Drogas y violencia

La ruta de la droga: el interés de Wall Street en Venezuela

Por: Diego Arenas.

A nivel mediático Occidental representantes del modelo /Banquero/Financiero/Globalista decadente, se difunde que el interés en Venezuela es el orden constitucional democrático y el Estado de derecho, pero en realidad detrás de esos argumentos se debe analizar a profundidad los verdaderos intereses de Wall Street en Venezuela que son la ruta del tráfico de drogas como el factor principal, después las tierras raras, y finalmente dejarlo como un Estado Fallido. Se procederá a detallar una breve historia del tráfico de drogas y su relación con la CIA para su mayor comprensión. Archivos desclasificados demuestran que la operación Causa Justa (invasión a Panamá 1989), la CIA tenía pleno conocimiento acerca de Manuel Noriega, un dictador, criminal y narcotraficante que desde aproximadamente en los años 1970 empezó a trabajar para la CIA[1] para distribuir la droga en Estados Unidos.

Por otro lado, el investigador e historiador Alfred McCoy en su libro “La política de la heroína: La complicidad de la CIA en el comercio global de las drogas”[2] demuestra la relación de la CIA y el comercio mundial de las drogas. Además, la guerra del Kosovo (1999) donde la OTAN interviene con la justificación de “Intervención Humanitaria”, en realidad, la intención era controlar la ruta de la droga que solo después de un año de la guerra se produjo de 4 a 5 toneladas por mes, “que coincidencia” Kosovo es un punto esencial para los narcotraficantes, además de ser “el corazón de la heroína y la ruta del tráfico de armas secretas que va desde Afganistán a través de Turquía (paso por los Balcanes) y finalmente llegar al Oeste de Europa” [3].

Por otro lado, el ex agente de la DEA Michael Levine confiesa que en la guerra de Afganistán (1979-1989) se estuvo:

    “Armando y equipando a los peores elementos de los muyahidines, narcotraficantes de armas, terroristas antiestadounidenses…ahora estamos haciendo lo mismo con el KLA (en Kosovo), que está vinculado con todos los medios conocidos y el cartel de drogas del lejano oriente. Interpol, Europol y casi todas las agencias europeas de inteligencia y antinarcóticos tienes archivos abiertos sobre los sindicatos de narcotraficantes que conducen directamente al KLA…”[4].

Posconflicto: La ilegalidad de las drogas amenaza la paz

Por: Fernando Guerra Rincón*

      “De la piel para adentro empieza mi exclusiva jurisdicción. Elijo yo aquello que puede o no cruzar esa frontera. Soy un estado soberano, y los lindes de mi piel me resultan mucho más sagradas que los confines políticos de cualquier país”. Anónimo (1) .

      “Toda adicción es mala, ya sea la droga, el alcohol, la morfina o el idealismo” Carl Jung (2) .

La economía ilegal del narcotráfico ha tenido notoria incidencia en la vida colombiana, alterando el tranquilo discurrir de la república, constituyéndose, de forma muy importante, en el determinador principal de nuestra política exterior: “El problema de las drogas ilegales ha tenido un papel central en la política exterior colombiana durante las últimas tres décadas. El narcotráfico fue el elemento dominante de las relaciones internacionales del país a finales del siglo pasado, hasta que a comienzos de esta década ese lugar fue ocupado por la seguridad. Sin embargo, en la medida en que el narcotráfico alimenta las distintas dimensiones de la inseguridad, sigue teniendo un papel protagónico en la vida nacional y en las relaciones de Colombia con el mundo” (3) . El eje de las relaciones de Colombia con Washington ha sido el narcotráfico y con Venezuela y Ecuador nos ha llevado a niveles de confrontación casi bélicas (4). Con Venezuela, el tema persiste y puede adquirir ribetes dramáticos. La invasión de tropas venezolanas al territorio nacional en Arauca es una abierta y peligrosa provocación. Que puede repetirse. La excusa, el narcotráfico (5).

Del glifosato y otros venenos.

Foto tomada de: vanguardia.com

Por: Pascual Amézquita Zárate.

En días pasados Nueva Gaceta presentó una reseña del último libro del ampliamente conocido escritor colombiano Germán Castro Caycedo.

El libro se abre con la siguiente presentación escrita por Castro Caycedo: “Anteriormente la Editorial Planeta se negó a publicar este libro y, existiendo un contrato vigente, me devolvió el manuscrito original, por su contenido en cuanto a la posición del Estado frente al conflicto interno (2002-2010) (…) Hoy, bajo una nueva dirección, Planeta ha tomado la decisión de publicarlo”.

El título del libro obedece a dos razonamientos del autor: De una parte, a que el problema de la droga es básicamente de Estados Unidos, el mayor consumidor. De otra, a que la razón verdadera de la llamada guerra contra la droga es controlar el agua y el oxígeno que escasea en el Norte y abunda en el Sur.

Nuestra guerra ajena.

Foto tomada de: página virtual de The New York Times.

Reseña del libro censurado de Germán Castro Caycedo

Por: Pascual Amézquita Zárate.

Aunque está en librerías desde hace unos seis meses, esta impresionante obra de Castro invita a ser reseñada ahora debido a cuando menos tres grandes excusas de actualidad.

Como han sido informados cientos de millones de habitantes del planeta, en días pasados en el estado de California se decretó un tenaz racionamiento de agua debido a que en la costa oeste de Estados Unidos –gran productora de naranjas y vinos además de ser la sede de Hollywood y de Silicon Valley–, ha sobrevenido una aguda escasez del líquido. El problema no es coyuntural sino que, de acuerdo con las alarmas, va para largo. Para tan largo que deberán adoptarse mecanismos para traer el recurso agotado, desde Alaska si es el caso.

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