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La lógica de producción y consumo capitalista ha generado una crisis social y ambiental

Por: Silvia Ribeiro

Ante un auditorio compuesto por estudiantes, docentes y activistas sociales, la investigadora Silvia Ribeiro del Grupo ETC, expuso respecto a las consecuencias que tiene el acelerado proceso de desarrollo tecnológico impulsado por las grandes corporaciones. Indicó que vivimos “una debacle ambiental y social” que no puede ser resuelta bajo la lógica de acumulación capitalista.

Según señaló Ribeiro, en los últimos años se ha acelerado el proceso de concentración del capital, las empresas más grandes fueron devorando a las pequeñas y ahora asistimos a las mega fusiones de gigantescas corporaciones en diversas áreas de la economía.

De acuerdo a los datos brindados por la investigadora, las empresas informáticas ocupan hoy los primeros lugares entre las compañías más grandes y poderosas del mundo, debido al gran negocio de la acumulación de datos, conocido como “big data”, que permite el desarrollo de inteligencia artificial y una mayor capacidad de dominación sobre la población por parte de las empresas, ya que conocen absolutamente toda la información referida a los potenciales usuarios o clientes. El uso masivo de datos abarca prácticamente todas las áreas de la sociedad, desde la política, donde las grandes compañías manipulan las informaciones que recibirán los ciudadanos antes de un proceso electoral, hasta la agricultura, donde unas pocas corporaciones concentran la información respecto al suelo, clima y las semillas.

A esta concentración del capital se suma el surgimiento de nuevas tecnologías en función a la lógica de acumulación de las corporaciones; la convergencia de las nuevas tecnologías y la concentración del capital vienen generando efectos devastadores en el ámbito social y ambiental. Una de las principales crisis que vive la humanidad, según indica Ribeiro, es la erosión de la biodiversidad; actualmente el ritmo de extinción de especies en el planeta es superior al de la época de los dinosaurios.

Gusanos inteligentes

Por: Jorge Majfud

Enseguida recordó (¿fue en Key West?) una conversación con Ernesto. Recordó (sí, habían ido de viaje con Elena, Alexa y alguien más) que había tratado de defender cosas en las que ya no creía, como un sacerdote da misa cuando ya no cree en la misa y duda de Dios, pero teme reconocerlo.

—Esa es una típica paranoia de intelectuales —le había dicho, con una sonrisa, por las dudas, para atenuar los efectos de su afirmación—. No hay por qué tenerle miedo a la tecnología.

—No es a la tecnología a lo que le tengo miedo —había dicho Ernesto, haciendo dibujos en el sudor de su vaso de cerveza—, sino a la cultura que crea todo eso. A esa misma que pronto, en apenas unas décadas más, nos dejará sin estas playas. Tal vez nosotros no lo veamos en su peor momento, pero Alexita y su amiga sí.

—Como sea, la cultura se adaptará, no al revés. De hecho, estoy en un proyecto muy interesante en Asia, algo relacionado con eso mismo, aunque no puedo dar detalles.

—No te pongas misterioso. ¿Vas a trabajar para la CIA?

—No, nada de misterios. Es sólo discreción. Cosa de negocios que aún no se cerraron. Sí puedo decirte — (en el porche del hotel, maneó la cabeza; esas palabritas habían sido estúpidamente arrogantes) — que la inteligencia artificial será como cualquier otro invento del pasado. Cambiará muchas cosas y resultará en un beneficio para la humanidad. Hará muchas cosas que hacemos hoy los humanos…

La ruta de la droga: el interés de Wall Street en Venezuela

Por: Diego Arenas.

A nivel mediático Occidental representantes del modelo /Banquero/Financiero/Globalista decadente, se difunde que el interés en Venezuela es el orden constitucional democrático y el Estado de derecho, pero en realidad detrás de esos argumentos se debe analizar a profundidad los verdaderos intereses de Wall Street en Venezuela que son la ruta del tráfico de drogas como el factor principal, después las tierras raras, y finalmente dejarlo como un Estado Fallido. Se procederá a detallar una breve historia del tráfico de drogas y su relación con la CIA para su mayor comprensión. Archivos desclasificados demuestran que la operación Causa Justa (invasión a Panamá 1989), la CIA tenía pleno conocimiento acerca de Manuel Noriega, un dictador, criminal y narcotraficante que desde aproximadamente en los años 1970 empezó a trabajar para la CIA[1] para distribuir la droga en Estados Unidos.

Por otro lado, el investigador e historiador Alfred McCoy en su libro “La política de la heroína: La complicidad de la CIA en el comercio global de las drogas”[2] demuestra la relación de la CIA y el comercio mundial de las drogas. Además, la guerra del Kosovo (1999) donde la OTAN interviene con la justificación de “Intervención Humanitaria”, en realidad, la intención era controlar la ruta de la droga que solo después de un año de la guerra se produjo de 4 a 5 toneladas por mes, “que coincidencia” Kosovo es un punto esencial para los narcotraficantes, además de ser “el corazón de la heroína y la ruta del tráfico de armas secretas que va desde Afganistán a través de Turquía (paso por los Balcanes) y finalmente llegar al Oeste de Europa” [3].

Por otro lado, el ex agente de la DEA Michael Levine confiesa que en la guerra de Afganistán (1979-1989) se estuvo:

    “Armando y equipando a los peores elementos de los muyahidines, narcotraficantes de armas, terroristas antiestadounidenses…ahora estamos haciendo lo mismo con el KLA (en Kosovo), que está vinculado con todos los medios conocidos y el cartel de drogas del lejano oriente. Interpol, Europol y casi todas las agencias europeas de inteligencia y antinarcóticos tienes archivos abiertos sobre los sindicatos de narcotraficantes que conducen directamente al KLA…”[4].

Bienvenidos al hogar de la volatilidad y la crisis.

Por: Alejandro Nadal

El capitalismo ha sufrido una transformación esencial en los pasados cuatro decenios. La financiarización es el sello de esta mutación que va más allá de una modificación superficial. La forma de producir puede todavía estar marcada por máquinas y trabajo, pero la circulación ha comenzado a comerse la producción.

A lo largo de su breve historia, el capitalismo ha experimentado cambios profundos en sus métodos de producción y en la aceleración de la rotación de las inversiones para apresurar la recuperación con ganancias. Pero a partir del colapso del sistema de Bretton Woods, en 1971, el capital sufrió una metamorfosis que hoy amenaza con destruirlo todo. Para empezar, el quehacer de la política macroeconómica se ha subordinado a las prioridades del sector financiero. Y las finanzas se han convertido en el corazón de la dinámica capitalista, invadiendo la esfera de las actividades de las empresas no financieras y el comportamiento de los hogares.

Un estudio reciente de Atir Mian y Amir Sufi, investigadores de las universidades de Princeton y Chicago, respectivamente, explora la conexión entre el otorgamiento de crédito por la banca comercial y los episodios de inflación en el precio de bienes inmuebles. La investigación se llevó a un gran nivel de desagregación y examina la expansión del crédito y la evolución de los precios de casas a escala de códigos postales. El resultado no sorprende: la disponibilidad de crédito está fuertemente asociada con la adquisición agresiva de activos inmobiliarios, forzando los precios al alza y generando una burbuja. Cuando por presiones inflacionarias las tasas de interés comienzan a elevarse, el crédito, que antes era accesible, comienza a contraerse y su costo se convierte en el principal enemigo de los prestatarios. Las burbujas inmobiliarias no se limitan a las construcciones residenciales: los desarrollos inmobiliarios con fines comerciales y la edificación de espectaculares edificios de oficinas también entran en el juego.

Las amenazas, reales e imaginadas, de la elección en México

México y Colombia eligen próximamente presidente de la república. En ambos países la derecha está desatando una campaña de miedo dirigida a destruir la imagen de los aspirantes demócratas, Andrés Manuel López Obrador y Gustavo Petro, respectivamente. Nota de los Editores.

Por: Mark Weisbrot

En menos de cinco meses, México celebrará unas elecciones presidenciales que han sido mayoritariamente descritas por los comentaristas de los medios de comunicación estadounidenses e internacionales como una empresa peligrosa. Para algunos, es parte de una “tormenta perfecta” que podría sembrar el caos en la economía (junto con la reforma tributaria de Trump y las amenazas al TLCAN); para la prensa económica, la inversión extranjera está amenazada, especialmente en la industria petrolera, que ha conocido una apertura sin precedentes a esta inversión desde 2013; y para otros observadores, supone una amenaza a la “seguridad”, esto es, a la política exterior, de los Estados Unidos.

El problema, según los expertos y la administración de Trump, es que el candidato de izquierda, Andrés Manuel López Obrador (conocido por sus iniciales, AMLO) mantiene una ventaja considerable en las encuestas electorales, y podría llegar a ser el próximo presidente de México. Pero ¿es esto realmente la amenaza que se nos hace creer?

Aunque López Obrador ha movido hacia el centro en su campaña, el partido Morena de AMLO tiene una base de izquierdas que se parece a algunos movimientos y gobiernos a los que se ha opuesto Washington desde que empezó a expandirse por América Latina a principios del siglo XXI. López Obrador fue un Jefe de Gobierno popular del Distrito Federal entre 2000 y 2005; se presentó a presidente en 2006 y 2012, como candidato del Partido de la Revolución Democrática (PRD), un partido de centro-izquierda. Cuando López Obrador formó Morena en 2014, se llevó una gran parte del apoyo del PRD. El propósito declarado de Morena era formar una alternativa a los partidos políticos existentes a fin de reformar no solo la gobernanza de México, sino también su política económica. El objetivo era mover la economía de México hacia un modelo más desarrollista — de mercados internos más robustos a través de la política industrial y la inversión y planeación pública — y proporcionar más de un estado de bienestar y llevar a México en una dirección más social-democrática.

¿Quién le teme a Gustavo Petro?

Por: Enrique Santos Molano

¿Por qué están amenazadas las vidas del candidato presidencial Gustavo Petro Urrego y de varios de los dirigentes del movimiento Colombia Humana que acompaña la candidatura de Petro? ¿Por qué han sido asesinados más de ciento veinte líderes sociales, dos de ellos, en los últimos días, activistas de Colombia Humana? ¿Quiénes le temen tanto a Petro que no vacilan en apelar al crimen para atajarlo en su camino a la presidencia de Colombia? ¿Por qué le temen?

Excepto para la última, yo no tengo las respuestas a esas preguntas aciagas, que emanan de conversaciones oídas al azar, o que corren por las redes de internet o brotan en corrillos políticos desconcertados ante la extraordinaria cantidad de gente que desborda las plazas para escuchar con entusiasmo delirante (y sin echarle ‘abajos’ a nadie) las exposiciones de Gustavo Petro sobre sus programas de gobierno. “No lo dejarán llegar”, comentan muchos.

¿Quiénes no lo dejarán llegar? Quizá sean los mismos que han ejercido el poder en Colombia, “a sangre y fuego” por varias generaciones. Los mismos que traicionaron a Nariño en Pasto y después le hicieron la guerra sucia. Los mismos que luego de una guerra sucia plagada de mentiras intentaron asesinar al Libertador Simón Bolívar.

Los mismos que asesinaron a Sucre en Berruecos. Los mismos que tras una guerra sucia, de odio encarnizado, les suministraron a Galarza y Carvajal las hachuelas para asesinar a Uribe Uribe en 1914. Los mismos que le hicieron a López Pumarejo una guerra, sucia como la que más, e introdujeron en Colombia el terrorismo dinamitero para impedirle al presidente López Pumarejo que profundizara en su segunda administración los programas de la Revolución en Marcha, iniciados en la primera, con lo que al fin lo obligaron a renunciar en 1945, un año antes de concluir su período presidencial. Los mismos que “atajaron” con tres balazos a Jorge Eliécer Gaitán en 1948. “Los mismos con las mismas”.

Yezid García: “El gobierno no respeta las consultas populares en Colombia”

Yezid García

Las consultas populares en Colombia deben respetarse, así lo afirmó el candidato al Senado por el partido Alianza Verde, Yezid García, durante su visita al Quindío.

En entrevista con LA CRÓNICA, el aspirante al Congreso habló sobre la lucha contra la corrupción, la protección del medio ambiente y las próximas elecciones presidenciales.

¿Qué piensa sobre las dificultades que se han presentado en Córdoba para llevar a cabo la consulta contra la megaminería?

En algunos países, y Colombia no es la excepción, las leyes, para quienes las hicieron, cuando les convienen se convierten en subversivas. Hoy, las consultas populares, que están establecidas en la Constitución, se volvieron subversivas para algunas entidades y funcionarios del Estado, porque no se respetan sus resultados. Las consultas deben respetarse, cómo puede ser que en Córdoba, a pesar de que cumplió con todos los requisitos, no se lleve a cabo la actividad. Esto no es más que una burla al derecho fundamental de participación ciudadana.

¿A qué se debe su visita al Quindío?

Vine a visitar viejos amigos. Realmente yo conozco la región porque fui dirigente sindical durante muchos años y asesoraba a los sindicatos de trabajadores, entonces viajaba constantemente acá. Hoy vengo como candidato a una corporación pública de orden nacional y estoy solicitando el respaldo de los quindianos.

¿Qué diagnóstico podría hacer del Quindío después de esta visita?

Estoy muy preocupado por el problema de empleo que hay acá. Creo que Armenia y Calarcá, como la mayoría de ciudades grandes del país, tienen un problema con la juventud, ya que se ha demostrado que gran parte de esta población ni estudia ni trabaja. El Estado no ha podido darles soluciones de estudio, trabajo y recreación a los jóvenes entre los 14 y 27 años, lo que los hace vulnerables a que sean cautivados por la delincuencia y el narcotráfico. La sociedad tiene que hacer todos los esfuerzos, pero es muy difícil si el gobierno no tiene una política adecuada para los jóvenes.

Bolivia. Ándate Evo.

Vivimos en un país donde gobierna un terrible tirano hace 11 años

Por: Javier Espada, La Resistencia Bolivia

Vivimos en un país donde gobierna un terrible tirano hace 11 años. Durante ese tiempo, el régimen mandó construir 3,000 centros de salud de primer nivel y 200 de segundo nivel. Eso significa 1 centro de salud cada 4 días y para 2017 se construirán 46 nuevos hospitales. Debes irte Evo. Ya que el ignorante […]

Durante ese tiempo, el régimen mandó construir 3,000 centros de salud de primer nivel y 200 de segundo nivel. Eso significa 1 centro de salud cada 4 días y para 2017 se construirán 46 nuevos hospitales. Debes irte Evo.

Ya que el ignorante no acabó la secundaria obligó construir 4,500 unidades educativas. El analfabetismo se redujo al 5% y el acceso al sistema educativo alcanzó al 85% del total de la población. Para profundizar su periodo de terror no solo dotó de 120,000 computadoras gratuitas para los alumnos, sino que también lo hizo para los maestros y destinó el 14% del presupuesto para educación. Debes irte Evo.

Como no usa transporte público y solo es llevado en costosas limosinas, mandó construir 3 líneas de teleférico con precio subsidiado y se construirán 4 líneas más. Ni que decir con las carreteras, porque bajo su periodo de opresión se asfaltaron nada más y nada menos que 13,000 kilómetros de carreteras a nivel nacional y se está uniendo oriente con occidente, océano atlántico y pacífico con la carretera bioceánica. Debes irte Evo.

¿Qué clase de democracia es México?

Por: Mark Weisbrot
Últimas Noticias, 7 de enero, 2018

Mucha gente creía que México inició su transición a la democracia en el 2000, cuando el PRI (Partido Revolucionario Institucional) perdió el poder por primera vez después de 70 años de gobierno unipartidista. Pero esto ha resultado ser un mito, como se ha documentado en otras ocasiones. La transición jamás tuvo lugar, y México se ha convertido en un narcoestado cada vez más violento y todavía profundamente corrupto. Las fallidas reformas económicas que el PRI inició a principios de los años 80 se consolidaron con el Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN, también conocido por sus siglas en inglés: NAFTA), y México se acercó económica y políticamente a los EEUU. Después el PRI volvió al poder en 2012 con la elección de Enrique Peña Nieto.

Empecemos por la economía: no tuvo que ser así. En el periodo 1960-1980, bajo el viejo PRI, la renta del mexicano medio casi se duplicó. Si la economía hubiera seguido creciendo a ese ritmo, los mexicanos tendrían hoy un nivel de vida europeo. Sólo podemos especular sobre si México se hubiera vuelto más democrático al desarrollarse –así sucede en la mayoría de los países, aunque con ritmos variables.

Los años 80 fueron una “década perdida”, con un crecimiento negativo de la renta per cápita, mientras México –bajo la presión de acreedores extranjeros, incluidos Washington y el FMI— transformaba su economía, liberalizaba el comercio internacional y los flujos de capital, privatizaba las empresas estatales, y abandonaba las políticas industriales y de desarrollo. El TLCAN consolidó los cambios más perjudiciales en forma de tratado internacional, en parte para hacerlos permanentes.

La democracia brasileña al borde del abismo

Por: Mark Weisbrot.

El Estado de derecho y la independencia del poder judicial son logros frágiles en muchos países; ambos son susceptibles a reveses abruptos. Brasil, el último país del mundo occidental en abolir la esclavitud, es una democracia bastante joven, pues salió de una dictadura apenas hace tres décadas. En los dos últimos años, lo que pudo haber sido un avance histórico —el gobierno del Partido de los Trabajadores le otorgó autonomía al poder judicial para investigar y procesar la corrupción en el gobierno— se ha convertido en lo contrario. En consecuencia, la democracia de Brasil ahora es más débil que en cualquier otro momento desde el fin del gobierno militar.

Esta semana, esa democracia podría erosionarse aún más cuando los tres jueces de la corte de apelaciones decidan si se le prohíbe al expresidente Luiz Inácio Lula da Silva del Partido de los Trabajadores —la figura política más popular del país— competir en las elecciones presidenciales de 2018 o incluso si lo mandan a prisión.

No parece que la corte vaya a ser imparcial. El juez que preside el pánel de apelación alabó la sentenciaen contra de Lula da Silva por corrupción y la calificó de “técnicamente irreprochable”. La jefa de personal del juez publicó en su página de Facebook una petición para que se encarcele al expresidente.

La decadencia Norteamericana.

Por: Mauricio Botero Montoya

A fines del siglo anterior un diplomático inglés le decía a un joven historiador estadounidense que él había alcanzado a ver el fin del predominio del Reino Unido y el auge de Estados Unidos, y le advirtió que a este le correspondería ver el auge chino y el descenso norteamericano. Por lo pronto los síntomas son claros, una deuda exterior creciente debido a sus guerras en oriente. Un caudaloso desprestigio por las barbaridades cometidas en ellas. Una concentración de la riqueza en pocas manos que eroda a la clase media. Y sobre todo la perdida en las últimas tres décadas del liderazgo mundial. No se trata solo de Mr. Trump que es ya la caricatura extrema del fenómeno. Desde la guerra de Vietnam en la cual no solo salen vencidos sino algo peor, desacreditados. Hasta las guerras en Afganistán, Irak, y Libia, país este último que sufrió un ataque informático para justificar la remoción del gobierno, de cuyo gobernante decía con sorna cesariana Mrs. Clinton “llegué, vi, y se murió”. Aseguró ella que lo que vendría seria democrático y próspero, hoy allí un hombre vale 400 dólares vendido como esclavo. Sí. La guerra de liberación a punta de bombas “inteligentes” retrotrajo el país a la esclavitud abierta en mercado público. En Irak derrocaron al gobierno acusándolo falsamente ante la ONU de poseer armas prohibidas. Lo derrocaron, le hicieron una semblanza de juicio y ejecutaron. A los agresores ¿quién los juzgo? Mataron a cien mil civiles inocentes, pero al que dio la orden del bombardeo no lo juzgaron en el senado, senado que estuvo a punto de derrocar a su predecesor por un engaño marital… La doble moral es tan palmaria que uno de sus mayores pensadores, Chomsky, titula un capítulo de su obra calificando a Estados Unidos como la mayor maquinaria del terrorismo mundial.

LA PRODUCTIVIDAD Y EL SALARIO MÍNIMO

Por: Diego Otero Prada

Cada fin de año se discute en Colombia el porcentaje de incremento del salario mínimo que según la ley debe ser igual a la suma del índice de inflación IPC más el valor de la productividad del trabajo.

La medición de la productividad según el gobierno

La discusión se centra en la medición de la productividad de trabajo. Para el gobierno este cálculo lo realiza el Departamento Nacional de Planeación DNP bajo la metodología de la Productividad Total de los Factores PTF, metodología que parte de una función de producción tipo Cobb Douglas y una serie de supuestos irrealistas. Esta metodología está desechada por argumentos teóricos y empíricos, por lo que sorprende que todavía se utilice en Colombia.

En primer lugar, la controversia sobre el capital de los años sesenta y setenta demostró que no existe una función de producción. A pesar de esto, todavía muchos economistas neoclásicos siguen utilizando funciones de producción para sus análisis. En segundo lugar, los estudios críticos han mostrado el sesgo que se produce hacia abajo o arriba, pero más hacia abajo cuando se utiliza una función de producción tipo Cobb-Douglas para calcular la productividad.

De los PanamáPapers a los ParaísosPapers: Las caras del fraude fiscal corporativo en la región

Por: Jorge Coronado

ALAI AMLATINA, 14/12/2017.- Cuando en abril del 2016 fue publicada la investigación del Consorcio Internacional de Periodistas de Investigación (ICIJ) sobre el bufete panameño Mossack Fonseca, quedó en evidencia algo que estuvo casi cuatro décadas: cómo operan los servicios offshore para las grandes empresas transnacionales y grandes fortunas, cómo gestionan, hacen registros, conducen y operan una entidad en un país extranjero a fin de obtener beneficios financieros, legales y fiscales.

Con los Panama Papers se reveló el entramado del opaco mundo offshore usado para evadir el pago de impuestos, esconder fortunas, entre otros actos ilícitos más, al cual el bufete panameño había contribuido con la apertura de 214.000 sociedades offshore para empresas transnacionales y personas físicas provenientes de países de todos los continentes. Casi todas las multinacionales que están en el ranking Fortune 500 y los 40 principales bancos del mundo, son parte fundamental de la cartera de clientes del bufete.

¿Y cómo se sustenta este entramado? Usando la figura de sociedades offshore que, bajo el amparo del secreto bancario, logran esconder quién o quiénes son los verdaderos dueños. Estas sociedades se crean en jurisdicciones opacas, mejor conocidas como Paraísos o Guaridas Fiscales, donde no se pagan impuestos o se pagan en muy poco porcentaje.

Se mueven a nivel global, en ese mundo oculto, entre 500 y 600 mil millones de dólares por actividades vinculadas al comercio internacional y cerca de 200 mil millones de dólares en activos financieros que provienen de la riqueza privada personal. Los Panama Papers empezaron a evidenciar que el proceso consiste en crear, supuestamente, en forma legal miles y miles de sociedades offshore, en jurisdicciones o países que no son los países de origen de los dueños de dichas sociedades.

Las FARC ahora son un partido político. Acostumbrarse a él

Los colombianos deberían aceptar que sus líderes ya no son terroristas

Una tormenta que llenó las calles de Bogotá con hielo el 1 de noviembre fue el segundo evento anormal del día en la capital de Colombia. La primera tuvo lugar en la sala de conferencias de un hotel, donde las FARC, un ejército guerrillero convertido en partido político, anunciaron sus candidatos a las elecciones presidenciales y legislativas que se celebrarán en 2018. Ante una pantalla con el nuevo logotipo pacífico de las FARC: una rosa con estrella roja en su centro: sus líderes hicieron todo lo posible para parecerse a los políticos normales. Imelda Daza, la candidata a la vicepresidencia, prometió un "modelo más inclusivo" de gobierno que superaría la pobreza, el hambre y las barreras a la educación.

La mayoría de los colombianos conocen a las FARC como un ejército sin ley cuya guerra de 52 años contra el Estado estuvo en el centro de un conflicto que causó más de 200,000 muertes y desplazó a 7 millones de personas. La fiesta no está tratando de ocultar sus orígenes. Su nuevo nombre, la Fuerza Revolucionaria Alternativa Popular, usa el antiguo acrónimo sangriento. Su candidato presidencial, Rodrigo Londoño, también conocido como Timochenko, ha dirigido a las FARC desde 2011. Aunque se ha convertido en un pacificador, los Estados Unidos lo buscan por tráfico de cocaína, secuestro y asesinato. Las FARC permanecen en la lista de terroristas del Departamento de Estado bajo su antiguo nombre.

Venezuela: ¿después del 15O, que puede suceder?

Por: Juan Eduardo Romero

Los resultados de las elecciones regionales en Venezuela, celebradas este 15O arrojan un conjunto de enseñanzas, tanto para el Gobierno como a la oposición. Para el Gobierno, muestra la posibilidad de seguir navegando en el efecto portaviones de la convocatoria de la ANC y el impacto psicológico y anímico, tanto sobre sus seguidores como sus opositores. El resultado en unas condiciones que siguen siendo de apremio económico y alimenticio, de asfixia financiera internacional, muestra las fortalezas organizativas del Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV) como maquinaria electoral. Es decir, estamos hablando de una estructura cuya organización tiene gran capacidad de movilizarse cuando las condiciones anímicas lo favorecen.

Los resultados de las elecciones del 30-J, cuando el PSUV obtuvo un total de 8.089.320 votos, que representó una recuperación en relación a su votación del 6-D de 2015, cuando sólo obtuvo 5.599.025 votos, significa que la maquinaria no está totalmente derruida, a pesar del efecto desencanto que se deriva de las condiciones de agobio económico y los propios errores de una burocracia ineficiente, permeada por prácticas esencialmente criticables desde el punto de vista ético. Que el PSUV haya ganado 17 de un total de 23 Estados, luego de pasar el acoso de la acción colectiva violenta entre abril y julio de 2017, es un verdadero milagro político, que revela que el soporte afectivo construido por el liderazgo de Chávez sobrevive, a pesar de los propios errores del PSUV y la inclemente campaña de desprestigio y desaliento desarrollada en el lapso 2013-2017, y cuyo efectos más claros fueron los resultados de las elecciones legislativas del 2015.

Lo público en la educación superior colombiana

Por: Leopoldo Múnera Ruiz.
Profesor asociado, Facultad de Derecho, Ciencias Políticas y Sociales - Universidad Nacional de Colombia.

Dejar a la deriva a las instituciones estatales, no ofrecerles las condiciones financieras e institucionales necesarias para que sean de alta calidad, o destinar recursos públicos escasos para financiar las altas matrículas de las universidades privadas, como sucede en la actualidad, contradice la finalidad social del Estado establecida en la Constitución.

El programa “Ser Pilo Paga”, implementado en 2015, ha reanimado en el país el debate sobre lo público en la educación superior. Incluso Pablo Navas, rector de la Universidad de los Andes, sostuvo en un artículo de opinión publicado en El Espectador en enero del presente año, que la institución dirigida por él era la “universidad más pública del país”.

Los criterios utilizados para emitir tal juicio fueron heterogéneos, retóricos, y en algunos casos autocontradictorios: la meritocracia como única condición de ingreso a la universidad con la matrícula más costosa del país; la posición en los rankings internacionales, la cual, si acaso, permitiría hablar de la calidad, pero no de la naturaleza pública de una institución; la participación de profesores y estudiantes en sus instancias de gobierno, sin ponderar el peso de estas; o la reinversión del 100 % de sus ganancias en sus propias actividades, lo cual es característico de las corporaciones privadas de utilidad común y sin ánimo de lucro, como lo exige la Ley 30 de 1992.

La agenda de política comercial de Trump: más liberalización

Por: Christoph Scherrer.

Hay buenas razones para creer que la estrategia de Trump incluye la amenaza de proteccionismo, pero apunta a ganar acceso a los mercados de otros países para las empresas estadounidenses de tecnología avanzada. Trump va a ampliar la liberalización de las actividades económicas transfronterizas.

El presidente Donald Trump ha sido descripto como un proteccionista. La inmediata cancelación del Acuerdo de Asociación Transpacífico (TPP, por sus siglas en inglés) luego de que asumiera la Presidencia, así como su apoyo a los ajustes fiscales en frontera propuestos por los dirigentes republicanos en el Congreso, parece confirmar sus inclinaciones en términos de política económica internacional. Sin embargo, de una lectura más profunda de los intereses económicos de Trump, de su agenda comercial según se dio a publicidad en el Informe Anual sobre el Programa de Acuerdos de Comercio de 2016 elaborado por la Oficina del Representante Comercial de Estados Unidos (USTR, por sus siglas en inglés) y de la historia de la negociación comercial estadounidense surge una conclusión diferente. Trump usará los amplios déficits comerciales para presionar a sus socios comerciales a abrir sus mercados. Las empresas que exportan con éxito al mercado norteamericano desde esos países sentirán temor por los anuncios proteccionistas y, en consecuencia, es probable que presionen a sus gobiernos para que cedan ante las demandas del gobierno de Trump.

En otras palabras, el gobierno de Trump va a ampliar la liberalización de las actividades económicas transfronterizas. Desde la perspectiva de la economía del desarrollo, esto se podría llamar proteccionismo porque se trata de proteger los intereses de las empresas estadounidenses más avanzadas, que operan sobre la base de los derechos de propiedad intelectual y el acceso a la información en gran escala.

Trump, la Hora 0 y el chavismo bravío

Por: Carlos Fazio.

Fuente Rebelion/Cubadebate 21/07/2017

El domingo 16 de julio dio inicio en Venezuela una nueva fase de la guerra no convencional de factura estadunidense, que la cúpula extremista y maximalista que se apoderó de la conducción de la Mesa de Unidad Democrática (MUD) ha denominado la “Hora 0”.

En medio de una sostenida violencia de corte paramilitar y terrorista que supera los 100 días de duración, la puesta en escena de la “consulta ciudadana” se dio en el marco de anuncios catastrofistas como el del diputado neofascista Freddy Guevara, de Voluntad Popular, quien aseguró en un canal de televisión que luego del “plebiscito” en contra de las elecciones para constituir la Asamblea Nacional Constituyente, “vendrá algo que nunca hemos visto en nuestro país”.

Guevara habló de un “levantamiento total”, que a juzgar por los manuales de la Guerra No Convencional del Pentágono dirigida a provocar un “cambio de régimen”, augura escenarios tipo Libia, Ucrania o Siria. Es decir, estaríamos en el inicio del estallido de una guerra fratricida entre venezolanos, con intervención de potencias extranjeras, mercenarios y grupos paramilitares.

Reformas contra trabajadores/as en Brasil amenazan a toda América Latina

Brasil, principal economía de la región, es hoy el laboratorio de las más agresivas y reaccionarias reformas anti laborales en América Latina. Es éste el resultado de un abrupto giro político a la derecha que vivió el país recientemente y es nuestra obligación como Confederación Sindical de Trabajadores y Trabajadoras de las Américas, analizar lo que viene ocurriendo y elaborar respuestas que estén a la altura del desafío.

Hace poco más de un año que en Brasil, una amplia coalición de fuerzas políticas, empresariales y sociales reaccionarias, dieron un golpe de estado – por vía parlamentaria – que resultó en la substitución de la presidente progresista Dilma Rousseff por su vicepresidente Michel Temer, un político conservador.

La campaña que hicieron los medios contra Dilma estuvo enfocada em denunciar supuestas prácticas corruptas en su gobierno y en el anterior mandato de Lula. Ya en el proceso, en el Congreso se le acusó de violar reglas de la administración pública, por prácticas que tuvieron todos los gobiernos anteriores y que repite de forma descarada y sin ninguna crítica ni menos denuncia el gobierno ilegítimo que le sucedió. La campaña anticorrupción fue un pretexto. Nada ha sido probado contra Dilma y Lula sobre su supuesta corrupción. El golpe de estado fue para aplicar un programa social y económico que el pueblo brasileño rechazó en las cuatro elecciones anteriores (2002, 2006, 2010 y 2014) pero que el gobierno golpista, impulsado por una recomposición de fuerzas reaccionarias, con monopólico respaldo del conglomerado mediático, y con mayoría en el Congreso estaba dispuesto a imponer.

Primero, el Congreso aprobó una ley que permite generalizar la tercerización o subcontratación. Eso significa rebaja de salarios y debilitamiento de los sindicatos y de la contratación colectiva. La tercerización en todas las actividades favorecerá a todas las empresas, pero muy especialmente a las grandes corporaciones y empresas multinacionales.

¿Guerra civil en Venezuela?

Por: Ana Esther Ceceña

Las guerras del Siglo XXI tienen la particularidad de parecerse a las movilizaciones por derechos ciudadanos. La larga experiencia del Pentágono en intervenciones y políticas de disciplinamiento en todos los continentes y en todo tipo de situaciones, ha llevado a concebir las guerras de maneras muy distintas a las empleadas, con mayor o menor éxito, en épocas pasadas (tan cercanas como las del último Siglo XX). Las catástrofes climáticas o humanitarias son hoy uno de los denominados riesgos o amenazas a la seguridad que permiten la movilización de tropas y su intervención en territorios extranacionales, tal como ocurrió en Haití con el terremoto de 2010 y donde el Comando Sur de Estados Unidos que había ocupado la plaza, cuando decidió retirarse, dejó instalada la Misión de Naciones Unidas (MINUSTAH). La intervención humanitaria produjo una ocupación militar que después de siete años deja un lamentable saldo de violaciones de derechos humanos y conculcación del derecho a la autodeterminación del pueblo haitiano.

Pero quizá lo más novedoso de las intervenciones de este siglo es su carácter reptante. Avanzan a ras del suelo de manera silenciosa, colándose entre la gente, comiéndose los tejidos comunitarios y sembrando miedo, confusión e incertidumbre. El estallido viene después. Primero se carcomen las bases de los vínculos sociales, los que hacen a “la gente” ser “pueblo” con un sentido sujético explícito, así como las bases del entendimiento colectivo o sentido común, a través de un cuidadoso trabajo de socavamiento simbólico, bombardeado desde los medios masivos de transmisión de datos e imágenes.

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