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Las reformas del FMI pueden empeorar la situación: el caso de Ecuador

Por: Mark Weisbrot

Cuando las personas piensan en el daño que países de altos ingresos, típicamente liderados por EEUU y sus aliados, causan a la población del resto del mundo, generalmente piensan en la guerra. Cientos de miles de iraquíes perdieron la vida como resultado de la invasión de 2003, y muchos más murieron luego, a medida que la situación en la región fue recrudeciendo.

Pero los países ricos también tienen un importante poder sobre la vida de miles de millones de personas a través del control que poseen sobre las instituciones de gobernanza global. Una de ellas es el Fondo Monetario Internacional. Tiene 189 países miembros; sin embargo, Estados Unidos y los países ricos aliados, tienen una mayoría sólida de votos. El jefe del FMI es, por costumbre, de nacionalidad europea; y Estados Unidos por sí mismo tiene suficientes votos como para vetar muchas decisiones de gran envergadura, aunque los países ricos casi nunca votan unos contra otros.

Echemos un vistazo a un préstamo reciente del FMI para ver cómo opera el problema. En marzo, Ecuador firmó un acuerdo por el que pidió prestado $4.2 mil millones al FMI por un periodo de tres años, siempre y cuando el Gobierno se adhiriese a un programa económico determinado por el acuerdo. En palabras de Christine Lagarde ―la directora gerente del FMI en ese momento― este fue “un programa integral de reformas destinado a modernizar la economía y allanar el camino para un crecimiento fuerte, sostenido y equitativo”.

El retorno de la derecha en América Latina

Por: Alexander Main*

Dos días después de las elecciones de noviembre de 2016 que lo llevaron al poder, el presidente electo Donald Trump tuvo una reunión de 90 minutos con el presidente Barack Obama en la Oficina Oval de la Casa Blanca. "Discutimos muchas situaciones diferentes, algunas maravillosas, otras difíciles", dijo Trump a los medios de comunicación después. Más tarde reveló que la mayor "dificultad" que se discutió fue la amenaza nuclear norcoreana.

No sabemos mucho más sobre la conversación de esos dos hombres ese día, pero es probable que una "situación particularmente maravillosa" que mencionaron fuera una parte del mundo en la que Estados Unidos había ganado mucho terreno durante la presidencia de Obama: América Latina.

Cuando Obama asumió el cargo por primera vez en enero de 2009, gran parte de América Latina y el Caribe estaba dominada por gobiernos izquierdistas independientes, a pesar de los agresivos intentos de la anterior administración republicana de revertir la "marea rosa" de movimientos progresistas que habían llegado al poder a principios del siglo XXI.

Pero al final de los dos mandatos de Obama, América Latina había regresado decisivamente a la derecha. Los innovadores esquemas de integración regional encabezados por gobiernos de izquierda, como la Unión de Naciones Suramericanas (UNASUR) y la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC), se paralizaron o se tambaleaban. Mientras tanto, había surgido un bloque respaldado por Estados Unidos: la Alianza del Pacífico, integrada por Chile, México, Colombia y Perú, todos signatarios de acuerdos de "libre comercio" con Estados Unidos. Despreciando abiertamente a UNASUR y a la Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América (ALBA) liderada por Venezuela y Cuba, la Alianza del Pacífico ha adoptado muchas de las políticas neoliberales que condujeron a dos décadas de estancamiento económico y a un aumento de la desigualdad en la región durante los años ochenta y noventa (y que posteriormente impulsaron el apoyo a las alternativas de política de la "marea rosa").

Hay una serie de factores que llevaron al retorno de la Derecha en América Latina, incluyendo las recesiones económicas que resultaron en gran parte de los efectos de la crisis financiera mundial, los escándalos de corrupción politizada, la influencia política de los poderosos movimientos evangélicos ultraconservadores, y la creciente influencia del capital financiero. Los golpes antidemocráticos también derribaron gobiernos de izquierda: un golpe militar, en el caso de Honduras en 2009; y los golpes parlamentarios que resultaron en la destitución inconstitucional del presidente Fernando Lugo de Paraguay en 2012 y de la presidenta Dilma Rousseff de Brasil en 2016.

William Hinton sobre la Revolución Cultural

Por: Dave Pugh*

Desde los grandes retrocesos del socialismo en el siglo XX, primero en la Unión Soviética y luego en China, los izquierdistas de todo el mundo se han enfrentado a un serio problema: Después de la victoria inicial de las fuerzas revolucionarias populares, ¿qué se puede hacer para seguir en el "camino socialista"? ¿Qué medidas se pueden tomar para restringir las diferencias de clase heredadas de la vieja sociedad, defenderse de la hostilidad y la intervención imperialista e impedir que una nueva clase capitalista se desarrolle dentro de la propia sociedad socialista?

La respuesta de China a esta pregunta fue la Gran Revolución Cultural Proletaria. Fue una primicia histórica: una serie de sublevaciones revolucionarias de masas en un país socialista. Tuvo lugar en el espacio de once años, 1966-76. Iniciada por Mao Zedong y sus partidarios del Partido Comunista Chino, la Revolución Cultural tenía como objetivo derrocar a los "seguidores capitalistas" en los niveles más altos del partido que dirigían a China hacia la restauración capitalista a gran escala. Esta forma sin precedentes de lucha de clases involucró a decenas de millones de obreros, campesinos, estudiantes e intelectuales.

En un discurso pronunciado en la Conferencia de Eruditos Socialistas de 1999 en la ciudad de Nueva York, William Hinton explicó que el método de la Revolución Cultural era "movilizar a la gente común para tomar el poder desde abajo con el fin de establecer nuevos órganos de dirección representativos, órganos de poder elegidos democráticamente". En toda China se construyeron decenas de miles de comités revolucionarios en fábricas, granjas y escuelas. Inspirados por la visión de Mao, el pueblo desarrolló otras cosas nuevas socialistas que revolucionaron la sociedad, como médicos descalzos en el campo y obras culturales basadas en las ricas experiencias de vida de los obreros y campesinos chinos.

Mao comprendió que la Revolución Cultural era una batalla de alto riesgo para impedir el surgimiento del capitalismo de estado en China. Había estudiado la economía política y las relaciones sociales en la Unión Soviética y estaba convencido de que el capitalismo había sido restaurado allí. En última instancia, Mao y sus aliados fracasaron, pero eso no significa que no debieran haber iniciado esta lucha histórica. Escribiendo a principios de la década de 1970, Hinton hizo una observación profunda: "La revolución socialista es mucho más compleja y difícil de lo que la mayoría de los revolucionarios han supuesto hasta ahora, que la toma del poder... es sólo el primer paso en un proceso revolucionario prolongado..."

Muchas personas de la izquierda, tanto en Estados Unidos como a nivel internacional, han tenido una visión negativa de la Revolución Cultural. Los medios de comunicación corporativos han desempeñado un papel activo en este sentido. En los años 80 y 90, un nuevo libro apareció cada mes sobre el tema "cómo mi familia y yo fuimos perseguidos durante la Revolución Cultural". Por supuesto, falta el contexto para estas historias de persecución. Es imposible decir si los autores fueron señalados incorrecta (o correctamente) como seguidores del camino capitalista. No se nos dice qué facciones de la Guardia Roja estaban involucradas: las que honestamente tratan de llevar a cabo las políticas de Mao, los ultraizquierdistas o los falsos Guardias Rojos organizados por Liu Shaoqi y Deng Xiaoping, los principales proponentes del partido de tomar el camino capitalista.

¿Para qué sirve el tropel?

Por: Sebastián Hincapié Rojas

El tropel universitario hoy: entre la insignificancia simbólica y la ineficacia política
“Cuando se quiere decir alguna cosa en el campo político, se puede poner bombas como los anarquistas del siglo pasado, se puede hacer huelgas o manifestaciones. Pero se requiere fuerza política para realizar manifestaciones políticas visibles”. Pierre Bourdieu (2013)


    “No quiero decir que no tengamos que hacer nada. Lo que digo es que esta presión para hacer algo es, bastante a menudo, una forma muy perversa de impedir que pensemos”. Slavoj Žižek (2014)


Tal vez sea bueno comenzar este escrito explicitando lo que no es y lo que no pretende ser, previniendo así posibles deformaciones que quieran endilgarle significados que impidan nuevas reflexiones: no es un panegírico de la no violencia, de esos que abundan entre los biempensantes obsesionados por sustraer el contenido histórico a toda manifestación violenta, volviéndola así incomprensible. Tampoco se parte aquí del principio: “toda violencia genera más violencia”, consigna popular que a menudo se encarga de ocultar las condiciones estructurales que producen algunos tipos específicos de violencia, como la simbólica, o bien el rol determinante que la violencia ha jugado en algunas transformaciones políticas. Lo que sí pretende es proponer una reflexión crítica sobre el uso del tropel como forma de manifestación política en las condiciones actuales. Cuáles son sus implicaciones y cuál es su relevancia dentro de la protesta, específicamente la protesta estudiantil, son parte de las preguntas que alentaron este escrito.

La ineficacia política y simbólica del tropel

El tropel es un acto político, de ello no hay duda. Es una manera de manifestar un descontento, de mostrarse inconforme frente a una situación considerada injusta y de llamar la atención de la ciudad frente a ella. Pese a que el tropel es fruto de universitarios inconformes, éste busca tener un impacto más allá, tener un eco en los medios de comunicación y en el gobierno; en últimas, generar un impacto político. De ello dan cuenta los comunicados, las consignas y las declaraciones que hacen los capuchos en el transcurso de la confrontación. También es un acto simbólico: el tropel propone representar una violencia permanente pero silenciada, pretende explicitar un conflicto latente y para ello no sólo recurre a las papas bomba y a los cocteles molotov, también hay una indumentaria específica de quienes asisten a la representación, hay órdenes cerrados, murales, trapos y pasacalles. De hecho, en la Universidad de Antioquia, uno de los últimos tropeles contó con una acción que un grupo de activistas ya había realizado en la ciudad: los capuchos tinturaron de rojo las fuentes de la ciudad universitaria para protestar por el asesinato sistemático de líderes sociales.

Nuevo informe encuentra que el programa de austeridad del FMI de Ecuador podría desembocar en una recesión económica y un mayor desempleo

Por: Dan Beeton

Washington, DC — Un nuevo informe del Centro para la Investigación en Economía y Política (CEPR) analiza el acuerdo de Ecuador con el Fondo Monetario Internacional (FMI) firmado en marzo de 2019, y encuentra que el país sudamericano experimentaría una reducción de su PIB per cápita, un mayor desempleo y una mayor inestabilidad macroeconómica como producto del acuerdo. El propio programa proyecta, como señalan los autores, que Ecuador sufrirá una recesión este año y un incremento del desempleo en cada uno de los tres primeros años del acuerdo. Incluso así, estas proyecciones son optimistas, concluye el presente informe.

“El programa del FMI para Ecuador exige eliminar un conjunto de políticas que a lo largo de los últimos años han tenido mucho éxito en estimular el crecimiento económico, reducir el desempleo y reducir la desigualdad y la pobreza”, declaró Mark Weisbrot, codirector de CEPR y uno de los autores del informe. “Desafortunadamente, incluso el mismo FMI pronostica una disminución de estos y otros indicadores sociales y económicos a medida que, junto al actual Gobierno ecuatoriano, vaya revirtiendo estas políticas”.

El programa requiere un amplio ajuste fiscal con el fin de crear un gran superávit fiscal, el que sería producto de la combinación de recortes salariales y despidos de hasta 140 mil empleados del sector público; del aumento de los precios de los combustibles y la electricidad al reducir los subsidios; del incremento de las tarifas de servicios públicos; de la subida de los impuestos indirectos: probablemente el Impuesto al Valor Agregado (IVA, un impuesto sobre el consumo); y de la eliminación de las exenciones del IVA que actualmente benefician a la mayoría de los hogares.

“El programa del FMI está basado en reformas del lado de la oferta, con el objetivo de que el tipo de cambio real del Ecuador sea internacionalmente más competitivo y, por lo tanto, mejore el saldo de la cuenta corriente del país”, apunta el informe. “Esta estrategia se conoce como ‘devaluación interna’” y equivale a mantener el desempleo alto y reducir los salarios para supuestamente conseguir que la economía de un país sea más competitiva a nivel internacional. Esta estrategia ha sido aplicada por el FMI y las autoridades europeas en Grecia y en otros países de la eurozona.

Imperialismo tardío

Por: John Bellamy Foster

La obra más influyente sobre el imperialismo sigue siendo el estudio clásico de V. I. Lenin de hace un siglo, el imperialismo: La Última Etapa del Capitalismo (más conocida por el título que se le dio después de su primera publicación, Imperialismo)(1): Lenin empleó el término imperialismo moderno o simplemente imperialismo para referirse a la era del capital concentrado, durante la cual el mundo entero estaba siendo dividido por los Estados dirigentes y sus corporaciones, distinguiendo la etapa imperialista del colonialismo/imperialismo de las etapas mercantilistas y de libre competencia del capitalismo que la precedieron. "La política colonial y el imperialismo", insistió Lenin, "existían antes de esta última etapa[imperialista] del capitalismo, e incluso antes del capitalismo".(2)

La nueva etapa imperialista, que comenzó en el último cuarto del siglo XIX y se extendió hasta el siglo XX, fue vista como un producto del crecimiento de gigantescas empresas capitalistas con poder monopólico, la estrecha conexión forjada entre estas corporaciones y los Estados-nación en los que surgieron, y la consiguiente lucha por el control de las poblaciones y los recursos del mundo, que condujo a la competencia y la guerra intercapitalista. "Si fuera necesario dar la definición más breve posible del imperialismo [como una "etapa especial"]", escribió Lenin, "tendríamos que decir que el imperialismo es la etapa de monopolio del capitalismo".(3)

El análisis general de Lenin sobre el imperialismo pertenecía a un grupo de teorías en gran medida complementarias en la tradición marxista que incluía obras como La capital financiera de Rudolf Hilferding (1910), La acumulación del capital de Rosa Luxemburg (1913) y El imperialismo y la economía mundial de Nikolai Bujarin (1915).(4) Sin embargo, el propio análisis de Lenin no tenía rival en su capacidad de capturar las condiciones mundiales dominantes a través de la Segunda Guerra Mundial, ni siquiera en su capacidad de rendir cuentas de las guerras mundiales mismas. Un punto fuerte de su análisis fue su carácter concreto, histórico, divorciado de las rígidas fórmulas teóricas. Abarcaba fenómenos tan variados como el crecimiento del capital monopolista y financiero, la "división del mundo entre los trusts internacionales", la exportación de capital, la carrera por la energía y las materias primas, la lucha de clases, la rivalidad geopolítica en la lucha por el territorio económico y las esferas de influencia, el surgimiento de una aristocracia obrera en el núcleo capitalista, y la lucha por la hegemonía global y regional.(5)

Al enfatizar la competencia intercapitalista, Lenin también señaló la jerarquía de los Estados-nación, que servía para dividir los poderes centrales de las naciones más pobres de la periferia que caían dentro de sus órbitas imperiales. Su análisis fue más allá del colonialismo para discutir el neocolonialismo en relación con América Latina. En la década de 1920, alerta a las luchas revolucionarias en México, Turquía, Persia, China e India, Lenin fue pionero en extender su análisis a la consideración de todas las "colonias y países oprimidos por el imperialismo" y de todos los "países dependientes", dando lugar a una revolución en la periferia contra el "imperialismo internacional "(6)

Sin embargo, la historia en la concepción marxiana es una dialéctica de continuidad y cambio. En la década de 1960, el análisis de Lenin, a pesar de su amplitud, necesitaba ser actualizado. En la era posterior a la Segunda Guerra Mundial, Estados Unidos emergió con una hegemonía casi absoluta sobre la economía mundial capitalista. Al mismo tiempo, el mundo vio la mayor ola revolucionaria de la historia asociada con la ruptura con el colonialismo, el surgimiento del neocolonialismo y el surgimiento de una esfera rival de la sociedad posrevolucionaria, incluidos los Estados con aspiraciones socialistas.(7) En esta atmósfera cambiada, correspondiente a la Guerra Fría, Estados Unidos y sus aliados presentaron una nueva ideología de crecimiento económico, desarrollo, ayuda y modernización dentro del marco ideológico capitalista. Un ejército de intelectuales liberales y socialdemócratas, incluyendo figuras como Mark Blaug, Benjamin J. Cohen, Robert W. Tucker y Barrington Moore Jr. fueron reclutados en los años sesenta y setenta para negar la existencia del imperialismo económico, si no del imperialismo en general, dirigiendo su análisis a varias figuras de la izquierda y en los Estados Unidos en particular, incluyendo a Paul Baran, Paul Sweezy, William Appleman Williams y Harry Magdoff.(8).

La religión es el suspiro de los oprimidos

Por: Vijay Prashad

Sentado en una celda de una cárcel fascista en Italia, Antonio Gramsci se preguntaba sobre un problema que enfrentaban comunistas como él. En El manifiesto comunista (1848), Karl Marx y Friedrich Engels escribieron: “los trabajadores no tienen nada que perder salvo sus cadenas. Tienen un mundo que ganar”. Pero estas cadenas no eran meramente lazos materiales, las cadenas de la miseria que impedían que aquellos que no poseían propiedad, aparte de su propia habilidad para trabajar, fueran completamente libres. Esas cadenas avanzaban dentro de la mente, sofocando la habilidad de la mayoría de los seres humanos a tener un entendimiento claro de nuestro mundo. Sofocados, los trabajadores (quienes antes eran simpatizantes de movimientos socialistas y comunistas) se acercaron al fascismo. Llegaron a los partidos fascistas no por claridad, escribió Gramsci, sino por su conciencia contradictoria.

Por un lado, personas que pasan la mayor parte de su tiempo trabajando desarrollan una comprensión de la “transformación práctica del mundo”. Este marco está implícito en la actividad de los trabajadores, ya que el/la trabajador/a —dado el robo de su tiempo— a menudo se ve impedido/a de tener una “conciencia teórica clara de esta actividad práctica”. Por otro lado, el/la trabajador/a ha “heredado del pasado y ha absorbido acríticamente” una serie de ideas y prácticas que ayudan a moldear su acercamiento al mundo. Estas ideas y prácticas provienen de todo tipo de instituciones, como del aparato educacional del Estado, de instituciones religiosas y de las industrias culturales. Esas ideas heredadas no clarifican la experiencia práctica de los trabajadores, pero sin embargo ayudan a formar su visión de mundo. Es a esta dualidad a la que Gramsci llama “conciencia contradictoria”.

Si se acepta la perspectiva de Gramsci, entonces la lucha sobre la conciencia —la lucha ideológica— es una necesidad material. Para generaciones de trabajadores, los sindicatos, los partidos políticos de izquierda, y las formaciones culturales de izquierda proporcionaron las “escuelas” para elaborar y conectar la conciencia de los trabajadores y entregar una comprensión poderosa del mundo, la claridad para ver las cadenas que debían romperse.

Las chatarreras, cara femenina de la minería en Segovia

Por: Ricardo Cruz

Sentada sobre un bulto lleno de piedras, Consuelo Castrillón supervisa que las casi 60 mujeres presentes en la mina Las Brisas, en las afueras de Segovia, se repartan por partes iguales la montaña de rocas que los mineros han amontonado en las afueras de la bocamina.

El nombre de cada una de ellas aparece escrito en un cuaderno que Consuelo guarda con recelo. Parte de su trabajo es, precisamente, regular la cantidad de mujeres que cada día llegan en masa a la mina en busca de un pedazo de piedra para lavar, moler y extraerle unos cuantos granos de oro. Sus responsabilidades también incluyen coordinar las labores de aquellas que cuentan con el visto bueno del gerente de la mina para trabajar; es decir, ella organiza las cuadrillas, revisa que cada una cuente con su balde, su batea, su pala, su costal y su puesto de trabajo.

En Segovia y Remedios, municipios que producen el 11% del oro que se extrae en Colombia según cifras de la Agencia Nacional de Minería, se le dice ‘chatarrera’ a la mujer que trabaja día a día en las afueras de las minas escarbando entre montones de piedras que los mineros han desechado. La actividad tiene su recompensa cuando, luego de escoger, lavar y colar, se hallan fragmentos pétreos que contienen mineral que luego son llevados a las plantas de beneficio o entables, como se les dice en la región, para extraerles hasta el último aliento de metal precioso.

Se trata, en la mayoría de los casos, de mujeres cabezas de familia, desplazadas por la violencia o que simplemente no encontraron más opciones laborales que dedicarse a ‘chatarrear’. Tampoco es una actividad que distinga edad. No son pocas las mujeres jóvenes que deciden enterrar sus manos entre las duras piedras que sobran de las minas. Todo porque en Segovia y Remedios, las ofertas laborales para las mujeres no abundan: “o se va trabajar en un almacén, un restaurante, en una casa de familia o consigue plata aceptando los ofrecimientos de los hombres y ya sabe de qué estoy hablando”, sostiene María Ofelia, una chatarrera que no supera los 25 años de edad.

La depresión global: el gatillo comercial y tecnológico

Por: Michael Roberts

A pesar de todos los discursos optimistas del presidente de Trump sobre el estado de la economía estadounidense, los últimos datos sobre la actividad económica y la producción industrial sugieren que Estados Unidos se suma a Europa y Japón en una fuerte desaceleración al entrar en la segunda mitad de 2019. Y ello ocurre cuando la guerra comercial y tecnológica entre los EE.UU. y China ha subido un nuevo escalón y amenaza con desencadenar una recesión global antes de que termine el año.

informan los economistas de JP Morgan de que el avance de mayo del PMI de los EE.UU., Europa y Japón (G-3) apunta una disminución de 0,7 puntos, consistente con un crecimiento anual de sólo un 2,5% del PIB mundial. Los índices de compras de los gerentes (PMI) son encuestas de opinión de las compañías sobre sus compras y ventas actuales y futuras. Han demostrado ser orientadores razonables de la producción real. Y un crecimiento del 2,5% a nivel mundial se considera una ‘perdida de velocidad' de la economía mundial, por debajo de la cual se avecina una recesión.

Según JP Morgan la fabricación mundial de manufacturas está sufriendo la peor parte - de estar casi en 50 en el PMI (por debajo de 50 significa una contracción). Pero los servicios, que constituyen el 70-80% de la mayoría de las principales economías (al menos en la definición oficial), también se deslizan hacia los niveles de la mini-recesión de 2015-6.

Más preocupante aún, “los índices mundiales de expectativas de manufacturas y servicios parecen caer alrededor de 2 puntos en mayo y arrastraría los índices por debajo de los mínimos establecidos a principios de 2016.” (JPM).

En la primavera del 28A: not today

Por: Rocío Segura

Han pasado ya varios días tras el 28A y si algo se puede afirmar de la reflexión y conclusiones que nos arrojan los resultados electorales, son básicamente dos premisas:

La primera es que se consolida un sistema multipartidista acabando con el bipartidismo como eje central de la política española, que suma un 45,5% de los votos frente al 55,7% de 2016. Por primera vez los dos partidos tradicionales obtienen menos de la mitad de los votos, algo que aun así no se traduce en escaños debido al sistema electoral que continúa funcionando en beneficio del bipartidismo.

Esto es una noticia buena para España. Cualquier país que se preste a ser democrático entiende que los equilibrios en el Gobierno permiten ejercer más control entre unos y otros, exigen más necesidad de llegar a acuerdos y, en definitiva, aumenta la capacidad de que gobierne el sentido común.

A pesar de esto hay gente en el Partido Socialista que se empeña en no asumir los nuevos tiempos insistiendo en conformar Gobiernos en solitario, primando la clásica estrategia de anteponer la conquista y mantenimiento del poder por encima del proyecto político, hipotecando la construcción de un futuro progresista a su ambición particular.

El PSOE (como en GOT), quiere ser la reina Cersei, capaz de pactar en cada momento con quien sea, hacer lo que tenga que hacer por tal de mantenerse en el Trono, incluso si para ello debe permitir que los caminantes blancos arrasen con todo. Y esto nos lleva directamente a la segunda premisa.

Esta es que la participación del electorado, activado por el voto del miedo, ha conseguido frenar el avance de la extrema derecha en nuestro país. Pero, al mismo tiempo, ha iniciado una nueva etapa en la que el escenario dibujado de bloques permite a la derecha de Ciudadanos, Partido Popular y Vox irrumpir en el Congreso con una fuerza de 149 escaños frente a los 123 que ha conseguido obtener el Partido Socialista y los 42 de Unidas Podemos. Unos bloques que se sitúan muy a la par en cuanto al número de diputados que los componen y que demuestra que se han salvado los muebles del bloque progresista pero por los pelos.

Un recorrido por las elecciones de España

Por: Manuel Guillermo Jaimes Roa

El 15 de mayo de 2011, diferentes personas, de distintas edades y expresiones políticas, empezaron de forma un tanto espontánea a llegar y acampar en las principales plazas de las ciudades de España. Respondían al llamado de indignarse con la situación de crisis económica que se imponía como resultado de las malas decisiones políticas. Y así, aquellas plazas se convirtieron en auténticas ágoras en donde se reflexionaba sobre la situación del país y las posibles alternativas.

Ese mismo año 2011, en noviembre, tendrían lugar en medio de las movilizaciones populares las elecciones generales que debían dar como resultado un nuevo gobierno. Y así fue, pero el resultado fue que el PP (Partido Popular, de derecha) ganó y con mayoría absoluta las elecciones. Obtuvo 186 escaños, es decir 36 más que en las anteriores. Por su parte, el Psoe obtuvo 110 diputados, es decir 59 escaños menos. A su vez, los otros partidos que participaron en aquella contienda aumentaron su representación. Pero hasta ahí, todo normal. El análisis consistía en que el Psoe había sufrido un duro golpe en las urnas como resultado de su mala gestión en el gobierno frente a la crisis económica que sacudía Europa. Nadie parecía ver con precisión los cambios que se aproximaban.

Uno de los principales actores de ese cambio nació en el 2014. Podemos, partido que en gran parte heredó su fuerza y su discurso político del deseo de cambio que se había expresado en las plazas. Así el partido recién nacido se presentó a las elecciones europeas y sorprendió al ganar 5 escaños. El panorama político en España comenzaba a cambiar.

El Macizo colombiano en grave riesgo

Por: Fernando Guerra Rincón
Investigador del Centro de Investigaciones del Pacífico (CEMPA)
Universidad del Valle

El macizo colombiano es un territorio de 4.8 millones de hectáreas, el 4.3% de toda el área continental de Colombia, un bioma fundamental de gran importancia para el desarrollo nacional por los servicios eco sistémicos que brinda. Fue declarado por la Unesco en 1967, como Reserva de la Biosfera Constelación Cinturón Andino.

La convergencia orográfica, fisiogeográfica y la presencia de grandes extensiones de ecosistemas naturales, bosque subandino, andino, alto andino, páramo y nieves perpetuas, generan condiciones especiales que favorecen la regulación hídrica y el mantenimiento de una alta riqueza biológica, paisajística y cultural.

Los sistemas de páramos que allí se encuentran, el Puracé y el Sotará, tienen una enorme capacidad de almacenamiento de agua, de recarga de acuíferos, de captura de carbono atmosférico y son el nacimiento, en la cima de los Andes, de las cordilleras Occidental y Central que hacen de útero generoso de donde brotan las grandes arterias fluviales del país: Magdalena, Cauca, Patía, Caquetá y el Putumayo que alimentan los océanos Atlántico y Pacifico y el rio Amazonas, formando la intricada e indisoluble malla de los biomas andinos, pacífico y amazónico.

Esas arterias fluviales se ordenan en seis zonas hidrográficas claves: Alto Magdalena, Cauca, Saldaña, Caquetá, Putumayo y Patía. Las tres primeras corresponden a las macro cuenca Magdalena-Cauca, las dos siguientes a la macro cuenca del Amazonas y la última a la macro cuenca Pacífico.

¿Bernie y Ocasio... socialimperialistas?

Por: monthlyreview.org

En medio del intento de golpe de Estado dirigido por Estados Unidos contra la República Bolivariana de Venezuela en enero-febrero, Donald Trump lanzó una serie de ataques verbales contra el socialismo en Venezuela, Cuba y Nicaragua. El objetivo inmediato era justificar los intentos de Estados Unidos de derrocar a la República Bolivariana. El objetivo menos inmediato, pero apenas menos importante, era empañar el creciente movimiento socialdemócrata (autodenominado socialista democrático) en Estados Unidos, asociado con figuras como Bernie Sanders y Alexandria Ocasio-Cortez.

La estrategia ideológica del gobierno de Trump quedó plenamente expuesta tanto en su discurso sobre el Estado de la Unión pronunciado el 5 de febrero, en el que atacó al socialismo y a Venezuela, como en un discurso pronunciado el 18 de febrero ante los expatriados venezolano-estadounidenses en Miami, que incluyó unas veintinueve referencias negativas al socialismo. La principal técnica utilizada por sus escritores de discursos fue invertir la crítica socialista del capitalismo simplemente sustituyendo la palabra socialismo por capitalismo, una táctica digna de Fox News. Así, por ejemplo, le dijo a su audiencia: "Sabemos que el socialismo no se trata de justicia, no se trata de igualdad, no se trata de levantar a los pobres. El socialismo se trata de una sola cosa: poder para la clase dominante. Y cuanto más poder consiguen, más anhelan."

Detrás del virulento ataque de Trump al socialismo en Venezuela, Nicaragua y Cuba, sin embargo, estaba su declaración de lo que podría llamarse la Doctrina Trump, según la cual la mera existencia del socialismo en cualquier parte del mundo justifica la guerra económica, política y militar de Washington contra tales países. En violación del derecho internacional, Trump está extendiendo la política anticomunista de la Guerra Fría al socialismo del siglo XXI. Por otra parte, Trump trató de asfaltar con el mismo "socialista y comunista" el floreciente movimiento socialdemócrata en Estados Unidos, asociado a figuras como Sanders y Ocasio-Cortez. Los ha identificado con Venezuela, Nicaragua y Cuba, al tiempo que declara que "Estados Unidos nunca será un país socialista". A esto siguió un discurso de Mike Pence unos días después, el 1 de marzo, pronunciado en la Conferencia de Acción Política Conservadora, atacando a los socialistas del Partido Demócrata y declarando: "Si quieres socialismo, mira a Venezuela.... La lucha en Venezuela es entre socialismo y libertad."

El TLCAN en los tiempos de AMLO

Por: Rebecca Watts

¿Qué significa el TLCAN 2.0 en la agenda reformista del presidente mexicano, Andrés Manuel López Obrador?

“México está haciendo una fortuna con el TLCAN ... Con todo el dinero que recibe de EEUU, espero que impidan que la gente venga a través de su país y entre en el nuestro”, tuiteó el presidente Donald Trump en abril del año pasado. Desde el inicio de su campaña, y durante su presidencia, Trump ha tratado de canalizar el resentimiento que muchos trabajadores estadounidenses sienten hacia el Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN), pintando a los mexicanos como “hombres malos” que establecen los términos del pacto comercial para beneficiar a México a expensas de Estados Unidos. Desde 2015 se comprometió a renegociar o salirse del TLCAN, y se ha referido a él como “uno de los PEORES tratados comerciales jamás realizados. Estados Unidos perdió miles de negocios y millones de empleos”.

Si bien es cierto que la pérdida de casi un millón de empleos en EEUU se ha adjudicado al TLCAN, según el Instituto de Política Económica (EPI, por sus siglas en inglés), el tratado comercial no relata la historia de trabajadores estadounidenses versus trabajadores mexicanos, sino de los intereses corporativos versus los trabajadores en ambos países; y también en Canadá, el tercer país partícipe del tratado. En México, el TLCAN no ha logrado mejorar el nivel de vida del país, lo que ha hecho es diezmar al sector agrícola y contribuir a un auge en la migración.

El TLCAN 2.0 tiene muchos nombres. En inglés, oficialmente es el “United States, Mexico, and Canada Agreement”, o USMCA. Trump ha dicho: “No se ha reformado el TLCAN, este es un tratado completamente nuevo”, aunque en muchos aspectos el tratado es tan solo un cambio de imagen del original. Canadá se refiere a él como CUSMA, poniendo el nombre de Canadá en primer lugar; mientras que México lo llama el Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá o T-Mec. Como sea que se llame, se firmó el 30 de noviembre y, en el momento de redactar este informe, está pendiente su ratificación por los tres países.

“EN COLOMBIA HAY UNA GUERRA CONTRA LA EDUCACIÓN PÚBLICA”

Por: Carlos Castelblanco Pinedo – Redacción Pares

“Colombia se ha movido con la idea de que uno va al colegio y le transmiten datos, llena cajoncitos. Ese concepto hay que sustituirlo por el de enseñar a pensar. En nuestro país no lo hemos logrado, y no por culpa de los maestros, sino por un Estado que no invierte en sus maestros, que estigmatiza a sus maestros, que no entrega textos y no hace cambios curriculares. Lo que tenemos es un Estado que abandona la educación y en los últimos 20 años no ha habido ningún avance en calidad educativa.”

Pares habló con Julián de Zubiría Samper, Magíster Honoris Causa en Desarrollo Intelectual y Educación de la Universidad Católica del Ecuador. Economista de la Universidad Nacional e investigador pedagógico. Ha sido Consultor del Ministerio de Educación y Cultura del Ecuador, de la Universidad del Parlamento Andino y del Convenio Andrés Bello.

Profesor de maestrías en México, Chile, Ecuador y Colombia y de cursos postdoctorales en Universidades de Venezuela.

Miembro fundador y director desde 1991 de la innovación pedagógica del Instituto Alberto Merani en Bogotá, en la cual se creó y validó la Pedagogía Dialogante.

Varios de sus libros son usados como textos en quince países de América Latina; en especial en Perú, Ecuador, México y Venezuela. Su obra más divulgada es “Los modelos pedagógicos”.

Ha investigado y publicado diversos libros y ensayos sobre las temáticas del desarrollo del talento, los fundamentos del currículo, la investigación en educación, las competencias argumentativas, las teorías de la inteligencia y los diversos modelos pedagógicos.

Pares: ¿De qué manera el conflicto armado en Colombia ha penetrado en la cultura, en la forma de ser de nosotros como pueblo?

Julián de Zubiría Samper: En 2009 se firmaron unos acuerdos, pero hay que diferenciar estos acuerdos de la paz; la paz implicaría múltiples tipos de procesos y quisiera enfatizar en uno en particular, el cambio cultural.

Las cadenas globales de commodities y el nuevo imperialismo

Por: Intan Suwandi, R. Jamil Jonna y John Bellamy Foster

La producción capitalista del siglo XXI ya no puede entenderse como una mera agregación de las economías nacionales, que debe analizarse simplemente en términos del producto nacional bruto (PIB) de las distintas economías y de los intercambios comerciales y de capital que se producen entre ellas. Más bien, está cada vez más organizada en cadenas mundiales de commodities (también conocidas como cadenas mundiales de suministro o cadenas de valor mundiales), gobernadas por empresas multinacionales que se extienden a ambos lados del planeta, en las que la producción está fragmentada en numerosos eslabones, cada uno de los cuales representa la transferencia de valor económico. Con más del 80 por ciento del comercio mundial controlado por multinacionales, cuyas ventas anuales equivalen ahora a alrededor de la mitad del PIB mundial, se puede considerar que estas cadenas de commodities están atadas en el centro de la economía mundial, conectando la producción, ubicada principalmente en el Sur global, con el consumo final y las arcas financieras de las empresas multinacionales monopolísticas, ubicadas principalmente en el Norte global(1).

La cadena de commoditie de General Motors incluye veinte mil empresas en todo el mundo, la mayoría en forma de proveedores de piezas. Ningún fabricante de automóviles estadounidense importa menos del 20 por ciento de sus piezas del extranjero para ninguno de sus vehículos, y las piezas importadas representan a veces alrededor del 50 por ciento o más del vehículo ensamblado.(2) Asimismo, Boeing compra en el extranjero alrededor de un tercio de las piezas que utiliza para sus aviones.(3) Otras empresas estadounidenses, como Nike y Apple, deslocalizan su producción a subcontratistas, principalmente en la periferia, y la producción se lleva a cabo de acuerdo con sus especificaciones digitales exactas, lo que se conoce como "arm's length contracting" (contratación tercerizada), o lo que algunas veces se conoce como modos de producción no equitativos. Esta deslocalización de la producción por parte de las corporaciones multinacionales de hoy en día en el centro de la economía mundial ha llevado a un vasto cambio en la ubicación predominante del empleo industrial, desde el Norte global hasta la década de 1970, hacia el Sur global de este siglo.(4)

Los estudios han revelado que el ritmo acelerado de la deslocalización está estrechamente relacionado con la inversión extranjera directa (IED) en las zonas de bajos salarios de la periferia, asociada al comercio entre empresas. En 2013, las entradas mundiales de IED a las "economías en desarrollo" alcanzaron un nivel récord del 52 por ciento del total de la IED, "superando por primera vez los flujos a las economías desarrolladas en 142.000 millones de dólares".(5) Pero de igual importancia hoy en día es la contratación tercerizada.

Comercio tercerizado: Una fuente de debilidad comercial después de la crisis.

Por: Csilla Lakatos y Franziska Ohnsorge*

El crecimiento del comercio se ha ralentizado considerablemente desde la crisis mundial. Utilizando un conjunto de datos único sobre el comercio de EE.UU., esta columna argumenta que el comercio tercerizado entre empresas no afiliadas, a diferencia del comercio intraempresarial entre empresas vinculadas por el control o la propiedad, explica de manera inequívoca la desaceleración general del comercio después de la crisis.

El crecimiento del volumen del comercio mundial alcanzó un mínimo después de la crisis del 2,4% en 2016, muy por debajo de la media anterior a la crisis del 7,6%. Factores cíclicos, como la debilidad de la demanda mundial, los bajos precios de los productos básicos y la ralentización del crecimiento en China, han contribuido a la desaceleración del comercio. Además, los factores estructurales han reducido la capacidad de respuesta del mercado a la expansión de la producción mundial (Aslam et al. 2017, Constantinescu et al. 2016, Hoekman 2015, FMI 2016, Banco Mundial 2016).

La maduración de las cadenas de valor mundiales es uno de los factores estructurales clave que han contribuido a la reciente desaceleración del comercio. Las cadenas de valor globales a menudo implican numerosas operaciones transfronterizas, realizadas ya sea dentro de una misma empresa (es decir, entre empresas relacionadas a través de la propiedad o el control) o entre empresas no afiliadas o "tercerizadas". La decisión de una empresa entre transacciones tercerizadas o intraempresa tiene sus raíces en la motivación subyacente para la integración vertical y la inversión extranjera directa. Las empresas optan por internalizar las transacciones si el coste de realizarlas a través del mercado es superior a los costes internos. En particular, la aplicación de los contratos impone costos cuando los contratos están incompletos (Grossman y Hart 1986). Cuando los contratos están incompletos y su cumplimiento es costoso, las empresas pueden preferir la integración vertical y la propiedad interna de los activos (Hart y Moore 1990, Antras 2015).

Ha llegado el momento de una nueva movilización mundial en favor de la paz y contra el imperialismo yanqui.

Por: Monthly Review

Mientras escribimos estas notas en la primera semana de febrero de 2019, Estados Unidos está dirigiendo abiertamente un golpe político-económico en Venezuela. Al mismo tiempo, ha anunciado que se retira unilateralmente del Tratado INF -fuerzas nucleares intermedias-. Juntos, estos eventos, que se llevan a cabo a finales de enero y principios de febrero, marcan una nueva escalada del imperialismo yanqui, amenazando al mundo entero.

El 23 de enero, pocas semanas después de la toma de posesión de Nicolás Maduro para un nuevo mandato como presidente de Venezuela, Juan Guaidó, un político de derecha que nunca se había postulado a la presidencia y cuyo nombre era desconocido para más del 80 por ciento de la población venezolana, se proclamó presidente de Venezuela. Denunció al presidente electo Maduro, para quien más de dos tercios de los votantes y el 31 por ciento del electorado venezolano emitieron sus votos en las elecciones venezolanas de 2018 (frente a una minoría de votantes y sólo el 26 por ciento de los estadounidenses a favor de Donald Trump en las elecciones de 2016 en Estados Unidos) como un "usurpador" (Ben Norton, "Documento interno del gobierno de Estados Unidos describe el programa de'guerra económica' en Venezuela", Grayzone, 30 de enero de 2019; Joe Emersberger, "When Is a Democracy Not a Democracy? Mint Press News, 28 de enero de 2019). Guaidó fue inmediatamente declarado presidente legítimo de Venezuela por los Estados Unidos. Washington procedió a imponer lo que era, en efecto, un embargo sobre el petróleo venezolano que llegaba a los Estados Unidos, mientras tomaba el control de los activos de Citgo, la compañía petrolera de propiedad venezolana en los Estados Unidos, en nombre de los golpistas. Mientras tanto, el Banco de Inglaterra, a instancias de Estados Unidos, eliminó el acceso del gobierno venezolano a sus reservas de oro de $1.2 billones de dólares.

El actual intento de golpe de estado organizado en Washington es simplemente el último de una serie de intentos del gobierno de Estados Unidos para derrocar a la República Bolivariana de Venezuela en las últimas dos décadas. Puede considerarse que tiene tres motivos interrelacionados: (1) la destrucción del socialismo venezolano, (2) recuperar el control del petróleo venezolano (las mayores reservas de petróleo del mundo), y (3) reafirmar la hegemonía de Estados Unidos sobre América Latina. Estados Unidos ha respaldado tres exitosos golpes de Estado en América Latina en la última década: Honduras (2009), Paraguay (2012) y Brasil (2016). Venezuela, sin embargo, es el país más difícil de quebrar ya que está gobernado por un gobierno socialista electo y respaldado por la mayor masa de la población y la mayoría de los pobres de Venezuela, que apoyan firmemente el proceso revolucionario y se oponen virulentamente al imperialismo de Estados Unidos.

La realidad tras la Coalición de Trump para cambiar el régimen en Venezuela.

Por: Mark Weisbrot

Ah principio de los 70’s, los Sandinistas estaban en las montañas combatiendo para tumbar la brutal dictadura de la familia Somoza, de unos 40 años de duración y con el apoyo de Estados Unidos. Cuando una potente erupción volcánica golpeó a Nicaragua, Omar Cabezas, sandinista, cuanta que estos le dijeron a los campesinos que encontraron que fue un castigo de Dios por no haberse librado de Somoza.

Cuando los Sandinistras triunfaron en 1979, Estados Unidos inició una sangrienta guerra para recuperar el país mediante el grupo terrorista paramilitar de ‘los contras’, quienes asesinaban civiles regularmente. El Presidente George H.W Bush lo dejó muy claro durante la segunda elección de los sandinistas en 1990, que aunque no fuera Dios, el continuaría castigando a los nicaragüenses con un embargo comercial y la guerra si no se desasían de los sandinistas. Cansados de la guerra, la hiperinflación y el colapso económico, los nicaragüenses votaron por la oposición: Los sandinistas perdieron.

Hoy el gobierno de Trump está repitiendo la estrategia de castigo colectivo contra Venezuela con un embargo financiero paralizante desde agosto de 2017 y desde enero, un embargo comercial. El embargo financiero impidió cualquier posible medida del gobierno para acabar con la hiperinflación o generar una recuperación económica, mientras se pierden billones de dólares de la producción de crudo. El embargo económico está proyectado para cortar el 60% de las exiguas ganancias en divisas, necesarias para comprar medicina, comida, suministros médicos y otros bienes esenciales para la supervivencia de muchos venezolanos.

Buscando promover un golpe militar, una rebelión popular o una guerra civil, la administración Trump ha sentenciado que el castigo continúa hasta que destronar al actual gobierno. “Maduro debe irse” dijo el Vicepresidente Pence nuevamente en marzo.

Todo esto es ilegal bajo numerosos tratados firmados por Estados Unidos, incluido el Capítulo de la Naciones Unidas, el capítulo de la Organización de Estados Americanos y otros convenios y leyes internacionales. Para legitimar esta brutalidad, que probablemente ya ha matado a miles de venezolanos al restringirles el acceso a bienes y servicios e

El ascenso de China como potencia mundial. Entrevista.

Por: Au Loong-Yu

El rápido ascenso de China como un nuevo centro de acumulación de capital ha aumentado el conflicto con los Estados Unidos. Ashley Smith, de ISR, entrevistó al activista y académico Au Loong Yu sobre la naturaleza de la emergencia de China como un nuevo poder imperial y sobre qué significa para el sistema-mundo.

Uno de los más importantes desarrollos en el sistema-mundo de las últimas décadas ha sido el ascenso de China como nuevo poder en el sistema-mundo. ¿Cómo ha ocurrido esto?

El crecimiento de China es el resultado de una combinación de factores desde su reorientación en la producción dentro del capitalismo global en la década de 1980. Primero, en contraste con el bloque soviético, China encontró un camino para beneficiarse, con un giro de ironía histórica, de su legado colonial. Gran Bretaña controló Hong Kong hasta 1997, Portugal controló Macau hasta 1999 y los EE. UU. continúan usando Taiwán como un protectorado.

Estas colonias y protectorados conectaron a China con la economía-mundo incluso antes de su entrada total dentro del sistema-mundo. En la era de Mao, Hong Kong proveyó alrededor de un tercio de la moneda extranjera de China. Sin Hong Kong, China no habría sido capaz de importar tanta tecnología. Tras el final de la Guerra Fría, durante el mandato de Deng Xiaoping, Hong Kong fue muy importante para la modernización de China. Deng usó Hong Kong para conseguir mayor acceso aún a moneda extranjera, para importar todo tipo de cosas, incluyendo alta tecnología, y tomar ventaja de su fuerza de trabajo cualificada, como directivos profesionales.

China usó Macau primero como un sitio ideal para contrabando de bienes dentro de la China continental, aprovechando la notoria falta de aplicación legal de la isla. Y así China utilizó la Casino City como plataforma ideal para la importación y exportación de capital. Taiwán fue muy importante no solo en términos de inversiones de capital, sino que más significativa en la larga carrera fue su transferencia de tecnología, primera y principalmente en la industria de semiconductores. Los inversores hongkoneses y taiwaneses fueron también una de las razones clave para el rápido crecimiento de las privincias chinas de Jiangsu, Fujian y Guandong.

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