El esperanzador discurso del Barak Obama.

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Por: Luis Daniel Terán

El discurso del Estado de Unión que anualmente realizan los presidentes de los Estados Unidos ante el congreso en pleno en el 2015 estuvo lleno de expectativas y anuncios que buscan posicionar una agenda social al interior del país. Obama hace un recuento de la dura crisis que se vivió en el año 2008, y constantemente apeló a las emociones en su discurso. Ejemplo de ello fue que usó en numerosas ocasiones las palabras “We belive” que traduce “nosotros creemos o confiamos” el cual es muy parecido al “Yes, we can” ( sí, nosotros podemos) que usó en campaña en el año 2008 cuando Estados Unidos sufría la etapa más dura de la recesión económica. Ambas frases van en el mismo sentido, aumentar la autoestima de sus compatriotas, a los cuales tiene que convencer que el peor momento económico por el que ha atravezado su país en el siglo XXI es cosa del pasado.

Pero entrando en materia, no es casualidad que el Presidente haya iniciado el discurso con el tema económico, que sin duda es el más importante para los norteamericanos y es generalmente el que define las elecciones y encabeza la agenda de importancia a la hora de decidir el voto. Por eso puso énfasis en los avances realizados en la reactivación del empleo e hizo un fuerte llamado a los empresarios a que inviertan dentro del país.

El Medio Oriente fue el segundo tema que se tocó en la Cámara Alta: disminución del número de soldados en Irak y Afganistán, hace seis años había 180.000 efectivos del ejército y hoy quedan poco menos de 15.000. Los acercamientos diplomáticos con la República Islámica de Irán fue otro tema para mostrar. La Casa Blanca busca que Irán reduzca al mínimo posible su programa nuclear, y por eso en su discurso exhortó de manera vehemente al Congreso a no imponer más sanciones económicas a los iraníes y en caso de que se produzcan, él como presidente las vetará, porque está convencido que la vía diplomática puede resolver algunos problemas y dichas sanciones no contribuyen a llevar a buen puerto los acercamientos con el gobierno que preside Hasán Rouhaní. Obama finalizó su mención al Medio Oriente proponiendo una gran coalición en la zona para combatir al Estado Islámico, presunta nueva célula terrorista que le quita el sueño a la gran mayoría de los presidentes de las potencias occidentales.

La tercera parte del discurso se la dedicó exclusivamente a la clase media de los Estados Unidos, en un ejercicio autocrítico. Mencionó el deficiente sistema de salud (uno de los peores de los llamados países del primer mundo) el cual se debe mejorar y para eso necesita la ayuda tanto de Republicanos como de Demócratas quienes deben hacer el mayor de los esfuerzos para mejorar el sistema. Propuso avanzar en el reconocimiento de los derechos laborales de los trabajadores, en especial en los derechos a la libre asociación y el papel fundamental de los sindicatos. Capítulo especial se lo dedicó al tema de la educación, donde propuso la gratuidad en los colegios comunitarios (Community College) y en los dos primeros años de la educación superior. Obama habló largo sobre el papel de la ciencia y la tecnología en el desarrollo del país.

Inmigrantes y Cuba, temas esperados por toda la audiencia mundial también hicieron parte del discurso, aunque de forma breve. Obama llamó la atención a sus receptores sobre el papel de los inmigrantes en la construcción histórica de su país, y agregó que iba a poner todo su empeño para que las leyes fueran benévolas en el tratamiento a las personas que llegan a los Estados Unidos en busca de una mejor vida. Con respecto a Cuba afirmó: “en Cuba, estamos poniendo fin a una política que debería haber terminado hace tiempo. Cuando uno hace algo que no funciona durante cincuenta años, es hora de probar algo nuevo”, lo que resume de manera oportuna las intenciones de Obama en tener una posición más amable con la isla y será un round duro, incluso dentro de su mismo partido, donde un sector no ve con buenos ojos esos acercamientos con el régimen que preside Raúl Castro.

Finalmente Obama hizo mención especial a la política de cambio climático que se debe adoptar, a los acuerdos que ha llegado con el gobierno de China en la disminución de emisión de gases y el compromiso que debe asumir los gobiernos y sus ciudadanos en el cuidado del planeta.

El discurso en general de Obama es progresista, toma temas que en estos momentos está reivindicado la izquierda en Latinoamérica y llena de esperanza a su electorado y gran parte del mundo, pero surgen preguntas concretas como si estará el Congreso, de mayoría Republicana, dispuesto a apoyar las propuestas de Obama. ¿No es muy tarde para plantear cosas por las que fue elegido en el 2008? ¿Hace estos anuncios porque el próximo año es de campaña electoral? Sin duda solo él y sus estrategas lo saben, pero oportunista o no, es un discurso más parecido a los de campaña que los de su ejercicio como presidente.

Finalmente uno de los aspectos nefastos del discurso es que Estados Unidos y sus presidentes siguen hablando como los dueños del mundo, los que tienen la posibilidad de arreglar lo dañado y establecer las condiciones para el funcionamiento del orden mundial. Pero sobre eso no se esperaba ningún cambio, el imperio seguirá siendo el imperio, pero el aspecto a resaltar es que ha incluido temas que le sirven al progreso de la humanidad en sus preocupaciones políticas, las cuales espero no sean muy tarde.