Economía

La inversión extranjera: el peor negocio de Colombia, el mejor negocio de las multinacionales

Demandada la nación por impedir la destrucción del medioambiente

Por: Adriana Cadena

A partir del gobierno de César Gaviria, Colombia tomó la decisión de incorporarse en la apertura económica y entrar a la globalización a través del libre comercio. Sin embargo, es a partir del 2009 que Colombia empieza a negociar y a firmar Tratados de Libre Comercio – TLC-, masivamente.

Actualmente Colombia cuenta con trece Acuerdos comerciales que involucran a cuarenta y nueve países; también posee Acuerdos Internacionales de Inversión vigentes con diecisiete países y suscritos con treinta y seis países más. Estos Acuerdos de Inversión varían entre Tratados Bilaterales de Inversión (TBI), Acuerdos de Protección Recíproca a las Inversiones (APPRI) y Acuerdos de Inversión amparados bajo el capítulo de inversiones de los TLC.

Para poder firmar los diferentes acuerdos internacionales comerciales y de inversión, Colombia ha adoptado un número importante de normas impuestas por los organismos multilaterales: desde la Organización Mundial del Comercio, tenemos el Acuerdo de Medidas en Materia de Inversiones relacionadas con el Comercio-MIC- (1994), Acuerdo General sobre el Comercio de Servicios - GATS (1994), Acuerdo General de Aranceles y Comercio - GATT (1981), Acuerdo sobre Subvenciones y Medidas Compensatorias – ASMC- y el acuerdo sobre Propiedad Intelectual- ADPIC- que plantea exigencias adicionales a los empresarios de la región, que se traducen en mayores costos y mayores dificultades para acceder a nuevas tecnologías, ya que el ADPIC resulta ser el Acuerdo que protege la industria de los países desarrollados.

Desde el Banco Mundial se impusieron el Centro Internacional de Arreglo de Diferencias Relativas a Inversiones – CIADI (1995) y el Organismo Multilateral de Garantía de Inversiones - MIGA (1995) y desde Naciones Unidas, el Acuerdo de Arbitraje de la Comisión de las Naciones Unidas para el Derecho Mercantil Internacional, más conocido como CNUDMI.

La agenda de política comercial de Trump: más liberalización

Por: Christoph Scherrer.

Hay buenas razones para creer que la estrategia de Trump incluye la amenaza de proteccionismo, pero apunta a ganar acceso a los mercados de otros países para las empresas estadounidenses de tecnología avanzada. Trump va a ampliar la liberalización de las actividades económicas transfronterizas.

El presidente Donald Trump ha sido descripto como un proteccionista. La inmediata cancelación del Acuerdo de Asociación Transpacífico (TPP, por sus siglas en inglés) luego de que asumiera la Presidencia, así como su apoyo a los ajustes fiscales en frontera propuestos por los dirigentes republicanos en el Congreso, parece confirmar sus inclinaciones en términos de política económica internacional. Sin embargo, de una lectura más profunda de los intereses económicos de Trump, de su agenda comercial según se dio a publicidad en el Informe Anual sobre el Programa de Acuerdos de Comercio de 2016 elaborado por la Oficina del Representante Comercial de Estados Unidos (USTR, por sus siglas en inglés) y de la historia de la negociación comercial estadounidense surge una conclusión diferente. Trump usará los amplios déficits comerciales para presionar a sus socios comerciales a abrir sus mercados. Las empresas que exportan con éxito al mercado norteamericano desde esos países sentirán temor por los anuncios proteccionistas y, en consecuencia, es probable que presionen a sus gobiernos para que cedan ante las demandas del gobierno de Trump.

En otras palabras, el gobierno de Trump va a ampliar la liberalización de las actividades económicas transfronterizas. Desde la perspectiva de la economía del desarrollo, esto se podría llamar proteccionismo porque se trata de proteger los intereses de las empresas estadounidenses más avanzadas, que operan sobre la base de los derechos de propiedad intelectual y el acceso a la información en gran escala.

La automatización de la producción y la suerte de los trabajadores

Por: Pascual Amézquita
PhD en economía.

Hay una película, del género de ciencia ficción, producida en la URSS en 1939, dirigida por Aleksandr Andriyevsky y conocida en español como Pérdida de sensación.

Trata de unos hermanos, uno de los cuales, con el esfuerzo de los demás, se titula de ingeniero. La que podríamos llamar su tesis de grado consistió en hacer un robot, concebido para aliviar el trabajo en la fábrica donde laboraba uno de sus hermanos. Las órdenes se le daban a través de un saxofón y eran transmitidas por ondas de radio.

Al poco tiempo la magnífica idea se convirtió en la base de una tragedia pues empiezan a despedir trabajadores en la fábrica, el sindicato se divide en torno a lo que deben hacer para enfrentar los robots, los hermanos se pelean… y, para peor, uno de los primeros compradores masivos de robots es el ejército, para enfrentar a los trabajadores.

Reforma tributaria y paz: una antinomia.

Por: Esteban Morales Estrada.
Historiador

En el libro Las crisis de las dictaduras Nicos Poulantzas (1936-1979) deja claro algo fundamental para el caso que pretendemos analizar. El marxista greco-francés advierte que antes de señalar los factores externos como culpables de todos los males de un país, conviene matizar las acusaciones y analizar detenidamente los procesos particulares de cada lugar. En definitiva, Poulantzas plantea la preponderancia de los factores internos en articulación constante con los externos, criticando la teoría mecánica y simplista del complot internacional fantasmagórico, cuya ventaja principal es “desviar el examen de los propios errores y, sobre todo, de cerrar los ojos a las coyunturas internas que, precisamente, han permitido a las intervenciones exteriores y al dedo del extranjero ser eficaces”(1) . Conviene entonces analizar la reforma tributaria y entender el porqué de su contradicción con un proceso de paz duradero, mirando los factores internos en conexión con los externos para obtener una fotografía de la situación antinómica que trataremos de ilustrar.

Trump, o la decadencia del imperio.

Por: Fernando Guerra Rincón.

El profesor de la Universidad Nacional de Singapur, Parag Khanna, en su libro El segundo mundo (Paidos 2008), afirma que la nación americana está en fase de declive y suelta esta frase: “Los imperios del pasado se desmoronaron por las mentiras internas, y cada uno tuvo los barbaros que merecía. La mano dura y los hombres fuertes no pueden enmascarar el relativo declive de Estados Unidos, ya que son los principales símbolos de este” (pág. 419). Profética.

Sin duda, Donald Trump es el más acabado producto de esa caída. Su elección se explica, en buena parte, a que, paradójicamente, la economía norteamericana se cuenta entre las perdedoras de la globalización, anclada en el paradigma del libre mercado que ha producido la más infame desigualdad global: 8 multimillonarios poseen la riqueza de 3.600 millones de personas, la mitad de la población mundial(1). La clase obrera y los sectores medios de la sociedad norteamericana sufren los estragos de la deslocalización de la producción afincada en trasladar a la sociedad la búsqueda de la eficiencia del mercado y el rigor de la competencia.

Y llegó Donald Trump

Por: Pascual Amézquita Zárate.

¿Por qué ganó Donald Trump las elecciones a la presidencia de Estados Unidos? ¿Qué efectos traerá? Lo que se está presenciando es una especie de movimiento de las capas tectónicas de la tierra, en este caso del capitalismo, que se traducirá en un terremoto geopolítico no visto desde la caída del Muro de Berlín en 1989.

Detrás del triunfo de Trump (y del brexit, la salida británica de la Unión Europea) se puede vislumbrar la misma causa, los destrozos de la globalización neoliberal. No es mera coincidencia que en los mismos países donde se puso en marcha el modelo neoliberal de Reagan y de Thatcher, ahora hayan ganado los promotores del llamado a clausurar uno de los componentes de ese modelo, la globalización.

Esa globalización –propulsada con toda su fuerza cuando terminó la Guerra Fría–, fue vendida como el medio para aumentar la riqueza del mundo por la mayor producción de mercancías a un menor costo.

La propuesta de la Comisión para la reforma tributaria y su incidencia sobre los trabajadores: un análisis desde la economía política internacional.

La directora de NG, Consuelo Ahumada, Ph.D., realizó, por encargo de la ONG Friedrich-Ebert-Stiftung, un profundo análisis sobre la propuesta de reforma tributaria hecha por la comisión nombrada por el presidente Santos. Ofrecemos a nuestros lectores el texto completo del estudio de la doctora Ahumada.

Por: Consuelo Ahumada.

La política fiscal integral es el mecanismo fundamental con que cuentan los estados para alcanzar los objetivos del desarrollo.

Sin embargo, si la reforma tributaria, como parte de esa política fiscal, parte del afianzamiento del modelo económico predominante, se presenta más bien como un mecanismo para recaudar los ingresos fiscales que requiere el estado para seguir cumpliendo con la función que se le ha asignado durante las últimas décadas en el orden económico vigente.

El TLC entre Colombia e Israel y los oscuros negocios de la guerra.

Por: Consuelo Ahumada.

Tras una negociación adelantada con mucho sigilo durante 18 meses, el 30 de septiembre de 2013 los gobiernos de Colombia e Israel firmaron un tratado bilateral de comercio en la ciudad de Jerusalén. Fue presentado como el único acuerdo de última generación que, además del intercambio de bienes y servicios, incluye asuntos de inversión, compras públicas y cooperación. El TLC debe ser ratificado por los parlamentos de los dos países y, en el caso de Colombia, la Corte Constitucional debe pronunciarse sobre su legalidad.

El acuerdo, que pasó casi inadvertido entre los múltiples que ha suscrito Colombia en años recientes con países desarrollados, se encuentra actualmente para su discusión en la Comisión segunda del Senado. Hay gran interés y mucha presión de ambas partes para que este sea ratificado cuanto antes, tal como lo puso en evidencia recientemente el nuevo embajador de Israel en Colombia.

Dólar ¿camino a los 4.000 pesos?

Por: Pascual Amézquita Zárate.
Profesor universitario
PhD en economía

Tomado de: Periódico de la CUT N°137 de febrero de 2016.
http://www.cutbogota.org/index.php/publicaciones/1725-informativo-cut-bo...

El peso colombiano se ha devaluado frente al dólar en una de las mayores proporciones vistas en el planeta en los pasados 18 meses. Es otro efecto nefasto de la apertura económica y de su contracara, la locomotora minero-energética, que en vez de bienestar ha traído mayor pobreza para el país.

El TPP: Riesgos del mayor tratado de libre comercio.

Por: Carlos Julio Giraldo Medellín

El pasado lunes 5 de octubre se anunció la firma del Acuerdo Transpacífico de Cooperación Económica, conocido como TPP (Trans-Pacific Partnership Agreement), suscrito por 12 países: Australia, Brunéi, Chile, Estados Unidos, Japón, Malasia, Nueva Zelanda, Perú, Singapur, Vietnam, Canadá y México, proceso que se llevó a cabo de manera secreta (sólo hasta dentro de un mes se conocerán los 30 capítulos que componen el acuerdo) y cuya negociación tardó alrededor de 7 años.

Informe de Competitividad Global 2015 – 2016: Suiza sigue liderando por séptima ocasión, mientras que Chile retrocede y Colombia avanza cinco puestos.

Por: Carlos Julio Giraldo Medellín(1)

El miércoles 30 de septiembre, el Foro Económico Mundial publicó el Informe de Competitividad Global (IGC) 2015 – 2016. En él se destaca que a pesar de los importantes esfuerzos por retornar a la senda de la recuperación, el crecimiento económico mundial sigue siendo bajo y el desempleo persistentemente alto.

El fetichismo de la mercancía y su secreto.

Por: Genaldo Rodriguez Barbosa.

A propósito de la celebración de los 150 años de publicación de El Capital.

    En el siglo XXI el dinero manda al mundo y el capital financiero genera la ilusión de que el capital se reproduce independientemente de la actividad laboral de millones de personas, ocultando la verdadera fuente creadora de valor o plusvalía, de la que se apropian los dueños de los medios de producción y del mercado especulativo, ocultando así la explotación del trabajo humano.

El objeto es empezar a efectuar algunos análisis sobre la obra EL CAPITAL, escrita por KARL MARX, a propósito de cumplirse próximamente 150 años de la publicación del tomo I de esta obra, en 1867, y que hace parte de su extenso trabajo compuesto por tres tomos, dos de los cuales fueron editados y ordenados por su amigo Friedrich Engels quien los publica con posterioridad al fallecimiento de Marx en 1883. NUEVA GACETA se propone iniciar una serie de análisis en publicaciones periódicas, abordando los temas de mayor relevancia, comenzando con el tema “El fetichismo de la mercancía y su secreto” que es fundamental para la comprensión y profundización de este trascendental tema, que atañe a la realidad social, como elemento sustancial para la comprensión sobre una cuestión cardinal: ¿en dónde se origina la riqueza? Con gran sabiduría trata Marx el fenómeno, siendo este descubrimiento fundamental en su obra para comprender cuál es la verdadera fuerza creadora de riqueza y de valor y en dónde se esconde este secreto.

Inicia analizando el concepto “fetichismo”, que es atribuirle propiedades a una cosa que no le son propias o, lo que es lo mismo, atribuirle propiedades mágicas y mistificar una cosa.

El fracaso del desarrollo a través de la “locomotora minera”.

Foto tomada de: elepectador.com

Por: Pascual Amézquita Zárate.

La crisis económica que se cierne sobre el país es la prueba reina del fracaso a que ha llevado el modelo de desarrollo edificado sobre la locomotora minero-energética.

Durante casi una década la economía creció, pero el país no se ha desarrollado ni consolidado efectivamente. En la medición del PIB tanto vale sumar puntos gracias al valor agregado por el trabajo de sus obreros como en el saqueo de sus riquezas por el sector financiero o por las multinacionales pues en todo caso se aumenta el producto obtenido.

Pero el crecimiento derivado de la simple extracción de los recursos naturales deja muchos huecos además de los socavones de las minas, los ríos contaminados o los pozos secos. En primer lugar, la cantidad de trabajadores que incorpora es mínimo comparado con la alta inversión. Eso explica por qué durante los años pasados el PIB crecía pero el desempleo no cayó. Y desde los tiempos de Adam Smith, pasando por Carlos Marx hasta llegar a las más nuevas teorías del desarrollo, la evidencia muestra que creación de riqueza está en proporción a la cantidad de trabajadores que pone en movimiento la economía.

Reforma tributaria y neoliberalismo.

Por: Pascual Amézquita Zárate.

El déficit en las cuentas públicas, que se argumenta como razón para una nueva reforma tributaria, asciende a unos 12 y medio billones de pesos, aunque hay quienes dicen que es hasta un 30% superior pues llegaría a los 18 billones de pesos. Son los recursos que faltan hoy para hacer el gasto del Estado nacional presupuestado para el año 2015. Es decir, esa cifra no tiene en cuenta parte del gasto que se hará por los departamentos y municipios el año entrante.

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