escritores Soviéticos que define al realismo socialista específicamente (teniendo en cuenta que algunos ven en la película una influencia directa de esta manera de concebir el arte y su influencia en México) como “un método […] que exige del artista una representación verídica, históricamente concreta de la realidad en su desarrollo revolucionario […] que debe combinarse con el deber de transformación ideológica y de educación de las masas dentro del espíritu del socialismo”(2) .

En términos generales, lo que era un debate en la época de Lenin y Lunacharski, respecto al papel del arte en la consolidación de la revolución, se volvió un dogma irrebatible en la de Stalin y Zhdánov con el realismo socialista como política oficial.

Carl Sagan y su pronóstico de 1995 sobre los Estados Unidos

Por: Carlos Eduardo Sierra Cuartas
Profesor Asociado, Universidad Nacional de Colombia, Sede Medellín

En la Historia, no son raros los casos de intelectuales que atinan con pronósticos sobre cuestiones sociales, económicas o políticas. Como un primer ejemplo de esto, está el caso de Santiago Ramón y Cajal, máxima gloria científica por antonomasia del mundo hispano, quien vaticinó con suficiente precisión la Segunda Guerra Mundial. En efecto, consignó lo siguiente cuando aún salía humo de los cañones de la Primera Guerra: “Desgraciadamente, cada guerra constituye la causa determinante de nuevas guerras. ¿Quién no prevé, para dentro de quince o veinte años, otro choque formidable entre Alemania y Francia? ¿Qué nación obligada a firmar la paz, antes por agotamiento y cansancio que, por devoción a la justicia, no considera cual territorios irredentos todos los adjudicados al vencedor? […] La única, harto discutible ventaja aportada por la civilización, el cristianismo y el socialismo, consiste, no en la supresión de los conflictos bélicos, sino en el retardo del eterno ritmo de paz y de guerra”. En otras palabras, Cajal demostró con este vaticinio un gran sentido común, máxime que para él era evidente que “el hombre es el último animal de presa aparecido”.

Del mismo modo, Richard Rorty, notable filósofo estadounidense, pronosticó en 1998 la llegada de Donald Trump a la presidencia del coloso del norte. He aquí algunas de sus palabras escritas en ese momento: “El electorado no suburbano decidirá que el sistema fracasó y empezará a buscar a un hombre fuerte por quién votar, alguien dispuesto a asegurarles que, una vez elegido, los burócratas presumidos, los abogados tramposos, los vendedores de bonos de salarios excesivos y los profesores posmodernos dejen de tomar las decisiones”. Hoy, con Donald Trump en la presidencia, esto es un hecho consumado. Por supuesto, Rorty no usó para ello una bola de cristal, sino sus análisis de la fractura de la izquierda sin ir más lejos.

La lucha y la utopía en el siglo XXI vistas desde Los Miserables de Víctor Hugo.

Por: Juan Orlando Bonilla Peñaloza.

Víctor Hugo y Los Miserables

Sin miedo a equivocarme puedo decir que Los Miserables ha sido la obra literaria mejor librada en sus adaptaciones comerciales. Las diferentes versiones musicales de la novela han tenido bastante reconocimiento en algunas de las principales plazas del teatro mundial (París, Madrid, Nueva York), algunas de sus múltiples versiones cinematográficas han tenido un reconocimiento especial: la versión de 1998 (protagonizada por Liam Neeson, Geoffrey Rush y Claire Danes) se ha transformado en uno de los clásicos del cine de Hollywood y la versión de 2012 fue premiada con tres premios Oscar; esto sin contar las otras muchas versiones teatrales, televisivas y cinematográficas que se han hecho de esta gran novela. Pero, pese a la altísima calidad de las producciones inspiradas en ella, no puede negarse que la novela original tiene un valor agregado: su alto contenido de análisis histórico y drama político.

Víctor Hugo fue un referente tanto en su época como para la posteridad. Nace en 1802 en Francia en una familia de escritores y dramaturgos, a diferencia de muchos autores más bien conformistas, Víctor Hugo se caracteriza por el gran compromiso político de su obra, lo que le vale salir exiliado en 1852. Aun así, logró ser tan representativo como autor, dramaturgo y como ciudadano que fue reconocido a su muerte con un funeral de estado. En su novela más representativa, Los Miserables, podemos ver personajes complejos, cuyo actuar esta guiado, más que por una idea de “bien” o “mal”, por la dureza de las circunstancias, también es característica la constante reflexión sobre la historia de la nación francesa y la relación directa de esa historia con la condición y el drama humano, sin duda un gran clásico universal.

El río fue testigo: otra novela de los “descalzos”

Por: Jorge Alberto Morales Agudelo.

La aparición de la última novela del escritor antioqueño Juan Diego Mejía, Soñamos que vendrían por el mar (Alfaguara 2016), nos da el pretexto para recordar otra obra cuyos protagonistas son los "descalzos"; nos referimos a El río fue testigo de Ángel Galeano. Ambos autores exploran sus propias experiencias como “descalzos maoístas” de finales de la década del setenta y principio de la del ochenta del siglo pasado. Además, en el caso de Mejía la experiencia le dio para una cosecha, que a mi entender podría llamarse la trilogía involuntaria donde se encuentran también las novelas A cierto lado de la sangre (Planeta 1991) y El dedo índice de Mao (Norma 2003), explorando el mismo tema desde miradas distintas, pero que al final representa una sola novela con tiempo y espacio común, diferenciada por los enfoques de la acción. A las tres obras mencionadas nos referiremos en una próxima columna.

Hoy nos centraremos en El río fue testigo de Ángel Galeano. Obra editada por la Universidad de Antioquia en 2003 recrea un gran sueño, el de la entrega de una generación joven, idealista, inteligente, con sentido de pertenencia y sensibilidad social por su patria.

La esquiva modernidad: A propósito de un ensayo de Rubén Jaramillo Vélez.

Por: Esteban Morales Estrada(1)

Rubén Jaramillo Vélez es el filósofo colombiano más influido por las ideas de la Teoría Crítica, especialmente por Herbert Marcuse, ya que tuvo la oportunidad de estudiar en Alemania y conocer de primera mano importantes debates y textos; en definitiva, puede considerársele como “el introductor de la Teoría crítica en Colombia”(2) , a través de sus traducciones en la revista Argumentos y de sus conferencias y labor docente. En su ensayo “La postergación de la experiencia de la modernidad en Colombia”, establece un esquema viable a nivel histórico y trata de mostrar aspectos concretos en las fuentes, sin quedarse en las nubes divagando en conceptos abstractos, sin conexión con la historia colombiana, citando a muchos clásicos de la historiografía nacional (Jaime Jaramillo Uribe o Álvaro Tirado Mejía).

Arnoldo Palacios, el novelista chocoano que encontró en la literatura su Madredediós.

Por: Jorge Alberto Morales Agudelo

      “Ya mi vida en Cértegui se me iba volviendo monótona. Quería salirme del pueblo, irme a estudiar.
      Mi papá estaba de acuerdo. Para él, el único inconveniente era la falta de dinero; pero esto podía solucionarse al fin y al cabo.
      Mi mamá, en cambio, se oponía a mi viaje a causa de mi «enfermedad», como decía ella.
      «Yo estoy en Quibdó, tía Magdalena y tío Venancio. Yo me encargo de Arnoldo»
      - les dijo José Laó y los convenció.
      «Si esa es su suerte, que se vaya. Esa será su forma de conseguir algún día su madredediós»
      -reflexionó mi mamá”.

      (Fragmento Buscando Mi Madredediós)

Así, con un tono autobiográfico termina su obra Arnoldo de los Santos Palacios Mosquera, hijo de Magdalena Mosquera y de Venancio Palacios (minero y ebanista liberal).

El mestizaje, una reflexión.

Por: Carlos Mayo *

Desde hace mucho, todos los años por el mes de octubre, se pone de moda hablar de la raza, se celebra como fiesta y deja una niebla de orgullo poco claro en los sentimientos de nuestras comunidades, que se presta siempre a malos entendidos a lo largo y ancho de Colombia, considerada constitucionalmente como un estado nación multicultural y pluriétnico. Me propongo reflexionar en este artículo sobre el fundamental origen del mestizaje, de suma importancia para el país y para nuestra patria grande que es Latinoamérica; y con esta finalidad transcribiré, en su momento, dos esclarecedores párrafos de un escritor latinoamericano del siglo XX.

Desde la antigüedad hasta la era moderna, la tarea principal de los pueblos de occidente es la de invadir a otros pueblos para expandir su poder dándole forma a los viejos y a los novísimos imperios de nuestros días. En sus ojos siempre traen las sílices omnímodas de su raza y de su Dios, con las que enarbolan su gran codicia mirando a los nuevos mundos.

Nunca más.

Una ojeada histórica

Por: Samuel Camargo.

Ahora que el país se apresta a brindar su apoyo al acuerdo de paz con la guerrilla de las Farc al votar SÍ en el plebiscito, quizá sea útil lanzar una mirada a las circunstancias que rodearon el nacimiento de ese grupo insurgente. En 1943, durante el segundo gobierno de López Pumarejo, la división del liberalismo en dos fracciones, gaitanista y turbayista, fue determinante para el ascenso a la presidencia en 1946 de Mariano Ospina Pérez, de la ultra derecha conservadora. Jorge Eliécer Gaitán caía asesinado en 1948. El investigador Salomón Kalmanovitz escribe en los años setenta: “El asesinato de Gaitán es parte de la ofensiva terrorista del gobierno que… en este momento elimina a su máximo aglutinador quien se perfilaba como seguro ganador de las elecciones presidenciales de 1950”. Ospina impuso a sangre, fuego y fraude el nombre de Laureano Gomez en cuyo gobierno el país soportó el escalamiento de la violencia contra liberales “nueveabrileños”, comunistas y opositores.

GUERRA DE GUERRILLAS

¿Hitler en Alemania?

El asalto a la razón

Por: Edmundo Zárate.

El nombre de esta columna es un reconocimiento a Georg Lukács, filósofo marxista húngaro (1885-1971), quien escribiera una monumental obra así llamada, El asalto a la razón, y subtitulada La trayectoria del irracionalismo desde Schelling hasta Hitler.

Tomo en préstamo su título no solo porque iré presentando una reseña de sus portentosas y muy sugerentes 700 páginas, sino porque servirá de guía para avanzar en la comprensión de por qué existe un personaje como el procurador Ordoñez que apenas sí cabría en la Colombia del siglo XIX (o en la Francia del XVIII) pero que se da el lujo de vapulear a todas las minorías en el siglo XXI, sin que la mayoría apenas sí se mosquee.

Julio 24 de 1783.

Por: Juan José Neira Gómez *

Natalicio del Libertador Simón Bolívar.

Ese día viene al mundo en Caracas, en el seno de una de las familias con mayor poder económico de Venezuela. Es bautizado con el nombre de Simón José Antonio de la Santísima Trinidad Bolívar y Palacios Ponte y Blanco, quien será el emblema de la libertad para los pueblos de Latinoamérica.

Huérfano de padre y madre a los 9 años de edad, queda bajo la tutela de su tío materno Carlos Palacios. Recibe su formación inicial del licenciado Miguel José Sanz; un monje capuchino de apellido Andujar en matemáticas; la gramática castellana de don Andrés Bello; Simón Rodríguez le transmitió las concepciones filosóficas de Rousseau, Hobbes y Espinoza, circunstancia que lo convirtió en su inolvidable maestro.

Antonio Nariño y el 20 de Julio de 1810.

Por: Juan José Neira Gómez *

Antonio Nariño y el 20 de Julio de 1810

Grito de independencia colombiano. La chispa o pretexto que inició la revuelta fue el florero que necesitaban los criollos para homenajear a Antonio Villavicencio, visitador regente de la corona, amigo y seguidor de Antonio Nariño, precursor de la independencia granadina, quien se encontraba preso en Cartagena, a consecuencia de sus ideas y actuaciones en pro de la causa.

Ese día se declaró cabildo abierto y se nombró la Junta Suprema de Santafé. La integraron José Miguel Pey, Camilo Torres Tenorio, José Acevedo y Gómez, Andrés Rosillo, Tomás Tenorio, Joaquín Camacho, Manuel Bernardo Álvarez y Pedro Groot.

Vietnam: una figura pequeña contra cinco imperios.

TeleSur

Vietnam: una figura pequeña contra cinco imperios.

Con la "figura pequeña, indoblegable e inolvidable", así describía el Cantor del Pueblo, Ali Primera al héroe Ho-Chi Min.

Con la "figura pequeña, indoblegable e inolvidable", así describía el Cantor del Pueblo, Ali Primera al héroe Ho-Chi Min. Y también pequeño, indoblegable y por lo tanto inolvidable es aquel país arrinconado contra el Mar de China que a lo largo de la historia batalló contra cinco imperios. Hasta el siglo XI, lo que hoy se conoce como Vietnam luchó durante largos periodos contra el poderío de las dinastías chinas conquistando su independencia.

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