Arte y Cultura

Maldita la paciencia

Por: Angel Galeano Higua

Hace 25 años partió Francisco Mosquera y se me dio por leer de nuevo Maldita la paciencia, que escribí para EL PEQUEÑO PERIÓDICO a propósito de las circunstancias en que lo conocí. Me asombra recordar con tanta claridad aquel viaje por los ríos Magdalena y Cauca para ir a la Serranía de San Lucas. Y me asombra por el objetivo de aquel viaje y el espíritu constructivo, el deseo de ayudar de auténtico revolucionario. Durante aquella jornada Mosquera irradiaba alegría, optimismo y sus discursos fueron apasionados y de gran vuelo sublime. Le habló a los campesinos delegatarios del Sur de Bolívar, pero también a “los decalzos” que estaban allí. Soñó en voz alta con un nuevo país y yo tuve la fortuna de grabar sus palabras, no sólo en mi pequeña grabadora portátil de entonces, sino también en mi memoria. Luego intenté reconstruir aquella experiencia y aunque no pude, ni podré hacerlo como debiera ser, algo quedó plasmado en Maldita la paciencia. Ese es el problema con las palabras, no dejan expresar con plenitud la vida vivida. Quizás debiera haber sido artista para intentarlo con una pintura, una sonata o un poema… Pero para mi desgracia, adolezco de esos atributos.

Hicimos un alto en Guaranda, en la fonda de la “Niña” Colombia, refrescamos nuestra garganta y descansamos, y hasta nos tomamos una fotografía. Al otro lado del río Cauca, el Cerro Corcovado se erguía imponente anunciando mayores alturas al Sur. Francisco Mosquera vestía bluyín y una camisa blanca de manga corta, apropiada para soportar los 38 grados de temperatura. De vez en cuando se ponía un sombrero de palma para protegerse del sol. Al bajar de la chalupa, su primer comentario se refirió a los alegres colores de los afiches electorales del Frente por la Unidad del Pueblo, FUP, que se hallaban pegados en las casas de madera del puerto. La dueña de la fonda se asomó un poco recelosa, pero al ver a Alejandro Acosta se alegró y salió extendiendo sus brazos para saludarlo. ¿Cómo va el viaje? Luego nos miró a todos con atención. A ver, Alejo, ¿cuál de ellos es la cabeza?, ¡anda, preséntamelo! Al estrechar la mano de Mosquera, la “Niña” Colombia guardó silencio y lo miró a los ojos. Bienvenido, le dijo. Sigan, ¿qué se toman?

Roberto Giraldo accionó la cámara y en la fotografía quedó Francisco Mosquera, Alejandro Acosta, Julio Castellanos, Felipe Escobar y yo, sentados alrededor de una mesa sobre la cual aparecen varios envases de gaseosa. Al fondo, el río y una cadena de montañas que Mosquera miraba como a un preciado sueño. En ese momento apareció un niño en la orilla llevando sobre sus hombros una sarta de pescados recién atrapados en el río. Mosquera fijó sus ojos en él e invitó a Felipe a que tomara varias fotografías del pequeño. “Ese es uno de los problemas de Tribuna Roja –dijo–, le faltan fotografías que muestren la vida del pueblo y sus luchas, como la de este niño. Una fotografía así tiene mucha fuerza. Mírenlo”. El niño iba descalzo y sonrió al vernos.

ANDANTE 4

La hermana Orlinda ha ido por él al salón de clase y lo ha llevado a la cafetería de profesores. Lo ha sentado a una mesa y le ha puesto enfrente de sus ojos esquivos una malta y, en un plato desechable, una buena tajada de pudín de fresa.

Roy mira distante como si quisiera volar a través de la ventana. Mira ausente como si contara y recontara los cuadros que cuelgan de la pared. Y, al frente, por encima de su cabeza, ve que dice en letras de icopor: “50 años construyendo la paz”. Pero Roy no ha leído la frase de manera global sino que la ha descompuesto en pequeños ladrillos que deletrea mentalmente de derecha a izquierda: paz-la-construyendo-años-50.

Tampoco ha saboreado el ponqué con ese tenaz apetito que nosotros pensábamos que tenía detrás de la tristeza. Sólo ha levantado la botella y se la ha pegado a sus labios con desidia y después ha desmenuzado un pedazo de torta en el plato.

-¿Sigues triste? –le ha preguntado la hermana Orlinda tratando de encontrarle los ojos.
-Sí, sigo triste y mucho –responde Roy, como si buscara algo a su alrededor.
-La Escuela es muy acogedora –dice la hermana Orlinda- tiene cancha de microfútbol y de basquetbol.
-Pero no me gusta, no tiene árboles ni un camino largo, largo, donde correr.
-Los maestros aprecian a sus estudiantes. Estoy segura de que ya quieren bastante a Roy.
-Yo no me llamo Roy.
A Roy lo han traído hace unos días y lo han dejado en cuarto grado. Por su pueblo ha pasado la guerrilla y en un cruento combate han muerto tres policías y dos guerrilleros y los disparos han taladrado las paredes de la alcaldía, el puesto de salud y la Caja Agraria. Después, a los cinco días, han llegado los paras, los paramilitares, y

sobre la colina, bajo las miradas de las mujeres y los niños, han fusilado a siete campesinos.
Ahora, mucho después, han llegado los soldados. Hay silencio y miedo, y secuestradas y desaparecidas algunas personas.

El Calvario es un pueblo de tres calles cuyo croquis forma casi una cruz. Un campero rojo sale los lunes a las seis de la mañana y regresa a las cuatro de la tarde de Villavicencio. El maestro de la escuela no ha vuelto y los padres de Roy han viajado a Bogotá.

ANDANTE 3

FLOR DE FRAYLEJÓN

Como el sol / cuando se asoma / allá en la cumbre / irradiando calor / capullo de oro; / la flor del fraylejón / de mis montañas / se abre a la luz / como un cáliz / de ensueño, / y es entre la niebla / del paisaje frío / de mi tierra, / emperador y dueño.

Por: María del Pilar Paramero Silva (1)

(1) El Cocuy, Boyacá, 1948. Destellos obtuvo el Premio Nacional de Poesía Museo Rayo 1995. El acta del concurso exalta: “...gran pureza del lenguaje poético, la profundidad de las fuentes de inspiración desde las que emerge una visión clara y hermosa de la mujer en su relación con la naturaleza y el cosmos”. El ICBA, Colección Huellas, publicó en 1996 su libro Furatá – Antología de Poesía -.

EL HAIKU Y EL PENSAMIENTO DE KRISHNAMURTI

Al meditar sobre el tiempo planteado por Krishnamurti, no el psicológico sino el tiempo presente, el aquí y el ahora, con toda su fluidez, su sencillez, aquel que se crea y confluye en un instante, este tiene la esencia del Haiku, que sorprende, que refresca, que nos maravilla; es un ahora que capta la armonía del entorno, la belleza del instante, lo que se está viviendo en este momento, es viento que levanta el cabello regalando sombras en el rostro, se puede determinar que la vida es un permanente Haiku, que nos llega a través de la observación, de la atención, de la aceptación.

Pienso que en el pensamiento de Krishnamurti está implícito el contenido del Haiku y viceversa y si bien, aparecieron desde hace muchos años siguen aún vigentes, llevándonos a que a través de estos se pueda trasmitir la verdadera dimensión de la naturaleza, su presente observado en un instante preciso, sin ponerle palabras, solo la observación detallada de lo que sucede, recreándonos en el suceso para luego trasmitirlo a través del escrito o de la palabra; en Krishnamurti como en el Haiku no se cuestiona, no se compara, no se valora, no pueden existir juicios, solo se observa y se capta el instante.

Un haiku es lo que sucede en un instante, es una acción irrepetible, el accionar de un pájaro jamás será el mismo accionar en el instante siguiente, por ello no podemos comparar, ni hacer juicios de valor, pues destruiríamos la particularidad del momento, es decir la esencia del Haiku y la naturaleza del pensamiento de Krishnamurti.

ANDANTE 2

SÍ, ES POETA, AMIGOS

su trabajo es de artesano
o intérprete de mañanas
cocinero
recepcionista
cazador de ilusiones
sólo que con su trabajo no gana la vida,
teje palabras con sus manos
busca hasta encontrarse
hasta encontrarlos
aunque en el cielo sólo quede una duda
atrapada en sus redes
para vosotros
sus hermanos
los más queridos.

Es poeta, amigos
mírenlo de reojo cuando quieran
y cuando quieran a los ojos
nada os pide, pero una cosa demanda:
no forméis opinión suya de antemano
su cuerpo está hoy tejiendo el mañana.

Por: Andrés Barbosa Vivas (1)

(1) Bogotá, 1987 – 2010, autor de cinco libros de poesía; texto tomado del poemario Crisoles del tiempo, editado por la Fundación Andrés Barbosa Vivas, Bogotá, 2017; fundacionandresbarbosa@gmail.com

ANDANTE 1

LA VENTANA III

Chile

Tú, pequeño trovador
que abres las mañanas
dime: ¿si el cerezo muere
volverás a cantar alegre
y al alba en mi ventana?

Tú, emplumado pajarillo
no me ves, pero te escucho…
¿Quién te enseñó las notas
y los arpegios de tu canto?
¿Para quién tu nocturno trino?

¿Será tu oración
para despedir el día,
o solo como yo estarás?

Ven, quiero ser tu nido,
sin temor baja de la rama,
acompaña mi soledad
junto al fuego moribundo
en el invierno de esta noche.

Ojos bien cerrados (Eyes Wide Shut) un comentario sobre la época.

Por: Mauricio Vargas González

Stanley Kubrick es un director norteamericano quien al lado de Scorsese, Ford Coppola, Polanski, representan lo mejor de una época en las producciones cinematográficas internacionales. Conocido por películas como la Naranja Mecánica, Lolita y 2001: Una odisea en el espacio.

Martin Scorsese alguna vez acuño: "Uno de sus filmes… es equivalente a 10 de otro director. Ver una película de Kubrick es como mirar la cúspide de una montaña. La miras y te preguntas ¿Como pudo alguien escalar tan alto?”.

Ojos bien cerrados (Eyes Wide Shut: 1999.) fue su última película, con Nicole Kidman y Tom Cruise, como protagonistas, ambientada en la "capital del mundo" New York y con un interesante texto sobre una pareja arribista de clase media y subtextos que abarcan desde la lucha de clases hasta el esoterismo criminal clandestino de la élite. Puede ser esta película un agudo comentario sobre la cultura de la humanidad contemporánea en pleno tránsito del siglo XX al XXI. Un comentario sobre la condición humana y sobre la miseria posmoderna en términos de la ética y la existencia, o de la ética de la existencia.

La historia trata básicamente de las vicisitudes de una pareja. Bill (Cruise), a raíz de estas dificultades, inicia un interesante recorrido por distintas situaciones, como inspirado y guiado por un impulso tanático.

“Mientras la aristocracia financiera hacía las leyes, regentaba la administración del Estado… se repetía en… la misma prostitución, el mismo fraude descarado, el mismo afán por enriquecerse, no mediante la producción, sino mediante el escamoteo de la riqueza ajena ya creada…

En las cumbres de la sociedad burguesa se propagó el desenfreno por la satisfacción de los apetitos más malsanos y desordenado… el desenfreno por el que el placer se convierte en crápula y en el que confluyen el dinero, el lodo y la sangre.

La aristocracia financiera, lo mismo en sus métodos de adquisición, que en sus placeres, no es más que el renacimiento del lumpenproletariado en las cumbres de la sociedad burguesa.”.
Carlos Marx: Las luchas de clases en Francia de 1848 a 1850.

Pistola Walther 7.65 III

III Pasa las hojas de la edición 190 de octubre de 2005 de la revista...

Por: Arturo Neira Gómez **

Pasa las hojas de la edición 190 de octubre de 2005 de la revista Credencial Historia conmemorativa de La Masacre de las Bananeras, mira con detenimiento en la página 6 una fotografía de militares emboscados cuyo píe de foto reza “Aguardando a los huelguistas”. Parece distinguir a uno de ellos: “es parecido a nuestro padre y a nosotros, mírenlo bien” –exhorta a sus hermanos y hermanas.

Sin embargo, trátese de él o no, vale pensar en detalles del proceso adelantado por Jorge Eliecer Gaitán sobre la tragedia y lo consignado, entre otros historiadores, por Ignacio Torres Giraldo en su libro ‘Los Inconformes, Historia de la rebeldía de las masas en Colombia’, en lo referente a la desobediencia de contingentes conformados por militares oriundos del nororiente del país a quienes el alto mando les encomendó la misión de reprimir y disolver la huelga. Desobedecieron la orden y por ello los sustituyeron por hombres especialmente de Antioquia, metiéndoles previamente en la cabeza que los huelguistas eran gentes sin dios ni ley, malhechores bolcheviques y comunistas, peor que demonios. “Pues bien, la fotografía corresponde a los primeros y es posible que el personaje ‘parecido a nuestro padre’ –comenta quien exhibe como trofeo la ‘Credencial Historia’- en efecto fuera nuestro padre”.

Otro elemento, quizá contundente, para borrar de la memoria la sospecha de que el joven oficial disparara contra los huelguistas y sus familias, fue su continuidad en las filas del ejército durante toda la hegemonía liberal, iniciada el 7 de agosto de 1930 con la llegada a la presidencia de Enrique Olaya Herrera.

Pistola Walther 7.65 II

II Uno de sus nietos, compositor fallecido a los 39 años...

Por: Arturo Neira Gómez **

Uno de sus nietos, compositor fallecido a los 39 años en 2017, enredó el asunto. Se llevó a la tumba la idea que le confesara a una de sus tías en el lecho de muerte y ella lo transmitiera a este narrador: “Se quejaba de su suerte: ‘parece que mi nombre –le decía-, igual al del abuelo, hubiera sido maldito. Por eso estoy así. Él, mi abuelo paterno, fue un hombre malo’.”. Añadamos algo más sobre quién fue este músico para percatarnos de la importancia de sus palabras y de paso, nombrándolo, le rendimos un pequeño homenaje: “Capacidad auditiva extraordinaria, de oído absoluto” -según su papá-, lector acucioso en especial de historia, conversador profundo, gestor cultural de IDARTES Bogotá, autor, entre otras, de la obra “Muriendo” ganadora del segundo premio en el Concurso Nacional de Música ciudad de Bogotá 2005 e investigador, creador y conductor del programa de la otrora Radio Difusora Nacional de Colombia “Entre dos océanos, una inmersión sonora en el universo de la música colombiana”, iniciada la década de 2000.

Intentemos explicar la percepción del autor de “Muriendo” sobre su abuelo. En mi criterio injusto por desechar y no ampararlo con la presunción de buena fe, ya que subjetivamente, sin evidencias, él construyó el concepto errado sobre la baja condición humana de su antepasado, por el solo hecho de haber sido militar. En un entorno del país histórico fracasado, fatal, con crímenes de lesa humanidad recurrentes, entre ellos los de Estado, particularmente atribuidos al ejército, como lo fue la Masacre de las Bananeras en 1928, y a finales del siglo anterior y primera década del actual, la responsabilidad achacada a las FF.AA. por omisión o acción en masacres perpetradas por paramilitares, y más de 3000 ejecuciones extrajudiciales ocultadas bajo el eufemismo de “falsos positivos”: jóvenes humildes, entre los años 2002 y 2010, convocados con engañosas ofertas de trabajo, ellos se presentaban, ilusionados, se les llevaba a algún lugar remoto donde eran asesinados y después exhibirlos por los medios de comunicación como guerrilleros abatidos en combate.

Pistola Walther 7.65

I En tanto escucha la única composición para cuarteto de cuerdas...

Por: Arturo Neira Gómez **

En tanto escucha la única composición para cuarteto de cuerdas de Gabriel Fauré (Francia 1845 – 1924), a la que el músico dedicó su último año de vida, de improviso, se le aparece la imagen e idea fija sobre su papá: “Siempre portaba un arma de fuego y dormía tranquilo pues bajo la almohada estaba lista su Pistola Walther 7.65”.

Entonces se pregunta: “¿Por qué precisamente en este instante, en este concierto, esta reminiscencia? Y decir ‘siempre portaba un arma’, era siempre. Así recuerdo a mi padre”.

“Mi evocación –empieza a soltarse– vino de la película de anoche sobre cobro de deudas de sangre entre dos familias brasileras ‘Abril despedazado’ (titulada también ‘Detrás del sol’) del director Walther Salles”. Y con ella arrastra, inadvertidamente, recuerdos a partir de significantes: ‘Walther’, nombre de fabricante de armas y de director de cine, la pérdida de vidas por ‘vendettas’, la última composición de ‘Fauré’ quien agónico dio el toque maestro a su Cuarteto y hasta cierta homofonía de su apellido con las palabras ‘furia’ y ‘ferocidad’ de la guerra.

Y precisamente la ‘Walther’ de su padre, exhibida en la sala familiar, hizo parte de un lote de pistolas alemanas adquiridas por el alto mando militar en 1942, en plena Segunda Guerra Mundial. A él, a su retiro forzado del ejército debido al desmoronamiento de la hegemonía liberal a mediados de la década del 40, se la obsequiaron sus camaradas.

Pero ¿por qué la imagen sobre su papá? “Siempre portaba un arma de fuego...”. “Sería que temía le cobraran vidas cegadas –osa decir alguien- cegadas por él o sus subalternos cuando fue oficial del ejército de Colombia”. Contrariamente, el disgusto de su hija mayor: “Ni se le ocurra, simple, porque había sido militar”. Mientras el único de los hijos que siguió la misma carrera de su padre, guarda silencio.

Libro: Movimientos de Wilson Pérez Uribe.

Presentamos a nuestros lectores el libro Movimientos de Wilson Pérez Uribe de la Editorial Universidad de Antioquia, con una pequeña reseña bibliográfica del autor y un par de poemas.

Reseña biográfica: Wilson Pérez Uribe (Colombia, 1992). Maestro, Licenciado en Literatura y Lengua Castellana de la Universidad de Antioquia. Escribe poesía y ensayo. Es reseñista de la revista española de literatura, Colofón. Sus textos han sido publicados en Colombia, España y México, en revistas como Revista Universidad de Antioquia, Círculo de Poesía, Otro Páramo, La Tagua, El coloquio de los perros, Literariedad, Aurora Boreal, Liberoamérica y Las nueve musas, entre otras. Una muestra de su poesía ha sido traducida al italiano y al portugués. Ha emprendido proyectos de formación y de lecturas en voz alta sobre literatura china y literatura japonesa en la Universidad de Antioquia y en la ciudad de Medellín. Tres de sus poemarios son El amor y la eterna sinfonía del mar (Hombre Nuevo Editores, 2011), Movimientos (Universidad de Antioquia, 2018) y La madeja y la estrella: retratos de familia (Alapalabra, Universidad Central, 2018).

Poemas

Obertura
—Yoshiki Hayashi—

La lección de la música se conserva en el borde de un instrumento o al lado de la nube que ya fue pájaro, que ya fue barca, que ya fue nada.
La lección de la música se reúne en un discreto envase de gestos: la mudez del árbol cuando la enredadera se ha ceñido a su piel, la quietud de la piedra que sembró en la arena la memoria del agua que incesantemente fluye.
Esto guarda la música.
Mas, ¿qué son las palabras que se arquean en el silencio cuando un hombre abraza a una mujer como si abrazase a un mundo entero?
Esto guarda la música.

En reconocimiento a James Llanos por su labor cultural en el Eje Cafetero.

Un reconocimiento a James Llanos Gómez por su gran labor en la promoción y el desarrollo de la cultura y el arte en el Eje Cafetero.

En nombre del equipo de Nueva Gaceta esperamos seguir contando con tus contribuciones y que continúes aportando tu creatividad e inspiración para la juventud y las nuevas generaciones!

www.nuevagaceta.co

Montaje fotográfico de la historia del festival Internacional de danza folclorica.

Por: James Llanos.

Montaje fotográfico de la historia del festival Internacional de danza folclórica CIOFF No. 13 en la sede de ARTEDAN ubicada en la carrera 8 entre las calles 30 y 31. Las presentaciones grupales en el auditorio del Centro Cultural Lucy Tejada los días 30 de enero, 1, 2 y 3 de febrero. La exhibición podran visitarla durante el mes de febrero, de 3 a 8 pm.

"DECONSTRUCCION IV"

Por: James Llanos

"DECONSTRUCCION IV", obra presentada en el Colombo Americano de Pereira, año 2004 (22 obras hicieron parte de esta muestra) como homenaje y memoria a los hermanos de Armenia en sus primeros 5 años del desastre. Hoy me uno a esta conmemoración aniversaria de sus 20 años del desastre sismico que sacudio al eje cafetero con devastadores resultados en perdidas de vidas, particularmente en la ciudad cuyabra. Toda mi admiración y respeto.

NATURALEZA, ANATOMIA, FORMAS Y COLOR EN LA SALA CARLOS DREWS CASTRO

COLECTIVO 7/12
“LA PIEL PINTADA”
LIENZO PARED

Esta perspectiva de apertura estética; Colectivo 7/12 La piel pintada, que reúne obras de Alexander Sánchez, Juan Carlos Ocampo, Henry Villada, y Carlos Alberto Jiménez; artistas de Armenia, es narrativa y memoria, percepción, forma delirante y color, hay una historia subyacente en cada trazo, los surcos de la frente, profundidad en color y formas, geometrías y figuras, psicodelia… narran la inquietud e incertidumbre y el espectador escribe su propia historia de color y ambitos, de imagen y percepción, empatiza o rechaza, imagina una situación a priori o a posteriori, y describe. Y aunque hay figura, hay también inquietud. “El hombre es un ser que pregunta” dijo Sartre y en la pregunta, no es propósito responder, si no preguntar nuevamente, porque la pregunta crea y como el arte, el color, el trazo, la forma, la figura, es también de un modo distinto la misma pregunta en clave de profunda creación estética.

El trazo narra, y como narra construye, y como construye articula, y como articula almacena una memoria en sí misma, que se devora y nace en un instante espiralado, ave fénix del pensamiento que más que decir sugiere, que más que arquitectura es esbozo, que más que artificio es pureza y libertad. Una línea curva narra una historia tangente, que llena el espacio, que sucumbe al movimiento, una línea recta, es narrativa con fin y principio; porque al fin y al cabo, el hombre en su vacío existencial, no siendo este necesariamente negativo, llena, narrando el espacio, como percepción psicológica e intangible, pero esta sí, brutalmente real, llena en color, en formas en diversidad de orificios y texturas, ¿Qué es más real acaso, que aquello que imaginamos, que percibimos, que idealizamos? Lo demás es silencio… es por este camino, de lo profundo e inconmensurable, que ahonda la obra de Alexander Sánchez.

LO INVISIBLE DE LO VISIBLE

Por: James Llanos

A simple vista, el título de esta exposición es un juego de palabras. Lo es y no lo es. Recordemos que el trabajo de un artista no difiere del que realiza un científico, llámese astrónomo, ingeniero, comandante de expedición al rescate de animales en el mar. El ensayo, prueba, error, rectificación y resultado son también procesos comunes para el artista. Más aún: la equivocación, en lugar del acierto, es el hilo invisible de las diversas prácticas y experiencias. Porque el error, que tanto se descalifica, que tanto desprecio hace brotar desde las inteligencias soberbias de los “conocedores” del arte, es superlativamente más maestro que el elogio temprano para muchos de los jóvenes artistas, a quienes la facilidad temprana echa a perder su genuina intención de investigar, indagar, escudriñar, hacer borrón y cuenta nueva. *Lo Invisible de lo Visible* resulta también de restar sumando. Pareciera una paradoja: se trata de hacer síntesis, e identificar el concepto, para ir podando lo que sobra al árbol invadido de maleza. Hacer la tarea de un simple jardinero.
Ramón Manrique Boeppler

La obra de Ramón es una propuesta que muestra a golpe de vista un adentro a través de sus manchas visibles que le imprime a los objetos, la naturaleza, los animales y personas. Visibiliza su intensión para colocar al espectador en un pensamiento reflexivo. Es una labor que recoge el diálogo entre lo moderno y lo contemporáneo; una exquisitez pictórica que recobra vida con sus títulos que, sin ser importantes, se vuelven fundamentales para derrochar talento en esos mundos y proponer una pintura que conjuga texto, fondo y figura, de-construyendo todo saber artístico, para transformarla en una metáfora de expresionismo literario, las imágenes traduciendo poesía.

Gusanos inteligentes

Por: Jorge Majfud

Enseguida recordó (¿fue en Key West?) una conversación con Ernesto. Recordó (sí, habían ido de viaje con Elena, Alexa y alguien más) que había tratado de defender cosas en las que ya no creía, como un sacerdote da misa cuando ya no cree en la misa y duda de Dios, pero teme reconocerlo.

—Esa es una típica paranoia de intelectuales —le había dicho, con una sonrisa, por las dudas, para atenuar los efectos de su afirmación—. No hay por qué tenerle miedo a la tecnología.

—No es a la tecnología a lo que le tengo miedo —había dicho Ernesto, haciendo dibujos en el sudor de su vaso de cerveza—, sino a la cultura que crea todo eso. A esa misma que pronto, en apenas unas décadas más, nos dejará sin estas playas. Tal vez nosotros no lo veamos en su peor momento, pero Alexita y su amiga sí.

—Como sea, la cultura se adaptará, no al revés. De hecho, estoy en un proyecto muy interesante en Asia, algo relacionado con eso mismo, aunque no puedo dar detalles.

—No te pongas misterioso. ¿Vas a trabajar para la CIA?

—No, nada de misterios. Es sólo discreción. Cosa de negocios que aún no se cerraron. Sí puedo decirte — (en el porche del hotel, maneó la cabeza; esas palabritas habían sido estúpidamente arrogantes) — que la inteligencia artificial será como cualquier otro invento del pasado. Cambiará muchas cosas y resultará en un beneficio para la humanidad. Hará muchas cosas que hacemos hoy los humanos…

P a t a s a g r i a s

Por: Arturo Neira Gómez **

I

Al cierre de una conversación familiar sobre “Un jinete”, cuento en el cual nos sentimos involucrados e identificados, Juan José recordó haber escrito en clase de preceptiva literaria del colegio Virrey Solís de Bogotá en 1955, un relato corto sobre uno de los caballos de su infancia; texto leído por el profesor de esa asignatura, el mismo año, en un acto solemne de la institución.

- Desafortunadamente – nos dice -, no tuve la precaución de reclamar el manuscrito y perdí los borradores que le dieron origen.

- El contexto de la narración – continúa –, corresponde a tres o cuatro años antes de ser escrito, por ahí 1951 ó 1952, cuando tenía 8 ó 9 años; estudiaba primaria en el Colegio Departamental Carlos Giraldo de Anolaima y vivíamos en el campo.

- El caballo se llamaba “Castañito”, pero - aclara -, sólo para efecto de impacto narrativo, le di el nombre sonoro y hasta chistoso de “Patasagrias”, otro de los caballos de la finca.

Patas-agrias, como quien dice bravas, ácidas, peligrosas. El apelativo obedecía al color de sus cascos, desabrido, parecido al de las naranjas grey o toronjas. Así en realidad era este animal, muy distinto a “Castañito”. Pero, mejor corrijo algo, borro el calificativo “peligroso” que acabo de utilizar; antes por el contrario, era manso en exceso y, si se hubiere tratado de un ser humano, diría, estoico, por tener que soportar en tiempos de cosecha, cargas de fruta o café de 8 ó 10 arrobas. Mientras “Castañito” era de silla, elegante, consentido y, para nosotros, purasangre árabe de carreras, el otro, “Patasagrias”, era de enjalma, sin ningún pedigrí, criollísimo, un mocho ordinario. En tanto aquel terminó su existencia jubilado, a sus anchas, aliviado de todo trabajo, el otro, el mocho, fue sacrificado al sufrir la fractura de una de sus patas cuando se enredó y cayó al cruzar la carrilera en la estación del tren de Cachipay.

“TODO MERECE EL AFECTO DE LA MIRADA”

Por: James Llanos Gómez
Curador Sala CDC

«El motivo es para mí del todo secundario; lo que quiero
representar es lo que existe entre el motivo y yo.»
Claude Monet

Las artes modernas hoy son un evento especialmente humano, de la razón y de la sensibilidad, que promete a los sentidos un estado de placidez y orienta al espíritu del espectador a mirar el mundo de forma más generosa; a contemplar lo ya perdido que muchas veces queda inmortalizado: en la pintura, la escultura, la fotografía, el video, el dibujo o en la generación del arte contemporáneo entre otros.

“Todo merece el afecto de la mirada”, no todo está perdido, hay algo que vibra y vive permanentemente para los individuos, incluyendo los animales.

Es por ello que el arte significa mucho más que la obra de arte en un lugar expositivo reservado al oficio. Por tal motivo, las obras catalogadas en publicaciones internacionales a cerca del tema se contrastan a instancias de difusión del arte, presentándonos una experiencia estética elevada.

“En la actualidad el arte es un conducto de expresión, moda, investigación e historia; el arte se puede difundir a través de diversos lenguajes, los cuales a lo largo de la invención han exonerado los límites que lo inscriben como una mera artesanía o un acto de creación pura, que requiere sólo de juicios estéticos para ser evaluada. Sin embargo, para la realidad de muchos y el discurso de otros, el mundo del arte sigue siendo un espacio misterioso. Es entonces cuando la función de la educación artística, es la de potenciar espacios reflexivos en torno a las artes visuales, generando análisis de los proyectos artísticos, tanto los que son desarrollados por artistas visuales, como los que trabajan los alumnos de forma individual o colectiva”.

Piensa conmigo

Por: Arturo Neira Gómez *

UNA FLOR

Una flor bermeja
se abre
entre una palmera
y un samán
rasgando el azul del cielo.

SILENCIO

¡Silencio!
Se halla en la ventana.

¿Quién?

¿No lo percibes
mujer?
El viento.

Sí, sí…
¡qué lindo!

A veces el viento de la noche
nos trae lejanas melodías

PIENSA CONMIGO

Piensa conmigo en el amor
en las noches más claras
y cántale a la luna.

La bella obra de Pilar Aparicio

Conmovedora e impactante obra realizada por los sentidos y el azar, cada pieza con su propia historia y un destino orientada a la estética. Ese lenguaje objeto logra fascinar al observador, a los estudiantes y los visitantes en general, todos preguntaron siempre por el mar, por la vida y la muerte; una metáfora de la aucensia que remueve el espíritu, también nos dice que la luz y la sombra es una perfecta unión, donde se encuentra la poesía. El amor está inmerso en el fondo y asimismo en la piel. La gran -Liana con su propia historia construida en cada puerto, recubierta de brillante destellos reflejados en el mar, ese, que siempre ronda a la soledad; un -Huevo que mira a través de sus cristales donde se contiene la vida frágil del cuerpo de barro que se deslíe y, el -Abrazo, cálido para un alma resguardado en cada corazón y recuerdo. -Ónix una profunda esperanza recubierta bajo la superficie en calma, la mirada busca, el pensamiento encuentra esa luz que está en ese pequeño orificio cubierto del negro texturado; un paisaje sonoro que se emerge buscando eco en el sinsentido. Pilar Aparicio hurgó en la mente de los visitantes para colocarnos en un plano cartesiano mirando al norte.

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