ANDANTE 6

POEMA

Soy como un libro que leen niños, adultos y ancianos.
Voy por el mundo, todos me leen y compran,
me leen por años y siglos,
siempre me regalan y se divierten.
Conmigo nunca se cansan,
me llevan a casa, me prestan a sus amigos,
y les encanto a todos.

Por: Loren Sofía Parra Flórez.

8 años. Colegio Carlos Arturo Torres. Grado 2º.

SUEÑO

Soñé que estaba en otra casa oscura. Los busqué por todas partes, pero el bosque se los había llevado, quedé asustada, llamé a un amigo pero no me contestó.

Me desperté y sólo era un sueño de mariposa.

Por: Nicole Alexandra Luna Loaiza.

7 años. Clan Las Delicias – Kennedy. Colegio Carlos Arturo Torres.

ESO…DE LOS TALLERES DE ESCRITORES

Un Taller de Escritores es un grupo de soñadores que quieren ejercer el uso total de la palabra. De acuerdo a cada integrante, a su conocimiento personal, a su proceso, los facilitadores dan a conocer las técnicas, las formas, los estilos, las teorías, la historia de la literatura, para contribuir e impulsarles, de manera alegre pero crítica, a que viertan sus experiencias, junto a su imaginación, fantasía y creatividad, en poemas y en cuentos de su propia mano; sin importar, si más adelante se dedicarán al arte de la escritura, aunque sí, preocupados, como dijo Gianni Rodari, cuando informaba de sus talleres de escritura dedicados a niños, "para que ninguno fuera esclavo."

Como vemos, en un taller de literatura se presentan distintos niveles de comprensión en el manejo de las técnicas literarias; es lógico, cada partícipe llega con el resultado de las dispares oportunidades que la sociedad y el estado le brinda o quita en su formación escolar.

El taller no trata de nivelar académicamente a sus integrantes. Busca que cada tallerista asuma, entre otros, cuatro elementos fundamentales que le beneficiarán: primero, que se haga consciente de su propia evolución en el manejo de sus expresiones escritas para mejorarlas; segundo, que tenga necesidad de conocer la literatura en general; tercero, que conozca e investigue las técnicas de creación y desarrollo imaginativo; y cuarto, que establezca como individuo que ha emergido de una comunidad, relaciones artísticas literarias con su entorno colectivo. A continuación haremos un análisis breve sobre el último punto.

El escritor argentino Macedonio Fernández dijo: "el arte de la escritura se justifica por la búsqueda de un valor de goce, para que la vida pueda soportarse"... y transformarse, completaría yo. El escritor a través de su obra, interpreta los asuntos que lo agobian y sin casi darse cuenta, interpreta también la de muchos individuos (mínimo la de sus vecinos.) Además, porque el trabajo del escritor es individual con la materia prima que es la palabra, pero sus buenos resultados y éxitos se convierten en sociales, puesto que
el lenguaje es construido por la comunidad y no por un autor;
no obstante éste contribuya con ideas e imaginación, que incluso las puede recoger de su colectividad y, muchas veces también da su aporte lingüístico. Por lo tanto la literatura es el producto y síntesis del desarrollo social. (Bastantes estudiosos lo afirman).

Como consecuencia, un buen escrito: un cuento, un poema, un ensayo, es compartido entre muchos lectores que de manera inconsciente, en el texto, se sienten representados. Por esto el escritor, por su lado, goza la elaboración y conclusión de su obra, no importan las dificultades, y su alegría será mayor cuando la celebración de esta es efectuada por una comunidad.
Insisto, el novel tallerista empieza a escribir sobre sí mismo, pero cuando alza la mirada y siente que se encuentra sumido en una realidad social y la incluye en su texto a través de la expresión de su sensibilidad, vivencias y razonamientos, da un paso adelante en su proceso literario. Su texto será importante, no sólo para sí mismo; le aportará la alegría de la trascendencia, que guiará, tanto al escritor, a la búsqueda de avances en su labor literaria, como a la comunidad lectora, en su labor de desarrollo.

Entonces escribir se hace no sólo como una expresión individual de puros sentimientos, de fantasías, es también una actividad continua de conversación y de reflexión consigo mismo, con otros autores, con la realidad personal y problemática individual, con la comunal, la social, incluso la del mundo ¿Si el escritor de un taller no se percata ni asume esas tareas, cómo podría ser no esclavo soportando la vida impuesta sin originalidad? ¿Cómo podría gozarse de manera auténtica la literatura?

De tal manera, los creadores de talento, además, tienen miles de comunidades para inspirarse en ellas, un planeta pletórico de recursos humanos imaginarios, reales y fantásticos para inventar historias y poemas, infinidad de escritos, sin tener que asaltar los textos de los compañer@s de viaje, de sueños, cumpliendo una mínima labor social, pertinente y agradecida.

Por: Carlos Mayo (1)

(1) Trabajador cultural, escritor. Coeditor de la revista de la Mancomunidad de Escritores “La Mancha del Quijote” y editor de “SILBOS para alejar fantasmas”.

LUNA

La luna brilla como un arco iris de la noche.
Parece una moneda nuevecita
que brilla como un diamante.
Ella arriba, y el parque se ve como una oscuridad.
Cuando yo salto ella salta.
Porque ella me sigue, me sigue en la terraza
y yo salto para alcanzarla.
Pero no se deja. Entonces,
bajo a mi cuarto
y ella me molesta en la ventana
y se ríe de mí.

Por: Manuela Vera Ramírez

8 años. Clan Las Delicias – Kennedy. Colegio La Merced.

TEXTOS SELECCIONADOS para el fanzine Andante –Voces y Trazos- y la revista Nueva Gaceta, de escritos de niñas y niños publicados en 2016 y 2017 en Tierra de palabras #s 1 y 2; como resultado de los Talleres de Creación Literaria del programa CLAN 40x40 y de Manos a la Obra del IDARTES Bogotá D.C.; asistidos por el Artista Formador escritor Carlos Mayo.