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  1. Nunca más.

    Una ojeada histórica

    Por: Samuel Camargo.

    Ahora que el país se apresta a brindar su apoyo al acuerdo de paz con la guerrilla de las Farc al votar SÍ en el plebiscito, quizá sea útil lanzar una mirada a las circunstancias que rodearon el nacimiento de ese grupo insurgente. En 1943, durante el segundo gobierno de López Pumarejo, la división del liberalismo en dos fracciones, gaitanista y turbayista, fue determinante para el ascenso a la presidencia en 1946 de Mariano Ospina Pérez, de la ultra derecha conservadora. Jorge Eliécer Gaitán caía asesinado en 1948. El investigador Salomón Kalmanovitz escribe en los años setenta: “El asesinato de Gaitán es parte de la ofensiva terrorista del gobierno que… en este momento elimina a su máximo aglutinador quien se perfilaba como seguro ganador de las elecciones presidenciales de 1950”. Ospina impuso a sangre, fuego y fraude el nombre de Laureano Gomez en cuyo gobierno el país soportó el escalamiento de la violencia contra liberales “nueveabrileños”, comunistas y opositores.

    GUERRA DE GUERRILLAS

  2. El plebiscito del 2 de octubre: lo que está en juego.

    Por: Consuelo Ahumada*

    El próximo domingo 2 de octubre se realizarán las elecciones más importantes de la historia del país en muchas décadas, con las que se buscará refrendar el acuerdo suscrito entre el Gobierno y las FARC en Cartagena el pasado 26 de septiembre. Tanto este evento como el mismo proceso de paz que le puso fin a este conflicto armado de más de medio siglo, se dio en medio de unas condiciones bastante singulares:un contexto nacional marcado por una fuerte polarización política y el respaldo contundente de los países de América Latina y del mundo entero.

    No se trata solamente de un pretendido ejercicio democrático en el que se decidirá entre dos opciones, representadas por el SÍ y el NO. El plebiscito será un nuevo pulso entre dos sectores de la élite dominante, que han compartido un modelo económico excluyente, pero que desde hace más de un lustro se han enfrentado cada vez más por la solución que se le debe dar al conflicto armado en el país.Mientras el expresidente Álvaro Uribe insiste en la salida militar para derrotar a la guerrilla, el presidente Santos impulsó y desarrolló exitosamente el proceso de paz con la guerrilla más antigua del continente.

    El triunfo contundente del SÍ en el plebiscito es fundamental, por las siguientes razones:

    1. Los costos humanos de la guerra.

  3. Nueva Gaceta por el Sí al plebiscito del 2 de octubre.

    Nota Editorial

    Contra lo que cabría esperarse en un país destruido y hastiado por más de medio siglo de violencia derivada del conflicto armado, un sector de la población está dispuesto a votar por el No en el plebiscito.

    Entre los falsos argumentos que el uribismo, principal fuerza impulsora de la negativa, ha esgrimido, está el de que se entregó mucho a las Farc a cambio de poco. Que habrá impunidad, que la guerrilla se tomará el poder, que el costo será muy alto. En fin, que los negociadores, empezando por Santos, hicieron todas las concesiones.

    En consecuencia, dicen, si se impone el No con ello se obligará a las Farc a sentarse a negociar de nuevo.

  4. Trump vs Clinton: la disputa entre el Politainment y los “millennials”.

    Por: Felipe Pineda Ruiz*

    La política norteamericana ha estado marcada, en el transcurso de su historia, por un aspecto que define su ADN cultural: el espectáculo. Sin él, ese poder casi omnipresente e inexpugnable, que se le endilga a la nación más poderosa del globo terráqueo, hubiese sido simplemente una vaga referencia.

    Hollywood, su multimillonaria industria, y sus centenares de filmes, permanecieron perennemente en el “top of mind” de la sociedad global, para vendernos un relato común sobre la guerra fría, el idílico “fin de las ideologías” y el neoliberalismo.

    Politainment: entre Reagan y Trump hay mucho trecho

  5. Historia de un inmigrante.

    Por: Paola Cervera Quintero.

    Era él, no había duda. Tenía ojos negros, nariz aguileña, contextura delgada y su cabello revuelto lleno de arena. Esos rasgos armenios lo acompañarían para siempre, nunca sería uno de ellos.
    En el 2011, veía cómo multitudes protestaban en contra del gobierno de aquel hombre que llevaba ya una década en el poder. Él aunque no estaba de acuerdo con ese sistema de gobierno, no participó nunca de ese movimiento, no lo consideraba un problema propio.

    En abril de 2012, le empezó la preocupación al ver que otras ciudades de su país empezaron a ser víctimas de destrucción masiva.Una masacre que resultó en más de 1.000 muertos lo alertó de repente. Su credo lo podría poner en peligro, se sentía rondar la muerte en su tierra, algo que él no había sentido aún de cerca.

  6. Las Torres Gemelas no cayeron por el fuego, según un estudio.

    Aunque en muchas ocasiones se ha dicho que detrás de la caída de las Torres Gemelas el 11 de septiembre de 2001 hay algo que no es claro, este artículo, escrito por prestigiosos investigadores europeos, aviva el debate sobre lo que oculta el gobierno estadounidense. NG.

    tendencias21.net

    Las Torres Gemelas, así como el Edificio 7 del World Trade Center, se derrumbaron el 11 de septiembre de 2001. Según la versión oficial, los incendios provocados por los aviones fueron la causa, pero un estudio publicado por la Sociedad Física europea sostiene que eso no fue así, y que fue una demolición controlada.

    El fuego nunca ha provocado, antes o después del 11 de septiembre, el colapso total de un edificio con estructura de acero, insiste un grupo de científicos en un artículo publicado en la revista Europhysics News, de la Sociedad Física Europea.

    "¿Fuimos testigos de un acontecimiento sin precedentes en tres ocasiones [las dos Torres Gemelas del World Trade Center, de 110 pisos cada una, y el Edificio 7 del mismo complejo, de 47 pisos, que también cayó ese día, aunque no fue alcanzado por ningún avión] el 11 de septiembre de 2001?", se preguntan los autores.

  7. La crisis política y económica de Brasil amenaza la legitimidad de su democracia

    The Huffington Post

    Por: Mark Weisbrot.

    El 17 de abril, la cámara baja del Congreso brasileño votó la destitución de la Presidenta Dilma Rousseff, quien fue electa en 2010 y reelecta a finales de 2014. Fue un espectáculo pasmoso, en el que un diputado de derecha dedicó su voto al coronel que encabezó una unidad de la tortura durante la dictadura. Una de las víctimas de tortura de dicha unidad fue la propia presidenta.

    La dedicatoria por parte del diputado fue un sombrío recuerdo de que Brasil se levantó de la dictadura hace apenas 30 años y que su democracia tal vez sea menos desarrollada de lo que mucha gente supone. Brotan de repente muchos recuerdos más, como hongos en un campo empapado por la lluvia. Las transcripciones de conversaciones telefónicas filtradas revelaron que los líderes de la iniciativa de destitución buscaban sacar a la Presidenta Rousseff con el propósito de frenar la investigación relativa a su propia corrupción.

  8. ¿Hitler en Alemania?

    El asalto a la razón

    Por: Edmundo Zárate.

    El nombre de esta columna es un reconocimiento a Georg Lukács, filósofo marxista húngaro (1885-1971), quien escribiera una monumental obra así llamada, El asalto a la razón, y subtitulada La trayectoria del irracionalismo desde Schelling hasta Hitler.

    Tomo en préstamo su título no solo porque iré presentando una reseña de sus portentosas y muy sugerentes 700 páginas, sino porque servirá de guía para avanzar en la comprensión de por qué existe un personaje como el procurador Ordoñez que apenas sí cabría en la Colombia del siglo XIX (o en la Francia del XVIII) pero que se da el lujo de vapulear a todas las minorías en el siglo XXI, sin que la mayoría apenas sí se mosquee.