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  1. ! Hoy la juventud lleva la batuta hacia una Revolución Cultural!

    Por: Mauricio Vargas González.
    Estudiante de Derecho – Uniremington.

    La Universidad debe constituirse como un pilar fundamental de la investigación, la ciencia y el pensamiento de la sociedad en su conjunto, en el cerebro de nuestro cuerpo social, el que debe definir para donde se mueve, en que han de destinarse los recursos y cuál debe ser nuestra consciencia frente a la realidad desnuda. Debe ser el lugar por excelencia para analizar las tendencias de la sociedad y poder plantear otros caminos, cambios de paradigmas y proyectar nuevas rutas.

    Sin embargo a medida que se agudiza y se profundiza el neoliberalismo, se le quiere reducir a simple reproductora de saberes funcionales al “libre mercado”, es decir a formar profesionales para las multinacionales, y a ser simple bocina ideológica de la explotación, el despojo, la exclusión, el elitismo, el neocolonialismo y la destrucción ambiental.
    La Universidad es la consciencia crítica de la sociedad, frente a la consciencia obtusa de los medios masivos de comunicación, frente a la consciencia alienante del consumismo de mercancías y sus agencias publicitarias, frente a la consciencia corrupta de los gobiernos burocráticos, clientelares y serviles al capital financiero, a las metrópolis industriales y al latifundio feudal y finalmente frente a la consciencia malvada y retorcida del narcotráfico, el paramilitarismo y la criminalidad.

    Es pues la Universidad la llamada a configurar una cultura nacional, regional y metropolitana que consolide los valores de la paz, la convivencia, la ética, el respeto, la inclusión, el cuidado del medio ambiente y de la justicia social.

    Por lo más importe: La Universidad debe constituirse como el centro de producción de fuerza de trabajo cualificada para la independencia, la soberanía y el desarrollo de las fuerzas productivas nacionales. El núcleo fundamental de la invención que impulse nuestras creaciones materiales e intelectuales a nivel mundial…

  2. La lógica de producción y consumo capitalista ha generado una crisis social y ambiental

    Por: Silvia Ribeiro

    Ante un auditorio compuesto por estudiantes, docentes y activistas sociales, la investigadora Silvia Ribeiro del Grupo ETC, expuso respecto a las consecuencias que tiene el acelerado proceso de desarrollo tecnológico impulsado por las grandes corporaciones. Indicó que vivimos “una debacle ambiental y social” que no puede ser resuelta bajo la lógica de acumulación capitalista.

    Según señaló Ribeiro, en los últimos años se ha acelerado el proceso de concentración del capital, las empresas más grandes fueron devorando a las pequeñas y ahora asistimos a las mega fusiones de gigantescas corporaciones en diversas áreas de la economía.

    De acuerdo a los datos brindados por la investigadora, las empresas informáticas ocupan hoy los primeros lugares entre las compañías más grandes y poderosas del mundo, debido al gran negocio de la acumulación de datos, conocido como “big data”, que permite el desarrollo de inteligencia artificial y una mayor capacidad de dominación sobre la población por parte de las empresas, ya que conocen absolutamente toda la información referida a los potenciales usuarios o clientes. El uso masivo de datos abarca prácticamente todas las áreas de la sociedad, desde la política, donde las grandes compañías manipulan las informaciones que recibirán los ciudadanos antes de un proceso electoral, hasta la agricultura, donde unas pocas corporaciones concentran la información respecto al suelo, clima y las semillas.

    A esta concentración del capital se suma el surgimiento de nuevas tecnologías en función a la lógica de acumulación de las corporaciones; la convergencia de las nuevas tecnologías y la concentración del capital vienen generando efectos devastadores en el ámbito social y ambiental. Una de las principales crisis que vive la humanidad, según indica Ribeiro, es la erosión de la biodiversidad; actualmente el ritmo de extinción de especies en el planeta es superior al de la época de los dinosaurios.

  3. LO INVISIBLE DE LO VISIBLE

    A simple vista, el título de esta exposición es un juego de palabras. Lo es y no lo es. Recordemos que el trabajo de un artista no difiere del que realiza un científico, llámese astrónomo, ingeniero, comandante de expedición al rescate de animales en el mar. El ensayo, prueba, error, rectificación y resultado son también procesos comunes para el artista. Más aún: la equivocación, en lugar del acierto, es el hilo invisible de las diversas prácticas y experiencias. Porque el error, que tanto se descalifica, que tanto desprecio hace brotar desde las inteligencias soberbias de los “conocedores” del arte, es superlativamente más maestro que el elogio temprano para muchos de los jóvenes artistas, a quienes la facilidad temprana echa a perder su genuina intención de investigar, indagar, escudriñar, hacer borrón y cuenta nueva. *Lo Invisible de lo Visible* resulta también de restar sumando. Pareciera una paradoja: se trata de hacer síntesis, e identificar el concepto, para ir podando lo que sobra al árbol invadido de maleza. Hacer la tarea de un simple jardinero.
    Ramón Manrique Boeppler

    La obra de Ramón es una propuesta que muestra a golpe de vista un adentro a través de sus manchas visibles que le imprime a los objetos, la naturaleza, los animales y personas. Visibiliza su intensión para colocar al espectador en un pensamiento reflexivo. Es una labor que recoge el diálogo entre lo moderno y lo contemporáneo; una exquisitez pictórica que recobra vida con sus títulos que, sin ser importantes, se vuelven fundamentales para derrochar talento en esos mundos y proponer una pintura que conjuga texto, fondo y figura, de-construyendo todo saber artístico, para transformarla en una metáfora de expresionismo literario, las imágenes traduciendo poesía.

  4. NATURALEZA, ANATOMIA, FORMAS Y COLOR EN LA SALA CARLOS DREWS CASTRO

    COLECTIVO 7/12
    “LA PIEL PINTADA”
    LIENZO PARED

    Esta perspectiva de apertura estética; Colectivo 7/12 La piel pintada, que reúne obras de Alexander Sánchez, Juan Carlos Ocampo, Henry Villada, y Carlos Alberto Jiménez; artistas de Armenia, es narrativa y memoria, percepción, forma delirante y color, hay una historia subyacente en cada trazo, los surcos de la frente, profundidad en color y formas, geometrías y figuras, psicodelia… narran la inquietud e incertidumbre y el espectador escribe su propia historia de color y ambitos, de imagen y percepción, empatiza o rechaza, imagina una situación a priori o a posteriori, y describe. Y aunque hay figura, hay también inquietud. “El hombre es un ser que pregunta” dijo Sartre y en la pregunta, no es propósito responder, si no preguntar nuevamente, porque la pregunta crea y como el arte, el color, el trazo, la forma, la figura, es también de un modo distinto la misma pregunta en clave de profunda creación estética.

    El trazo narra, y como narra construye, y como construye articula, y como articula almacena una memoria en sí misma, que se devora y nace en un instante espiralado, ave fénix del pensamiento que más que decir sugiere, que más que arquitectura es esbozo, que más que artificio es pureza y libertad. Una línea curva narra una historia tangente, que llena el espacio, que sucumbe al movimiento, una línea recta, es narrativa con fin y principio; porque al fin y al cabo, el hombre en su vacío existencial, no siendo este necesariamente negativo, llena, narrando el espacio, como percepción psicológica e intangible, pero esta sí, brutalmente real, llena en color, en formas en diversidad de orificios y texturas, ¿Qué es más real acaso, que aquello que imaginamos, que percibimos, que idealizamos? Lo demás es silencio… es por este camino, de lo profundo e inconmensurable, que ahonda la obra de Alexander Sánchez.