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Ha llegado el momento de una nueva movilización mundial en favor de la paz y contra el imperialismo yanqui.

Por: Monthly Review

Mientras escribimos estas notas en la primera semana de febrero de 2019, Estados Unidos está dirigiendo abiertamente un golpe político-económico en Venezuela. Al mismo tiempo, ha anunciado que se retira unilateralmente del Tratado INF -fuerzas nucleares intermedias-. Juntos, estos eventos, que se llevan a cabo a finales de enero y principios de febrero, marcan una nueva escalada del imperialismo yanqui, amenazando al mundo entero.

El 23 de enero, pocas semanas después de la toma de posesión de Nicolás Maduro para un nuevo mandato como presidente de Venezuela, Juan Guaidó, un político de derecha que nunca se había postulado a la presidencia y cuyo nombre era desconocido para más del 80 por ciento de la población venezolana, se proclamó presidente de Venezuela. Denunció al presidente electo Maduro, para quien más de dos tercios de los votantes y el 31 por ciento del electorado venezolano emitieron sus votos en las elecciones venezolanas de 2018 (frente a una minoría de votantes y sólo el 26 por ciento de los estadounidenses a favor de Donald Trump en las elecciones de 2016 en Estados Unidos) como un "usurpador" (Ben Norton, "Documento interno del gobierno de Estados Unidos describe el programa de'guerra económica' en Venezuela", Grayzone, 30 de enero de 2019; Joe Emersberger, "When Is a Democracy Not a Democracy? Mint Press News, 28 de enero de 2019). Guaidó fue inmediatamente declarado presidente legítimo de Venezuela por los Estados Unidos. Washington procedió a imponer lo que era, en efecto, un embargo sobre el petróleo venezolano que llegaba a los Estados Unidos, mientras tomaba el control de los activos de Citgo, la compañía petrolera de propiedad venezolana en los Estados Unidos, en nombre de los golpistas. Mientras tanto, el Banco de Inglaterra, a instancias de Estados Unidos, eliminó el acceso del gobierno venezolano a sus reservas de oro de $1.2 billones de dólares.

El actual intento de golpe de estado organizado en Washington es simplemente el último de una serie de intentos del gobierno de Estados Unidos para derrocar a la República Bolivariana de Venezuela en las últimas dos décadas. Puede considerarse que tiene tres motivos interrelacionados: (1) la destrucción del socialismo venezolano, (2) recuperar el control del petróleo venezolano (las mayores reservas de petróleo del mundo), y (3) reafirmar la hegemonía de Estados Unidos sobre América Latina. Estados Unidos ha respaldado tres exitosos golpes de Estado en América Latina en la última década: Honduras (2009), Paraguay (2012) y Brasil (2016). Venezuela, sin embargo, es el país más difícil de quebrar ya que está gobernado por un gobierno socialista electo y respaldado por la mayor masa de la población y la mayoría de los pobres de Venezuela, que apoyan firmemente el proceso revolucionario y se oponen virulentamente al imperialismo de Estados Unidos.

La realidad tras la Coalición de Trump para cambiar el régimen en Venezuela.

Por: Mark Weisbrot

Ah principio de los 70’s, los Sandinistas estaban en las montañas combatiendo para tumbar la brutal dictadura de la familia Somoza, de unos 40 años de duración y con el apoyo de Estados Unidos. Cuando una potente erupción volcánica golpeó a Nicaragua, Omar Cabezas, sandinista, cuanta que estos le dijeron a los campesinos que encontraron que fue un castigo de Dios por no haberse librado de Somoza.

Cuando los Sandinistras triunfaron en 1979, Estados Unidos inició una sangrienta guerra para recuperar el país mediante el grupo terrorista paramilitar de ‘los contras’, quienes asesinaban civiles regularmente. El Presidente George H.W Bush lo dejó muy claro durante la segunda elección de los sandinistas en 1990, que aunque no fuera Dios, el continuaría castigando a los nicaragüenses con un embargo comercial y la guerra si no se desasían de los sandinistas. Cansados de la guerra, la hiperinflación y el colapso económico, los nicaragüenses votaron por la oposición: Los sandinistas perdieron.

Hoy el gobierno de Trump está repitiendo la estrategia de castigo colectivo contra Venezuela con un embargo financiero paralizante desde agosto de 2017 y desde enero, un embargo comercial. El embargo financiero impidió cualquier posible medida del gobierno para acabar con la hiperinflación o generar una recuperación económica, mientras se pierden billones de dólares de la producción de crudo. El embargo económico está proyectado para cortar el 60% de las exiguas ganancias en divisas, necesarias para comprar medicina, comida, suministros médicos y otros bienes esenciales para la supervivencia de muchos venezolanos.

Buscando promover un golpe militar, una rebelión popular o una guerra civil, la administración Trump ha sentenciado que el castigo continúa hasta que destronar al actual gobierno. “Maduro debe irse” dijo el Vicepresidente Pence nuevamente en marzo.

Todo esto es ilegal bajo numerosos tratados firmados por Estados Unidos, incluido el Capítulo de la Naciones Unidas, el capítulo de la Organización de Estados Americanos y otros convenios y leyes internacionales. Para legitimar esta brutalidad, que probablemente ya ha matado a miles de venezolanos al restringirles el acceso a bienes y servicios e

El ascenso de China como potencia mundial. Entrevista.

Por: Au Loong-Yu

El rápido ascenso de China como un nuevo centro de acumulación de capital ha aumentado el conflicto con los Estados Unidos. Ashley Smith, de ISR, entrevistó al activista y académico Au Loong Yu sobre la naturaleza de la emergencia de China como un nuevo poder imperial y sobre qué significa para el sistema-mundo.

Uno de los más importantes desarrollos en el sistema-mundo de las últimas décadas ha sido el ascenso de China como nuevo poder en el sistema-mundo. ¿Cómo ha ocurrido esto?

El crecimiento de China es el resultado de una combinación de factores desde su reorientación en la producción dentro del capitalismo global en la década de 1980. Primero, en contraste con el bloque soviético, China encontró un camino para beneficiarse, con un giro de ironía histórica, de su legado colonial. Gran Bretaña controló Hong Kong hasta 1997, Portugal controló Macau hasta 1999 y los EE. UU. continúan usando Taiwán como un protectorado.

Estas colonias y protectorados conectaron a China con la economía-mundo incluso antes de su entrada total dentro del sistema-mundo. En la era de Mao, Hong Kong proveyó alrededor de un tercio de la moneda extranjera de China. Sin Hong Kong, China no habría sido capaz de importar tanta tecnología. Tras el final de la Guerra Fría, durante el mandato de Deng Xiaoping, Hong Kong fue muy importante para la modernización de China. Deng usó Hong Kong para conseguir mayor acceso aún a moneda extranjera, para importar todo tipo de cosas, incluyendo alta tecnología, y tomar ventaja de su fuerza de trabajo cualificada, como directivos profesionales.

China usó Macau primero como un sitio ideal para contrabando de bienes dentro de la China continental, aprovechando la notoria falta de aplicación legal de la isla. Y así China utilizó la Casino City como plataforma ideal para la importación y exportación de capital. Taiwán fue muy importante no solo en términos de inversiones de capital, sino que más significativa en la larga carrera fue su transferencia de tecnología, primera y principalmente en la industria de semiconductores. Los inversores hongkoneses y taiwaneses fueron también una de las razones clave para el rápido crecimiento de las privincias chinas de Jiangsu, Fujian y Guandong.

¿Quién fue responsable del incendio de la ayuda humanitaria para Venezuela?

Por: NICHOLAS CASEY , CHRISTOPH KOETTL y DEBORAH ACOSTA

CÚCUTA, Colombia – Era una narrativa que cuajaba bien con las críticas por autoritarismo contra el gobierno venezolano: las fuerzas de seguridad, bajo órdenes del presidente Nicolás Maduro, prendieron fuego a un convoy de ayuda humanitaria mientras millones de personas en su país padecen enfermedades y hambruna.

El vicepresidente estadounidense, Mike Pence, escribió que el “tirano en Caracas bailó” mientras sus secuaces “quemaban comida & medicinas”. El Departamento de Estado estadounidense publicó un video en el que se afirmaba que Maduro ordenó la quema de los camiones. La oposición venezolana se refirió a las imágenes de la ayuda en llamas, reproducidas por medios y televisoras en toda América Latina, como evidencia de la crueldad de Maduro.

Pero hay un problema: parece que fue la misma oposición —y no los hombres de Maduro— quien accidentalmente prendió fuego al camión.

Grabaciones no publicadas y obtenidas por The New York Times, así como filmaciones que sí se difundieron —incluidas tomas compartidas por el gobierno colombiano, que ha culpado a Maduro del incendio—, permitieron hacer una reconstrucción de lo sucedido. Esta sugiere que un coctel Molotov lanzado por un manifestante en contra del gobierno es el causante más probable del incendio.

En algún momento, una bomba casera hecha con una botella fue lanzada a las fuerzas de seguridad que bloqueaban un puente que conecta a Colombia y Venezuela para impedir que los camiones con la ayuda pudieran cruzar.

Richard Stallman: “Los móviles espían y transmiten nuestras conversaciones, incluso apagados”

Por: Manuel G. Pascual

Richard Stallman es una leyenda: creó el primer sistema operativo abierto e impulsó el ‘copyleft’. Cree que los teléfonos inteligentes nos han hecho retroceder 10 años en términos de privacidad

Nos cita en el piso de unos amigos de Madrid. El padre del software libre es un viajero empedernido: difunde los principios de su movimiento allá donde le llaman. Unos días antes de la entrevista, Richard Stallman (Nueva York, 1953) participó en el Foro de la Cultura de Burgos y retomará su gira europea tras dar una conferencia en Valencia. Nos recibe con su característica melena despeinada y con una de sus bromas marca de la casa: “Té quiero”, espeta en su trabajado español con acento gringo, lanzando una mirada a su humeante taza de té en cuanto detecta una cara de desconcierto en el interlocutor. “Ahora té quiero más”, nos dirá cuando la vaya a rellenar.

Su peculiar sentido del humor, que cultiva en los seis o siete idiomas en los que se maneja, reviste el encuentro de mucha naturalidad. Parece como si él mismo quisiera bajarse del pedestal en el que le ha colocado la comunidad de programadores. Para ese colectivo, es una leyenda viva. Stallman es el padre del proyecto GNU, en el que se engloba el primer sistema operativo libre, que vio la luz en 1983. Desde los años noventa funciona con otro componente, Kernel Linux, por lo que se rebautizó como GNU-Linux. “Muchos, erróneamente, llaman al sistema solo Linux…”, se queja Stallman. Su rivalidad con el finlandés Linus Torvalds, fundador de Linux, es conocida: le acusa de haberse llevado el mérito de su creación conjunta, nada más y nada menos que un sistema operativo muy competitivo cuyo código fuente puede ser utilizado, modificado y redistribuido libremente por cualquiera y a cuyo desarrollo han contribuido miles de programadores de todo el mundo.

Lo cierto es que el revolucionario movimiento del software libre lo inició Stallman. Este informático, que estudió Física en Harvard y se doctoró en el MIT, muy pronto quedó atrapado por la cultura hacker, cuyo desarrollo coincidió con sus años de juventud. El software libre y el concepto de copyleft (en contraposición a copyright) tampoco serían lo mismo sin este señor risueño de estética hippie.

Ataque a la privacidad

Su semblante muta a la más severa seriedad en cuanto se pone a hablar de cómo el software privativo, el que no es libre, colisiona con los derechos de las personas.

Violencia en Medellín: Fico, es la desigualdad

Por: DANIEL QUINTERO CALLE

He sido feroz en mi crítica a la política de “seguridad” de la actual administración, y que pretende ser continuada por el Centro Democrático si gana la Alcaldía este año. Haber reducido el presupuesto de las Secretarías de Inclusión Social, Cultura, y Deporte para incrementar el presupuesto “seguridad” no sólo es un contrasentido histórico, sino que ha probado no dar resultados.

Dicen que quien no conoce la historia está condenado a repetirla. Eso pareciera estar pasando en Medellín, lo grave es que a la historia que podemos revivir no es aquella en la que éramos la capital industrial de Colombia, sino aquella en la que éramos un infierno.

Para mediados del siglo XX Medellín era una ciudad orgullosa de sí misma. Una ciudad casi idílica, planeada y con sentido social, con un gobierno eficiente y ordenado, líder en educación, industria y servicios públicos. Decía Daniel Samper Ortega en 1937, “Es la ciudad donde se vive con mayores comodidades y la que va a la cabeza del desarrollo industrial. Ella representa en Colombia, con relación a Bogotá, un papel semejante al de Nueva York con respecto a Washington. Las mejores fábricas del país son las de Medellín… Su Sociedad de Mejoras Públicas ha enseñado civismo a las restantes ciudades de la nación. Su escuela de minas ha preparado los mejores ingenieros. Y, por último, sus hombres manejan todos los grandes negocios y sus escritores han creado una fuerte y excelente literatura autócrata”.

El desarrollo de Medellín no fue sin embargo un algo milagroso, sino el resultado de una intervención educativa sin precedente impulsada por Pedro Justo Berrío hacia finales del siglo XIX y que implicó traer una delegación alemana para realizar una transformación curricular y un enfoque de cobertura que hizo énfasis en mujeres, niños y pobres.

Arhuacos de Nabusímake: así va la lucha por superar el terror de la evangelización forzada

Por: Juan Pablo Esterilla

Después de más de 66 años de aculturación forzada, los indígenas arhuacos que viven en este territorio siguen luchando por una educación diferencial que reconozca su resistencia.

El archivo histórico de la Confederación Indígena Tayrona, que contiene 100.000 folios y que fue entregado en noviembre a la comunidad arhuaca de la Sierra Nevada de Santa Marta, da cuenta de los estragos que generó por 66 años la misión evangelizadora de los capuchinos en Nabusímake (Cesar). En la actualidad, los indígenas que viven en este territorio siguen luchando por una educación diferencial que reconozca su resistencia.

7 de agosto de 1982. El fallecido político, Belisario Betancur tomaba posesión como presidente de la república. Ese mismo día, pero a 880 kilómetros, centenares de indígenas arhuacos liderados por el cabildo gobernador, Luis Napoleón Torres, tomaban posesión del orfelinato Las Tres Avemarías de Nabusímake, Cesar. Detrás de la toma estaba la convicción firme por terminar la aculturación a la que como indígenas arhuacos habían sido sometidos –por más de 66 años– a manos de los misioneros capuchinos.

Luego de cinco días de estar instalados en ese espacio construido para imponerles una fe que no era suya, el obispo intentó huir. Sin embargo, los arhuacos se dieron cuenta de ello y lo retuvieron para que firmara un documento. Esa firma representaba el retorno hacia a su propia educación y la oportunidad para consolidar su propio gobierno; con territorio y autonomía.

Cuando en 1915 los sakukos (líderes) de la comunidad arhuaca viajaron a Bogotá, para solicitar el reconocimiento de las autoridades propias, el respeto a su territorio y la exigencia de unos profesores técnicos, no dimensionaban la respuesta que el presidente de aquella época, Vicente Concha, les daría a sus peticiones.

El poder negociador de China ante Estados Unidos

En el marco de la confrontación mundial por el control de la economía, de los recursos naturales y de la geopolítica. La emergencia de un mundo multipolar donde China ha venido desempeñando un papel cada vez más protagónico en las relaciones con países del tercer mundo y en donde su competencia comercial con Estados Unidos se agudiza productos de las políticas proteccionistas de Donald Trump.
Recomendamos así mismo el texto del profesor Javier Sánchez sobre las relaciones Colombo-Chinas:
http://nuevagaceta.co/inicio/analisis-nuevos-retos-relaciones-con-china
Mauricio Vargas González. Coordinador Editorial NG.

Por: Farid Kahhat*

En diciembre pasado, las exportaciones chinas cayeron 4,4%, mientras sus importaciones alcanzaban su menor nivel desde 2016. Pese a ello, China obtuvo en 2018 su mayor superávit comercial con los Estados Unidos (más de US$320.000 millones), desde 2006. Tanto porque la economía china presenta síntomas de desaceleración, como porque su país tiene muchas más importaciones a las que podría gravar con aranceles, la Administración Trump cree tener mayor poder de negociación que el gobierno chino en el conflicto comercial que enfrenta a ambos países.

El problema con ese diagnóstico es que esas razones no bastan para establecer el poder de negociación de las partes. De un lado, como vimos con anterioridad, las represalias comerciales pueden ser un búmeran entre economías interdependientes. En enero, por ejemplo, Apple redujo sus proyecciones de utilidades por primera vez en dos décadas (haciendo caer 7% la cotización de sus acciones), y la compañía estadounidense citó la menor demanda proveniente de China como una de sus principales causas.

De otro lado, si bien China no cuenta con cifras comparables de importaciones estadounidenses a las cuales gravar, cuenta con otros medios tanto económicos como políticos a los cuales podría apelar en su conflicto comercial con los Estados Unidos. Por ejemplo, para aprobar políticas de estímulo fiscal el ejecutivo estadounidense requiere la anuencia del Congreso.

De los «chalecos amarillos» al Estado social-ecológico


Presentamos en esta ocasión en Nueva Gaceta un interesante artículo de reflexión enmarcado en lo que tiene que ver con la relación de las variables sociales, económicas y ambientales, ubicado en la Francia actual y que aborda la crisis propiciada por los Chalecos Amarillos, que han conmocionado el escenario de la protesta social, desde una óptica fundamental y bastante imperceptible para muchos: las interrelaciones entre la miseria material y la vulnerabilidad ambiental, y la importancia creciente de incorporar la ecología en lo político, ambos temas fundamentales si queremos sobrevivir como especie y enfrentar los retos económicos nuevos. De manera que el camino es arduo, pero no es por medio de las viejas rutas que vamos a llegar a buen puerto en estos ejes. Procedamos a leer este interesante trabajo de Éloi Laurent, no sin antes recomendar otro trabajo publicado por la revista hace poco:
http://nuevagaceta.co/inicio/los-chalecos-amarillos-un-objeto-social-no-...
Esteban Morales Estrada. Editor de NG para temas internacionales.

Por: Éloi Laurent

La revuelta de los gilets jaunes (chalecos amarillos) es la primera crisis social-ecológica de la Francia contemporánea y una de las primeras en Europa. Fue desencadenada por el grave problema –eludido demasiado tiempo en el país de la prístina igualdad republicana– de los combustibles fósiles, que atrapa a millones de trabajadores diariamente.

Muchas otras crisis le seguirán, o ya están aquí, algunas ardiendo, otras molestando. Todos los desafíos ecológicos son problemas sociales; el medio ambiente es la nueva frontera de la desigualdad. Si estas desigualdades ambientales no son desactivadas, les explotarán en la cara a los políticos como bombas sociales. No desaparecerán por arte de magia.

¿Una molesta crisis social-ecológica? La injusticia alimentaria, junto con la pobreza energética, es el grito que ha resonado en las rotondas con los gilets jaunes. En la actualidad hay por lo menos dos problemas que afectan a millones en Francia: el acceso a los alimentos (el 10% más pobre destina a alimentos una proporción de sus ingresos que duplica la que destinan los más ricos, mientras que la inseguridad alimentaria afecta al 12% de los adultos) y el acceso a una buena nutrición (la diferencia en la dieta de las diferentes categorías sociales no está en la densidad energética sino en la calidad nutricional). En cada etapa de la vida, los alimentos contribuyen a las desigualdades sociales en la salud: durante el embarazo, la lactancia materna y la nutrición de niños y adultos. Comemos como somos y vivimos y morimos como comemos.

La nueva Guerra Fría y el Pentágono

Por: Michael T. Klare

La planificación militar más trascendental en la Tierra está teniendo lugar en este momento. ¿Quién le presta la menor atención, dado el continuo cambio de guardia en la Casa Blanca, así como los últimos tweets, revelaciones sexuales, e investigaciones de todo tipo? Y sin embargo, cada vez más es como si, gracias a la planificación en curso en el Pentágono, hubiese comenzado una versión de la Guerra Fría del siglo XXI (con nuevas características peligrosas) y casi nadie se ha dado cuenta aún.

En 2006, cuando el Departamento de Defensa explicó su papel en la seguridad del futuro, se daba una sola misión primordial: su “larga guerra” contra el terrorismo internacional. “Con sus aliados y socios, los Estados Unidos debe estar preparado para librar esta guerra en muchos lugares al mismo tiempo y durante una serie de años”, según describía la Revisión Cuadrienal de Defensa del Pentágono ese año. Doce años más tarde, el Pentágono ha anunciado oficialmente que esa ‘larga guerra’ está llegando a su fin, a pesar de que por lo menos siete conflictos de contrainsurgencia todavía están en curso en todo el Gran Oriente Medio y África, y una nueva ‘larga guerra’ ha comenzado, una campaña permanente para contener a China y Rusia en Eurasia.

“La gran competencia por la energía, no el terrorismo, se ha convertido en el principal reto para la seguridad y la prosperidad de Estados Unidos”, afirmó el responsable presupuestario del Pentágono, David Norquist, en la presentación de la solicitud de presupuesto del Pentágono 686 mil millones de dólares en enero. “Es cada vez más evidente que China y Rusia quieren promover un mundo en consonancia con sus valores autoritarios y, en el proceso, sustituir el orden libre y abierto que ha permitido la seguridad global y la prosperidad desde la Segunda Guerra Mundial”.

Por supuesto, hasta que punto el Presidente Trump está comprometido con la preservación de ese “orden libre y abierto” sigue siendo una interrogante dada su determinación de acabar los tratados internacionales y desatar una guerra comercial global.

S.O.S. por la Sierra Nevada de Santa Marta

Por: Amylkar Acosta Medina *

Según el Instituto de Hidrología, Meteorología y Estudios Ambientales -Ideam-, en 1850 Colombia contaba con un área de 349 kilómetros cuadrados de área glaciar y ya para el 2010 solo contaba con 45 kilómetros cuadrados, el 12% (¡!), los cuales en solo 8 años, para el 2018, ya se había reducido a 37 kilómetros cuadrados, que se concentran en dos sierras nevadas: El Cocuy o Güicán y Santa Marta, y cuatro volcanes: Ruiz, Santa Isabel, Tolima y Huila.

Y cada día el ritmo del derretimiento de los casquetes glaciares es mayor a medida que se acentúa el calentamiento global, a tal punto que, según el mismo Ideam, “Santa Isabel podría desaparecer en 10 años aproximadamente, el Nevado del Tolima en el año 2030, la Sierra Nevada de Santa Marta en el 2040 y el Cocuy en el año 2050”. Este sería el último en desaparecer.

Como respuesta a mi llamado de atención, ilustrado con una patética fotografía que muestra el alarmante deshielo de la Sierra Nevada de Santa Marta que, entre otras cosas, no es la excepción sino la regla, un amigo me pregunta qué estamos haciendo y qué hemos hecho, la cual a mi juicio merece una respuesta y aquí va:

Lo primero que hay que hacer es tomar conciencia de esa realidad y de la gravedad de la amenaza del cambio, o mejor dicho, la variabilidad climática.

Macedonia y Grecia vislumbran la salida del laberinto historicista

Por: Marc Casals

El 24 de enero el parlamento de Grecia vota el acuerdo al que el primer ministro Alexis Tsipras llegó con la Antigua República Yugoslava de Macedonia para que esta pase a denominarse Macedonia del Norte, con lo que es posible que se cierre una las disputas más enconadas de los Balcanes contemporáneos. El Acuerdo de Prespa, mediante el que Grecia y Macedonia aspiran a resolver sus diferencias sobre el nombre de la ex república yugoslava, está teniendo un recorrido convulso. En el lado macedonio, el primer ministro Zoran Zaev fracasó a la hora de ratificar el acuerdo en referéndum por no alcanzar la participación suficiente según la Ley, si bien luego consiguió aprobarlo en el parlamento nacional por un estrecho margen de tres votos. Por su parte, Tsipras cuenta con la oposición del 70% de los griegos, ha sufrido la ruptura de su coalición gubernamental, viene de superar in extremis una moción de censura y afronta protestas airadas en las calles de Salónica y Atenas. Si el primer ministro griego consigue sacar adelante la votación y sobreponerse a la furia ciudadana, Macedonia del Norte iniciará su singladura para convertirse en miembro de la OTAN y la Unión Europea, tras dos décadas paralizada por la querencia historicista de los nacionalismos balcánicos.

Los orígenes de la disputa por el nombre de Macedonia se remontan a hace de más de 2.000 años, hasta el apogeo del Reino de Macedonia en la Antigüedad. Su territorio estaba poblado por una amalgama de tribus agrícolas y pastorales aglutinadas por el rey Filipo II, padre de Alejandro Magno. Tras disciplinar el ejército y reafirmar sus conquistas contrayendo hasta seis matrimonios de conveniencia, Filipo II sometió a las ciudades-Estado griegas y transformó Macedonia en la mayor potencia del Mediterráneo. A su muerte –según la hipótesis más popular, apuñalado en la boda de su propia hija por un miembro de la guardia real y antiguo amante– a Filipo le sucedió Alejandro Magno, conquistador del Imperio Persa, cuya ambición y dotes militares extendieron los dominios macedonios hasta la India. Aunque, durante buena parte de la existencia de Macedonia, sus rivales de las ciudades-Estado no la consideraban parte de la civilización griega, el reino experimentó una progresiva helenización y el nacionalismo griego actual reivindica la gloria tanto de Filipo II como de Alejandro Magno.

Su legado más combativo

Su legado más combativo

Por: Ángel Galeano Higua

Hace poco más de 7 años inicié uno de los trabajos de edición más apasionantes, de los escritos más polémicos, hermosos e inquietantes: Errores fundamentales de la medicina oficial. Su autor, nuestro gran amigo, compañero, maestro y camarada de la vida, el Doctor ROBERTO GIRALDO MOLINA, me permitió el privilegio de ayudarle en la redacción del texto, con todo lo que esto implica de análisis y discusión de cada párrafo, cada idea expresada, cada afirmación. Doy fe de varias de las grandes jornadas que tuvo que sostener para sacar adelante esta obra que hoy aparece, por fin, publicada por Proton Editora de Brasil. Supo vencer todos los obstáculos de la más diversa índole, para coronar con éxito su cometido. En mi opinión es su legado más combativo, su entrega más honrada, su testamento más completo. La forma más maravillosa de un hombre que se despide de este planeta para proseguir su viaje cósmico.
El Doctor Roberto Giraldo pertenece a la llamada “Generación de los descalzos”, ese puñado de soñadores que abandonaron todas las comodidades para ir a los lugares más abandonados de nuestro país con el fin de ponerse al servicio de nuestros compatriotas más pobres, y ayudarles a vivir con salud y dignidad. Y con ese espíritu, esa vocación, esa entrega, vivió toda su vida.

En el siguiente texto de Presentación, escrito por él, se puede percibir la grandeza de su propósito, el valor de ir contra la corriente y la claridad de su incesante batalla contra la perversión del mundo, los corruptos que controlan la salud y la educación y todas la órbitas de la sociedad.

Los «chalecos amarillos»: un objeto social no identificado

Por: Eduardo Febbro

La secuencia de insurrección social abierta a mediados de noviembre de 2018 por los «chalecos amarillos» sigue pesando sobre el mandato del presidente Emmanuel Macron. El Poder Ejecutivo francés apostó por la extenuación de este movimiento que surgió en octubre en las redes sociales –Change.org, Facebook– pero, en vez de dislocarse, los «chalecos amarillos» se afianzaron como voz legítima y terminaron abriendo una secuencia política y otra institucional que condicionan los pasos del gobierno.

La rebeldía amarilla fue al principio una suerte de «objeto social no identificado»: la expansión y los orígenes sociales de sus protagonistas condujeron a los comentaristas a situarlos en una suerte de imaginaria «Francia invisible». Sin embargo, esa Francia solo era invisible para las elites urbanas y tecnológicas que asimilan con la periferia o la invisibilidad cualquier territorio que esté fuera de sus barrios. Los gilets jaunes son, de hecho, el elemento narrativo auténtico del gran relato engañoso de la globalización.

Desde sus periferias, a la vez suburbanas, rurales y perirrurales, los «chalecos amarillos» se lanzaron a la denuncia del mundo en el que todos vivimos: injusto, desigual, embaucador y lleno de castas que se protegen a sí mismas sin la más mínima noción de cuerpo social.

Al Gobernador de Antioquia se le olvidó terminar la estación de Policía en Machuca, Segovia.

Por: Ruth Ospina

Fraguas, más conocido como Machuca, es el único corregimiento del municipio de Segovia. Según la Unidad para la Atención y Reparación Integral a las Víctimas, cuenta con dos mil doscientos habitantes aproximadamente entre mestizos, indígenas y afrodescendientes, esta última predominando en 70%. Este corregimiento ha sido blanco de diversos ataques por parte de la guerrilla del ELN. Entre ellos, el más conocido y mencionado por los medios de comunicación fue el atentado perpetrado por esa guerrilla el 18 de octubre de 1998. Sin embargo, este territorio ha sido víctima de las diferentes formas de violencia como el desplazamiento forzoso y homicidios.

Sus habitantes sienten que habitan en “la tierra del olvido” así lo han expresado algunos de sus líderes en entrevistas con Caracol Radio. Y es que esto de “tierra del olvido” no está del todo alejado de la realidad ya que, precisamente, por la ausencia del estado, este territorio ha sido “presa” fácil para los grupos armados. Existe un abandono histórico tanto por las autoridades nacionales como las locales.

Ha sido tanto el olvido que al Gobernador de Antioquia se le olvidó que desde el 2016 está parada la construcción de la Estación de Policía y que a la fecha está en precarias condiciones, debilitado por el agua, el sol y el abandono. De esta manera, la Fuerza Pública sigue usurpando, desde el año 2012, el único espacio que ésta comunidad tenía para realizar sus actividades culturales.

La lógica de producción y consumo capitalista ha generado una crisis social y ambiental

Por: Silvia Ribeiro

Ante un auditorio compuesto por estudiantes, docentes y activistas sociales, la investigadora Silvia Ribeiro del Grupo ETC, expuso respecto a las consecuencias que tiene el acelerado proceso de desarrollo tecnológico impulsado por las grandes corporaciones. Indicó que vivimos “una debacle ambiental y social” que no puede ser resuelta bajo la lógica de acumulación capitalista.

Según señaló Ribeiro, en los últimos años se ha acelerado el proceso de concentración del capital, las empresas más grandes fueron devorando a las pequeñas y ahora asistimos a las mega fusiones de gigantescas corporaciones en diversas áreas de la economía.

De acuerdo a los datos brindados por la investigadora, las empresas informáticas ocupan hoy los primeros lugares entre las compañías más grandes y poderosas del mundo, debido al gran negocio de la acumulación de datos, conocido como “big data”, que permite el desarrollo de inteligencia artificial y una mayor capacidad de dominación sobre la población por parte de las empresas, ya que conocen absolutamente toda la información referida a los potenciales usuarios o clientes. El uso masivo de datos abarca prácticamente todas las áreas de la sociedad, desde la política, donde las grandes compañías manipulan las informaciones que recibirán los ciudadanos antes de un proceso electoral, hasta la agricultura, donde unas pocas corporaciones concentran la información respecto al suelo, clima y las semillas.

A esta concentración del capital se suma el surgimiento de nuevas tecnologías en función a la lógica de acumulación de las corporaciones; la convergencia de las nuevas tecnologías y la concentración del capital vienen generando efectos devastadores en el ámbito social y ambiental. Una de las principales crisis que vive la humanidad, según indica Ribeiro, es la erosión de la biodiversidad; actualmente el ritmo de extinción de especies en el planeta es superior al de la época de los dinosaurios.

Gusanos inteligentes

Por: Jorge Majfud

Enseguida recordó (¿fue en Key West?) una conversación con Ernesto. Recordó (sí, habían ido de viaje con Elena, Alexa y alguien más) que había tratado de defender cosas en las que ya no creía, como un sacerdote da misa cuando ya no cree en la misa y duda de Dios, pero teme reconocerlo.

—Esa es una típica paranoia de intelectuales —le había dicho, con una sonrisa, por las dudas, para atenuar los efectos de su afirmación—. No hay por qué tenerle miedo a la tecnología.

—No es a la tecnología a lo que le tengo miedo —había dicho Ernesto, haciendo dibujos en el sudor de su vaso de cerveza—, sino a la cultura que crea todo eso. A esa misma que pronto, en apenas unas décadas más, nos dejará sin estas playas. Tal vez nosotros no lo veamos en su peor momento, pero Alexita y su amiga sí.

—Como sea, la cultura se adaptará, no al revés. De hecho, estoy en un proyecto muy interesante en Asia, algo relacionado con eso mismo, aunque no puedo dar detalles.

—No te pongas misterioso. ¿Vas a trabajar para la CIA?

—No, nada de misterios. Es sólo discreción. Cosa de negocios que aún no se cerraron. Sí puedo decirte — (en el porche del hotel, maneó la cabeza; esas palabritas habían sido estúpidamente arrogantes) — que la inteligencia artificial será como cualquier otro invento del pasado. Cambiará muchas cosas y resultará en un beneficio para la humanidad. Hará muchas cosas que hacemos hoy los humanos…

La ruta de la droga: el interés de Wall Street en Venezuela

Por: Diego Arenas.

A nivel mediático Occidental representantes del modelo /Banquero/Financiero/Globalista decadente, se difunde que el interés en Venezuela es el orden constitucional democrático y el Estado de derecho, pero en realidad detrás de esos argumentos se debe analizar a profundidad los verdaderos intereses de Wall Street en Venezuela que son la ruta del tráfico de drogas como el factor principal, después las tierras raras, y finalmente dejarlo como un Estado Fallido. Se procederá a detallar una breve historia del tráfico de drogas y su relación con la CIA para su mayor comprensión. Archivos desclasificados demuestran que la operación Causa Justa (invasión a Panamá 1989), la CIA tenía pleno conocimiento acerca de Manuel Noriega, un dictador, criminal y narcotraficante que desde aproximadamente en los años 1970 empezó a trabajar para la CIA[1] para distribuir la droga en Estados Unidos.

Por otro lado, el investigador e historiador Alfred McCoy en su libro “La política de la heroína: La complicidad de la CIA en el comercio global de las drogas”[2] demuestra la relación de la CIA y el comercio mundial de las drogas. Además, la guerra del Kosovo (1999) donde la OTAN interviene con la justificación de “Intervención Humanitaria”, en realidad, la intención era controlar la ruta de la droga que solo después de un año de la guerra se produjo de 4 a 5 toneladas por mes, “que coincidencia” Kosovo es un punto esencial para los narcotraficantes, además de ser “el corazón de la heroína y la ruta del tráfico de armas secretas que va desde Afganistán a través de Turquía (paso por los Balcanes) y finalmente llegar al Oeste de Europa” [3].

Por otro lado, el ex agente de la DEA Michael Levine confiesa que en la guerra de Afganistán (1979-1989) se estuvo:

    “Armando y equipando a los peores elementos de los muyahidines, narcotraficantes de armas, terroristas antiestadounidenses…ahora estamos haciendo lo mismo con el KLA (en Kosovo), que está vinculado con todos los medios conocidos y el cartel de drogas del lejano oriente. Interpol, Europol y casi todas las agencias europeas de inteligencia y antinarcóticos tienes archivos abiertos sobre los sindicatos de narcotraficantes que conducen directamente al KLA…”[4].

Bienvenidos al hogar de la volatilidad y la crisis.

Por: Alejandro Nadal

El capitalismo ha sufrido una transformación esencial en los pasados cuatro decenios. La financiarización es el sello de esta mutación que va más allá de una modificación superficial. La forma de producir puede todavía estar marcada por máquinas y trabajo, pero la circulación ha comenzado a comerse la producción.

A lo largo de su breve historia, el capitalismo ha experimentado cambios profundos en sus métodos de producción y en la aceleración de la rotación de las inversiones para apresurar la recuperación con ganancias. Pero a partir del colapso del sistema de Bretton Woods, en 1971, el capital sufrió una metamorfosis que hoy amenaza con destruirlo todo. Para empezar, el quehacer de la política macroeconómica se ha subordinado a las prioridades del sector financiero. Y las finanzas se han convertido en el corazón de la dinámica capitalista, invadiendo la esfera de las actividades de las empresas no financieras y el comportamiento de los hogares.

Un estudio reciente de Atir Mian y Amir Sufi, investigadores de las universidades de Princeton y Chicago, respectivamente, explora la conexión entre el otorgamiento de crédito por la banca comercial y los episodios de inflación en el precio de bienes inmuebles. La investigación se llevó a un gran nivel de desagregación y examina la expansión del crédito y la evolución de los precios de casas a escala de códigos postales. El resultado no sorprende: la disponibilidad de crédito está fuertemente asociada con la adquisición agresiva de activos inmobiliarios, forzando los precios al alza y generando una burbuja. Cuando por presiones inflacionarias las tasas de interés comienzan a elevarse, el crédito, que antes era accesible, comienza a contraerse y su costo se convierte en el principal enemigo de los prestatarios. Las burbujas inmobiliarias no se limitan a las construcciones residenciales: los desarrollos inmobiliarios con fines comerciales y la edificación de espectaculares edificios de oficinas también entran en el juego.

Las amenazas, reales e imaginadas, de la elección en México

México y Colombia eligen próximamente presidente de la república. En ambos países la derecha está desatando una campaña de miedo dirigida a destruir la imagen de los aspirantes demócratas, Andrés Manuel López Obrador y Gustavo Petro, respectivamente. Nota de los Editores.

Por: Mark Weisbrot

En menos de cinco meses, México celebrará unas elecciones presidenciales que han sido mayoritariamente descritas por los comentaristas de los medios de comunicación estadounidenses e internacionales como una empresa peligrosa. Para algunos, es parte de una “tormenta perfecta” que podría sembrar el caos en la economía (junto con la reforma tributaria de Trump y las amenazas al TLCAN); para la prensa económica, la inversión extranjera está amenazada, especialmente en la industria petrolera, que ha conocido una apertura sin precedentes a esta inversión desde 2013; y para otros observadores, supone una amenaza a la “seguridad”, esto es, a la política exterior, de los Estados Unidos.

El problema, según los expertos y la administración de Trump, es que el candidato de izquierda, Andrés Manuel López Obrador (conocido por sus iniciales, AMLO) mantiene una ventaja considerable en las encuestas electorales, y podría llegar a ser el próximo presidente de México. Pero ¿es esto realmente la amenaza que se nos hace creer?

Aunque López Obrador ha movido hacia el centro en su campaña, el partido Morena de AMLO tiene una base de izquierdas que se parece a algunos movimientos y gobiernos a los que se ha opuesto Washington desde que empezó a expandirse por América Latina a principios del siglo XXI. López Obrador fue un Jefe de Gobierno popular del Distrito Federal entre 2000 y 2005; se presentó a presidente en 2006 y 2012, como candidato del Partido de la Revolución Democrática (PRD), un partido de centro-izquierda. Cuando López Obrador formó Morena en 2014, se llevó una gran parte del apoyo del PRD. El propósito declarado de Morena era formar una alternativa a los partidos políticos existentes a fin de reformar no solo la gobernanza de México, sino también su política económica. El objetivo era mover la economía de México hacia un modelo más desarrollista — de mercados internos más robustos a través de la política industrial y la inversión y planeación pública — y proporcionar más de un estado de bienestar y llevar a México en una dirección más social-democrática.

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