Gustavo Petro

¿Quién le teme a Gustavo Petro?

Por: Enrique Santos Molano

¿Por qué están amenazadas las vidas del candidato presidencial Gustavo Petro Urrego y de varios de los dirigentes del movimiento Colombia Humana que acompaña la candidatura de Petro? ¿Por qué han sido asesinados más de ciento veinte líderes sociales, dos de ellos, en los últimos días, activistas de Colombia Humana? ¿Quiénes le temen tanto a Petro que no vacilan en apelar al crimen para atajarlo en su camino a la presidencia de Colombia? ¿Por qué le temen?

Excepto para la última, yo no tengo las respuestas a esas preguntas aciagas, que emanan de conversaciones oídas al azar, o que corren por las redes de internet o brotan en corrillos políticos desconcertados ante la extraordinaria cantidad de gente que desborda las plazas para escuchar con entusiasmo delirante (y sin echarle ‘abajos’ a nadie) las exposiciones de Gustavo Petro sobre sus programas de gobierno. “No lo dejarán llegar”, comentan muchos.

¿Quiénes no lo dejarán llegar? Quizá sean los mismos que han ejercido el poder en Colombia, “a sangre y fuego” por varias generaciones. Los mismos que traicionaron a Nariño en Pasto y después le hicieron la guerra sucia. Los mismos que luego de una guerra sucia plagada de mentiras intentaron asesinar al Libertador Simón Bolívar.

Los mismos que asesinaron a Sucre en Berruecos. Los mismos que tras una guerra sucia, de odio encarnizado, les suministraron a Galarza y Carvajal las hachuelas para asesinar a Uribe Uribe en 1914. Los mismos que le hicieron a López Pumarejo una guerra, sucia como la que más, e introdujeron en Colombia el terrorismo dinamitero para impedirle al presidente López Pumarejo que profundizara en su segunda administración los programas de la Revolución en Marcha, iniciados en la primera, con lo que al fin lo obligaron a renunciar en 1945, un año antes de concluir su período presidencial. Los mismos que “atajaron” con tres balazos a Jorge Eliécer Gaitán en 1948. “Los mismos con las mismas”.

Se armó el todos contra Petro

Por: JAIME VARGAS RAMÍREZ
febrero 9 de 2018

Una vez las encuestas dieron el primer lugar al candidato Gustavo Petro, cundió el miedo en la élite política y económica de Colombia. Hemos visto, oído, y leído a políticos, periodistas, columnistas, empresarios y sacerdotes brincar contra la posibilidad de que Gustavo Petro gane la presidencia de la República. Hasta el Moir, a través de los micrófonos de Blu Radio, bota fuego contra el candidato progresista.

Causa verdadera repugnancia que un subalterno de Jorge Robledo, a su vez empleado del Grupo Santo Domingo (dueños de Blu Radio), emule con recalcitrantes posiciones de derecha en el ataque a Petro. El comentarista de marras quien, con verdadera acritud y amargura, se refiere al candidato progresista, pareciera no haber superado la derrota que Petro le infringió cuando fue candidato del Polo a la alcaldía de Bogotá en el año 2011. O bien, hace parte de su trabajo en la mencionada emisora, aparentar ser de izquierda para cobrar con la derecha. Sin la menor duda, el Moir ya no se expresa a través de Tribuna Roja, ahora lo hace por Tribuna Blu. La política es dinámica, sentenció “Juanpa”.

Gustavo Petro está recogiendo la indignación nacional expresada en las distintas movilizaciones, protestas y paros que ha vivido el país en estos últimos años. La gente humilde y sobre todo la juventud, percibe que Petro puede ser el verdadero cambio en la política colombiana. Paradójicamente es Petro quien interpreta mejor la consigna de Robledo de “no mas de lo mismo con las mismas”. Antonio Navarro y Claudia López, autores intelectuales de la junta Robledo - Fajardo, en busca de un outsider en estas elecciones, menospreciaron a Petro, y éste, sin partidos, sin medios, sin plata, se les creció. Incluso Petro goza de gran simpatía en las bases tanto del Polo como de los Verdes y cuenta con cauda propia.

El de Petro, un programa para la democracia del siglo XXI

Por: Mauricio Vargas González

El 25 de abril tuve la ocasión de asistir a la Asamblea de Progresistas en Medellín donde Gustavo Petro expresó algunas de sus ideas para Colombia. En los renglones que siguen intentaré presentar una síntesis de las mismas. Los ejes de su programa son: La defensa del agua, la necesidad de prepararnos para el cambio climático, la urgencia de combatir la segregación social y el fortalecimiento del bien común.

Petro está proponiendo un programa que recoge las viejas aspiraciones de la clase obrera, las recientes preocupaciones medioambientales y las actuales reivindicaciones de sectores nuevos en la población como son las minorías sexuales. Pretende ofrecer una propuesta fresca y renovadora que recoja a las distintas capas de la sociedad, sobre todo a las clases medias, los profesionales y las llamadas nuevas ciudadanías.

La discusión que se dio durante el arranque de la llamada Apertura Económica de si eran mejores las empresas públicas o las privadas, de si era mejor la intervención de Estado o la libre acción del mercado, Petro propone superarla yendo más allá de los argumentos que caracterizaron ese debate en los años noventa asumiendo un enfoque nuevo más acorde con los retos de los nuevos tiempos, pero que apunta a lo mismo: Un Estado fuerte para proteger el agua mediante la conducción efectiva de la economía, la reactivación de la producción en el campo y las ciudades, la nacionalización de industrias estratégicas: energía, explotación minera, comunicaciones y servicios públicos, además de generar una nueva industria basada en la ciencia y la tecnología, con énfasis en la producción intelectual e inmaterial como el software y la investigación científica.

DE NUEVO NOS CONVOCAN A LAS CALLES.

Por: Gustavo Petro.

Nuevamente el Procurador termina por convocarnos a una nueva lucha democrática.

Cegado por su odio y sectarismo político el Procurador ya no mira los grandes hechos de violación de Derechos Humanos que han acontecido en Colombia: el genocidio que han padecido estas tierras, no castiga a sus autores, sino que busca quitarle los derechos políticos , sin ser siquiera un funcionario judicial, a quienes somos elegidos por el pueblo enarbolando un ideario progresista.

Bogotá vive una revolución social progresista.

El País

Por: Gustavo Petro.

Bogotá tiene una población similar a países como Hungría, Austria y Honduras. Aquí vive más gente que en Dinamarca, Noruega, El Salvador, Nicaragua y casi el doble de Croacia o Uruguay. Ser más grande en población que dichos países tiene las complejidades derivadas de ser uno de los de mayor desigualdad social en el mundo.

Desde nuestra llegada a la Alcaldía de Bogotá propusimos el plan de desarrollo Bogotá Humana con tres ejes: una ciudad que supera la segregación y la discriminación, un territorio que enfrenta el cambio climático, y defender y fortalecer lo público.

Mucho cemento y nada de cerebro.

Por: Gustavo Petro.

Al tratar de mostrar María Isabel Rueda que mi gobierno es un desastre que no se debe repetir, olvida un hecho absolutamente aleccionador sobre la “periodista”: No menciona siquiera los propósitos de Bogotá Humana, sino los de ella, los que quisiera ella que fueran los propósitos del gobierno distrital.

Los propósitos de Bogotá Humana son: 1. Superar la segregación social; 2. Adaptar la ciudad al cambio climático y 3. Fortalecer el poder público
Ni una mención al respecto.

Si el DANE afirma que Bogotá Humana sacó medio millón de personas de la pobreza hasta el momento, porque no es objeto de análisis de María Isabel, así sea para refutarlo? Por qué no le interesa? Por qué no lo ve como una obra del gobierno?

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