Alexander Main

El retorno de la derecha en América Latina

Por: Alexander Main*

Dos días después de las elecciones de noviembre de 2016 que lo llevaron al poder, el presidente electo Donald Trump tuvo una reunión de 90 minutos con el presidente Barack Obama en la Oficina Oval de la Casa Blanca. "Discutimos muchas situaciones diferentes, algunas maravillosas, otras difíciles", dijo Trump a los medios de comunicación después. Más tarde reveló que la mayor "dificultad" que se discutió fue la amenaza nuclear norcoreana.

No sabemos mucho más sobre la conversación de esos dos hombres ese día, pero es probable que una "situación particularmente maravillosa" que mencionaron fuera una parte del mundo en la que Estados Unidos había ganado mucho terreno durante la presidencia de Obama: América Latina.

Cuando Obama asumió el cargo por primera vez en enero de 2009, gran parte de América Latina y el Caribe estaba dominada por gobiernos izquierdistas independientes, a pesar de los agresivos intentos de la anterior administración republicana de revertir la "marea rosa" de movimientos progresistas que habían llegado al poder a principios del siglo XXI.

Pero al final de los dos mandatos de Obama, América Latina había regresado decisivamente a la derecha. Los innovadores esquemas de integración regional encabezados por gobiernos de izquierda, como la Unión de Naciones Suramericanas (UNASUR) y la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC), se paralizaron o se tambaleaban. Mientras tanto, había surgido un bloque respaldado por Estados Unidos: la Alianza del Pacífico, integrada por Chile, México, Colombia y Perú, todos signatarios de acuerdos de "libre comercio" con Estados Unidos. Despreciando abiertamente a UNASUR y a la Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América (ALBA) liderada por Venezuela y Cuba, la Alianza del Pacífico ha adoptado muchas de las políticas neoliberales que condujeron a dos décadas de estancamiento económico y a un aumento de la desigualdad en la región durante los años ochenta y noventa (y que posteriormente impulsaron el apoyo a las alternativas de política de la "marea rosa").

Hay una serie de factores que llevaron al retorno de la Derecha en América Latina, incluyendo las recesiones económicas que resultaron en gran parte de los efectos de la crisis financiera mundial, los escándalos de corrupción politizada, la influencia política de los poderosos movimientos evangélicos ultraconservadores, y la creciente influencia del capital financiero. Los golpes antidemocráticos también derribaron gobiernos de izquierda: un golpe militar, en el caso de Honduras en 2009; y los golpes parlamentarios que resultaron en la destitución inconstitucional del presidente Fernando Lugo de Paraguay en 2012 y de la presidenta Dilma Rousseff de Brasil en 2016.

Trump y América Latina

Por: Alexander Main.

Los resultados de las elecciones estadounidenses de 2016 dejaron horrorizada a mucha gente en muchos lugares del mundo, pero probablemente en ninguna otra parte más que en América Latina. A lo largo de toda su campaña, el vencedor de las elecciones vilipendió a los inmigrantes latinoamericanos y prometió construir un muro en la frontera sur de los Estados Unidos (supuestamente pagado por México) para mantener afuera a los "violadores y traficantes de drogas". Durante su campaña en Florida hizo referencia a luchar contra la "opresión" en Venezuela y a revertir los intentos de apertura diplomática con Cuba, una medida del presidente Obama aplaudida unánimemente por los gobiernos latinoamericanos.

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