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  1. De las narco-novelas y otros demonios…

    Por: Esteban Morales Estrada.
    Historiador.

    Se ha vuelto terriblemente común y recurrente que los dos principales canales de la televisión colombiana, insistan incansablemente en la producción y difusión de lo que podemos denominar narco-novelas, definidas de una manera sintética y simple como producciones centradas en el tema del narcotráfico y la violencia mafiosa colombiana. Esa especie de obsesión por este tipo de productos televisivos refleja varios “demonios”, o más bien, deja ver ciertas fisuras que pretendemos ilustrar a vuelo de pájaro en los siguientes párrafos, unas más implícitas que otras, pero al fin de cuentas presentes en todo ese océano de narco-novelas que inundan nuestro medio, como una sombra y que afectan en últimas el desarrollo histórico de nuestro país.

    La primera fisura de las narco-novelas es que estas no buscan la reflexión sobre los problemas del pasado nacional, en ámbitos como el narcotráfico y la ilegalidad, sino que hacen una apología al crimen, a la heroicidad del bandido y anteponen la sensiblería poco analítica, al cuestionamiento y entendimiento critico de épocas y procesos.

  2. Trump y América Latina

    Por: Alexander Main.

    Los resultados de las elecciones estadounidenses de 2016 dejaron horrorizada a mucha gente en muchos lugares del mundo, pero probablemente en ninguna otra parte más que en América Latina. A lo largo de toda su campaña, el vencedor de las elecciones vilipendió a los inmigrantes latinoamericanos y prometió construir un muro en la frontera sur de los Estados Unidos (supuestamente pagado por México) para mantener afuera a los "violadores y traficantes de drogas". Durante su campaña en Florida hizo referencia a luchar contra la "opresión" en Venezuela y a revertir los intentos de apertura diplomática con Cuba, una medida del presidente Obama aplaudida unánimemente por los gobiernos latinoamericanos.

  3. Vivir juntas y juntos en la escuela: un reto entre géneros y generaciones (Cuarta parte)

    4. Nuevas apuestas para la escuela de hoy

    Por: Celeny Alejandra Ocampo Ocampo.

    De acuerdo a lo abordado en los apartados anteriores, es necesario al pensar en género y convivencia escolar, hablar de conflicto, que va más allá de la relación entre hombres y mujeres en los espacios educativos, lo cual no es un hecho natural sino naturalizado, asociado a la experiencia cultural en la cual la escuela está inserta en los contextos latinoamericanos, que parten de una tradición sexista que incide directamente en la forma en que en ella se relacionan los/as integrantes de la comunidad educativa, que aunque en algunos lugares se ha empezado a problematizar, todavía en su mayoría.

  4. Y llegó Donald Trump

    Por: Pascual Amézquita Zárate.

    ¿Por qué ganó Donald Trump las elecciones a la presidencia de Estados Unidos? ¿Qué efectos traerá? Lo que se está presenciando es una especie de movimiento de las capas tectónicas de la tierra, en este caso del capitalismo, que se traducirá en un terremoto geopolítico no visto desde la caída del Muro de Berlín en 1989.

    Detrás del triunfo de Trump (y del brexit, la salida británica de la Unión Europea) se puede vislumbrar la misma causa, los destrozos de la globalización neoliberal. No es mera coincidencia que en los mismos países donde se puso en marcha el modelo neoliberal de Reagan y de Thatcher, ahora hayan ganado los promotores del llamado a clausurar uno de los componentes de ese modelo, la globalización.

    Esa globalización –propulsada con toda su fuerza cuando terminó la Guerra Fría–, fue vendida como el medio para aumentar la riqueza del mundo por la mayor producción de mercancías a un menor costo.

  5. Vivir juntas y juntos en la escuela: un reto entre géneros y generaciones (Tercera parte)

    3. Con-vivir en la escuela: una opción ética y política

    Por: Celeny Alejandra Ocampo Ocampo.

    La convivencia en la escuela, tema que ha captado la atención de múltiples actores sociales, que ven cómo cobra relevancia ese estar-juntos en uno de los principales escenarios de socialización, de suerte que es allí donde niños, niñas y jóvenes aprenden diferentes formas de convivir, que ratifican la formación recibida en su familia o por el contrario generan transformaciones que pondrán en juego en el mundo social y cultural en el que estén inmersos. Lo anterior, no quiere decir que es sólo responsabilidad de la escuela la formación en convivencia, según Darío Muñoz (2004) ésta se convierte en “un espacio ecológico de choque de culturas” (p. 101) que delimitan su accionar, así la escuela puede convertirse en reproductora de aquello que la sociedad le encarga, o definir una apuesta política y ética diferente, buscando la transformación de la humanidad, mediante nuevas prácticas de relacionamiento en sus aulas.