Cátedra por la Paz

La NO-VIOLENCIA debe orientar la izquierda y el marxismo en Colombia.

Por: Mauricio Vargas González.

A nombre del Marxismo y de la Izquierda se han cometido las peores aberraciones en el país.
Hablo de la lucha armada, del terrorismo, el secuestro y de los discursos del odio. Decía Francisco Mosquera que el foquismo, la guerrilla, la combinación de las formas de lucha y todas esa “teorías” y prácticas que legitimaban y fundamentaban la violencia obedecían más a una “táctica terrorista” que a una política popular, usada entre otras cosas por las élites liberales y conservadoras desde la Independencia hasta mediados del siglo XIX y por el Uribismo ya en el siglo XXI.

El maoísmo planteó que el sentido de la política es “servir al pueblo”, ese es el verdadero sentido de una revolución democrática que requiere Colombia. Esa concepción pequeño-burguesa “infantil y rígida” propia de “políticos astutos y clérigos piadosos” ha traído tremendos sufrimientos al pueblo explotado y ha estimulado que la mafia, los terratenientes y la extrema-derecha impulsaran la creación de las autodefensas, las convivir y todo tipo de organizaciones sicariales para exterminar los líderes sociales.

Quien ve al indigente, al indígena desterrado, al niño violado, a la adolescente prostituida y en general a todos los humillados de este país -que es uno de los más desiguales el mundo- y piensa en violencia, es porque le hace falta “descalzarse” y ponerse al servicio de los que sufren, pues quien se sacrifica y lucha de verdad, no le queda tiempo para esas elucubraciones fantasiosas que tanto daño le han causado a los campesinos y masas urbanas empobrecidas de las ciudades.

A propósito de la Cátedra de la Paz (II).

Por: Carlos Julio Giraldo Medellín(1).

Si vis pacem para pacem (si quieres la paz, prepárate para la paz)
Johan Galtung,

El lunes 25 de mayo el presidente Santos firmó el decreto 1038 que reglamenta la ley 1732 del 1° de septiembre de 2014, por el cual se crea la cátedra de la paz. Al respecto, el Presidente señaló que “llegó el momento de educar para la paz, de formar para la paz, de enseñar a vivir en paz” y “con este decreto, damos vida a esta Cátedra de la Paz, que nos ayudará a consolidar la nueva Colombia sin guerra, una Colombia con más equidad, una Colombia mejor educada, por la que trabajamos todos los santos días”(2).

Esta es la segunda parte del análisis sobre los retos que implica esa Cátedra para la Paz.

La Educación para la paz

A propósito de la Cátedra de la Paz.

Por: Carlos Julio Giraldo Medellín(1).

Si vis pacem para pacem (si quieres la paz, prepárate para la paz)
Johan Galtung

El pasado lunes 25 de mayo el presidente Santos firmó el decreto 1038 que reglamenta la ley 1732 del 1° de septiembre de 2014, por el cual se crea la cátedra de la paz. Al respecto, el Presidente señaló que “llegó el momento de educar para la paz, de formar para la paz, de enseñar a vivir en paz” y “con este decreto, damos vida a esta Cátedra de la Paz, que nos ayudará a consolidar la nueva Colombia sin guerra, una Colombia con más equidad, una Colombia mejor educada, por la que trabajamos todos los santos días”(2).

Con esta norma, las instituciones educativas tienen plazo hasta el 31 de diciembre para implementar la Cátedra de la Paz y en el caso de los niveles de la básica y media, deberán inscribirla en alguna de las siguientes áreas fundamentales: a) Ciencias Sociales, Historia, Geografía, Constitución Política y Democracia, b) Ciencias Naturales y Educación Ambiental, o c) Educación Ética y en Valores Humanos (art. 3) y los Comités de Convivencia Escolar, definidos en la ley 1620 de 2013, realizarán el respectivo seguimiento (art. 8)

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