De los humedales: II Parte.

John Alejandro Pulgarín Franco

Por: John Alejandro Pulgarín Franco.

En el artículo anterior se hizo una introducción sobre qué es un humedal, su importancia y las acciones en el orden internacional para su protección. Sin embargo, el tema de los humedales es amplio y se debe valorar una serie de factores, algo característico del pensamiento complejo, del cual habla Julio Carrizosa Umaña en su libro Colombia Compleja, donde menciona que la complejidad involucra la gran cantidad de elementos y las interrelaciones entre estos, así como las variaciones.

Cabe recordar la cifra de que Colombia tiene 31.702 humedales, siendo esto apenas lo que ha sido delimitado mediante los estudios de centros de investigación y autoridades ambientales. No obstante Colombia puede tener más humedales que los identificados hasta el momento, debido a que algunos no se han registrado u otros están en condiciones de deterioro y extinción por lo que difícilmente pueden ser catalogados como tal.

Los humedales pueden tener características comunes pero también algunas que los diferencian, ya sea por factores de clima, topografía y tipologías del suelo, las cuales crean las condiciones para la vegetación y la fauna que los habita. Lo anterior denota la complejidad de estos ecosistemas y hace que estén en todo el país pero con diferencias; por ejemplo, en la región de la Amazonía hay presencia de lagos, cuerpos de agua de gran extensión que contiene espejo de agua debido a su profundidad, y madreviejas, antiguos relictos de cauces de río y ciénagas, también pueden ser formada por procesos de colmatación.

En la región de la Orinoquía debido a las lluvias se forman esteros, consideradas como zonas planas llenas de agua durante la lluvia y que las conservan en tiempo seco; en la región del Magdalena existen las ciénagas, zonas planas inundadas por agua no corriente, sus aguas son poco profundas y están estancadas, algunas están conectadas con ríos; en la región de las costas Pacífica y Caribe hay manglares, zonas pantanosas alrededor de los mares y cercanas a las desembocaduras de los ríos, donde hay árboles muy tolerantes a la sal ; en la región del eje cafetero hay presencia de pantanos y turberas, zonas retenedoras de agua con alta presencia de vegetación acuática; en el altiplano cundiboyacense se destacan los lagos y lagunas, éstas últimas se caracterizan por menor dimensión y profundidad con respecto a los lagos.

Lo anteriormente mencionado revela la importancia de los humedales en distintas regiones y sus características comunes por presencia de agua, como diferenciadas por su extensión, vegetación y flora. Es por esto que la aplicación de una política pública de humedales debe ser integradora porque sea cual sea la característica del humedal, debe ser protegido en especial cuando en la Ley 357 de 1997 menciona: “Considerando las funciones ecológicas fundamentales de los humedales como reguladores de los regímenes hidrológicos y como hábitat de una fauna y flora características, especialmente de aves acuáticas, convencidas de que los humedales constituyen un recurso de gran valor económico, cultural, científico y recreativo, cuya pérdida sería irreparable”.

Es menester fortalecer la protección de estos ecosistemas que al igual que los páramos cumplen una función muy importante en la regulación del ciclo hídrico, por esto el llamado a la autoridad ambiental y demás sectores de la administración pública para que cumplan con la ley y salvaguarden estos ecosistemas. Deben aplicarse los criterios de delimitación precisos entre lo que es la frontera agrícola y productiva, de tal manera que logren crear zonas de protección. Además, otorgar incentivos a la conservación a los propietarios de estas zonas, pero haciéndoles saber que de acuerdo con la Constitución Política de Colombia, la propiedad privada posee una función ecológica.

Adenda: Desde hace unos meses el Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible y Andesco, promueve una campaña con el hashtag #DaleUnDescansoAlAgua, una campaña del gobierno ya que invitan a los ciudadanos para que hagan un uso responsable del agua, una buena campaña; pero esa campaña es poco coherente y cínica, toda vez que pretenden por todos los medios adoptar políticas destructoras del agua, tales como el fracking, las licencias exprés y demás micos ambientales consignados en el Plan de Desarrollo y tantas que se escapan a este escrito.