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Reformas contra trabajadores/as en Brasil amenazan a toda América Latina

Brasil, principal economía de la región, es hoy el laboratorio de las más agresivas y reaccionarias reformas anti laborales en América Latina. Es éste el resultado de un abrupto giro político a la derecha que vivió el país recientemente y es nuestra obligación como Confederación Sindical de Trabajadores y Trabajadoras de las Américas, analizar lo que viene ocurriendo y elaborar respuestas que estén a la altura del desafío.

Hace poco más de un año que en Brasil, una amplia coalición de fuerzas políticas, empresariales y sociales reaccionarias, dieron un golpe de estado – por vía parlamentaria – que resultó en la substitución de la presidente progresista Dilma Rousseff por su vicepresidente Michel Temer, un político conservador.

La campaña que hicieron los medios contra Dilma estuvo enfocada em denunciar supuestas prácticas corruptas en su gobierno y en el anterior mandato de Lula. Ya en el proceso, en el Congreso se le acusó de violar reglas de la administración pública, por prácticas que tuvieron todos los gobiernos anteriores y que repite de forma descarada y sin ninguna crítica ni menos denuncia el gobierno ilegítimo que le sucedió. La campaña anticorrupción fue un pretexto. Nada ha sido probado contra Dilma y Lula sobre su supuesta corrupción. El golpe de estado fue para aplicar un programa social y económico que el pueblo brasileño rechazó en las cuatro elecciones anteriores (2002, 2006, 2010 y 2014) pero que el gobierno golpista, impulsado por una recomposición de fuerzas reaccionarias, con monopólico respaldo del conglomerado mediático, y con mayoría en el Congreso estaba dispuesto a imponer.

Primero, el Congreso aprobó una ley que permite generalizar la tercerización o subcontratación. Eso significa rebaja de salarios y debilitamiento de los sindicatos y de la contratación colectiva. La tercerización en todas las actividades favorecerá a todas las empresas, pero muy especialmente a las grandes corporaciones y empresas multinacionales.

¿Guerra civil en Venezuela?

Por: Ana Esther Ceceña

Las guerras del Siglo XXI tienen la particularidad de parecerse a las movilizaciones por derechos ciudadanos. La larga experiencia del Pentágono en intervenciones y políticas de disciplinamiento en todos los continentes y en todo tipo de situaciones, ha llevado a concebir las guerras de maneras muy distintas a las empleadas, con mayor o menor éxito, en épocas pasadas (tan cercanas como las del último Siglo XX). Las catástrofes climáticas o humanitarias son hoy uno de los denominados riesgos o amenazas a la seguridad que permiten la movilización de tropas y su intervención en territorios extranacionales, tal como ocurrió en Haití con el terremoto de 2010 y donde el Comando Sur de Estados Unidos que había ocupado la plaza, cuando decidió retirarse, dejó instalada la Misión de Naciones Unidas (MINUSTAH). La intervención humanitaria produjo una ocupación militar que después de siete años deja un lamentable saldo de violaciones de derechos humanos y conculcación del derecho a la autodeterminación del pueblo haitiano.

Pero quizá lo más novedoso de las intervenciones de este siglo es su carácter reptante. Avanzan a ras del suelo de manera silenciosa, colándose entre la gente, comiéndose los tejidos comunitarios y sembrando miedo, confusión e incertidumbre. El estallido viene después. Primero se carcomen las bases de los vínculos sociales, los que hacen a “la gente” ser “pueblo” con un sentido sujético explícito, así como las bases del entendimiento colectivo o sentido común, a través de un cuidadoso trabajo de socavamiento simbólico, bombardeado desde los medios masivos de transmisión de datos e imágenes.

Guerra económica contra Venezuela

Por: Germán Sánchez Otero

¿Qué objetivos, cuáles efectos?

Desde mediados de 2012 Venezuela comenzó a ser víctima de una guerra económica integral y creciente, cuyo fin es derrocar al gobierno bolivariano, lograr el control de ese estratégico país y destruir el modelo alternativo al capitalismo que implementa la Revolución Bolivariana.
Se trata de una guerra no convencional, que ha logrado en los últimos cuatro años dislocar la economía y generar poderosos impactos humanos. Estos afectan a casi todas las familias en niveles muy severos, sin precedentes en Venezuela y pocas veces acaecidos en el mundo.
Guerra sin balas, es también inhumana y perversa. Desaparece medicamentos e insumos médicos; saca de los anaqueles alimentos básicos y productos de higiene esenciales, desviándolos al mercado ilegal; genera inmensas y continuas colas; provoca hiperinflación y degrada a extremos irritantes la capacidad adquisitiva del bolívar y por ende de los salarios y otros ingresos del pueblo humilde.

Antecedente: Golpe petrolero de 2002

Durante el paro empresarial y el sabotaje petrolero de fines de 2002 y principios de 2003, el gobierno de Estados Unidos intentó derrocar a Chávez por la fuerza, luego de fracasar del mismo modo ocho meses antes. Orquestó el nuevo plan golpista basándose en una parálisis de la economía, respaldada por las transnacionales, los grandes empresarios venezolanos, y buena parte de la gerencia de la empresa petrolera estatal. Y otra vez participaron a tiempo completo casi todos los medios de comunicación privados, los partidos y entes civiles contrarrevolucionarios, y los militares golpistas –ahora fuera de la institución– derrotados en abril de 2002.

La embestida duró dos meses y provocó que el PIB se contrajera 18 %, entre los años 2002–2003. Hubo amplia escasez de productos básicos, incluso de gasolina, la inflación se duplicó, al igual que el desempleo y en general aumentó la pobreza. También creció la fuga de capitales y el índice de riesgo país se disparó, con grave incidencia para la obtención de préstamos.

El llamado “golpe petrolero” devino prueba medular para la Revolución Bolivariana, que logró la victoria sustentada en una sólida alianza del pueblo civil y los militares, bajo el liderazgo de Chávez.

Referendo contra Chávez de 2004

La Revolución Rusa, según García Linera

Por: Emir Sader

¿Qué visión puede tener un revolucionario del siglo XXI en América latina sobre la epopeya de los bolcheviques 100 años después? Nadie mejor que Alvaro García Linera para hacer una reelectura de la revolución bolchevique en su centenario.

En el libro ¿Qué es una revolución?, con el subtítulo De la Revolución Rusa de 1917 a la revolución de nuestros tiempos (Editorial Akal) García Linera rehace toda la trayectoria de las narrativas sobre la Revolución Rusa en un texto denso y lleno de elementos para pensar la contemporaneidad de la revolución.

Antes que nada García Linera constata la dimensión del fenómeno en sus proporciones históricas: “La revolución soviética de 1917 es el acontecimiento político mundial más importante del siglo XX, pues cambia la historia moderna de los Estados, escinde en dos y a escala planetaria las ideas políticas dominantes, transforma los imaginarios sociales de los pueblos devolviéndoles su papel de sujetos de la historia, innova los escenarios de guerra e introduce la idea de otra opción (mundo) posible en el curso de la humanidad”.

La Revolución Rusa anunció el nacimiento del siglo XX, poniendo la revolución como “referente moral de la plebe moderna en acción”. “Revolución se convertirá en la palabra más reivindicada y satanizada del siglo XX”.

Algunas enseñanzas de la Revolución Bolivariana

Por: Nuria Alabao

I. Introducción: El Caracazo

Un hombre cruza la calle llevando una pierna de vaca sobre sus hombros. Carritos rebosantes a la carrera, casi compitiendo entre sí, salen de supermercados con las puertas forzadas. A lo lejos, gente en la calle como hormigas que trajinan cosas de un lado a otro o huyendo a la carrera. Humo. Disparos. Disparos como para matar a cientos de personas, hay quienes dicen que a miles.

Estas imágenes y otras quedaron registradas por los cámaras de televisión en Caracas el 27 de febrero de 1989. También permanecerán impresas en la memoria de la clase media venezolana como el día que bajaron de los cerros. Los que bajaron son “ellos”, los desarrapados, los negros, los bárbaros, aquellos que habitan las favelas venezolanas y que se lanzaron a saquear la ciudad formal. Una década después constituirán la principal base social del chavismo y serán los protagonistas de la Revolución Bolivariana.

El Caracazo fue la primera revuelta urbana contra las políticas de desregularización neoliberal y las privatizaciones radicales impuestas por los organismos internacionales –OMC, BM, FMI–, que para despojar a los países de su soberanía utilizarían la coacción de la deuda. Estas políticas hicieron implosionar los equilibrios locales, los precarios pactos sociales sobre los que se asentaba una cierta paz y gobernabilidad. También agudizaron la corrupción o su obscenidad y pusieron en evidencia a las oligarquías locales alineadas con los intereses de las transnacionales. Esto condujo –durante los 80 y 90– a crisis políticas y sociales graves, a procesos de empobrecimiento radical de los sectores más desfavorecidos y a un descenso en picado de buena parte de la clase media y de las condiciones de vida de todos.

La re-refinación: una alternativa a la mano para la disposición adecuada de aceites usados (1)

Por: Édinson Muñoz Ciro, Daniel Montoya Escobar y Alejandra Muñoz Rivera.
Junio 8 de 2017

El efecto de la disposición inadecuada de los aceites usados de motor es tan grave y nocivo para el medio ambiente, que en todos los países desarrollados del mundo está prohibida su combustión y todos los generadores de este residuo tienen que pagar por la correcta disposición final.

Peligrosidad de la inadecuada disposición final de los aceites usados de motor.

Los aceites lubricantes usados son clasificados como Residuos Peligrosos en el Anexo I, numerales 8 y 9 del Convenio de Basilea sobre el control de los movimientos transfronterizos de los desechos peligrosos y su eliminación, adoptado por la Conferencia de Plenipotenciarios de la ONU del 22 de marzo de 1989 y vigente a partir del 5 de mayo de 1992.

Este convenio fue ratificado por Colombia mediante la Ley 253 del 9 de enero de 1996, que considera el aceite lubricante usado como uno de los desechos peligrosos para su control, debido a los contaminantes altamente tóxicos que lo componen y que afectan a los seres vivos y al ambiente en su conjunto.

Venezuela necesita mediación honesta, no injerencia de la OEA

Por: Mark Weisbrot.

La OEA no tiene papel positivo alguno que desempeñar en la resolución de la crisis política en Venezuela, del mismo modo que tampoco lo tendrían el senador Marco Rubio u otros políticos del estado de Florida que buscan un cambio de régimen en ese país. A estas alturas, debiera quedarle claro a cualquier observador informado que la organización es hoy día un instrumento de quienes simplemente procuran apoyarse en la crisis actual para derrocar al gobierno venezolano.

Lo afirmo sin exageración ni hipérbole. Aquellas personas que quieran evitar la escalada de violencia o una guerra civil en Venezuela no deben imaginarse lo contrario, independientemente de cuánto odien al actual gobierno o deseen ver a la oposición en el poder. Debieran abstenerse de apoyar la iniciativa de la OEA, tan descaradamente ilegítima, malintencionada y peligrosa.

En los círculos aburbujados de Washington, los grandes medios de comunicación y el gobierno de Estados Unidos pretenden ser los árbitros finales de la legitimidad política. Dado que dichos actores y sus aliados están dispuestos a aparentar que la OEA es actualmente neutral, ciertas personas bien intencionadas tal vez también quieran asumir que de hecho sea así. Podrán imaginarse que una intervención como la reunión de Ministros de Relaciones Exteriores de la OEA celebrada el 31 de mayo, a pesar de estar controlada por actores partidistas, aumentaría la presión sobre el gobierno venezolano para motivarlo a negociar.

El cuarto rescate de Grecia

Por: Juan Francisco Martín Seco.

La reunión del Eurogrupo del lunes pasado terminó sin acuerdo acerca del cuarto rescate a Grecia. Cuarto rescate, así lo llaman los sindicatos y la oposición. La razón de esta dominación radica en que, si bien en puridad el dinero que va a recibir el país heleno pertenece al tercero, al que se firmó en 2015, ahora se condiciona su desembolso a nuevas medidas y recortes. Otra vuelta de tuerca. Es la enésima. La verdad es que no se debería llamar ni cuarto ni tercero ni primer rescate, porque nunca se ha rescatado a Grecia. Solo hay que contemplar su situación actual. A los que en realidad se ha rescatado ha sido a los bancos alemanes y franceses, mientras que se hundía al país heleno más y más en la crisis. Grecia no levanta cabeza. Y se confirma una y otra vez la nefasta política impuesta por Berlín y Bruselas.

La Comisión, no obstante, presenta estos días una visión triunfalista e idílica, quizás para justificarse y para que la esperanza haga los recortes menos duros y amargos. Afirma que está resurgiendo la confianza, despuntando el consumo, aumentando el empleo, que la temporada turística va a ser buena y que el saldo presupuestario primario (antes de pagar intereses) es mejor de lo esperado. En 2016, 3,95% del PIB.

De todo ello lo único cierto es lo que hace referencia al déficit público, que por otra parte parece que es tan solo lo que le interesa a Bruselas. Grecia acaba de entrar de nuevo en recesión (tal como se suele considerar técnicamente, dos trimestres seguidos con tasas negativas del PIB). Durante el cuarto trimestre de 2016 el PIB se redujo en el 1,2%, y en el primero de 2017 el 0,1%. Pero es que, además, hay que presumir que los nuevos recortes (2% del PIB, 3.600 millones entre 2019 y 2020), tendrán un efecto contractivo sobre la economía, con lo que se pierde toda esperanza de que la situación mejore.

Homenaje a Pablo Neruda

(Invitación para Pereira, Risaralda)

Por: Laura Meneses Pineda*

Por más que nos quitemos lo que vestimos, nunca llegamos a la desnudez, pues la desnudez es un fenómeno del alma y no de quitarse el traje.

Así, vestidos de cuerpo y alma, con nuestros múltiples trajes tan pegados a nosotros como las plumas de las aves, vivimos felices o desgraciados, o hasta no sabiendo lo que somos, el breve espacio que nos conceden los dioses para que los divirtamos, como niños que juegan a juegos serios. (Libro del desasosiego, Bernardo Soares. Fernando Pessoa)

El maestro Mario Gordillo, hace una invitación al desnudo profundo que implica reposar la máscara para encontrar lo que más allá de ella se encuentra. Cuerpos desnudos se conjugan con texturas, sombras de rostros, presencias ocultas, movimiento y algo del caos que la unidad creadora convierte en unidad y armonía.

La Cuestión de la paz en la agenda electoral Colombiana

Por: José Fabio Naranjo.
OBSUR (Observatorio del Sur)

Comienza la implementación de los acuerdosde paz entre el gobierno de Colombia y la guerrilla de las FARC-EP, refrendados por el Congreso de la República; y comienzan, en la hermana república del Ecuador (1), las conversaciones públicas entre ese mismo gobierno presidido por el flamante Premio Nobel de Paz 2016 Juan Manuel Santos y la segunda guerrilla más importante del país, el ELN (2) y con ello la expectativa del logro de la “Paz total” en Colombia.

Envergadura, desafíos y significación de la implementación de los acuerdos de paz.

Los acuerdos de paz que comienzan a implementarse, con las FARC-EP, son de una gran envergadura pues apuntan a atender las más de 8 millones de víctimas del conflicto armado colombiano y dan elementos para la construcción de un nuevo modelo de Estado en cuanto a la participación política, a la atención al campo y al medio ambiente, al enfoque sobre el problema de las drogas, a la atención a los problemas específicos de las mujeres. Pero todo ello requiere – y está acordado-, un combate frontal contra el paramilitarismo, enemigo número uno de la paz, el cual apoyado por la ultraderecha es autor de crímenes continuos contra líderes sociales, defensores de derechos humanos, líderes campesinos y lideresas (3). Hecho que constituye un interrogante igualmente constante sobre si esta vez el Estado, fortalecido y relegitimado, será capaz de derrotarlo, aunque no da muestras siquiera de reconocer su existencia. No es buen signo que el Fiscal General de la nación, cuyo despacho parece incapaz de cumplir con la promesa de proteger la vida de los opositores políticos o de resolver al menos uno de cada 10 casos de asesinato, y quien es acusado por las FARC-EP de amistades paramilitares, se centre en las típicas cuestiones semánticas, en este país de leguleyos, lingüistas y palabreros y coloque la discusión en la “no sistematicidad” de los crímenes, esto es que dichas muertes no responden a un plan coordinado.

Silencio

Por: José Fernando Isaza

Liévano Aguirre, en los grandes conflictos sociales y económicos de nuestra historia, narra las torturas infligidas a los cristianos en el Japón en el siglo XVII, cuando se emprendió una persecución contra la religión católica que podía poner en peligro la alianza del poder con el budismo. El budismo no es una religión, sino una filosofía y un modo de vida. La inicial difusión del cristianismo en Japón no tuvo el éxito que logró en América, aquí se apoyó en los ejércitos conquistadores y a sangre y fuego destruyeron las civilizaciones precolombinas; con la infame alianza conquistadores-clero se ejecutó el peor holocausto en la historia de la humanidad.

La tortura del pozo consistía en colgar cabeza abajo a una persona y sumergirla en una alberca con excremento. Para que se prolongara su vida varios días, se le hacía al torturado una incisión en el cuello para bajar la presión de la sangre. Esta demencial tortura se practicó en el siglo XX en Camboya, en el régimen de Pol Pot. Muestra de la perversidad a que pueden llegar los regímenes fundamentalistas, así sean estos de derecha o de izquierda. La intolerancia casi siempre se asocia con una religión o una deformación de esta. La película de Martin Scorsese Silencio, basada la novela de Shusaku Endo, describe la frustrada misión de los jesuitas para llevar su religión al Japón. Los bienintencionados misioneros, ante el sufrimiento por las torturas de los fieles, increpan a Dios por su silencio, no entendiendo cómo abandona a sus fieles. El mismo reproche se le hace por el Holocausto. El teólogo católico Hans Kung, para tratar de explicar lo inexplicable, dice que Dios no evitó estos horrores, no porque no quiso, sino porque no pudo. Dios es infinitamente bondadoso, pero no infinitamente todopoderoso; Kung sacrifica la omnipotencia de Dios por la bondad. Un Dios no puede ser a la vez todopoderoso y todo bondadoso y permitir sufrimientos casi intolerables a la humanidad.

Venezuela: Qué curiosa es esa “dictadura”

Por: Matías Bosch.

Qué curiosa es la “dictadura madurista” que denuncian Henrique Capriles, Henry Ramos Allup y Julio Borges. Mientras todos los países gobernados por dictaduras han sido fuentes de emigraciones masivas, Venezuela sería la primera que recibe inmigraciones desde un país vecino, como pasa con los colombianos: hay 5.6 millones en Venezuela, el año pasado llegaron 100 mil más y en 2017 ya han llegado cerca de 30 mil.

El gobierno autoritario de Venezuela es tan brutal, que a “la oposición” que sale a “manifestarse” convocada por la MUD no parece quedarle otra que atacar e incendiar el Instituto Nacional de Nutrición, el Metro, un hospital infantil y dispara con armas de fuego a la policía. ¿Sabrán la dignidad con la que tenían que luchar los mayas perseguidos en la Guatemala de Ríos Montt? ¿Se les ocurre a las Madres y Abuelas de Plaza de Mayo incendiar un solo parque de Argentina? ¿Les interesará que en República Dominicana entre el 24 y el 26 de abril de 1984 fueron asesinadas 46 personas y heridas otras 185 (oficialmente mal contadas) a manos de policías y militares, sólo por tratar de conseguir comida y defenderse de la violencia estatal? Curiosamente la jovenPaola Ramírez, que murió este jueves de un balazo en Táchira, no fue asesinada a manos de policías ni “colectivos chavistas” como corre a repetir la gran prensa, sino con un arma que disparaba contra manifestantes oficialistas desde uno de los edificios adyacentes. ¿Qué dice la MUD sobre esto?

Las preocupantes actividades financieras de un candidato presidencial ecuatoriano

Por: Mark Weisbrot

Mientras el Ecuador se dirige a la segunda vuelta de sus elecciones presidenciales el 2 de abril, ha surgido un nuevo escándalo alrededor de los negocios financieros del candidato de oposición Guillermo Lasso. Las acusaciones son serias y extensamente sustentadas en documentos públicos, en su mayoría verificables en sitios web como el Registro Púbico y la Superintendencia de Bancos de Panamá, así como la Superintendencia de Compañías del Ecuador. El periódico que sacó a la luz la historia fue Página/12 de Argentina, con dos artículos de la periodista Cynthia García, publicados en el diario y en su sitio web la semana pasada.

Sin embargo, mientras se escribe este artículo, los principales medios de comunicación internacionales que cubren la elección, así como los grandes medios ecuatorianos de propiedad privada, han pretendido durante una semana que la historia no existe. Esto a pesar que el presidente Correa ha denunciado públicamente a Lasso por sus negocios, llamándolo a renunciar a su candidatura; y que Lasso le ha respondido públicamente sin negar estas acusaciones. Es difícil explicar esta ausencia de reportes desde lo que la mayor parte de la gente consideraría como normas periodísticas.

DE LAS NOVEDADES.

Por: Mauricio Botero Montoya.

El caricaturista Thumor dice que la cruzada de Uribe y Ordoñez contra la corrupción es como una marcha de protesta contra la marihuana organizada por el adicto Bob Marley. Los culpables de esa época se están acogiendo a la justicia transicional, es de suponer que abarcará también a las multas de tránsito.

En el uribismo se nota un desinfle por las malversaciones de Reficar y Odebrecht. Ellos disculparon los asesinatos del régimen de su caudillo, llamándolos con eufemismo “falsos positivos”. Pero no han acogido con igual benevolencia los desfalcos, revelan una escala de valores con el dinero al mando y la desilusión es evidente.

Así les ocurrió a quienes disculparon el “desaparecimiento” de tres mil chilenos tras el golpe militar contra Salvador Allende. Los pinochetistas solo entraron en mutismo y desgano al descubrirse que el generalísimo tenía decenas de cuentas en dólares en diversos paraísos fiscales. Asesinos sí pero no ladrones, parece ser el argumento. Las propuestas de Allende se han mantenido, aún por la actual mandataria de Chile, sin el temido fin de la civilización que pronosticaron los golpistas.

El TLCAN ha causado más daño a México de lo que cualquier muro podría

Por: Mark Weisbrot.

Es poco probable que el presidente Trump pueda cumplir con su sueño de hacer pagar a México por un muro a lo largo de la frontera sur de los Estados Unidos. De ser construido, serán los contribuyentes estadounidenses quienes casi de seguro reciban la factura, que según ciertas estimaciones alcanzaría los 50 mil millones de dólares. Sin embargo, vale la pena dar un paso atrás para ver mejor la economía tras las relaciones entre los Estados Unidos y México, para ver cómo es que la inmigración desde México llega a convertirse en un tema relevante dentro del debate político estadounidense, hasta el punto en que alguien como Trump puede tratar de usarla en su favor.

El TLCAN (Tratado de Libre Comercio de América del Norte) es un buen punto de partida. Mientras finalmente ha empezado a reconocerse cómo aquellos mal llamados acuerdos de “libre comercio” han afectado a millones de trabajadores en los Estados Unidos, sigue siendo frecuente entre comentaristas tanto liberales como de derecha el asumir que el TLCAN ha sido bueno para México. La realidad contradice enérgicamente semejante suposición.

Una década sin consenso de Washington en Ecuador

Por: Mark Weisbrot.

En un giro apoyado y acogido con satisfacción por Washington, América Latina se ha ido desplazando hacia la derecha durante el pasado año y tanto. Tres de las economías más grandes de América del Sur — Brasil, Argentina y Perú — hoy día ostentan presidentes de derecha con estrechos vínculos con Washington y su política exterior. Mientras que la narrativa estándar del "Consenso de Washington" obvia cualquier papel atribuible a Estados Unidos en la región y considera que los gobiernos de izquierda que fueron electos en Suramérica en las últimas décadas lograron victorias populistas gracias a un auge de las materias primas, con base en dádivas para los pobres y un gasto insostenible. Una vez desinflado este auge, según el cuento, las finanzas de los gobiernos de izquierda y, por lo tanto, sus fortunas políticas, hicieron lo mismo.

Sin embargo, se trata de una narrativa sumamente exagerada y egoísta. Ecuador nos brinda un buen ejemplo de cómo un gobierno de izquierda logró el éxito durante la pasada década mediante cambios positivos y creativos en su política económica, de la mano con reformas financieras, institucionales y regulatorias.

Ecuador tras diez años con el presidente Correa: un nuevo informe analiza los indicadores claves, las reformas y los cambios de política

Contacto: Rebecca Watts, 202-293-5380 x103, watts@cepr.net

Washington, DC — Un nuevo informe del Centro de Investigación en Economía y Política (CEPR) analiza los indicadores económicos y sociales claves, así como los cambios institucionales, normativos y de política económica en Ecuador en los diez años transcurridos desde que Rafael Correo tomó posesión de su cargo. El informe también analiza cómo el gobierno ecuatoriano abordó la crisis y recesión financiera mundial de 2008–2009, y un segundo colapso del precio del petróleo que comenzó en 2014.

Trump y América Latina

Por: Alexander Main.

Los resultados de las elecciones estadounidenses de 2016 dejaron horrorizada a mucha gente en muchos lugares del mundo, pero probablemente en ninguna otra parte más que en América Latina. A lo largo de toda su campaña, el vencedor de las elecciones vilipendió a los inmigrantes latinoamericanos y prometió construir un muro en la frontera sur de los Estados Unidos (supuestamente pagado por México) para mantener afuera a los "violadores y traficantes de drogas". Durante su campaña en Florida hizo referencia a luchar contra la "opresión" en Venezuela y a revertir los intentos de apertura diplomática con Cuba, una medida del presidente Obama aplaudida unánimemente por los gobiernos latinoamericanos.

Venta acciones EEB - negocio de Peñalosa.

Editorial del programa radial El observador social, del 5 de noviembre pasado.

La “Ciudad para todos” de Peñalosa tiene entre sus objetivos la venta de las tres grandes empresas de servicios públicos de la ciudad. Con el consentimiento del gobierno nacional, la complacencia de las grandes multinacionales interesadas y el regocijo de las empresas y consorcios privados que se favorecerán con los negocios derivados de la privatización, el Alcalde –con la complicidad de los concejales pertenecientes a distintas bancadas que son incondicionales a su política–, inició el itinerario para concretar su propuesta de ciudad de grandes obras con participación privada y atractivas negociaciones.

Para tal fin, desde su llegada al poder la administración Peñalosa ha desplegado una amplia campaña publicitaria para pregonar los supuestos beneficios que en rentabilidad, modernidad y utilidad representaría para la ciudad tales negociaciones. Aduciendo la necesidad de un Estado flexible en normas y políticas, horizontes de inversión condicionados por las fluctuaciones del mercado global y la superioridad tecnológica de los consorcios internacionales, justifica el cambio de la utilidad social a la económica del nuevo escenario de prestación de servicios públicos

Masacre en París

El 17 de octubre de 1961, hace 55 años, se perpetró en París una masacre cuyo resultado habría sido el asesinato de 200 o más inermes ciudadanos. Ello ocurrió en medio de la protesta contra la guerra contra Algeria, y gobierno y prensa se aliaron para ocultar los hechos. Recuerda los sucesos de la Masacre de las Bananeras en Colombia en 1928.

En la conmemoración de los cincuenta años de ese luctuoso hecho se publicó este artículo que hoy ponemos en conocimiento de nuestros lectores.

Nueva Gaceta

      50 años del Octubre negro de París
      Por: Maxi Leinkauf.
      06/11/2011

    El gobierno francés sigue, 50 años después de los sucesos, sin ofrecer disculpas por el baño de sangre en que terminó una manifestación de argelinos en París.

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