Derrotas que duelen, futbol y política.

Por: Jhon Harol Díaz Orozco.

Todos tenemos pasiones, gustos y amores que se manifiestan de maneras y formas diferentes, que nos hacen gritar de alegría o llorar de tristeza, que hacen sentirnos vivos y nos ponen hacer hasta locuras por tener el placer de disfrutarlos. Algún@s les gustan los carros, los apartamentos, la ropa exclusiva, en fin todo lo material, otr@s los deportes extremos, cuidar animales y la naturaleza y otras cosas. A mí además de la buena música, el fútbol y la política es lo que más me hace palpitar el corazón e hinchar las venas, tanto que hasta me ha puesto a escribir estas líneas.

Y me refiero aquí al futbol y a la política porque por cosas de la vida, esas dos pasiones nos muestran el amargo sabor de la derrota, del duro golpe de una caída y aunque casi nunca sufro de guayabo por una “pea”, si se sufre del guayabo de lo que pudo ser y no fue.

Ver perder la Selección Colombia contra Uruguay y ver la derrota de la izquierda en sus pretensión de continuar en la alcaldía de Bogotá, es lo que me ha provocado escribir estas letras llenas de sinsabor y desazón. Y ambas derrotas tienen desarrollos parecidos y elementos que me llevan a compararlas pues en ambas se perdió de una manera estruendosa, la selección jugó muy mal y la izquierda también, en ambas no hubo orden, la estrategia y la comunicación fallo y aunque hubo un ataque feroz de los medios de comunicación personalizado a Clara López en campaña y a la Bogotá Humana de Gustavo Petro desde antes de la posesión y del ataque duro de un sector de la misma izquierda inclusive en esta misma campaña, creo que no se utilizó el sentido común ni en el partido de futbol ni en el desarrollo de la campaña ni en el proyecto de ciudad llamado Bogotá Humana.

Ambos partidos nos dejan dudas para el futuro inmediato, pero sobre todo a mediano y largo plazo. En ambos hay que escuchar la crítica y en ambos hay que tener autocritica, claro esta que en la selección le corresponde al cuerpo técnico y jugadores hacer este trabajo y no echar en saco roto palabras como la del Pibe Valderrama, a nosotros como hinchas nos corresponde apoyarla en las buenas y en las malas pero siendo realistas y tomar las victorias con mesura y las derrotas con su justa realidad, teniendo paciencia pero exigiéndole a los jugadores mayor entrega cuando sea necesario. En el caso de la derrota de las elecciones ahí si nos corresponde actuar, empezando con una verdadera reflexión y autocritica, entender que aunque los medios de comunicación si forman la opinión que más le convenga, como lo escribí en un artículo pasado, y que ante eso hay que tomar medidas prácticas que hagan contrapeso a esos informadores, además no podemos estar desenfocados de la realidad, de lo que realmente el ciudadano común y corriente quiere que le solucionen y en el menor tiempo posible.

Se perdió , pero llegan nuevas oportunidades para retomar el camino recargados, esas derrotas tienen que servir para recomponer el trazado, hacer los cambios necesarios, revisar la táctica y la estrategia y poner lo mejor en ambos frentes, pero sobre todo no hay que dejar de creer y de luchar, en el futbol hoy tenemos jugadores de calidad y experiencia internacional que están en su mejor edad y pueden dar aun mas y en política no hay que dejar de creer que somos la mejor opción para gobernar de manera más integra e incluyente, no hay que desfallecer por una derrota en esta lucha de ideas y busquemos desarrollar estrategias audaces que nos permita conquistar a la gente, la misma que se beneficiara de la llegada al poder de una opción limpia y con ganas de trabajar por ellos y para ellos.

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