Diana Marcela Cañón

Ser pilo paga, o la privatización de la educación por la puerta de atrás (I)

Por: Diana Marcela Cañón L

La educación es la base fundamental para un proyecto de vida, de sociedad y de nación. De ahí que la Juventud Patriótica haya acuñado la consigna “Por una educación nacional, científica y de masas”.

Históricamente Colombia se ha caracterizado por esperar mucho de la educación, en especial de la oficial, pero invirtiendo muy pocos recursos en ella, o no los suficientes; muestra de ello es la constante movilización por parte de los profesores y estudiantes en busca de financiación adecuada para la educación, y la inflexible negativa del gobierno argumentando que no se obtienen los resultados esperados y que por ello, antes que dar más recursos, hay que reevaluar nuevamente en qué y cómo se invierten los ya asignados.

La última medida educativa implementada por el gobierno de Juan Manuel Santos Calderón fue promover una política de becas para que estudiantes de estratos uno, dos y tres, que terminaran su bachillerato pudiesen ingresar a la educación superior. Nada mal parecía a primera vista. Un programa que favorezca aquellos que en circunstancias normales, en un país donde para muchos es un privilegio estudiar y para poder hacerlo se debe endeudar, una posibilidad de financiamiento dada por el Estado no sonaba para nada mal.

Previendo un nuevo levantamiento estudiantil si se anunciara sin rodeos que una parte creciente y significativa del escuálido presupuesto para las universidades públicas ahora se dedicaría a las privadas, y necesitando un nuevo acto de demagogia, el gobierno Santos, a instancias de un estudio de la Universidad de los Andes, creó el programa Ser Pilo Paga.

Agresión de los medios de comunicación a colegios públicos.

Por: Diana Marcela Cañón L(1)

Es innegable la presión hecha por parte de las bandas de microtráfico hoy en nuestros colegios y universidades para incentivar el consumo de sustancias psicoactivas en los niños y jóvenes. Pero ¿de quién es la responsabilidad? ¿Acaso el educar y enseñar es solo deber de la escuela? ¿Qué responsabilidad tienen y asume los medios de comunicación?

Hace unos días publiqué en mi mi red social Facebook que es muy triste e indignante que canales privados colombianos promuevan en los niños que es más honroso consumir drogas, tener una navaja y ser un vándalo que estudiar, leer, jugar sin malicia, porque esto ahora significa ser un “loser”, un “ñoño”.

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