¿En manos de quién está la Universidad del Atlántico? Lucha Estudiantil Universitaria “Realidad o Espejismo”

Por: German Zuluaga Ramírez
Filósofo y Abogado en Formación Universidad del Atlántico

La crisis de la Universidad del Atlántico por parte de los estudiantes es originada sin profundizar mucho y siguiendo al planteamiento de Gianni Vattimo en su libro “Adiós a la Verdad”, por la crisis de la ciencia, que conlleva a una crisis del estudiante y hombre contemporáneo. Este sujeto está más aislado de las incidencias proscritas por los retos de la educación superior moderna.

La significancia y la supervivencia de los estudiantes, profesores y comunidad universitaria está sostenida sobre un total descreer, en el que se prefiere la desesperación de la estética que la angustia de ética, en el que se refleja la tendencia de la comunidad universitaria en conseguir el placer y evitar el dolor.

En consecuencia los estudiantes ven en todo esto una forma de sufrimiento, una forma de desesperación en la que él no puede hacer nada para solucionar y en la que a pesar que se interese no cambiará el “estatus quo” de la Universidad. El estudiante de hoy se halla anclado en el “positivismo decimonónico”, a sus profundas tendencias sapienciales, les da satisfacción con entusiasmo “metafísico” y hasta “religioso” a las ideologías, convirtiendo a esta en objeto de profana fe, en el contexto actual sería, la confrontación violenta.

Bien es verdad que hay minorías que ponen a los demás estudiantes entre el “Escila y el Caribdis” (ponerte entre la espada y la pared), y que viven en un completo absurdo.
La idea misma de que el hombre es un ser para la muerte, trae en su espalda la idea misma de explotar los dispositivos de deseo y de seducción ligados a un medio nihilista de ver el mundo, entiéndase nihilismo como la carencia de los valores supremos.

La situación actual y simultáneamente política del país ha desvirtuado la forma en la que se consolida la democracia. Ya no se cree en el camino de la salvación; solo se intenta sobrevivir y si para hacerlo hay que omitir los valores que se poseen como estudiante y ciudadanos el precio a pagar es mínimo, pues está claro que lo que se negocia es la burocracia y el control territorial de la Universidad y seguir ejerciendo coacción sobre la libertad de pensamiento, cercenando la participación democracia y el respeto a las diferencias.

La democracia no participativa en la Universidad del Atlántico terminó siendo un arma de destrucción para el mismo estudiante. Por esta razón el esencialismo platónico es un enemigo de la misma libertad; “la democracia es un peligro para la sociedad abierta” –pensó Karl Popper.

Este hecho se refleja en la conducta de los estudiantes, la no participación presencial contrario sensu la masiva participación por las redes sociales, convirtiéndose en un fenómeno social que proviene del miedo infundado por organizaciones estudiantiles y delincuentes refugiados en la Universidad; los modelos estereotipados de conducta que sumen en caos a la Universidad y conllevan al descreer o a la deslegitimación social.

La práctica política de la universidad no ha cambiado; la imagen que se construyó durante años de una Universidad “light” en la que no es necesaria el fondo, de ahí el problema de la falta de institucionalidad y por ende de garantías para los estudiante, profesores, padres de familia y sociedad civil.

Las consecuencias de esto es tener una Universidad “acreditada institucionalmente” y desacreditada socialmente. Como diría Dostoievski en “Palacios de Cristales”: Pésimas condiciones en infraestructura, acreditaciones de papel, falsas promesas y más.
En conclusión, la comunidad universitaria sabe lo que le sucede, sabe lo que acontece, nadie ya la engaña; pero se hace la desatenta ante las atrocidades en tanto no lastime los contratos de la burocracia y los intereses de los tomistas y colectivos estudiantiles; “ellos saben muy bien lo que hacen, pero aun así lo hacen”, así mismo muchos de los colectivos estudiantiles “no saben lo que hacen, pero… En consecuencia el cinismo sale a la palestra como fundante de las nuevas necesidades, donde ya no se le tiene temor al castigo divino, a los delitos cometidos y por cometer y a las sanciones disciplinarias, sino más bien a la pena que les causa la insatisfacción por expectativas Alter- Ego.

No interesa recuperar la academia, debatir en el ágora sino tener un espacio casi cavernario en donde puedan conseguir una seguridad existencial y representativa del placer.

Propongo un análisis Crítico- Práctico de la Universidad desde una noción Marxista pero con sentido ¿Cómo puede funcionar la Universidad con mayor eficiencia? -Indudablemente se necesita reconstruir el tejido social y realizar un buen análisis sistemático y metódico.

Debe conocerse la lógica estructural de la Universidad y criticar los efectos deshumanizadores no solo de Bellas Artes y la remodelación de ambas sedes sino; de la acción- reacción violenta y no académica de algunos asistentes de las asambleas.

Es necesario un proyecto de universidad en el que esos mecanismos retrógrados y actuaciones fuesen superados en sus raíces. Sánchez Vázquez dijo: la praxis “en proyecto de transformación de la realidad a partir de una crítica radical de lo existente, basándose a su vez ambos aspectos en un conocimiento de la realidad que se pretende transformar”, así, la praxis es transformar crítica y revolucionariamente lo existente transformándose a sí mismo.

La Universidad del Atlántico debe superar radicalmente el irrespeto, el no reconocimiento de las diferencias y la crisis de institucionalidad, desde la reforma estatutaria o lo normativo hasta lo administrativo, en pos de los verdaderos fines misionales de nuestra Alma Mater.

Con sentimientos de respeto,
Académicamente,
Germán Zuluaga Ramírez
Filósofo y Abogado en Formación.
Presidente Regional del Consejo Nacional Superior
Estudiantil de Colombia (CONSEC)